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domingo, 10 de abril de 2011

REQUIEM por mi TV


(Por Sergi(o))


Su imagen se apagaba progresivamente

mientras su vida iba pereciendo

bajo una espesa niebla de pequeñas hormigas descontroladas,

después,

tan sólo el resquicio de una minúscula estrella

que se diluía entre el universo negro de su pantalla

. . . y así ocurrió.

-------------------------------------------------------------------------------------------

Mi televisión murió ayer.

Fue una muerte repentina...


"las tropas norteamericanas han bombardeado la capital de Irak y el contraataque es inminente. . .”


. . . y entonces enmudeció.


21 años de emisión ininterrumpida

se interrumpieron.


. . . y ya no habrá más noticias de las 15:00,

y ya no habrá más tráfico de armas,

ni más contaminación incontrolada;

ya se acabaron los políticos corruptos,

los incendios forestales,

los suicidios colectivos,

y las manipulaciones genéticas;

no habrá más "blancura en tu ropa en cada lavado"

y se erradicarán las muertes por inanición.


Pero sin embargo

me equivoqué, me equivocaba,


porque allí estaba el mundo

terrible, transparente,

como una inmensa pantalla circular

para mostrarme las noticias

de las 15:00

de las 16:00

de las 17:00 . . .




y esta vez

yo no tenía el mando a distancia

para poder cambiar de cadena.


lunes, 4 de abril de 2011

Poética incivilizada o poética del olvido


Miro hacia atrás y sólo encuentro un lejano y dolorido olor a brezo.

Aún nada alienta en la alameda de los sueños y ya el carro de los cómicos se aleja lentamente.
JULIO LLAMAZARES en La lentitud de los bueyes



Por Ester Astudillo


Tiempo hubo, hubo un tiempo en que los hombres-buey

transitaban las lindes de los campos.


Entonces el dolor no era aún síntoma: era refugio,

y el arriero acogía la muerte sin ruido,
la paja del camastro
ardía en la pira comunal después
o servía de lumbre para el puchero.


Es poso hoy ese tiempo.

No vale volver la cabeza y admirarse.

Las calendas no responden a aquella cadencia de piedra

anterior a los dioses, los jardines, las promesas.


Los hombres-buey no atienden a la ley de la rueda:

la que pactaron con su amo fue una servitud gentil
hecha de muérdago, brezo y almizcle,
remedo de sol y nieve y heno.


Luego el hilo con el huso, el álamo,
se añadieron
al ajuar de barro y pasto.
No existe precio
para la libertad
de una tregua en los campos.


La sangre la mece el calor de las ortigas, el beso y el deseo

antes del amor. Antes de que la siega abulte los arcones.

Los arrieros desconocen las palabras y la paz

para pintar el frío del lucero. Aunque duerman al calor

de las brasas lentas hundidas en su propia mansedumbre.


Ningún apremio.

Mandil, cántaro, azogue y guirnalda

son sólo nombres antiguos para los ciclos del año,
testigos mudos;
acaso la herrumbre del olvido.

jueves, 31 de marzo de 2011

La carn vol carn


Per Raquel Casas

"La carn vol carn"

A. March


Amb el revés de la mà

vull recórrer tota la teua cama:

garrons, sofrages i malucs.

Com una volva de cotó en pèl

continue: melic, mugró i aixella.

Orelles i bescoll. Clivella.

Finalment et vull recórrer

amb la boca socarrada:

besos lliscant amunt i avall,

esgarrant ací i allà.


*

martes, 29 de marzo de 2011

Pareces primavera

Por CRG

Pareces primavera cuando sonríes.
Atrás quedó esa penumbra de costumbre
que otoñó los mapas
y marchitó las sábanas.
Y el rozón invernal
que cercenó las alas
y devastó las palabras.

Pareces primavera cuando sonríes:
y vendrá terciopelo de estío
y nos ovillaremos entre olas
para espigar la luz de la albada.

domingo, 27 de febrero de 2011

HOMBRE


(Por Sergio Belmonte)


“Aquí, Madrid, mil novecientos
cincuenta y cuatro: un hombre solo”
Ángel González



He aquí el hombre:
efímero relámpago sobre la historia,
chillido sordo ante los astros,
bostezo final de lo divino.

He aquí un hombre
(un hombre solo)
ante el absurdo pentagrama de los días
i n t e r m i n a b l e m e n t e l a r g o s.

.

viernes, 18 de febrero de 2011

Letal





Per Mercè Mestre



"- Pez,
acuérdate del pez.

