jueves, 1 de octubre de 2009

Australopithecus


Por Raquel Casas


Acabé el dibujo de de Adán y Eva con un hermoso lazo rosa sobre la cabeza de ella. Cuando se lo mostré a la madre (así llamábamos a las monjas que nos daban clase) se puso lívida tras la respuesta a la pregunta “¿quiénes son esos simpáticos monitos?”, la culpa la tenía la serie Érase una vez el hombre, y mi madre.
Unos días antes estaba viendo la serie, como cada semana, y merendando pan con Nocilla en el sofá. En la pantalla aparecían unos monos muy divertidos y una voz en off explicando que ésos eran los primeros hombres, nuestros antepasados, y cómo habían ido evolucionando a lo largo del tiempo. Me quedé mirando la pantalla y los saltitos que daban los protagonistas; qué raro, pensé, a la vez que pasaban los años rápidamente y se veía la transformación en humanos, homo sapiens, dijo, como nosotros. Enseguida solté un grito, ¡mamaaaaaaa! Y acudió rauda y veloz en mi ayuda, pensando que me había caído algún diente. Le señalé la tele y le pregunté si eso que explicaban era verdad; ella miró a los australopithecus y me miró a mí. Sí, nena, sí, dijo, se llama evolución, ya te lo explicarán mejor y con más calma otro día en el cole, cuando seas un poco mayor; ahora acábate el bocadillo. Me quedé parada, asombrada, boquiabierta y con la cara sucia de Nocilla le volví a preguntar, entonces… ¿lo de Adán y Eva no es verdad, no fueron los primeros, salieron antes los monos? ¿Cuál de las dos historias es verdad? Mi madre quedó presa del pánico ante la pregunta y se arrepintió en el acto de haber elegido un colegio religioso para su hija. Dudó un instante y de repente se le iluminó la cara y sonrió al decirme la que creía como mejor respuesta del mundo: “Sí, sí es verdad…, las dos son verdad, las dos”. Las dos, las dos historias eran verdad, pero ¿cómo era posible? Mi madre desapareció de mi vista, se escabulló con una excusa tonta. Pero yo continué mirando el capítulo y pensando. Pensé y pensé, pensé en Adán y Eva y en los monos y en el Paraíso y en el infierno. Hasta que de pronto entendí el misterio y con gran alegría solté, ¡Claro, Adán y Eva eran monos!
Estaba tan emocionada con el descubrimiento que lo primero que hice al llegar a clase al día siguiente fue compartir la noticia con mis amigas, que ni se inmutaron. Pensé que eran unas frívolas e insulsas, además de cursis y tontas. En la hora de Plástica me puse a dibujar a Adán y Eva. Y después pasé el resto del día castigada en la iglesia rezando padrenuestros para que Dios me perdonara por las barbaridades que había dicho (y dibujado) en público y en privado. No quería ir al infierno, pero era tozuda como una mula y como no entendía el castigo ni la furia de las monjas cada vez que me hacían retirar lo que decía, yo me negaba a retirarlo y repetía una y otra vez “eran monos, madre, eran monos”.


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13 comentarios:

Ester Astudillo dijo...

Bueno, ja sabem que l'església ha estat, és i serà sempre una prestidigitadora de primera: capaç de fer-te combregar amb rodes de molí i convènce't de les incompatibilitats més òbvies, fer aparèixer elefants de la xistera més ridículament mínima.

Ara, la teva conclusió no té desperdici: esclar, Adam i Eva eren micus! Per què li vas posar llaç rosa a una micu, Raquel? Amb lo maca que està despullada!

Petons;-)

carlesrull dijo...

Entoooncees, si los hizo a su imagen y semejanza, Dios es......

Ester Astudillo dijo...

O bien los micus,ergo los sapiens, son/somos...

José G Obrero dijo...

Raquel, tu madre era una visionaria y consiguió, adelantándose a las preclaras mentes Texanas, aunar teoría de la evolución y del diseño inteligente. Sin embargo, hubiese sido un punto que te hubiese hablado de la nueva iglesia: la del monstruo del spaghetti volador (búscala en google) yo soy creyente del monstruo pero no practicante.

Raquel Casas dijo...

Jajaja, li vaig posar un llaç perquè els vaig dibixar tan peluts que no se sabia quin era el mascle i quin la femella, així que amb el detallet quedava aclarit. Però el dibuix va acabar a la paperera, devia ser pecat mortal...

