martes, 28 de abril de 2009

Pasajes


(Óscar Sotillos)

Apenas un año después de que Antonio Machado cruzara la frontera de Francia huyendo de Franco, Walter Benjamin hacía lo propio en sentido contrario. Los dos murieron al poco de dejar sus respectivos países, aunque Benjamin, alemán y judío, hacía tiempo que había abandonado Alemania encontrando en Francia no sólo refugio, sino el lugar que le inspiró sus mejores ensayos sobre Baudelaire y la modernidad. Machado habría de dejar su Sevilla natal para conocer a Leonor y a Soria, y ambos escritores perecieron como peces fuera del agua, demasiado mayores para adaptar las branquias a unas aguas que ya estaban corrompidas. En su desgracia, Machado tuvo más suerte. Se extinguió en un exilio breve, como el sol de invierno del último verso que le encontraron en el bolsillo de su gabán. Francia todavía era libre y Colliure le dedicó una tumba que todavía hoy es venerada como lugar de peregrinación. A W. Benjamin le atrapó la desesperación incluso antes que sus captores. En 1940 España ya no era España, por mucho que su nombre les llenara la boca a los que la habían desangrado. Walter Benjamin y los suyos habían cruzado la cordillera de la costa por una antigua ruta de estraperlistas. En el bolsillo de sus abrigos no tenían poemas, sino un salvoconducto que les permitiría huir a Estados Unidos, pero la policía de frontera les capturó. Durmieron en Portbou, pero a la mañana siguiente serían entregados a la policía de la Francia ocupada. Benjamin sabía bien que sus captores le querían a él únicamente y se suicidó en su habitación, y en efecto, al día siguiente la policía permitió que sus compañeros abandonaran el país.

Después de tres años en un nicho su cuerpo fue arrojado a una fosa común. Lo curioso es que Walter Benjamin quería recuperar la Historia sin héroes, proyectándola hacia un futuro construido a través de la memoria colectiva. A él se le ha acabado reconociendo hace pocos años con un monumento integrado en la ladera del cementerio de Portbou. Se trata de un pasaje que se interna en la montaña como un pasadizo, como el agujero que les debió quedar en el alma a sus compañeros cuando marcharon dejando atrás el cadáver de su amigo. Por las circunstancias de su muerte el pasaje me recordó al refugio antiaéreo de Poble Sec, pero en realidad Dani Karavan ha conseguido desprender del monumento cualquier connotación siniestra. El pasadizo tiene los dos extremos bien abiertos: la boca al cielo, y el extremo final al océano, y evoca, más bien, uno de los pasajes parisinos que tanto sedujeron a Benjamin, un espacio donde sentarse a mirar el mar, reloj cuya arena son las olas.

9 comentarios:

Ester Astudillo dijo...

Bueno, Óscar, veo que te están tocando la fibra la historia y las guerras del s. XX, observo bien que sin ánimo revisionista, je! Cúanto Walter últimamente por aquí! Iogurts, Walter... Cuál será la siguiente delicatessen?

Es curioso, porque justamente ayer le di una perorata a mi marido, el pobre me escuchaba y todo, sobre cómo se les ha ido la olla a los judíos desde que tienen estado propio. Durante siglos en la vanguardia de la cultura y la réplica, la crítica, la mordaz lucidez (si Walter levantara la cabeza y viera lo que hacen sus correligionarios? se les debe llamar así?), y mira tú dónde están ahora? De perseguidos a perseguidores. De cultos y brillantes a ignorantes y bestiales. Habiendo pasado por Auswitch tenían una buena baza para reclamar su trozo de pastel. Es lo que tiene el poder, que todo lo corrompe. Y que conste que yo sé con certeza que llevo muucha sangre judía dentro. Pero sólo sangre, nada de religión. Bueno, y un poco del espíritu contra y rebelde de antaño también, jaja!
Walter no ha muerto. Ahí estoy con Raquel. Pero somos pocos quienes no sabemos. Snif snif.

Me he mirado los enlaces que incluías, esp. el del memorial de Walter. Mmmm, interesante! Te sienta bien estar del otro lado de la frontera!
:)

Oscar Sotillos dijo...

La historia de la humanidad esta plagadita de errores repetidos y el refranero lleno de dichos que nos avisan de lo inutil de nuestros intentos por superarnos, estamos condenados : el hombre es el unico animal que tropieza dos veces con la misma piedra, el hombre es un lobo para el hombre (ojo, y la mujer una loba…). Sobre el tema judio que decir, que viva woody allen y abajo la tora y las faldas. Por cierto, me acabo de leer Maus, una novela grafica sobre el genocidio que esta muy pero que muy bien.

Ester Astudillo dijo...

Woody Allen, L. Cohen, P. Roth, y algunos otros a los que todavía les dejan colear, pobres, aunque les hayan circuncidado. Las ganas que tienen de pelárselos! Pero los que quedan son buenos, los jo/udíos!

Y no tropezamos con una piedra, sino con un monolito, tipo Odisea Espacial 2001, ahhhhha! O será con una catedral? O una mezquita? O una sinagoga?
Jajaja!

