miércoles, 2 de junio de 2010

Disco Park Discount *

Por Zápiro

Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, bamp, volvió a abrirla cuando regresaba, bump, en tren hacia la finca, bimp, bamp, tss, se dejaba interesar lentamente por la trama, oh yeah, por el dibujo de los personajes, tumba, tumba, tss. Esa tarde, argg, después de escribir una carta a su apoderado, flapp, y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías, ehhhhh, volvió al libro en la tranquilidad del estudio, vámonos, que miraba hacia el parque de los robles.

Arrellanado. Arrellanado en su sillón favorito. Stop! De espaldas a la puerta. Coma! Que lo hubiera molestado. Comma!? Como una irritante posibilidad de intrusiones. Como una irritante posibilidad de intrusiones. Como una irritante posibilidad de intrusiones. Etcétera.

Yeah, we got him: Arrellanado en su sillón favorito.



(Sin mirarse ya, atados rígidamente al sorteo del flyer, se separaron en la puerta del tigre.)

Ok, let’s do it: dejó que su mano izquierda, dejamos que su mano derecha, acaricie, acariciara, bump, bump, una, y otra vez, lo acariciase, ich, le acariciase, nich, acariciarlo, szump, y se puso a leer los últimos capítulos. ¿Etcétera?

Etcétera: El terciopelo verde. (Acariciara.)

(Sin mirarse ya, atados rígidamente al descuento del flyer, se separaron en la puerta del cibercafé.)

Mi tu su memoria retenía sin esfuerzo los lugares y las imágenes que a ella le fascinaban; la ilusión de llevarla de viaje lo ganó casi en seguida. ¿Gozaba del placer? casi perverso de ir navegando, casi, googl, googl, go, línea a línea, schuuuuuup, por los destinos que más le gustaban, y sentir a la vez y sentir a la vez que su cabeza, we got him, descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, dale, Julito, que los cigarrillos seguían al alcance de nuestra mano, we got him, que más allá de los ventanales danzaba, ich, ich, aguante, pibe!, el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, pumba a pumba, aaaabsorbido y llorando por la sórdida disyuntiva de los hedores, dejáaaaaandose ir hacia las imágenes y llorando, comma, que-que se concertaban, comma, por tu amor, y adquirían color y, y movimiento, i-ich, pamp, vuélalo, Julito, por la concha de tu madre...!, fue testigo de su último encuentro en la cabaña del monte.



(Sin mirarse ya, atados rígidamente a la maleta con sobrepeso, se separaron en la puerta de facturación.)

EJ7237: Primero entraba la mujer, mostrador 275; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por la hoja del bonobús. Admirablemente rebobinaba ella la sangre con sus brazos, pero él rechazaba sentarse a un café, no había venido para repetir el plan de emergencias 24 horas, agravado por unas ventanillas low cost y pasillos corredizos estropeados. El billete se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Ninguna línea relevante corría por las páginas con las condiciones de vuelo, ni se sentía que nada estuviera decidido antes de las siete y veinte. Ni siquiera esas insinuaciones que enredaban las intenciones de la amante como queriendo retenerlo y disuadirlo dibujaban ninguna otra figura que no fuera la de él mismo. Nada había sido olvidado: compañías, azafatas, posibles retrasos. A partir de esa hora cada letra tenía su vuelo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una linterna indicara follow me. Empezaba a anochecer.

Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de facturación. Ella debía seguir por la senda del Embarque A. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para ver correr con el pelo suelto a la azafata que le hizo ir a pagar el sobrepeso de equipaje a la otra punta del aeropuerto. Corrió a su vez, parapetándose en las maletas y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la pantalla de Salidas. Axl. Los altavoces no debían ladrar, pero ladraron. El empleado estaría a esa hora, pero no estaba. Subió los tres peldaños del barracón y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero me dices que no meta las toallas, y después tú metes tres pijamas, y una escalera alfombrada. Icks. En lo alto, dos puertas. Nadie en la primera fila, como quedaron; nadie en la segunda fila, como no quedaron. La confusión de cabezas, y entonces el graciosillo de turno, la risa de ella entre los ventanales, el alto respaldo de su sillón de terciopelo verde ocupado, la cabeza del graciosillo en su sillón leyéndole: “asiento no numerado”, je, je…

Y el puñal, Julito, ahora sí que traéte el puñal.


* Cualquier parecido con el original es pura coincidencia.

7 comentarios:

Ester Astudillo dijo...

Jejeje! Reconozco que aunque me resulta vagamente familiar EL ORIGINAL, no lo tenía en mente.

