viernes 4 de diciembre de 2009

DICTADO


Sonó el timbre del cambio de clase y ella, mirando su aún no aprendido horario, lanzó una maldición: tocaba dictado.

Siempre había odiado ese recitado de dogmas de las sagradas escrituras ortográficas, que obligaba a sus alumnos a transcribir palabras con el peor de los errores; la falta de espontaneidad, que sometía sus cabecitas a ritmo lento, a la tortura de la normativa, al juicio gramatical en el que nunca eran presuntamente inocentes y que se pagaba con la repetición de multa.

Le descorazonaba ver sus caras mientras intentaban decidir entre navegar por el papel con be o con uves, mientras algunos arrimaban sus oídos para escuchar mudas haches no pronunciadas, mientras dudaban sacar a bailar a la ge entre bailes de jotas e intentaban rellenar los espacios en blanco, alargando las palabras en busca de una segunda oportunidad.

Le alucinaba ver como el bandarra del Jonathan movía sus piercings en dirección a su voz, y el tatuaje de su brazo cobraba vida propia mientras escribía con furia ese extraño SMS, dictado por la seño, que le costaba en guevo de entender.

Le enternecía ver a María con sus grandes ojos rasgados por cuestiones genéticas, chupar con ansía la punta del lápiz para darle velocidad y colgarse la sonrisa para hacer paradas técnicas, mientras la miraba abobada pensando cuántas palabras sabía.

Le horrorizaba pensar que tendría que ponerle las cinchas a Ramón, para que sus manos en permanente estado de movimiento por esa paradoja de los paralíticos cerebrales, escalaran esa montaña de palabras llenitas de picudas letras y retorcidas grafías, que ya le habían costado más de un porrazo ortográfico.

Le divertía ver como Mohamed, su arriesgado marinero de patera, utilizaba el ingenio para rellenar la hoja con arabescos garabatos, mientras esperaba pacientemente cazar alguna palabra, en esa orgía de vocales que era el castellano para él.

Le dolía la boca de masticar y los labios de tanto gesticular, para que Elena viera dibujadas las palabras más allá de sus escuchados silencios y pudiera darles forma en el papel, mientras dirigía, como una autentica policía, el tráfico de los acentos y los signos de puntuación con sus manos.

Pero con todo, lo que más le impresionaba y nunca podía acostumbrarse, era ver a Sara acompañando el sonido de su voz con tambores de braille, con esa mirada ciega perdida y toda la voluntad encontrada para hacerse comunicar, encima sin faltas en los puntos.

Entraron en el aula y aunque profesionalmente valoraba la necesaria rutina, hoy iba a seguir los dictados de su corazón: se lo daría todo leidito.

jueves 3 de diciembre de 2009

Una senyora vella i grassa


Per Raquel Casas



UNA SENYORA VELLA I GRASSA


El meu destí

és una senyora vella i grassa.

Jo volia que fos

com un cavallet de mar

o un pintallavis vermell de Bourjois.

Per això, ara que no tinc por,

enfilo a poc a poc i descalça

l'autopista de l'est.

No puc topar-me amb ella.

Encara no estic a punt.



De La dona bilingüe, Ed. Viena


**

miércoles 2 de diciembre de 2009

Violencia gratuita

Por José G. Obrero

Antes de cada puñalada hay una sonrisa
cae de la boca y queda colgada en el cuchillo,
sonrisa y acero se adentran juntas en la carne.
Este es mi último descubrimiento, a mis años.
Ahora debería decir que me aparto
que odio esta violencia gratuita
asaltándome cada tanto en la puerta de casa
vestida como una paloma sucia en un dintel.
Pero ya soy un hueco y nada puede hendirse
entre las luces o en el trasiego del viento
y este hecho llena de impotencia al asesino.
Unos brazos abiertos pueden ser un buen golpe.

martes 1 de diciembre de 2009

Los Piratas del Caribe


No sé por dónde empezar este artículo. La del Alakrana ha sido una odisea que ha generado tal cantidad de noticias que uno se pierde entre la marabunta mediática. Y sin embargo, hubo un pequeño recuadro en una página de la Vanguardia que despertó mi interés por encima del resto. La noticia se hacía eco del inmediato efecto mariposa que estaba teniendo el pago del rescate. De igual manera que el día después del sorteo de Navidad los banqueros rondan los barrios donde ha tocado el gordo, vendedores de todo terreno hacían negocio en Harardhere, la aldea de pescadores donde habían desembarcado los piratas. Es difícil ocultar 2’3 millones de euros, más si cabe en una población pobre de un país desahuciado como es Somalia. La noche del rescate Harardhere fue una fiesta donde hubo celebración, pero también tiroteos entre diferentes bandas. Atraídos por el olor del dinero tiburones de tierra adentro llegaron la misma noche a disputarse el botín con los piratas del mar cogiendo de por medio a la población de Harardhere.

