sábado, 13 de junio de 2009

LOSER, de David Gonzalez


Por Rubén García Cebollero


En la Feria del Libro de Madrid quedó claro que uno puede encontrar casi cualquier cosa. Lo mismo tropiezas con Rajoy que con Losantos, un sábado cualquiera, pero a quien quise ver fue al poeta David Gonzalez, en la caseta de Bartleby, y hay que felicitar a Pepo Paz, el editor, por seguir dando a los lectores algo más que poesía. O al menos poesía que no huele a mercado, mercadería, negocio.


Tal vez todos tengamos algo de "loser" en la vida. Al fin y al cabo como dice el proverbio el rey y el peón vuelven a la misma caja cuando termina el juego. Pero David Gonzalez nutre a la poesía de la crudeza espartana de lo real, y a ras de suelo nada se pierde, todo está por ganar, todo lo deciden las palabras. Las auténticas. Las que no tienen nada que esconder. Nada que vender. Nada que perder.


Me haría falta un comentario de cada poema, y de cada foto, aunque no voy a hacerlo. Pero os invito a visitar "Loser", lo mismo que el resto de la obra de David, o la voz de Denise Duhamel a quien llegué por él. Grande es el número de artistas que se pasean por "Loser" y queda claro que David nos ofrece un libro que contradice al título, una obra de "winner", lúcida, profunda, sencilla.
En ella encontramos la verdad de la "Ars política":


los políticos
estrechan la mano
pero no la dan


En ella encontramos a los hombres que mandan, a los que obedecen, a los que huyen. El amargo silencio que despidió a Hank Williams. La hermosa poesía de la vida. El bailar por los que no pueden. Saber que los malos liquidan a los buenos, aunque todos creemos que no hemos hecho ni hacemos mal a nadie. Cucarachas caníbales. Una silla de ruedas como herencia.


En ella nos sorprendre comprender que para algunos "te quiero" es un insulto. Que el "paradiso" es una librería donde David se mancha con tinta las manos. Que nadie tiene fotos de las musas, y la soledad duerme entre sábanas frías. Que a veces nuestros cuerpos son toallas, por los suelos. Que no todos tienen crías que alimentar. Y hay quien muere en el piso del camello, lo mismo que el sol sale sobre los cubos de la basura.


A fin de cuentas, el arte mantiene la locura de los "Profetas":


nadie es profeta en su tierra
hasta que no se encuentra
enterrado bajo ella


Que los enfermos animales de amor no les alcacen nunca en los espantosos bosques de la vida, porque en los adoquines de todas las ciudades alguien reescribe "Loser", alguien pasea los colmillos que frotan la lámpara del genio, alguien se escandaliza mientras Melendi canta que:


Pocos son los sueños
que me quedan vivos,
muchos los anzuelos
que dejé mordidos.


Hay dientes que resisten casi todos los combates.

1 comentario:

Oscar Sotillos dijo...

de este buen hombre me habia caido en las manos 'sparring' donde creo recordar una vena bukowxkiana de agarrate y no te menees. me alegra saber que le sigue manando poesia por las venas del boli. fantastica definicion para los politicos.