Bueno, bueno, Julito/ Zápiro, cuántas historias hay ahí? El personaje revelándose contra el autor? El hijo contra el padre? Cristo contra dios? Anakin contra Dar Vader? Pepito contra José? El yo contra el superyo? El ello contra el yo? Thanatos contra Eros (y/o viceversa)? Woody Allen contra Woody Allen? El amante contra el marido?

Pero el final es un pelín diferente, no? Julito hizo que todo saliera a pedir de boca, que el puñal hincara bien el diente, y aquí en el tuyo... hay alguna contingencia que da al traste un poquitín con la finalidad del puñal, vamos, con matar a... a quién matar? Jodías low cost que ya ni numeran los asientos en los aviones, en los cines, en las haciendas, en las fincas, en las casas, en los parques... Pronto ya no habrá ni parques. Parks discontinued, podría ser título para una nueva versión publicable de aquí a ... no sé, 10 años??? Ala, a apuntárselo en la agenda.

Me ha encantado el título, qué versión más contemporánea! Yo ni soy ni he sido muy discotequera pero vaya, aún me retumban los oídos: porque haberlas haylas, no?

Bienvenue, Zápiro;) Olé tus webs!!!

Carso dijo...

'oño, Zápiro, ahora entiendo lo que hacías en clase mientras el viñas hablaba del nacimiento de la novela moderna. tú continuabas a lo tuyo, es decir, en los parques. ayer cuando me comentaste que ibas a incluir un par de vídeos pensaba que hablabas en broma, pero no, veo que tu post ha sido de lo más multimedia. lástima que no llegases a tiempo para la semana temática del videopoema. qué habrías hecho? una interpretación a lo DJ?
bueno, no me respondas ahora, espera a después de la publicidad, que me consta que no verás la pantalla en unos días.
lo dicho, welcome y congratulations por tu entrada.
ósc

José G Obrero dijo...

Unos hacen una entradita y otros construyen una catedral. Qué juego más satisfactorio para el tipo (la tipa) que lo lee. Primero se encuentra con una narración entrecortada por onomatopeyas y se va poco a poco, como el mercurio, encontrando la historia. Luego vienen esos videos y como traca final el enlace al relato. Y todo esto sin pestañear porque no puedes parar de leer. ¿Qué has hecho de mí? ¿Cómo volcaré algo el próximo miércoles?

Bienvenido de nuevo compañero de jornada.

Un abrazo.

Mercè Mestre dijo...

Ja és fort que la ficció se't precipiti a sobre en forma de punyal llegit/clavat mentre llegeixes que te'l/se'l vénen a clavar, però que un es quedi sense butaca a la bèstia voladora i hagi de reclamar punyal des d'un post multimèdia i multitot penjat en un bloc multiveus a l'esperit de l'autor sobre el qual s'està tematitzant (deixa'm que respiri), amb ànsies assassines contra l'impostor que li ha robat la butaca de futur exassassinat (el final me l'invento jo i ja està)... això, aixòooooo, no téeee nooooom. Bé, sí: Zápiro, un nom que a partir d'ara no podem oblidar, amics.

Això és entrar amb força i la resta són punyetes!

Zápiro dijo...

Dears,
mil y mil y mil gracias por los comentarios.. creo que eran los griegos o los fenicios que decían que la mejor virtud que hay es la de la hospitalidad, cuando un viajero desembarcaba en tierra ignota. con vosotros, es evidente que se quedaron cortos. mercy.

Esther, me quedo con Pepito contra José, y Anakin/Dar Vader como segunda opción. y me apunto el parks discontinued como fondo de armario!

Ósc, me dirás que no has aprendido mucho más en el parque (o jardín, o lo que fuere, de detrás de la facultad, leyendo a cortázar (o lo que fuere) que en las clases magistrales sobre novela moderna....

José, me alegra mucho que te haya gustado la entrada, lo mío son las catedrales.., pero EN RUINAS, cuando toca construirlas, me acojono y me escapo por la ventana...

Mercè, si m'ha emocionat el teu comentari és perquè, evidentement, és molt millor que l'entrada. Al moll de l'ós!

Grazzie tutte

carlesrull dijo...

En la continuidad de los aeropuertos, las rebeliones y los pepitos - siempre con pimiento, por favor -, izo mi ceja y mi cráneo ante tu puñalesco texto. Magnífico estreno. Sí, señor. Bienvenido.

R.P.M. dijo...

Un mar de revoluciones en un mismo post. De primera. Eso es entrar en forma. Bienvenido