martes, 16 de febrero de 2010

¿Quién llama?

Por Carlos Rull

Solamente después de la larga conversación con aquella voz celeste y lejana, afelpadamente hechicera, misteriosa niebla de palabras a la que confusamente había revelado tanto; y sólo tras haber pulsado el botón rojo de “Colgar”, se dio cuenta - súbitamente acongojado - de que no recordaba haber escuchado la escandalosa señal de llamada de su móvil – atronador guitarreo de ACDC – cuando pulsó el botón verde.

8 comentarios:

Ester Astudillo dijo...

And who shall I say is calling?

O será la llamada de la carne, así, telepáticamente, feromonas concentraditas en el auricular del confesionario?

Or either you have a calling.

Qué será, será???

Muax muax muax;-)

José G Obrero dijo...

La dimensió desconeguda. Vaya nivelito de microrrelatos entre Rufino y tú. Bueno, yo al contrario que Ester, que parece que sólo piensa en lo único (con mucha congoja para Sor Renum), creo que es la llamada del allende, o sea, del más allá, quién sabe si el ángel harapiento de Antonia o el mismo señor barbado que dicen que nos sigue a todas partes como un perrillo faldero o, mucho mejor que ambas posibilidades: alguien con quién nos apetecería hablar.


Un abrazo.

Ester Astudillo dijo...

Ay ay, José!!! Que no, que no!!! "Who shall I say is calling?" es el título de una canción de L. Cohen, y obviamente, se refiere a la dama, venida de allende y siempre oído avizor:

"And who by fire, who by water,
Who in the sunshine, who in the night time,
Who by high ordeal, who by common trial,
Who in your merry merry month of May,
Who by very slow decay,
And who shall I say is calling?

And who in her lonely slip, who by barbiturate,
Who in these realms of love, who by something blunt,
And who by avalanche, who by powder,
Who for his greed, who for his hunger,
And who shall I say is calling?

And who by brave assent, who by accident,
Who in solitude, who in this mirror,
Who by his lady’s command, who by his own hand,
Who in mortal chains, who in power,
And who shall I say is calling?"

Lo que pasa que soy así de salida, o así de desesperada, y le doy la vuelta a las cosas. El guante te lo pones igual, aunque esté del revés. Qué crees, que voy con faldas y a lo loco? No, no, no: siempre con pantalones, y siempre con ropa interior. No me tomes literalmente, hombre. Que soy la de los rizos, jaja!

Muax;-)

Antonia Martos dijo...

Hola Carlos, m'agrada aquest microrelat obert al misteri de qui truca o com diu José a la dimensió desconeguda.
Salutacions,
Antonia

Carso dijo...

¿Has visto Memento, Carlos? la escena en que el pobre (o no tanto) amnésico de memoria reciente habla por teléfono con alguien, hasta que lee por azar uno de sus tatoos donde se avisa a sí mismo de no hablar con nadie por teléfono. entonces cae en la cuenta de que no sabe con quien habla. lo ha olvidado.
"quién es? con quién hablo?" y cuelgan...
Inquietante tu llamada.

José G Obrero dijo...

Qué buena es esa película. Lo peor es que la enfermedad del protagonista existe realmente. Hay gente que cada diez segundos se le borra la memoria ram (mantienen, eso sí, la memoria a largo plazo, recuerdos de la infancia, del colegio de curas, etc).

Mercè Mestre dijo...

Dimensió desconeguda? Memòria RAM? Cançons de LC? Crides del més enllà? I no podria ser que el pobre hagués confós el mòbil amb el comandament de la tele i, en prémer el botó vermell d'apagat hagués tallat la veu hipnòtica de la locutora?

No,no,no, m'agrada més la teva versió misteriosa...

carlesrull dijo...

No pensé en Memento - gran película, terrible - ni en Leonard Cohen, pero lectores como vosotros enriquecen cualquier texto que lean y multiplican sus sentidos y referencias. Mil gracias por ello. Lo cierto es que todo lo tecnológico siempre atemoriza - poco o mucho - a los cavernícolas de libro y sofá como yo. Recuerdo esas pelis japonesas de los 90 - The Ring, The Eye, Pulse - que tanto partido le sacaron al terror que inspira la invasión digitovirtual.