domingo, 27 de septiembre de 2009

EL VIENTO SE LLEVA...


Por Rufino Pérez



¿Qué pasaría
si te dijera que me gusta
fumar,
cuando todo el mundo cree
que odio los cigarrillos?

¿Y si confesara
que ayer
sin ir más lejos
me fui del restaurante sin pagar?

¡Un sinpa, tú que eres
un defensor de la justicia!

¿Y si después de haber rasgado
tu vestido blanco,
te dijera que lo siento?
¿Me creerías?

No importa
lo que saben de mí
los demás.
Ellos no me conocen,
apenas perciben
lo que es público
y notorio.

El viento se lleva
lo que más pesa
y lo que menos importa.
Hay una levedad compartida
por quienes
admiran
la belleza del mundo,
efímera
puntual
reconvertida de todas las bellezas
anteriores,
única
final y principio.
Belleza.

Pero tú,
me importas
desde fuera hacia dentro.
Y trasciendo tu mirada
y le doy importancia
a tu guiño,
a tu piel enrojecida por la furia,
a tu alma herida,
a tu calor de amanecer.

Entre tú y el mundo
sólo existes tú.

4 comentarios:

Ester Astudillo dijo...

Aaaah, Rufino, sí, cuánta razón tienes: qué solos andamos! Tanto que a veces ni uno mismo es consciente! Incluso en el amor! Estamos acostumbrados a vivir de rentas y a veces necesitas un hostión gordo gordo para darte cabal cuenta.

Precioso, leve, delicado, frágil poema. MMmmm, lástima que la tremenda imagen que lo acompaña sea tan pequeña. Hay que hacer clic clic encima para verla a pantalla entera y apreciarla en su total magnitud. La próxima engánchala a tamaño mediano como mínimo, si no grande.

Beso;-)

José G Obrero dijo...

Entre tú y el mundo: tú. Bravo. Bravísimo. A la persona destinataria del poema le importará muy poco si fumas o rasgas el vestido con intenciones oscuras.

Un saludo casi lunero.

Pérez dijo...

Últimamente no me prodigo mucho por los comentarios, por eso agradezco mucho más los vuestros. Voy a intentar volver a la rueda. Graciasss

Ester Astudillo dijo...

You're welcome, as ever.
Beso;-)