Dijo alumbrándome con sus grandes ojos líquidos de
turquesa, y ahí mismo empezó a bailar en la alfombra el
rito completo; primero puso en el aire un disco de Babilonia y
le dio cuerda al catre, apagó las velas: el catre
sin duda era un gramófono milenario
por el esplendor de la música; palomas, de
repente aparecieron palomas.
Todo eso por cierto en la desnudez más desnuda con
su pelo rojizo y esos zapatos verdes altos (...)

Qedeshím, qedeshóth, personaja, teóloga
loca, bronce, aullido"


Gonzalo Rojas





Lindsay Kemp
t'hauria arcangelitzat
per a Jean Genet
o potser t'hauria tallat la testa,
vestida de Salomè.

Pablo Picasso
t'hauria donat un capot
perquè toregessis,
en plena gira,
la lluna rodona de Màlaga.

Federico
et cantaria a cau d'orella
una nana italiana
agafant-te per la cintura
de núvia amb somriure canalla.

Pedro Almodóvar
t'enverinaria dolçament
amb el teu propi nom
per poder-te posseir
en el darrer fotograma.












jueves, 17 de febrero de 2011

Fetillera


Per Raquel Casas


Per la gran tristesa
que·m sobrevé de vostra absència,
tan terribles planys
de mon pit s'escolen,
que·n sentir-los
tota criatura nada
d'aflició tremola.
Car, si per ço
los membres e los ossos
un per un m'especejara,
no fora tan gran lo carnatge
que lo meu cor rebera,
com d'un sol esguard vostre
la mia ànima·l rep,
dolça fetillera.

*

domingo, 13 de febrero de 2011

TODAS

(Por Sergio Belmonte)


No en vano,

reconozco que

la inocencia de las vírgenes

sigue desmantelando mis proyectos.


Que no evito a las de veinte,

sino que me excita el descubrir

con delicadeza de relojero

la total cartografía de sus años.


Que el sabor de las treintañeras

a soberbia adulta y a nicotina,

transgrede mis instintos

y el tímido silencio

de mi bragueta.


Que el calor amargo de las cuarentonas

que esconden sus delirios y

sus canas detrás del espejo,

confundiría un instante al invierno

profundo que habita en mi cama.


Y reconozco,

no en vano,

que a las demás las respeto.


Esto escribo,

pues siempre me placieron

y me placen las mujeres.

domingo, 30 de enero de 2011

ME DUELE EL MUNDO


(Sergio Belmonte)



Me duele el mundo en el costado,
aquí, entre el páncreas y el apéndice.

Al principio creí que era cosa del doctor.
me hizo un rápido análisis de orina,
me puso mala cara, me prohibió la bebida
y me mandó reposo para el fin de semana.
me ha bajado un poco el colesterol,
sin embargo, la polisemia del hambre
me sigue oprimiendo las costillas.

Más tarde fui de consulta a un psicólogo
que me atacó sin piedad con sus pastillas
como un loco al borde mismo de la demencia.
Algunas me quitaron el dolor de cabeza,
pero ninguna me quitó la soledad,
ni el vértigo insobornable de la existencia.

Luego pensé que era cuestión
de hablar con el sacerdote.
me dio una explicación metafísica del hecho:
- tanta blasfemia no es buena para el riñón
y después, biblia en mano y alzado el dedo,
me asaltó con su ejército de salmos.

Como me duele el Dios de las beatas,
el que se cruza de brazos
y deja que nos untemos las uñas con ceniza
y que manchemos con sangre nuestra historia.

Aún me duele el mundo en el costado,
los otoños por correo,
el amor de microondas,
aquí, entre el páncreas y el apéndice
me duele ser hombre


y al final


un olvido de polvo derrotado.



.

lunes, 17 de enero de 2011

Pungent / Acre



By / Por Ester Astudillo


It’s the piquancy of bay leaves, darling,
that always brings you back.

Not the many times we pinned the moon down,
how we reversed the alphabet in the good days
to plant the soil with seeds
for words like ginseng or rutabaga.
That day we truly got to the meaning of infinite.

Even if the smell of spicy liquor
comes with the picture of you
and the memory of us undoing
all our precious steps,
two beaten fairy tale crumb-seekers,
it’s in the piquancy of bay leaves, my dear,
that you never fail to appear.

* * *

Es el acerbo de las hojas de laurel, cariño,
el que te trae siempre de vuelta.

No las muchas veces que descolgamos la luna,
cómo volvimos el alfabeto del revés en los buenos tiempos
y plantamos la tierra con semillas
de palabras como ginseng o jengibre.
El día en que de verdad tuvo sentido el infinito.