A veces la realidad tiene ganas de ponerse coqueta y mirarse en el espejo de la ficción. La noticia que llamó mi atención lo hizo por ella misma, pero también porque escuché el eco de “La perla” una preciosa novela de Steinbeck. El narrador nos lleva a una playa que haría las delicias de Halcón Viajes, sólo que en el momento en que se sitúa la historia la economía de la zona se mantiene con la pesca y ocasionales hallazgos de alguna diminuta perla. La vida de nuestro protagonista es más bien miserable, hasta que llega el día en que se encuentra cara a cara con la madre de todas las perlas. Lo que habría de ser la solución a todas sus penurias se convierte de repente en el nacimiento de todos sus males. El rumor del hallazgo corre como reguero de pólvora, los comerciantes de perlas pactan entre ellos no pagar más que un poco por encima del valor de una perla mediocre y el protagonista se ve obligado a recorrer el largo y peligroso camino hasta la capital para vender su tesoro a un justo precio evitando que le maten y le roben por el camino.

Los piratas del Alakrana no se pueden comparar al humilde pescador de Steinbeck, la realidad no se puede comparar a la ficción. Eso lo explica Kalillu en un libro que ha escrito para denunciar las atrocidades que viven los inmigrantes africanos antes de llegar a Europa:

“¿Emigra mucha gente en su país?
Desde niño he tenido amigos sin padre: hombres que habían emigrado..., y nada se había vuelto a saber de ellos.

¿Nada?
Nada. Daba igual: mi sueño era desembarcar en el paraíso. Europa era el paraíso soñado: para los africanos, Europa es Eldorado.

¿Qué les hace creer tal cosa?
La televisión y los turistas. La televisión vía satélite nos trae series e imágenes de Europa, atractivas. Y vemos llegar a europeos de vacaciones: personas despreocupadas con dinero para comer, beber, bailar, gozar, gastar... ¿Cómo no vamos a querer lo mismo?

¿Qué fue lo peor?
Bandidos argelinos: asaltaron el camión en que viajábamos, nos desnudaron, nos quitaron el dinero... Una chica se tragó su dinero pero la vieron: la violaron delante de todos, y luego la rajaron con un cuchillo, le abrieron el estómago para recuperar el dinero.

¡Qué espanto!
Durante toda una noche nos metieron en unas cuevas, nos golpearon, violaron a las chicas. De día, afuera, vimos alrededor un área cubierta de huesos humanos...

Buf.
Vi esqueletos y restos de cadáveres humanos durante todo el camino por Argelia y el Sáhara. ¡Esa parte de África es un cementerio de emigrantes subsaharianos!”

Usted sobrevivió y siguió adelante...
En un centro de acogida trabajé un tiempo, gané algo de dinero, seguí luego camino con otros amigos, atravesando el desierto... Fueron muriendo deshidratados y me quedé con su dinero: ese era nuestro pacto...

No sé cómo soportó tanto dolor...
Me juré que si acababa el viaje contaría todo esto en un libro, para que todos lo supieran, ¡y sobre todo en mi país lo supieran!

Es normal, pues, que a estas alturas la realidad esté harta de mirarse en el espejo de la ficción con forma de parabólica. La noticia del todoterreno acababa con un dato significativo; preguntados por lo que querían ser de mayores, los niños de Harardhere lo tenían claro, ya no querían ser futbolistas de éxito, sino piratas del Caribe.

lunes 30 de noviembre de 2009

Zoo / Zoo


By Ester Astudillo / Per Ester Astudillo



I may grow a trunk
be like one of those beasts
in the non-glass menagerie
gulping peanuts like mad:
they don’t know
there’s a word for
‘tomorrow’.

In fact, I have a trunk
this minute. Can’t you see?
Like the emperor’s new clothes:
volatile
four-legged
unclad or headless.

