domingo, 4 de noviembre de 2007

POENTARIO 3 DE...


Por Rufino Pérez

No he querido dejar dos sin tres, aun a riesgo de pedantería y en medio de tanta calidad poética como circula en este blog. Me despido, de momento, con este último sobre Carlos Marzal, al que no conozco sino por sus poemas y a quien estoy leyendo porque un día cayó en mis manos su libro. He encontrado en su poesía acentos que han hecho surgir los poentarios. Y no me preguntéis por qué. Hasta pronto.

LA ARQUITECTURA DEL AIRE

Vivir es este puro mecerse insatisfecho

que sólo se consuela en su vaivén,

perdición de intemperies, aire libre

que construye en el aire

su infiel arquitectura sin cobijo.

El soplo de la carne deja su tibia estela,

contoneo de los desequilibrios,

huella de su volar desorientado

y allí donde no hay nada encuentra pie,

y a veces se detiene, ingrávida, en la altura,

aleteando de existir conforme.

Querer es este impulso elemental

que sólo se alimenta de querer,

ráfaga inconsecuente de apetito,

capitel de ambición, afán perfecto

que ni está sostenido ni sostiene.

Pensar es este cálido refugio en el vacío,

estas aladas circunvoluciones

que encuentran su armonía en ocurrir,

mundo dentro del mundo, brisa leve

que abanicó la tierra el primer día.

La voluntad, la vida, el pensamiento

son esta fantasmal pirámide en el viento.

Carlos Marzal. Metales pesados


POENTARIO

La ingravidez

que oscila entre el ser

y no ser,

entre la vida

y el vivir.

La carne que se contonea

que existe, y que es carne

hasta que el amor

deja de tocarla.

Querer, amar, es mucho más

cálido

que pensar,

y aunque también construye

pirámides de brisa suave

tiene el poder

de alimentar de aire

nuestras ilusiones.

Bendito soplo divino

que llega en estela sideral

y hace desaparecer

la inminente presencia

del no ser.

Polvo serán…

2 comentarios:

paula dijo...

Maldito ordenador, de la guerra de Troya, menos mal que te ha traído el aire. Esta ,querido provocador, no me preguntes porqué, será mi ,de momento, última pedante(bis) osadía je,je.Una genial tercera de ¡ole! Sevillano.

Constructor de pirámides
escaleras de infinitos,
con áticos de brisas,
que acarician la nada
laberinto relleno de alientos
tertulias embalsamadas de palabras
cotilleos de susurros,
circulando, sin prisas
entre cascos retornables,
para rellenarlos de presencias.
pegamento de puzzles
descompuestos en pensamientos
olores ,colores ,músicas.
Oxigeno en polvo, mas polvo….

R.P.M. dijo...

Viva tu gracia sevillana. Tienes arte para escribir y lo haces con un estilo personal inimitable. Por cierto, ¿has presentado ya a concurso el otro trabajo en prosa? Ánimo, está muy bien y merece la pena que se airee y que lo contemplen. Besos.