miércoles, 26 de agosto de 2009

Límites

Por José G. Obrero

Tienes razón,
ha ensanchado mis límites
hacia un lado y hacia el otro:
globo aerostático que se pierde
más allá de la luz,
enclenque batiscafo que dormita
más allá del oxígeno.
Pero también es cierto
que soy elástico
como unos pantalones deportivos
y retorno a mi núcleo
(algo más huero).

3 comentarios:

Ester Astudillo dijo...

Jajaja, José, qué bueno! Te confieso que he estado un ratito buscando un significado filosófico al poema(una que no es macho y que a estas horas de la mañana no está nada salida) hasta que lo de 'más huero' me ha dado la clave. Me encanta que le hayas puesto ese título tan, tan, tan... tan existencial. Pequeño ejercicio gimnástico, aunque bueno, a veces, a veces, depende, de qué depende, puede ser, efectivamente, un ejercicio puramente existencial. Puede incluso, digo yo, por decir, ser el núcleo de la existencia.

Bueno, que yo no tengo batiscafo y me lo miro desde la óptica complementaria del agujero negro más allá de la atmósfera, donde no habita el oxígeno.

Me ha encantado la irónica sutileza con que lo describes, y el título. Creo que podría inscribirse dentro de la serie 'la otra orilla': visto desde un ángulo que es 'antipódico'.

Abrazo gordo desde el exilio;-)

José G Obrero dijo...

Gracias Ester. ¿Has escrito alguna vez un texto que se te escapa un poco? Pues este entra en esa categoría. El significado que tú le has visto me aclara muchas cosas y me parece que cobra más vidilla. Una vidilla filosófico-festiva, vaya que sí.
Yo también ando exiliado, comenzando un nuevo periplo, pero el internete me acaba encontrando.
Espero que disfrutes del tuyo.

Un abrazo.

Ester Astudillo dijo...

Bueno, mi exilio no es deliberado, es forzado, y la causa es un marronazo gordo gordo gordo por vía lateral consanguínea, o sea que lo de disfrutar, me temo que niente de niente. Nietz! Pero Internet es global y llega a todos los entresijos -menos los anatómicos, a los que, a dios gracias, y dios o Belcebú mediante, llega el batiscafo, jaja!

Vidilla filosófico-festiva, olé olé! Jaja, yo estoy de régimen de este tipo de vidilla, me temo. Cosas del exilio y demás.

Adónde te lleva tu periplo? Hacia el norte como hijo pródigo? O vas a la deriva? O más que geográfico es sentimental? O extraplanetario? O vas a hacer buceo???

Siíííí, he escrito muuuchas veces textos que se me escapan un poco. Probablemente la mayoría. Para muestra, un botón. Pero a mí no me ha dado la impresión de que éste se te hubiera escapado: después del ensayo-error filosófico-existencial, se me ha encendido una luz 'hermenéutica'. Claro que, siendo medio epiléptica como soy, puede haber sido una alucinación, jajaja/ajajajaj!!!

Abrazo en tu periplo, y si tú puedes disfrutar, pues nada, carpe diem, carpe diem ;-)