No pals around
to lace trunks with
trim our nails one another
like orphaned infants
(guess they’re of the
emperor’s type, too)
pin our tails to the wall.

So I like idling with the treats
visitors feed me on occasion
racing on my giant striped
slippery circus ball
and keep clear of
platitudes like ‘tomorrow’.
Fair enough a life
no need for a show-room.


* * *


Em puc deixar créixer trompa
ser una d’aquelles bèsties
en el zoo de no-vidre
engolint cacauets com psicòpates
que no saben que hi ha
un mot per 'demà'.


De fet, tinc trompa ara mateix.
Que no ho veus?
Com el vestit nou de l'emperador:
ara hi sóc, ara no
de quatre grapes
estocinada o nua.


Em caldrien col·legues
per fer-hi un llaç amb les banyes
podar-nos les ungles així
com infants orfes
(són segur de la colla
de l'emperador, també)
jugar a anar clavant-nos
la cua per les parets.

Així és que m’entretinc
amb els confits que els visitants
m’engeguen d’hora en hora
fent equilibris sobre l’enorme
pilota de circ
sucosa i ratllada
i fujo de vel·leïtats
com ara 'demà'.
Una vida maca
no calen espectacles.

domingo 29 de noviembre de 2009

SINCERIDAD ANTE TODO

Por Sergio Belmonte.



En mi ansia estaba hacer
una décima preciosa,
y entre una y otra cosa,
no puedo más que ofrecer
estos versos sin placer.
Más falto de inspiración
que una loncha de jamón
me encuentro por esta estancia,
donde en calma y con constancia
va saliendo esta canción.

viernes 27 de noviembre de 2009

SECRET







Per Mercè Mestre



No he nascut per atzar sinó per ser
una estranya aleació mineral,
dona o peix o misteriós animal
de pell sensible i ànima d'acer.


Algun científic boig està estudiant
el codi de barres del meu cervell,
però us juro que morirà de vell
sense esbrinar el meu nom inquietant.


Funàmbula de dia, equilibrista;
a la tarda, enganxada a la paret
de l'aquari: sirena futurista.


Entens per què no et desvetllo el secret
de la meva geografia trista
mentre escric els versos d'aquest sonet?




jueves 26 de noviembre de 2009

Guapibi


Por Raquel Casas a modo de lírica tradicional.


En la fuente del rosel
lavaba ella y llegó él.
Morenica era ella,
pastorcito era él.
-Garridilla, ¿y tú quién eres?
-Soy la que de los álamos viene.
-Ay, mocica qué he visto,
vos sois todo lo que ansío.
-Casada soy por ventura
y no hago locuras.
-Pero amor tiene aquesto:
prende al hombre muy presto.
-Buen pastor, no me deis guerra,
que una no es de piedra.
-Ojos lindos y morenos,
¿cuándo te veré de nuevo?,
¿cuándo por fin nos besaremos?
Al alba volved, buena amiga,
al alba volved muy deprisa.
-Caballero, no es posible, dejadme ya,
que me dirán mal.
-Estáis a salvo en la fuente del doncel,
no sufráis bombón del Corte Inglés.
-Ay pastor garrido,
me marcho ya o me robaréis el sentido.
-Serrana, mi señora, guapibi,
¡non te tolgas de mibi!


**

miércoles 25 de noviembre de 2009

Soneto de la enésima ausencia

Por José G. Obrero

Noviembre que me dejas deshojado
Noviembre que me dejas una brecha
Noviembre que reclutas esta endecha
Noviembre entre mis piernas coronado

Noviembre de salmuera en el costado
Noviembre de cristales y de flecha
Noviembre de sin voz, noche maltrecha
Noviembre de oquedad, sol desolado

Entrégame al respiro en su figura
Devuélveme su piel de arena fina
Febril baile de luz y de dulzura

No dejes que la sombra vespertina
Manche mi pecho de materia dura
Navajazo feroz en una esquina.

martes 24 de noviembre de 2009

Quintilla doble a la reina de las tapas.

Por Carlos Rull

Ínclita patata brava,

de España sangre y bandera:

domas y encantas sin traba

lengua, sentido y sesera.

Al chipirón, pincho y raba,

al mejillón, pulpo y seta

con salero das lección.

De mis viernes sino y meta,

yo idolatro tu receta,

mientras pido otra ración.