miércoles, 25 de marzo de 2009

Juegos


Por José G. Obrero


El universo es una calle sin asfalto,
una colina con forma de nubes,
una luz suave que engendra
polvo dorado.
Los niños respiramos ese polvo
que alimenta más que la merienda.
Mi hermano juega a fútbol como Schuster
y yo levanto diques diminutos
que frenan la riada.
Silvia tiene una sonrisa morena
que se cuela por mis dientes de leche
y mi corazón salta a la comba,
brinca y se encabrita
como una bicicleta de cross.
Las personas mayores
bajan sus sillas desde el ático
para exhibir sus brazos de cal y campo,
para pintar la calle de acentos afilados
en patios de vecinos.
Cuando el sol se come el lomo de Montjuïc,
Santa Coloma se llena de hombres cansados,
oscuros como un ladrido
y los niños jugamos ajenos a sus nostalgias
a todo lo que ocultan en cajas
de herramientas.

La calle es ahora
polvo dorado que cesa con la noche.

Eres pequeño, universo canalla como un tango,
triste universo salpicado de piedras
y de hormigas,
entorno al que hoy gravito
con el mar engastado entre las cejas.

6 comentarios:

Pérez dijo...

Tienes arte y sentido para enlazar con frescura los hilos de una bella estampa de Santa Coloma. Te ha quedado de cine. Me ha gustado.

paula dijo...

UFFFF!,me has dejado sin palabras y,como sabes,es harto difícil.Esto es poesía para respirar,te tengo entre las cejas...UMMMMM!.
Un abrazo. paula

José G Obrero dijo...

Gracias a los dos, compañeros. Cada vez que vuelco un poema me tiembla el pulso pero vosotros me devolvéis la calma.
PD. Paula, tengo muchas ganas de leerte por aquí, así que bienvenida a esta que ya era tu casa.

Un abrazo.

carlesrull dijo...

Eres grande, José. Felicidades por esos versos a Santaco, magníficos.

Carla dijo...

Què t'haig de dir!
Com sempre, quan et llegeixo els personatges i les escenes que descrius, les veig dansar davant dels ulls com si fossin una mousse fluïda. Genial.
Un petó!

José G Obrero dijo...

Carles y Carla: muchas gracias. Me leeis con buenos ojos.

Un abrazo