viernes, 17 de julio de 2009

TESTAMENTO



Mi deseo lo doné a una ONG del desierto cuyos habitantes tienen poderosos ojos negros, que se balancean en columpios de arena mientras fijan la mirada en olores de mar, en espuma de estrellas, en reflejos de deseada vida más allá de la inmensidad, donde todo pierde fuerza por insignificante.


Ojos negros repletos de respuestas, que se deslizan como depredadoras panteras hambrientas de colores, de paisajes, de vívidos rincones desprovistos de velos, desnudos de secretos.

Ojos negros que huyen de la desoladora cotidianeidad, empujados por la fuerza del viento, en veleros de sueños buscando el poderoso amarre de un oasis donde poder plantar su palmera, donde poder buscar la deseada perla que esconde un furioso y denso mar de responsabilidades.

Ojos negros embebidos en agridulces melancolías, que alargan el azul, para deshacer nubes y construir espacios, apeaderos de paz donde descansar la mirada.

Ojos negros, que la complicidad tornó verdes y se asustaron renegando de su color, volviéndolos a teñir de la negrura del NO con dolorosas inyecciones de puntos suspensivos.

Ojos negros dañados por el peor de los tormentos: la irracional soledad de quienes renuncian racionalmente a un sueño.

Dono todo mi patrimonio, mi reino y la poderosa fuerza de mis deseosa quien sea capaz de tomar mi testigo sin distinción de sexo, raza o procedencia y colme de amor y paz a mi sueño.

La Faraona.

4 comentarios:

paula dijo...

Ja,ja por dificultades técnicas con las conexiones,ahora que he podido, os dejo mi testamento en reencarnación veraniega.Ya comentaré a la vuelta de pasiones turcas je,je.Os dejo un capacito de besos y mis mejores deseos para que os vayais sirviendo.Os sigo leyendo y sufro los no comentarios en silencio je,je.Ah!!! queridas hermanas activistas....os echo de menos y muchas gracias por mantener el blog con vidilla.
Disfutad!!!!.

Ester Astudillo dijo...

Vaya legado nos dejas! Y tú te largas, ahí es nada, al continente negro -bueno, zona septentriooriental, ja! Bueno, pues sí, ya nos contarás tus pasiones turcas con algún galán nativo. ¿Te lo piensas traer también, al galán digo? ¿Los vas a domesticar? Al galán y a la pasión, me refiero, jeje.

Aunque fuera de latitudes, me has recordado a la peli Ojos negros, de N. Mikhailov, de hace una eternidad, con el gran Mastroiani en una inmensa pradera sollozando por su madre: 'mamma mia', y la pequeña gran adaptación de La dama con el perrito de Chejov dentro de la película, en un cuadro costumbrista del novecento italiano. Deben haber sido las palabras Ojos negros porque por el resto no hay mucha similitud. Bueno, los ojos negros, el peso de la tristeza y del pasado que se lleva a la espalda. Aunque eso lo llevamos un poco todos.

Buena Capadoccia y aledaños. Por aquí queda la retaguardia, aunque yo también me voy a ausentar unos días. Ohhh, se siente!!! Mercè, et quedes a cuidar del garito. Que ningú no es desmadri, jaja!

Besitos, Paula. Hasta la vuelta;)

amor y libertad dijo...

una pasión así es lo mejor del mundo, ver lo admirado y deseado y olvidar toda razón y toda cordura, eso es vivir

Mercè Mestre dijo...

Paula, no ens vas avisar que el teu viatge seria tan profund: en el temps, l'espai i la substància. Tu també ets una habitant d'aquest poble nòmada d'ulls profunds, profunds, profunds, on l'aire va dipositant capes de llum i de sorra.

Avui, mentre, feia el sopar, he descobert una piràmide al fons de la cuina. I, pel sostre, l'ombra faraònica d'una pantera. Eres tu?

Petons i bones i immenses rutes, maga!