De quién es ese Maus?
Yo os recomiendo Roth de pies a cabeza, pero lo último es Indignation. Y el anterior, muy reciente también -debe ser que sabe que la de la hoz está al caer-es Exit Ghost, no sé la traducción al cat/cast.

:)

carlesrull dijo...

Maus és un cómic del genial Art Spiegelman: els jueus estan dibuixats com ratolins i els nazis com gats. Ester, el pots trovar a la biblioteca Armand Cardona en una edición noveta en bon estat. Óscar, como siempre, genial. No hace mucho pasé por Portbou i Colliure, me detuve, como suelo, en el segundo, no tanto por la consabida peregrinación a la tumba sino por tomarme una cervecita en ante la playita. De haberlo sabido, habría cambiado parada, pero me lo apunto para la próxima.
Respecto a los judíos, no sé, que se apliquen el proverbio machadiano: "El ojo que ves no es ojo porque tu lo veas, es ojo porque te ve". Un abrazo.

José G Obrero dijo...

Me gusta la línea que estás tomando con estos temas. Por cierto, me ha venido un flash al ver la foto que has puesto: el monumento a la esclavitud en Goree, Senegal. Es curioso como las injusticias del ser humano se repiten y también la manera simbólica de homenajear a las víctimas de esas injusticias.

Un abrazo from here.

paula dijo...

Me ha gustado tu reflexión sobre los distintos tipos de exilios: por extinción como el del Machacado por la intolerancia casera y por judido suicidio como el de Walter.Por cierto, muchas gracias por presentármelo y permitirme la oportunidad de visitar su tumba con tus palabras...parece buena gente.
Respecto a los judíos vs palestinos,un ejemplo más de la historia interminable:la estupidez humana que se muerde la cola,aunque sabe que duele.
Un abrazo

Ester Astudillo dijo...

Paula, creo que la estupidez humana es estupidez precisamente porque NO sabe que duele ni sabe nada más allá de su puta nariz, del mismo modo que los ignorantes lo son doblemente porque no tienen ni idea de lo que ignoran (si lo supieran dejarían de pertenecer a ese inmeeeenso e ilustre colectivo!). Y contra eso, esquizoamiga, no hay nada nada nada a hacer. Porca, porca, porca misèria!

Carles, gràcies per la info sobre el Maus. Me'l faré portar a la Joan Oliva, perquè jo pels vostres barris taaan apartats como que no, je! Això és el que té l'extrarradi, noi! O millor 'els suburbis', amb totes les connotacions guais d'importació anglòfona! Curiosa l'evolució de les connotacions d'algunes paraules en tan pocs anys, coses de la globalització (plus l'estupidesa i la ignorància, factors omnipresents i sempre capitals en tots els afers humans).

Oye Óscar, la campiña francesa queda un poquito lejos de Portbou. Has hecho una excursión recientemente u kè? O ha sido la lectura del Maus que te ha dado al coco?

:) per tothom

Oscar Sotillos dijo...

En realidad tanto la visita a Portbou como los textos de Pasajes y el del refugio 307 de Poble Sec son de hace un tiempo. Lo curioso del caso es que desde que estoy en Francia no paran de venirme referencias sobre la Guerra Civil. Por azar he ido a aterrizar en un lugar donde hubo un campo de refugiados españoles y no pocos de los alumnos españoles que tengo son descendientes de exiliados. En fin, la perspectiva que ellos te ofrecen y las preguntas que te ponen suscitan nuevos caminos para acercarse a temas que uno creía agotados. La memoria, como diría el bueno de Benedetti, está llena de olvido.
Sobre Maus (ratón en alemán, pero nada que ver con Micky Mouse) Spiegelman acaba de redondear su mirada poniendo cara de cerdos a los cristianos europeos que se desentendieron del genocidio judío, mientras que los americanos son perros de aspecto bonachón. Imagino que si caricaturizara la situación actual cambiaría el reparto de caretas en este baile de máscaras.
Nota al margen: estoy hasta el gorro, hoy, 29 de abril, ha vuelto a nevar!!!!

Ester Astudillo dijo...

Tío, disfruta! -de la nieve, quiero decir. Casi como aquí! Aquí la primavera quiere venir pero no se atreve a asomarse del todo. Aunque yo ayer estuve tumbada tomando el sol en la Ciutadella, a mediodía, hacía muy buena temperatura.

Bueno, y lo hacer de profe a hijos de exiliados españoles me vuelve a recordar, usted perdone, a la peli Ser y tener, en que el profe se llama Lopez, él mismo hijo de exiliados. Muucha nieve, muucho frío, muuucho francés... Muuucho cuidado con la laaargas noches, aunque el López pobre vivía solo!

Las caretas desde luego cambiarían, pero dudo que ninguna hiciera suficiente justicia a la realidad: ni ratones, ni gatos, ni perros ni cerdos. Habría que pensar en animales infinitamente más salvajes y alejados del escenario humano.

Un consejo: nunca des nada por agotado. Al final siempre acaba volviendo a salir a flote. Quién iba a pensar en la España del s. XV que los jodíos judíos iban a continuar siendo la comidilla en pleno s. XXI? Alguien podía hacerse a la idea de que algún día existiría esa cosa dada en llamar 's. XXI'???

:)