domingo, 17 de octubre de 2010

CRÁNEO PRIVILEGIADO

Por Rufino Pérez




Tenía pensado asistir a esa fiesta. Popular, de bocata y ensalada en las mesas cubiertas con papel blanco mate. Luego pensó que no. Luego lo volvió a pensar.

Se puso la camisa, pantalones y zapatos y pensó que iría a dar una vuelta. Sí, sería mejor. Respirar un poco el aire polucionado de la ciudad le haría bien.

Tenía hambre. Y en la fiesta, si al final iba, seguro que no daban más que aperitivos salados y un poco de champán que él no bebería por el ardor de estómago.

Llamaron al timbre. Vaya, qué pesado, o pesada. ¿Quién será? Justo ahora que me había decidido a salir.

- ¿Quién es? Mire, no le oigo bien y la verdad es que ya me he ido, no estoy en casa.
- Yo tampoco le oigo. No se preocupe, porque yo todavía no he llegado. Espéreme.

A la mañana siguiente, la mujer de la limpieza lo encontró en el suelo y no precisamente borracho. En la fiesta no le echaron de menos. Y la voz sí, pero un poco tarde. –¡Coño!, el del noveno, se me había ido del cráneo, bueno, lo dejaremos para otro rato.

Ahora sonreía a una guapa toda vestida de blanco medicinal, a la que, pensándolo bien y sin pensarlo también, no estaría mal invitarla a la fiesta…de la vida.

1 comentario:

Ester Astudillo dijo...

Coño, pues sí que hemos hecho un completo, no??? Vaya temática extemporánea!!! Será el otoño? Halloween? Las nieves perpetuas?
kss