Incluso si la esencia especiada de licor
trae consigo tu foto
y el recuerdo de los dos deshaciendo
nuestros preciosos pasos, uno tras otro,
dos derrotados rastreadores de migas de cuento de hadas,
es con el acre del laurel, querido,
cuando nunca dejas de hacerte presente.

domingo, 16 de enero de 2011

18:00


ya son las seis

las seis de la tarde

y seis golpes de martillo

contra mi pecho retumban


ya son las seis

las seis de la tarde

y como un bramido lento

ya suena la voz de las


cam-

panas cam-

panas cam-

panas cam-

panas cam-

panas cam-

panas


.

martes, 11 de enero de 2011

CELLISQUEA

Por C. Rull


Nieva sobre los sombreros y los pensamientos,
nieva sobre los ácidos  en los estómagos ahítos,
nieva sobre los libros, los mapas, los ceniceros,
nieva en la boca y en el colon y sobre el hígado,
nieva sobre hoy, sobre mañana: nieva el miedo.
En el viento aúllan prismas de hielo
que arañan cimientos y roen certezas.
Rostros nevados, entrañas heladas:
todo es una nada blanca.

Pero entre el hastío blanco
firme ante la nevasca,
una violeta...


lunes, 20 de diciembre de 2010

Terminal 4

Te crecerán las venas a la hora
de sacar a cagar al perro y del suicidio.

Ya nada será grave. O
casi nada.

JESUS BELOTTO en ‘Nada grave’, de Una luz de relámpagos






Para todos los colaboradores de Poe +
que estuvieron en ese lujazo de acto de
El Despertar, en Madrid, el 11 del 12.
Especialmente para Jesús B. (y su heterónimo).
Mención especial para Zápiro (vía Nietzche, [sic]),
en agradecimiento por su paciencia.

Por Ester Atudillo


Mira, no vamos a hacer girar este diálogo
en torno a si era duro o blando el colchón
ni a si estaban manchadas las sábanas.
Dormir o no
ahora es lo de menos.

Yo vengo de una tierra antigua de nieblas
a través de Batán, Lago,
Aviación Española, nombres de esos,
y aunque me confundieron entre maletas y
últimas llamadas
en un inglés zafio de azafata,
mi obstinación pudo más que ellos.

Urge moverse ya,
dedicarte esta semiúltima caída
de párpados violeta, o si prefieres,
consolarte con que nada grave sucede,
o casi nada,
al amparo de este vivir de aeropuerto.

Tú tómalo como quieras.

domingo, 19 de diciembre de 2010

ALMA DE POETA

(Por Sergio Belmonte)

Aspiró a ser poeta.

Siempre supo que nunca
la vida le sería muy amable.

Todavía conserva
una enjuta esperanza
de escribir un buen libro
o dejar,
es difícil,
una huella.


.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Saber gramática

Me preguntas quién soy
pero dices qué es de mí,
por qué me encuentro mal y bebo
en vez de ir al siquiatra y al gimnasio.

Jordi Virallonga en 'Gratitud', de Hace triste



Por Ester Astudillo


Dices no comprender por qué
si no me meto ni tomo
por qué ando como un yonqui, acogorzada de pena,
¡te van bien las cosas, tía!

Colecciono prospectos y hojas de salario,
vuelos cuatrimotor,
condiciones atmosféricas favorables.
Ya ves que conjugo bien la primera persona.

Y la tercera:
tocó fondo la carrera de armamento,
con toda probabilidad liberarán
a algún rehén cada día
en el futuro
y no es el índice de mortalidad del cáncer
ni la extinción masiva de centauros
lo que me pesa.

Es la aplastante insuficiencia de los tiempos verbales.
Una irregularidad del coraje
que encontró en mí un objeto fácil.

Entiende ahora por qué,
aunque sepa nadar
y lo haga con gracia,
no confío en esa conquista,
en la del carné del gimnasio.
Ni en la de saber lenguas.
Ni en ninguna otra.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Jo no tem la mort


"Jo tem la mort per no ser-vos absent"
A. March

Jo no tem la mort.
Tem la nit,
el turment d'eixe desig que em serva.
Jo no tem la mort.
Tem el dia
amb tot l'amor a dintre, raent.
Tal volta tem, a cada instant,
l'estímul del foc que em tempta.
Totes les nits resseguisc
el perfil del teu paisatge
amb els ulls ben oberts
requerint vigília dels teus.
Intensament tu, per l'aire,
i jo morint-me d'ànsia.

