martes, 29 de mayo de 2007

YA SOY VIENTO

Por Carlos Rull




Me tocas. Con suavidad, es cierto; con ternura, tersamente, tercamente. Lenta, pacientemente, tus manos lisonjean mi piel, tus labios arrullan mis pechos. Las pieles se erizan, el vello se yergue, eléctrico, atómico, henchido de deseo. Me tocas, ahora con ímpetu, es cierto; con fuerza, brutalmente, fieramente. Tus manos encadenan mi piel. Sujetas con firmeza mis muslos y tu boca baja poco a poco hacia...


Suena el teléfono. Una sola vez. Como eres, en el fondo, un pedazo de idiota y un patán, sales disparado a responder. Suspiro, indignada, también algo aliviada. Sé que hoy también tardarás, así que cierro los ojos y sigo sin ti.

Me tocas. Te toco. Tus manos y mis manos se funden, se dilatan, se expanden y te siento por toda mi piel, me siento por toda tu piel. Mis pechos contra tus pechos, mis labios contra tus labios, en enardecida pugna de pieles que se anhelan, de alientos que se codician.”

Te oigo a lo lejos, una voz apagada y seria, monótona, fastidiosa, sumisa. Esclavo del trabajo, fugitivo del amor. No quiero oírte. Aprieto más los párpados para cerrar el mundo para siempre.

Traes el fuego a mis entrañas, y nos hacemos una. Atthis y Safo. Soy toda agua, eres toda aceite, somos arcilla mutuamente moldeada, tierra estremecida al fuego. Alzo tu nombre a los cielos.”

Mi cuerpo se arquea violentamente, mis manos parecen pistones alocados recorriéndome, sintiéndome, recreándome, asintiéndome. Te oigo a lo lejos pero ya no existes, ya no estás.

Tus dedos dentro de mí, mis dedos dentro de ti: índice que me incendia, corazón que acomete y me inunda de gozo . Soy toda tuya, soy – por fin – toda mía. Me sé, me encuentro, me re-conozco. Y ya vuelo, y ya soy lluvia, y ya soy viento.

Sonsonete de vidrios que tintinean; pasos, un golpe en la puerta. Abro los ojos y descubro, desazonada, que has regresado, que me observas con una lata de coca-cola en la mano y expresión imbécil. Apenas me importa el que hayas interrumpido mi orgasmo o el que me hayas oído gritar un nombre que no es el tuyo, lo que me importa mucho más, lo que lo cambia todo – por fin - es que ansiaba, abiertamente, sin tapujos, seguir viendo ante mí, al abrir los ojos, el cuerpo desnudo, el rostro anhelante de tu hermana.



4 comentarios:

carlesrull dijo...

Vaig escriuré aquest relat dies abans de la Setmana Eròtica, i per tant dies abans de llegir el del Marc. El fet que els dos, simultàneament i sense saber res del que escribia l'altre, coincidim en abordar aspectes semblants de la sexualitat femenina, tot i que des de punts de vista molt diferents, no sé si hauria de preocupar-nos (jeje).

R.P.M. dijo...

Precioso. De ritmo rápido, anhelante. Con final sorpresivo. Jugando con la "décima musa" como la llamó Platón y trayendo con ella todo un universo de amores y sensibilidad femenina. Jugando con la no-satisfacción convertida en éxtasis. Esto pinta bien y el tono va subiendo. Lástima que me toque cerrar la semana y no llegue a la altura exigida. Pinchazo erótico, lo llamaremos.

Marc Vintró dijo...

És que som uns voyeurs!!, jejejeje. Ummm, això pinta bé, moooolt i molt bé. D'aquesta setmana en sortiran grans reflexions...

paula dijo...

El relato compa, sencillamente una delicatessen ,los entre comillas de pensamiento no tienen otra respuesta posible, aunque la firma se posponga por un capullo.
Menos reflexiones y más preguntas… genial los paseos acompañados del cómodo y no excluyente amor propio(reforzado por sabrosas entregas) , absoluto respeto ,incluso histórico, por las Attis y Safos….pero a veces sobran dedos, faltan manos y hay que izar puentes. Un clásico de las fantasías femeninas es el butanero y no lo veo yo traído por las brisas.
Animo Rufino, aunque cierres el domingo , abren los confesionarios(han ganado los porteros)… haznos pecar y sobre todo olvidar porfa.