miércoles, 18 de noviembre de 2009

Cerca

José G. Obrero


Sé que estás cerca porque huelo a hojarasca.
Durante toda la mañana el olor me ha aplastado,
enredado en mis propios nervios, lianas secas.
Sé que estás lejos, cerca, veo el teléfono mudo
desprendiendo olor a ramitas de bonsai:
quizás un naranjo o un sauce llorón sin lacrimal.
Hay humo y nada arde que sea digno
de mención: mis pies, o el vello de las piernas.
Abro la ventana y las llamas se arrojan a la calle
la ciudad arde desde las aceras buscando el río.
Lo siento por vosotros ignorantes del fuego
también por ti: pirómana.
Suena el teléfono.

12 comentarios:

Ester Astudillo dijo...

Jaja, José! Estudio de la relatividad gográfica o Tratado sobre el fuego no fatuo. Qué tendrán las/los pirómanas/os, que tiran la chispa y esconden la mano! Bueno, claro, ése es el morbo de la piromanía, no?

Bueno, vaya exploración del (des)amor estás haciendo, desde todos lo ángulos, medidas y materias. Ahora tocan elementos de tierra? De fuego? Has agotado ya los de agua? Vendrán después los de aire?
Eres de los que prefieren no cauterizar las terminaciones lianosas y sentir el ardor hasta el fondo? Uh uh, hasta la cremación? brrrrr! Si necesitas que alguien sople, ya sabes, pide ayuda. Claro que depende del tipo de fuego, los soplidos lo inflaman aún más. A saber, tal vez lo prefieras, jaja!

Besazo;-)

José G Obrero dijo...

Hola Ester, ahí estamos jugando con los cuatro elementos y con los signos del zodiaco. Uno es pasional por naturaleza pero (uno) cree que la pasión la depositas en quién te da la gana. Maldado/a va quien se considere despertador de la pasión de otro ser humano. Los/as fareros/as arrojan su luz a diestro y siniestro y si iluminan a alguien comienza el baile del agua (y vuelve a comenzar).

Un abrazo.

Ester Astudillo dijo...

Bueno, vale. Agua, fuego, vuelta a comenzar. No digo yo que no. Pero lo que uno crea a veces no tiene la menor importancia. Y a veces sí, claro, jaja!

Es uno de los grandes temas: dónde está el amor, en quien ama o en el amado? Y tú lo has sacado más veces. Está clara tu carta. Yo sólo tiro la piedra, pa'provocar, que es lo que más mé divierte, jaja!

Besazo, animal pasional;-)

Ps. No te quemes.

Carso dijo...

Tengo la sensación de estar asistiendo a la gestación de un poemario como la copa de un pino, maese Obrero. Una primicia y una delicia leerte.

Ester Astudillo dijo...

Jaja, Carso, eso es lo que tiene andar perdido en la paternidad. Que te despistas de otras latitudes!

Oye, José, hace días que lo pensé y luego se me fue, como casi todo: aquel poema que dio juego a la diatriba sobre la alegría, el pesimismo y bla bla bla, que titulaste 'Alegría' y luego cambiaste enigmáticamente a '1' y luego volviste a titular 'Alegría', es acaso el que abre la colección/el poemario?

Ala, a cuidarse los humos y la hojarasca;-)

José G Obrero dijo...

Ester, la verdad es que no era ese, es uno que no he publicado en Sietevoces. Le puse 1 porque fue la tecla que pillé más a mano pero ahora que lo dices...Ostia,b ien podría ser el comienzo...No sé, no sé. Porque si empieza con alegría y termina como estoy pensando que termine va a ser como asistir a la degradación y muerte de los sentimientos positivos...ufff.

José G Obrero dijo...

Óscar, prepárate para sufrirlo. Bueno todavía queda un buen tirón. Un abrazaco, hermano.

paula dijo...

Suena el teléfono,cógelo rápido no vaya a ser que se te queme la poesía...me encantan tus guisos de los 4 elementos,hasta con cáscara.
Comparto tu opiníon encendida amigo,faltaria más que uno no pudiera echar leña a su propia casa y hasta incendiarla con mucho amor je,je.Eso sí,los dioses/as nos libren de pirados/as ignorantes del fuego, que prenden culpas y dejan rabias de cenizas.
Que bien que estes cerca,para contagiar tu pasión.
un abrazo.

José G Obrero dijo...

Bueno, Paula, mi pasión palidece ante la que le pones a tus comentarios y a tus textos.

Muchas gracias, compañera.

Un abrazo.

carlesrull dijo...

Se me ha quemado la tortilla por quedarme embelesado con tu poema. Tío, espero ansioso el poemario que te sugiere por aquí nuestro carso avizor. Vale la pena esperar llamadas así. Un abrazote.

José G Obrero dijo...

Ah, Carles, siento que el fuego haya llegado hasta tu tortilla. Si me haces esos halagos me invitas a hacerte sufrir cuando lo termine.

Gracias por el comentario.

Un abrazo.

R.P.M. dijo...

Bueno, por si faltaba algo, me pongo a la cola de las alabanzas y te animo para que ese pomeario salga pronto. Hay madera con m de amor.