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lunes, 6 de diciembre de 2010

My non-American Dream / Mi sueño no americano


And not waving but drowning.
STEVIE SMITH

El río traía a veces zapatos de mujeres entre las hojas tiernas y los troncos muertos.
JULIO LLAMAZARES


By / Por Ester Astudillo

The odds were not that I could one day choose
among a legion of broken dreams
(granted, none would come true, however unsaid),
and yet.
Good old Martin’s was quite out of the question,
having been dead all that long,
himself and his dream.
No. Here’s a sample
of what I had to say:

A Moroccan boy speaking yiddish,
this is what my child’d love to have.

A wake with no memory of waking in the city square of the lost
and not knowing it’s a dream.
This much my child would take.

A Hungarian death (that sure is still and solely my own):
only the poetry of it –[‘hΛŋγɘ,rɪ]-
gives me the shivers.
By phonetic necessity it shall be a deep wet quiet adieu,
lips parted in an O letting through nothing more
than the improbable hissing of old unspoken sibilants.

And mind me: not waving by drowning.


* * *

Contra todo pronóstico una vez
me dieron a escoger entre un montón
de sueños rotos
(ninguno se iría a cumplir,
aunque nadie habló).
El del bueno de Martin quedaba, claro,
fuera de toda duda,
tanto tiempo llevaba muerto
(él y su sueño).
No. Allá va una muestra
de lo que dije:

Un niño marroquí hablando en yidis;
a mi hijo eso es lo que le gustaría tener.

Un despertar sin recuerdos
de haber despertado en la plaza de los perdidos
y no saber que era un sueño.
Eso también le gustaría.

Una muerte húngara (ese, claro está,
es nada más que mío, todavía):
sólo su poesía –[‘uŋγara]-
me pone la piel de gallina.
Por necesidad fonética será un partir húmedo, profundo y plácido,
labios entreabiertos en forma de O
dejando escapar a su través escasamente
viejas e improbables sibilantes viperinas
nunca dichas.

Y atención, no eran señas aquello: me ahogaba y punto.

martes, 22 de junio de 2010

Si digo

Por Carlos Rull

Si digo - solo – sólo silencio,

si urdo blancos mutismos, conciertos

sordos, afónicas melodías

sin olor ni latido ni pálpito,


si concedo mi tiempo virgen,

mis palabras aún no dichas

a la gélida ausencia,

a la lógica renuncia,


¿qué me queda?,

¿qué soy?


Me abandono al flujo mugriento

del silencio abatido,

me dejo ser no ser,

digo sólo silencio,

digo solo silencio.

Y hasta el olvido olvida olvidarme.

¡Ah!

Ya nada se comprende.


De la imagen: http://imanoltxu.blogspot.es/1220999280/silencio!!!/


sábado, 15 de mayo de 2010

TRES HAIKUS EFÍMEROS










Por Antonia Martos


Llora el pincel
un poema con formas
fluye en la noche.

En invierno
la tinta en el papel
trae la lluvia.

Al atardecer
en cada trazo
aroma de sándalo.

“A partir de la exposición y performance “El Vacío”
(exposición de Kodai-Moji, caligrafía japonesa antigua), de Ten-You”


.

sábado, 20 de febrero de 2010

PUTREFACCIÓN


Por Antonia Martos


Apesta Apesta Apesta
la mirada de barro
de algunas mujeres.

El olor a lejía
del patio de luces,
la resaca de desgana
del vecino del segundo primera
el hedor a orín
del cuarto de baño.

El zumbido de los mosquitos
en verano,
el ruido inquieto
de las obras del AVE,
el runrún de la aspiradora
que arrastra las pulgas
de mi gato.

Del patio a casa
de casa a la calle
de la calle al ruido
del ruido al silencio
del silencio a la Nada.

Apesta Apesta Apesta
el grito de la mujer
que ya no escucha
las promesas en almíbar
de un hombre insolente.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Silencio

Por José G. Obrero

Con la luz esparciendo su danza en los visillos,
motas que suben, bajan, entran por tu nariz
se duermen en tu boca. Soy yo y no me ves
ni sientes como crezco al compás del silencio.
No hay nada más: partículas. Se expanden
y a veces son planetas y todo lo dominan
pero es breve ese tránsito y vuelven al origen .
Partículas que buscan su hueco en las rendijas
se ocultan tras los marcos, en el pie de la lámpara.
Y ya no hay vuelta, ya no hay cuenta atrás,
no hay vuelta atrás, cuenta de hojas. Silencio.
Silencio en este espacio que todo lo domina.


.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Respirar hacia atrás


... hear silence fall and sweep its rings to the farthest edges
VIRGINIA WOOLF, in The Waves


Por Ester Astudillo


Si observas no intervienes,
no vives;
si escribes observas antes,
necesariamente.

Las leyes que hemos urdido,
u otros,
debieran ser más benignas,
permitir que el error no fuera eterno,
no pesara en la boca, como tiza,
en el centro sanguíneo
y geométrico;

que el horizonte del nacer no fuera fuego,
y que ignorar exigiera también
su cuota de lamento,
plantarlo como un pecado,
voluble,
como una meta o un hijo.

Observo, aquí, escribo,
me abstengo,
atropelladamente y sin orden,
a menudo a la vez;
en esa iniquidad de excesos
no existen planes que se nublen,
sólo la letra, el repiqueteo,
el tiempo que cae, astillas de silencio.

Debiera haber sido yo quien
deletreara con acierto ‘Azaña’
sin incurrir en el desliz
del pudor o de la duda,
aprender, al fin, a delimitar
los actos y los hechos
como los detritos,
azul, verde, amarillo.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Invierno

Por Ester Astudillo

Fueron primero pequeñas perlas
sobre oro montadas
cuando hubo andado la esfera
una vuelta escasa al planeta;

pocos centímetros después
vendría el ingreso en el ruedo litúrgico
para esquivar el limbo
de los inocentes.

Las fotos hablan de días gélidos
a la estación siguiente
sobre dos diminutas
piernas desnudas,
y de un vientre, abombado apenas,
en blanco y negro
al otro extremo del breve brazo.

Podría hablar de una nueva semilla aún,
de días de lluvia y ruido,
de permanentes tristezas
y camitas alineadas
en rojo carmesí.

De un viaje a la playa
entre ruinas romanas,
el primer lametazo a la nieve
un diciembre del 71,
cines barrocos con noble platea de nuez
asomándose a un entremés peripatético;
en las sienes agujas de niebla;
el inicio de la inquietud.

Pero de todo cuanto callo,
entre lo que no imagino que existe,
destaco el temperado sonido
del silencio
combándose ante mis ojos
en la aún críptica forma
de un interrogante.