*

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Brecha


A A




Por José G. Obrero


Planchar todos los pliegues de las sienes.
Planchar, planchar Vapor desde la base enfilado a la piel.
Ábranse quemaduras no haya freno en su avance:
se crezcan en las grietas, irrumpan en la gruta
donde mora la brecha.
Que planchen al borracho hasta borrar su filo,
hasta dejarlo en cueros como un trozo de mármol.
Planchar al cielo roto que arroja sus cristales.
Planchar todos los gritos torcidos en la acera.

lunes, 6 de diciembre de 2010

My non-American Dream / Mi sueño no americano


And not waving but drowning.
STEVIE SMITH

El río traía a veces zapatos de mujeres entre las hojas tiernas y los troncos muertos.
JULIO LLAMAZARES


By / Por Ester Astudillo

The odds were not that I could one day choose
among a legion of broken dreams
(granted, none would come true, however unsaid),
and yet.
Good old Martin’s was quite out of the question,
having been dead all that long,
himself and his dream.
No. Here’s a sample
of what I had to say:

A Moroccan boy speaking yiddish,
this is what my child’d love to have.

A wake with no memory of waking in the city square of the lost
and not knowing it’s a dream.
This much my child would take.

A Hungarian death (that sure is still and solely my own):
only the poetry of it –[‘hΛŋγɘ,rɪ]-
gives me the shivers.
By phonetic necessity it shall be a deep wet quiet adieu,
lips parted in an O letting through nothing more
than the improbable hissing of old unspoken sibilants.

And mind me: not waving by drowning.


* * *

Contra todo pronóstico una vez
me dieron a escoger entre un montón
de sueños rotos
(ninguno se iría a cumplir,
aunque nadie habló).
El del bueno de Martin quedaba, claro,
fuera de toda duda,
tanto tiempo llevaba muerto
(él y su sueño).
No. Allá va una muestra
de lo que dije:

Un niño marroquí hablando en yidis;
a mi hijo eso es lo que le gustaría tener.

Un despertar sin recuerdos
de haber despertado en la plaza de los perdidos
y no saber que era un sueño.
Eso también le gustaría.

Una muerte húngara (ese, claro está,
es nada más que mío, todavía):
sólo su poesía –[‘uŋγara]-
me pone la piel de gallina.
Por necesidad fonética será un partir húmedo, profundo y plácido,
labios entreabiertos en forma de O
dejando escapar a su través escasamente
viejas e improbables sibilantes viperinas
nunca dichas.

Y atención, no eran señas aquello: me ahogaba y punto.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Paris / París


The ceiling had a painting on it in our room in France
So we were living underneath some angels in a dance
My husband was not feeling well and so we went to bed
He woke up complaining of an aching in his head.

SUZANNE VEGA in ‘Honeymoon Suite’, from Nine Objects of Desire


By / Per Ester Astudillo


We came to the city
With no second thoughts.
It wasn’t a pleasure stay
And we’d been there already.
The heat wave was over now
So the domes and bridges and open spaces
And the Seine
Glistened under the rain and
The stride of those two idle wanderers.

Not a dream city in the least
In the late nineties;
Not the ideal setting for begetting a child.
It was cool and windy and busy
Getting into autumn,
And flea markets were run by dark Muslims
Spreading their goods on the wet tarmac unabashed,
who rode on the Metro for long hours
And spoke perfect French.

You took the pictures
Of the UNESCO venue,
La Sorbonne, la Conciergerie,
And of Pasteur’s and De Maistre’s birth homes
While I bored myself to death with workshops and case studies
And shyly shook hands with acrimonious academics
Of pronounced bosoms
And unpronounceable names
That never looked into my face
Or at my badge.

What a roaring seizure
When the woman at the check-in desk
Said on the phone ‘Je suis desolée'
Cause we wouldn’t get hot water in the shower.
That wasn’t very Parisian.
Nor the smelly racks in the built-in closet
We didn’t care to use.

Just our luck that the third day
We were cued on the noisette
To get a decent coffee at last.

We bought some French chocolates
By way of memento
At the Paki by the Êcole Militaire.
And that’s about as much as we kept with us from Paris that time.

* * *
Vam anar a la ciutat amb les idees clares.
No era una estada de plaer
i ja ens la coneixíem.
L'onada de calor havia passat
així és que les cúpules, els ponts,
els espais oberts i el Sena
brillaven i s’estremien sota la pluja
i els nostres passos de vianants mandrosos.

No era la ciutat que deien que era,
als darrers noranta;
ni l’escenari ideal per engendrar un fill.
Feia fresca i vent,
l’asfalt brollava amb la fressa
dels inicis de tardor,
i als encants hi havia només que musulmans foscos
amb un francès impecable
que estenien la mercaderia sobre el terra moll
sense cap pudor
després de passar-se moltes hores mortes al Metro.

