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jueves, 30 de diciembre de 2010

BONA NIT I BONA LLUNA


Este año me toca colgar el último lunático post y lo hago encantada, es un placer tomar las doce uvas de luz con vosotros, para despedir a las rellenitas catalinas de este año y brindar en la discomoon por las nuevas danzarinas cósmicas contratadas para el 2011.
Pensando un buen brindis virtual, que permitiera hacer chocar nuestras copas, he elegido a la música esa musa que escribe el sonido en el aire y lo transporta al corazón.
Navegando por el pececito, cual sirena burbuja, me encontré dos perlas que me vinieron de ídem para compartir mis deseos. Así que sin más, alzo mi copa y me dispongo a brindar.
Mi primer brindis es con Mozart, con una clarita de luna en la mano, no es su mejor composición, pero es un divertimento que resume a la perfección mis deseos para cualquier ocasión: amor y humor
http://www.youtube.com/watch?v=FvH78vwvH7w

Sustituyo el vino por una buena copa de cava, con espuma de luna blanca, y comparto una anécdota previa al segundo brindis: Marcial, poeta latino del siglo I d.C., escribió muchos comentarios amenos referidos a la forma de tomar de entonces. Uno de ellos era el de "beberse los nombres". Consistía en la obligación de libar una copa llena por cada letra que componía el nombre de la persona homenajeada.
http://www.youtube.com/watch?v=aLHsuBaxs90

Brinde per que en el nou any, SET VEUS s’escolti pels SET CELS amb tota la força de lo imaginat, set dies de paradisos màgics i encantats. SALUT ESTIMATS COMPANYS I BON ANY!!!!.

viernes, 17 de julio de 2009

TESTAMENTO



Mi deseo lo doné a una ONG del desierto cuyos habitantes tienen poderosos ojos negros, que se balancean en columpios de arena mientras fijan la mirada en olores de mar, en espuma de estrellas, en reflejos de deseada vida más allá de la inmensidad, donde todo pierde fuerza por insignificante.


Ojos negros repletos de respuestas, que se deslizan como depredadoras panteras hambrientas de colores, de paisajes, de vívidos rincones desprovistos de velos, desnudos de secretos.

Ojos negros que huyen de la desoladora cotidianeidad, empujados por la fuerza del viento, en veleros de sueños buscando el poderoso amarre de un oasis donde poder plantar su palmera, donde poder buscar la deseada perla que esconde un furioso y denso mar de responsabilidades.

Ojos negros embebidos en agridulces melancolías, que alargan el azul, para deshacer nubes y construir espacios, apeaderos de paz donde descansar la mirada.

Ojos negros, que la complicidad tornó verdes y se asustaron renegando de su color, volviéndolos a teñir de la negrura del NO con dolorosas inyecciones de puntos suspensivos.

Ojos negros dañados por el peor de los tormentos: la irracional soledad de quienes renuncian racionalmente a un sueño.

Dono todo mi patrimonio, mi reino y la poderosa fuerza de mis deseosa quien sea capaz de tomar mi testigo sin distinción de sexo, raza o procedencia y colme de amor y paz a mi sueño.

La Faraona.

domingo, 4 de enero de 2009

REYES MAGOS

Por Rufino Pérez

Queridos Melchor, Gaspar y Baltasar:

Ya sabéis que yo no creo mucho en las hadas y tampoco me gusta Papá Noel, pero sí creo en las brujas y en vosotros, por aquello de que sois Magos.

Os escribo más bien, para saludar a unos viejos amigos que sólo vienen una vez al año pero, como os tengo confianza y sé que siempre os acordáis de mí y me traéis algo, ni se os ocurra regalarme a mi príncipe azul, ése que cada una de nosotras espera tener una vez en la vida; en todo caso, dejadme a la rana saltarina, que ya me las apañaré yo.

Vuestra amiga,

Morgana.

domingo, 7 de diciembre de 2008

DESEOS

Por Rufino Pérez


Le gustaba la vida. La descansada vida. Y pidió un deseo. Pasaban los años y vio morir a su padre, cosa normal. A su esposa, tal vez normal. A su hijo, no muy normal. A su nieto, a su biznieto, a sus tataranietos. Ya no tenía amigos. Todos habían muerto. Y pidió otro deseo.

Pasaban los días lentos, lentos... Frente el ordenador –era un anciano moderno- surgió un día una frase: “error en el servidor. Se ha realizado una operación no válida. Este programa tiene que cerrarse” Y se apagó el ordenador. Entonces a él se le encendió una luz y comprendió.

Siguieron pasando los días. El servidor siguió bloqueado eternamente.

Moraleja: toma lo que la vida te da y olvídate del ordenador.

domingo, 23 de noviembre de 2008

ILMO. SR.

Por Rufino Pérez


A cuatro angelotes que tenía dios por allí enredando todo el día por los pasillos del edén, se les ocurrió montar una oficina en la Tierra a la que podrían ir los humanos a pedir deseos. Como el divino estaba un poco harto de verlos siempre pulular por el universo sin rumbo y alborotando la paz estelar, esto le pareció una idea que, sin ser buena ni original, podía tenerlos entretenidos un tiempo. Total, los humanos están pidiendo a todas horas, pues que tengan al menos una oficina celestial donde cursar sus peticiones,

Aquellos volaban de contentos y en un santiamén montaron el tinglado, sin pasar por Hacienda y sin permiso de apertura, cosas que solucionó el divino con su infinita paciencia.

Aquello se les llenó desde el primer día. La noticia, no se sabe cómo, había corrido como la pólvora que utiliza Satanás en su infierno.

Cuando llevaban sólo una semana, ya habían agotado las reservas de salud, buena suerte, algún dinerillo pa tapar agujeros, combinaciones de la primitiva, pisos de noventa metros, chalés de costa, coches, plantas de marihuana, atributos y juguetes sexuales, otros juguetes, llaves maestras, elementos de cirugía estética, libros de poesía y cien mil clases más de bienes terrenales con los que habían venido desde arriba tras un consciente estudio de mercado. También se habían traído trabajo porque, sobre todo a las personas mayores, les habían oído muchas veces eso de “salud y trabajo que no falte” y pensaban que ambas cosas se pedirían a la vez, aunque tuvieron que cortar el lote y ofertar el trabajo en packs de 3 en 1 para los pocos que se acercaron a pedirlo.

Se habían cansado ya y estaban liquidando el negocio para volverse a los campos del florido paraíso, cuando se les acercó un humano con cara de despistado. Le dijeron que ya estaban cerrando, pero decidieron atenderle como despedida.

Aquel muy serio, les pidió un bizcocho integral.

Los cuatro salieron volando y en el informe que presentaron al divino, decía así:

Gran capacidad volitiva de los humanos y coincidencia casi total de objetivos, a no ser por la existencia de algún miembro de la especie falto de razón u obcecado, que no por ello desmiente las estadísticas.