jueves, 18 de noviembre de 2010

La mujer que dormía con los ojos abiertos


Por Raquel Casas

Ayer en el autobús me encontré con K. Ella es la mujer que dormía con los ojos abiertos y escuchaba a Chet Baker.
No le dije nada porque no estaba segura de que realmente fuera ella. Además tenía los ojos abiertos, debía de estar dormida. Entonces me puse a recordar nuestros juegos de niñas. A ella le encantaba tirar piedras a los tejados y decir que las lanzaba contra nuestros sueños. De vez en cuando se escondía y se hacía la muerta (la dormida), como Ofelia. Y a menudo recitaba poesía, largos poemas como aquel que hablaba de la Dama de Shalott, su preferido, que se me hacían eternos con el calor de agosto y el sonido de las chicharras escondidas en los árboles.
Ayer vi en el autobús a la mujer que dormía con los ojos abiertos. Nadie sabía que dormía. Yo sí. ¿Dónde habrán ido a parar todas aquellas piedras?

*

5 comentarios:

Laerke Saura dijo...

jajajaja m'ha encantat!! Però això: "Además tenía los ojos abiertos, debía de estar dormida." és boníssim! jajajajajajajaja!!!!!!!

*

Carso dijo...

pobre, todas esas piedras habrán roto las tejas formando goteras en sus sueños. por eso no cerraba los ojos para soñar.

Sergi(o) dijo...

Todos soñamos con los ojos abiertos, lo que pasa es que la mayoría de personas no se dan cuenta.
Precioso cuento.

Raquel Casas dijo...

:)))

R.P.M. dijo...

Ver y mirar. A veces vemos pero no miramos. Sólo si podemos ver, podemos mirar. No sólo dormimos con los ojos cerrados. (parece un lío, pero trataba de ser un comentario a algo a tu enigmático post je je)