Tu vas fer les fotos de la UNESCO,
la Sorbonne, la Conciergerie,
i les cases natals de Pasteur i De Maistre
mentre jo m'avorria soberanament
en tallers i amb l’estudi de casos
i encaixava amb timidesa les mans d’agris acadèmics
amb pits pronunciats
o noms impronunciables
que mai no em miraven a la cara ni al distintiu.

Quin riure quan la dona de recepció
ens digué al telèfon 'Je suis desolée'
perquè no teníem aigua calenta a la dutxa!
Allò no era gens parisenc.
Ni les lleixes amb olor de resclosit
de l'armari encastat que no vam voler utilitzar.

Fou bona cosa que el tercer dia
ens donessin per fi la clau
per aconseguir un cafè decent: noisette.

Vam comprar xocolata francesa,
com a souvenir,
al paquistanès vora l’Êcole Militaire.
És ben bé l’única cosa que ens en vam endur aquell cop.


lunes, 8 de noviembre de 2010

Edinburgh Sky / El cel d'Edinburgh


Beauty and desire: he is disturbed by the feelings that the legs of these boys, blank and perfect and inexpressive, create in him. What is there that can be done with legs beyond devouring them with one’s eyes? What is desire for?… Of all the secrets that set him apart, this may in the end be the worst.

J.M. COETZEE in Boyhood



By / Per Ester Astudillo

The greenish copper domes

Were her mane in the wind

Every morning,

Up at six and with the sun already out.
No way to shut out the light

Of Scottish summers –

I wonder how they sleep
With no blinds.


At its best at 9.00 a.m.:

The city then dressed the cleanest

Purest cyan

Painted meticulously as a background decor
With its plump chromes glistening in the dew

Behind the glass

Wanting to buy the endearments

Of a first lover.


I could smell the town up there,

The tower’s top floor:

Decay and trouble South,

The Forth some 4 miles West,

The chilly heavy gusts anticipating the sea

And the dreamy Highlands

Hovering with fierce McCanns in kilts.


But all those summer mornings

It was the ancient quarter

That kept me glued to the window,

My will as diminished as a rock’s.


I fought imbalance mightily,

Like a horsewoman up on a maddened mare

So after she is back afoot,

Buttocks badly battered,

Is taken aback with shock and anger

And gratitude

In equal measure

And can’t help stroking her mule.


Frozen, petrified, moist-eyed,

Every morning they found me there
A statue in a pool of fluid.

Their carefree talk,

The clank of the lift doors opening

And closing,

Their cackles

Plucked the arrow from my rib-cage

And got me seated third on the left,

Middle row,

Ready for a new school day,

The Edinburgh sky left to her own devices,

Her mute pleading on my back once more.


* * *

Les cúpules de coure verdós

onejaven al vent com cabells
cada matí,
amunt des de les sis i amb el sol ja fora.

No hi ha forma humana d’amorosir
la llum
dels estius escocesos –
ignoro com aconsegueixen dormir,
sense persianes.


El millor moment era a les 9:

la ciutat llavors vestia l’atzur més net i diàfan,
mural de fons pintat amb cura,

i els croms rodanxons llisos per la rosada

darrere el vidre

es delien per les moixaines
d'un primer amant.

Aspirava la ciutat d'allà dalt estant,

a l'últim pis de la torre:

al sud ruïna i disturbis,
el Forth 4 milles a l'oest,

de mar endins, gruixudes ràfegues glaçades

anunciant les somiadores Highlands

poblades de feroços McCanns amb kilts.


Però aquells matins d'estiu

era el nucli antic

el que em tenia enganxada a la finestra,

amb la voluntat minvada com la d’una roca.


Em costava mantenir l’equilibri,

com una genet muntant una euga embogida
que un cop torna a ser a terra,
nafres a les anques,

vacil·la entre el xoc, la gratitud i la ràbia

i amanyaga a contracor la mula.


Immòbil, petrificada, els ulls humitejats,
cada matí em trobaven allà,

estàtua en un toll de fluids.

Amb la xerrameca,

el dring de l'ascensor en obrir-se i tancar-se,

lloques que cloquegen a la fi,

em llevaven la fletxa del tòrax

i m’encaixonen al meu lloc,
fila del mig,

tercera per l’esquerra,

llesta per a un nou dia de classe,

el cel d'Edinburgh deixat a la seva sort
i els seus precs muts
al meu darrere altre cop.