Mi madre más que visionaria es uqe no se atrevió a explicarme la verdad pues asbía que lo soltaría en clase y ya me habían castigado más de una vez por hacer preguntas que no tocaban. Por eso mi cabecita hizo la relación explosiva.

Espaghetti volador?? Eso tengo que verlo!

Mercè Mestre dijo...

Ostres! No coneixia aquesta església! Deu ser cosa del macaquisme cerebral, que només et deixa veure la branca que tens davant per saltar al proper arbre... Doncs ara estic veient que aquell dia que li vaig posar a la meva filla el plat d'espaguetis per barret, en realitat la vaig batejar. I jo amb aquestes orengues...

Ester, el teu fill podria il·lustrar el tema i fer uns dibuixos genials sobre el monstre.

Raquel, passa de les monges i recupera els dibuixos com siguiiiiiii.

Ester Astudillo dijo...

Jaja, això em recorda que una vegada fa mooolts anys li vaig regalar a ma germana petita pel seu aniversari un pòster d'una micu vestida de nena, i amb un llacet al cap, tota mona i femenina ella. Ho feia en conya, bueno jo em pensava que era obvi que ho feia en conya, i li vaig escriure a sobre un missatget bromista, però s'ho va prendre fataaaaaal! Sempre he sigut bastant cavallot, i ella en canvi més finolis. A partir d'ara, ni llaços ni p. -no dic la paraula, que parlant de roses i cintes quedaria com el c.-, ens hem de deixar guiar per les feromones i andandito. Moooolt menys ambigu.

Bueno, Mercè, li dic a l'Adrià aviam kè. Tot i que ell de roses i parafernàlies d'aquest tipus no és molt partidari.

Petons a toth@m;-)

paula dijo...

ja,ja yo todavía tengo resacas de sueños con monjas y me despierto a retorcidos pellizcos hasta en el pensamiento(más miento)
Lo de Eva y Adan lo tengo por confirmar, caí en brazos de la pecaminosa pública y la generación de mi madre corría más, tanto que aprendio a patinar por la nocilla je,je.
Pero Lilith,bien sabe Dios, era monisima....le dibujaremos un lazito rosa para su demoniaca colita je,je.
Me ha encantado Raquel,una verdadera monada de post.
Besazo.

Mercè Mestre dijo...

Ester, jo no volia dir que fes dibuixos de micos, sinó del monstre de l'espagueti volador de què parla el José en el seu comentari, uf!

Carso dijo...

y tanto que eran monos! sólo que evolucionaron mientras que sor Renunciación y sus secuaces se quedaron en micos.
si ya lo dicen: la monja, aunque se vista de seda, mona se queda.
José, ¿el monstruo del spaghetti volador? lo que yo me pregunto es cómo has llegado a conocer eso? le diste a la tecla de 'voy a tener suerte?

José G Obrero dijo...

Óscar: uno es un poquillo friki y lee bastante el portal de noticias y foros meneame.net donde informáticos locos vuelcan sus noticias. Entre ellas las relativas al creador: el monstruo del spaghetti volador, creado, cómo no, por informáticos norteamericanos para frenar la inclusión de la teoría del diseño inteligente? (¿de verdad que es inteligente?) en las escuelas.

Abrazos.

Ester Astudillo dijo...

José, sabes que una de las preclaras mentes pensantes a la cabeza de dicho movimiento estuvo hace unos mese aquí en BCN para dar una conferencia, no recuerdo si en el CaixaFòrum? Ahora que quizá no fuera allí, no? Sería un poquiiiiito incongruente. Bueno, en todo caso, aquí estuvo, haciendo proselitismo pseudo-científico.

Jaja, meneáme? Las 3 personas del verbo también: menéame, menéate, menéa(le)la. En serio existe un portal con ese nombre? De friki p'arriba, claro y meridiano. Procura no volverte dmasiado friki. Están todos p'allá. aunque si sirven para frenar el auge del creacionismo -cómo puede calificarse de inteligente?-, bienvenidos sean.

Besazo y buen finde;-)

Pérez dijo...

La sencillez con la que los niños entienden las cosas y lo difícil que lo hacemos nosotros. Con un lazo sirve para diferenciar especies -masculina y femenina- y no tanta biogenética y demás. Y para enciclopedia, el libro gordo de Petete. Grandes descubrimientos, Raquel.