domingo, 8 de marzo de 2009

DE IDA Y VUELTA

Por Rufino Pérez

Todos los días salía por el mismo portal, saludaba a las mismas personas y realizaba el mismo trayecto, conversando aquí y allá con los que ya eran conocidos y amigos de trayecto.

Un día, se le ocurrió cambiar de trayecto y observó que también aquí había personas a quien saludar y con quien conversar, que pronto se hicieron amigos y conocidos.

Así que, decidió que a la ida tomaría el camino uno y a la vuelta el camino dos.

Todo funcionó bien hasta que los de Tráfico hicieron las calles de dirección única. Está claro: la culpa siempre la tiene el gobierno.

4 comentarios:

Ester Astudillo dijo...

Per conèixer coses i món només cal atrevir-se a trencar la rutina, i de vegades la vida et posa fins i tot un caramel a la boca.

I bueno, lo del gobierno, feta la llei feta la trampa, no? Qui és l'il·lús que encara es pensa que els consells i les prohibicions són per seguir-les?
Petons.

paula dijo...

Siempre defiendo,que nadie se cruza por casualidad y que existen las señales...pero estoy con Esther,para prohibidos sólo los de Neruda.
besitos.paula

carlesrull dijo...

Pero... bueno,... a ver,... vamos a ver si nos aclaramos un poquito. ¿No dijimos que la culpa fue del chachachá?
En todo caso, me quedo con que no hay camino.

Carla dijo...

sempre es pot sortir del sender marcat i alegrar-se els peus amb l'herba del marge.
un petó!