domingo, 31 de mayo de 2009

ESTA VIDA DE PELÍCULA...

Por Rufino Pérez






Tengo un primo en Burgos que se llama Autólico. Y la verdad es que le va bien el nombre, porque sabe transformar el color de las cosas.

Él no se dedica a robar como podría deducirse de su nombre, sino que, cuando tú le dices que tal o cual político es un mentiroso, o que vaya cacao con la crisis que todos están aprovechándose de ella y echando a gente a la calle, él te da la vuelta no sé cómo pero terminas votando a ese político y comprendiendo la crisis.

Obama lo ha querido fichar de asesor, pero él dice que de Burgos no sale aunque le lluevan los dólares.

Yo creo que tiene miedo de salir de casa y no volver, como aquel Odiseo –su nieto mitológico- que estuvo rodando tanto tiempo por el mundo.

Y en eso le doy la razón, porque como en Burgos no se está en ningún sitio. Bueno, en Barcelona también se está bien ahora que han ganado la copa. Mi primo es del Barça y aunque él no lo quiere admitir, le gustaría vivir más cerca de su equipo. Pero, ¿y si le da por aplicar sus poderes un día, en mitad de un partido y convierte las camisetas blaugranas en un puro blanco? No me lo quiero ni imaginar. Así que es mejor que mi primo se quede donde está y que los colores, si es que alguno ha de cambiar, sea el rojo de la guerra por el blanco de la paz. Que Corea nos coja confesados.

1 comentario:

Ester Astudillo dijo...

Ja, ja! La película de la vida, la película de la política, la película de la demagogia, la película de la guerra -y mira que Corea, como Vietnam, dio de sí lo suyo-, incluso la película de las películas!!! Todo todito está ya dicho y filmado, que siendo el cine como es, un arte muuy reciente, parece una paradoja. Ah!, pero es tan prolífico!

Bueno, eso le ha pasado a uno de los actores de House, no? Que en el episodio del martes pasado tuvieron que suicidar al personaje a toda prisa porque él sí que ha aceptado la oferta de Obama, de hacer comulgar a la gente con ruedas de molino, demostrar de cuadratura del círculo y, además, hacer de figurante en la exhibición de transformismo político de la magna potencia mundial.

Dile a tu primo que hace bien quedándose en Burgos, que los dólares que le pudieran llover iban a afearle la chaqueta. Y si se atreve a asistir en vivo y en directo a una final blanco-blaugrana, bueno, bueno, bueno: con sus poderes de Autólico igual eso sí era una VERDADERA revolución politicosocial, y acababa con algunas cuantas películas!!!

Beso:)