domingo, 31 de octubre de 2010

NOCHE DE ALMAS

+++ En el triángulo de la siesta -o tal vez fue sesteando en la silla de la cocina- me di cuenta, metáforas aparte, de que si la semana empieza el 24 debe terminar el 30. Pero, no me hagáis caso, que soy de letras y poco.

Por Rufino Pérez

Cuando visitas un cementerio, te das cuenta de que ritualizamos mucho la muerte y respetamos poco la vida. Esperamos al final para homenajes públicos, reconocimientos y premios. Y mientras tanto trabajamos para morir ricos.

Algunos en lugar de una moneda en la boca para Caronte, llevan un cheque de varios ceros con el que el barquero se limpia el culo ante los ojos atónitos de quien le intenta decir en varios idiomas que cualquier banco bla, bla, bla… (el viejo Caronte compadrea ya en mitad del charco con cuatro almas y una guitarra de flamenquito y palmeo).

¿Alguien sabe lo que es la vida? ¿La buena vida? ¿La vida de perros? ¿O la de gatos?

La muerte es más fácil de entender. Te mueres y ya está. Por eso nos centramos en ella, nos dolemos de ella y le hacemos monumentos. Lo peor es que no podemos montar una academia de la vida. La vida se aprende viviendo y parece ser que, a pesar de los muchos libros existentes, ninguno nos descubre o nos enseña el misterio de la vida.

Pues nada, flores para el cementerio y a vivir, o mejor a aprender a vivir. (Caronte se ha arrancao por bulerías. Dice que se quedó con media alma de un tal Camarón. Total, en la otra orilla a las almas les da igual vivir a medias. Están acostumbrados).

4 comentarios:

Ester Astudillo dijo...

DEsde luego, yo cuando aprendí aquello de 'Al pasar la barca me dijo el barquero las niñas bonitas no pagan dinero, yo no soy bonita ni lo quiero ser, al pasar la barca una dos y tres' tuve muy claro que lo mío iba a ser pagar. Y doy fe, que pagar, pago, he pagado y pagaré.

Buen panellet, rodeado de almas.

Kss;)

Mercè Mestre dijo...

Quina estafa, quan arribes a l'altra vora i veus que hi ha el mateix però vist del revés! Aquest Caront timador. Bolero, bolero. És que som tontos fins a la mort!

Unes palmes per Camaron, que aquest sí que mola!

Antonia Martos dijo...

Hola Rufino, como tu dices "te das cuenta de que ritualizamos mucho la muerte y respetamos poco la vida". De hecho, como decía R.Panikkar "nos hemos obcecado tanto en el árbol del bien y del mal que nos hemos olvidado del árbol de la vida".

Un abrazo.

R.P.M. dijo...

Me alegra la coincidencia que veo en los comentarios. En esta batalla hay que luchar "a vida", no a muerte ni mucho menos a vida o muerte. Camarón y pa'lante.

Ester, esconde la cartera, que no por ello vas a ser menos. Todos sabemos que eres asi, desprendida, nada egoista. Pero en este caso, con el barquero, hay que intentar que no nos time.

¿Y de los disfraces de brujas que habéis sacado para Halloween no decís nada? Uhm...rumbita y cubata, venga. Bss