miércoles, 11 de julio de 2007

Sin bajar del autobús

Por Andrés González Castro

Hoy me he acercado al ordenador a eso de las 9 de la mañana, he entrado a nuestro sietevoces y he comprobado que, a estas alturas del día, sin haber escrito nada aún, ya había la friolera de 9 visitas. A eso se le llama ganar sin bajar del autobús.

De 9 visitas digo que son una friolera porque uno se malacostumbra rápido: como algún día ha tenido más de 100 lecturas, cosa que hace tiempo ni hubiera soñado, empieza a dar por sentado que lo van a leer a diario legiones de ávidos seguidores. Y no es así, claro. Rehaciendo una frase de Martín-Gaite, si lo raro es vivir, lo raro, en Internet, es que le lean a uno –habiendo tantas otras cosas que hacer, tantos otros sitios (web o no) que visitar.

En los últimos meses, esta página ha subido como la espuma. Después de un mes de afianzamiento, en que nos leíamos entre nosotros y poco más, empezamos a ganar nuevos lectores. En el contador de ShinyStat, hemos llegado a las 13 estrellas sobre 50 posibles, si bien una la hemos perdido recientemente porque hemos acusado las vacaciones estivales. Dicho de otro modo: la sangría y la paella perjudican a nuestra publicación. Los funcionarios desertan de sus puestos de trabajo y, en general, muchos internautas prefieren salir de casa a quedarse delante de la pantalla. Una solución de izquierdas para reflotar nuestra publicación sería prohibir la paella. Una de derechas, lanzar otra cabecera para estimular la competencia y hacernos aún más visibles en el mercado global.

En cuanto al asunto de por qué tenemos algún lector, voy a intentar arrojar algo de luz sobre el misterio. Por un lado, nos seguimos leyendo entre nosotros. Por otro, la propia bitácora facilita la difusión de los escritos: muchas visitas provienen de la confirmación de que hemos publicado y muchas otras de los ociosos que han llegado a la página de una manera aleatoria, a través de la barra de navegación. La mayoría accede a la página de manera directa, picando en el navegador sietevoces; a continuación, se sitúan los que nos encuentran a través de un buscador; en tercer lugar, los que llegan a partir de enlaces en otros sitios; por último, los que la máquina no sabe cómo han llegado.

Aunque no sea un sistema que pueda mantenerse por mucho tiempo, se podría aumentar el número de visitas con algunas triquiñuelas. En una bitácora generalmente blanca como esta, ciertos visitantes han llegado a través de palabras introducidas en el buscador tan sorprendentes como “niñas malas”, “me siento humida”, “comentarios escalofriantes y voces”, “fotos gratis tangas transparentes chicos”, “récord guiness de eructo”, “nidos de ácaros en los ojos” o “películas españolas de cine porno alternativo”. Lamento decir que no podemos complacer a visitantes que nos buscan para profundizar en tales temas, de momento, pero que estamos trabajando duro para que en breve seamos uno de sus publicaciones de referencia (como demostramos con la semana temática “por qué le llaman relato erótico cuando quieren decir porno”). La triquiñuela –o triquimaña, como dice mi santa con una palabra maleta genial- sería desperdigar a gogó palabras como las antedichas. Ya se sabe que en Internet la pornografía y toda cuanta cosa rara existe goza de gran predicamento.

Después del paréntesis estival, de la sobredosis de gazpacho y bermudas, quizás sea momento de implementar lo que se deriva de las observaciones previas. Quizás entonces. De momento, me sulibello (o sulivello) al comprobar que son ya las 11 de la mañana y el número de visitas ha subido a 14, pese a que aún no he colgado este artículo. Lo que decíamos al principio: sin bajar del autobús.

4 comentarios:

Marc Vintró dijo...

Hola!
Una pregunta: el teu article d'avui és alguna ironía que a aquestes hores del dia ja no sé captar o realment ens llegeix gent? Perquè a jutjar pels comentaris, a banda de nosaltres mateixos, jo diria que per aquí no hi treu el nas ni Déu.

gonzalezcastro dijo...

No, no. Sembla mentida però els comptadors que tenim a la pàgina indiquen dades com les que explico i encara de més marcianes. Per exemple, el nombre de lectors dels EUA, Mèxic, etc., que no són pocs. La veritat és que, fins fa quatre dies, hauria estat impensable que ens llegissin a l'altra banda de l'Atlàntic.

carlesrull dijo...

Marc, si cliques on diu "Eres el visitante número" sobre el simbolet de "shinystat" et surten les visites dels últims dies, pero l'interessant és clicar on diu "Display Report" i veure que escriu la gent a google per arrivar a Setveus, o de quins països venen. És clar que no tothom que visita la página llegeix el que escrivim, però com a curiositat val la pena dedicar-li tres minutets al "Report".

R.P.M. dijo...

No creo que escribamos para ganar lectores -visitantes, más bien-, aunque a todos nos gusta que nos lean. De todas formas, he seguido tus consejos en "deseos prohibidos" aunque vaya chasco el que inicie su lectura esperando algo morboso.