lunes, 18 de octubre de 2010

The making of an idiot

Is he bound to support Toweel, this ugly little man with hunched shoulders and a big nose and tiny blank, black eyes, because Toweel (despite his funny name) is a Sotuh African? Do South Africans have to support other South Africans even if they don't know them?

J.M. Coetzee in Boyhood


Por Ester Astudillo

Está difícil la cosa hoy para competir en heroicidades y llevarse la palma. A la mínima de cambio te nominan y ale, fuera del ruedo, te quedaste sin probar el pastel. Y es que ser laureado requiere mérito, tesón, perseverancia, continuidad, resistencia ante las adversidades y un largo etcétera de otras virtudes nada en boga actualmente.

Me llama la atención la iniciativa hasta cierto punto novedosa derivada del creciente poder de los mass media: la de hacer extensiva la distinción no a los más destacados en un campo determinado, como viene siendo costumbre, sino… a los menos. No a los sobresalientes, sino a los muy deficientes. Ahí están los galardones al peor cantante del año, peor grupo artístico, peor álbum musical, peor guionista cinematográfico, peor actor secundario, la peor vestida del año, etc.

Loable me parece esa peculiar propuesta. Al fin y al cabo, en un tiempo en que la mediocridad es la norma -y me atrevería a decir que incluso el objetivo-, tan meritorios son quienes, desobedeciéndola, descuellan por arriba como quienes lo hacen por abajo.

Aun así, echo en falta la posibilidad de que seamos los ciudadanos anónimos, los españolitos de a pie, el pueblo llano, por así decirlo, quienes también podamos entrar en el ruedo de los aspirantes a galardonados. ¿No tenemos acaso merecido derecho a participar de esos excelsos certámenes, derecho a ser nominados –o no- y distinguidos si no ya por nuestra excelencia, al menos por nuestra crasa deficiencia?

De hecho, yo soy una firme seguidora de la teoría de la conspiración, lo que en tiempos se llamara el contubernio franco-masónico: me da que hay ya alguna campaña en marcha para distinguir entre los ciudadanos rasos sin más notoriedad que la que denota nuestra (abreviada) nómina, a los sobresalientes en habilidades tan diversas y divertidas como ser el más palurdo, kitsch, gamberro, maleducado, incívico, obtuso, etc.

No encuentro, si no, otra explicación para el tremebundo éxito de ventas de esas camisetas de vivos colores tan a la orden del día con leyendas estampadas en un flanco y/u otro y literales tan sesudos como ‘Yo no soy una cebolla’, ‘Jo sóc català’, ‘Yo soy … español español español…’, que lució hasta la saciedad este verano, o el consabido, simpático lema ‘Yo no soy tonto’.

Mi única enmienda a esta popular y subversiva iniciativa –me pregunto quién andará detrás-, responde a que dados los tiempos que corren y lo peligrosos que resultan los términos con doble género, se escogiera alguno que, resumiendo las principales virtudes comunes a, por abundar en lo presente, ser / no ser una cebolla, ser / no ser catalán / español y ser / no ser tonto, además gozara de la bondad de carecer de doble forma. ¿Y qué fórmula mejor que la que me viene a las mientes en primer lugar: IDIOTA?

Voz archiconocida, en boca de todos en todo momento y apta para todas las edades, géneros, orígenes étnicos, simpatías ideológicas, adscripciones religiosas o filiaciones sindicales. Mi voto, pues, voto popular se sobreentiende, para que sea distinguido en alguna de las categorías de esos novísimos galardones que, estoy segura, are in the making, es para este lema: YO (NO) SOY IDIOTA. Laureado/a el / la portador/a. Fijo.

10 comentarios:

Poe + dijo...

Se nota que tú no eras de esos tiempos. El contubernio no era franco-masónico -francmasónico- sino judeo-masónico.

Sí que lo eres de estos. Destacarás por apologista de la idiotez-mediocridad. Pero destacarás.

Seguimos en las mismas. 15 minutos de gloria para cada cual. Agua para todos -o café, diría el evángélico Guerra-. Destacar, brillar, luz, por fugaz que sea.

Ester Astudillo dijo...

Ahhhhh, milico toca-huevos!!!

Apologética yo??????

Belén Esteban ;)

Poe + dijo...

Aunque sea desde el Gran, lunfardea, Belén, anda: hincha-pelotas.

Carso dijo...

En un nuevo reality chou que está montando el vaticano para mejorar las audiencias de sus misas, han trucado el típico 'yo te bendigo' por un 'yo te nomino' al cielo o al infierno (me han dicho que van a resucitarlo) según el caso. sin duda las sotanas llevarán anuncios de la bayer o de microsoft para esponsorizar el acto.
urbi et orbi, ergo sum, alea jacta merchandasing.

Anónimo dijo...

Lactis jacta est!!! Ya nos estamos metiendo con la Iglesia, que nunca ha dejado a nadie sin oportunidades para mojar en el cielo. Todos somos ovejas del señor, pero la oveja que bala más fuerte, por arriba o por abajo, ojito, puede dar problemas. Ay, me encanta Gran hermano, hermanas, está lleno de idiotas, que recordad, son los que primero irán al cielo. Y ya lo dijo no sé quien: "felicitas in mediocritas".
Sor Renun

Ester Astudillo dijo...

Ego te absolvo. In nomine (lo pillas?, lo pillas?) patri, et filii, et espiriti sancti.

Amen.

Y que dios nos pille confesaos
;)

José G Obrero dijo...

Me mola la iniciativa. Yo haría una serie de camisetas personalizadas para cada cual durante los siete días de la semana. Entonces, supongamos que te llamas Tancreda, el lunes la definición más genérica: "Soy un ser humano", martes: "soy una mujer", miércoles: "mido uno setenta", jueves: "peso 50 kilos", viernes: "tengo x años", sábado: "me llamo Tancreda", domingo: "Soy gilipollas del culo". Y a descansar.

Abrazos.

Mercè Mestre dijo...

Tal com s'estan posant les coses, no trigarà a imposar-se el look samarreta imperi amb el vell lema de "¿Cuándo se come aquí?". A veure si a tothom que la porti li cau la ditxosa subvenció de 400 euros, sí, sí aquella de NiteladoyNitelaquito (welcome, idiots!)

;)

R.P.M. dijo...

Yo tengo un montón de camisetas, aunque ninguna está a la moda -parece ser- porque son de esas que te dan en las carreras populares. Veo que me tengo que modernizar. Sigues siendo fenomenal, Ester.

Ester Astudillo dijo...

No queda ni l'alternativa de dur una samarreta absolutament negra, a mode d'exili, perquè llavors et confonen amb un/a dark, o un/a emo...

;)