
SHSSSSSSSSSSSS!!!!!
Erase una vez una vez una palabra, que no quería vivir atrapada en un diccionario, ni presa en una hoja de papel, no quería comas de guardaespaldas, ni cárceles de paréntesis, ni mucho menos que la sacaran a bailar en festivales benéficos de gramáticas, con sus parientes los sinónimos o los espejitos de sus antónimos, que siempre le pisaban el rabo del acento. Por no querer, no quería ni letras ni tan siquiera significado.
La rebelde palabra, quería ser una efímera bocanada de aire para soplar entre susurros, deshacer incómodos silencios y colarse por los oídos para hacer reír a los pensamientos con su cosquilleo.
Deseaba ser una rima de burbujas, transportada en veleros de sueños, para gritar: tierra a la vista!, con la melodía de los deseos, ser estrofa de cantos de sirenas para anunciar Itacas y sumergirse en océanos para dejar estelas de caminos de luz.
Le encantaba colarse en la boca de los poetas, mezclarse con su saliva para hacer cocteles de alfabetos de fuego, y encender la mecha de su lengua con guiños de lunas coquetas.
Pensaba envejecer, las palabras sin carácter no mueren, sembrándose para hibernar con el desencanto, acurrucadita tejiendo silencios entre las espinas de las rosas, y despertar trepando por el tallo para olfatear nuevos aromas de primaveras…..donde las palabras, simplemente, se deshacen en miradas.














