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jueves, 24 de diciembre de 2009

Sin noticias de Gurb


Per Raquel Casas


El passat 12 de desembre es va representar al Teatre Principal de Vilanova "Sin noticias de Gurb" (lectura obligatòria a la secundària), adaptació teatral de la coneguda i divertidíssima novel·la d'Eduardo Mendoza per part de l'actriu Rosa Novell. L'actriu llegeix, diverteix i es diverteix alhora que ens ofereix la seva particular versió de l'obra. Tot un plaer.
En finalitzar, vam tenir l'oportunitat de fer preguntes, compartir i intercanviar impressions amb Novell i Mendoza. Us animo a què aneu a veure l'obra, si en teniu l'oportunitat, i evidentment a què llegiu el llibre, si encara no ho heu fet.
Us deixo el text que vaig escriure per a la programació d'aquesta
temporada del Principal:
Sin noticias de Gurb d’Eduardo Mendoza, novel·la publicada per primera vegada l’any 1991, és ja un clàssic de la literatura espanyola. Aquesta obra d’humor (o de ciència-ficció) és, sens dubte, l’obra més satírica i càustica de Mendoza. Malgrat el títol, l’autèntic protagonista és el company d’en Gurb, de qui no sabrem el nom, ni tan sols al final de la història. Ambdós són extraterrestres que arriben al nostre planeta degut a un problema tècnic amb la nau espacial. I aterren als afores de Barcelona, una Barcelona preolímpica que no se salvarà de les crítiques, per les obres, per l’excés de consumisme o per l’absurditat d’alguns comportaments humans.És una característica fonamental de l’autor, en moltes de les seves novel·les, utilitzar la realitat que l’envolta per criticar allò que no li agrada, però ho fa de forma magistral a través de l’humor àcid, incisiu i corrosiu.L’obra est
à escrita de forma autobiogràfica, com un diari personal, a partir de l’arribada de Gurb i el seu company a la Terra. Aquest recurs dóna versemblança i objectivitat a tot el relat de l’extraterrestre, i de pas serveix per parodiar les narracions documentades de ciència-ficció.De seguida Gurb desapareix d’escena perquè vol investigar tot el que se li presenta al davant. Llavors el seu company, i narrador, l’haurà de cercar i mentre ho fa ens va descobrint, des d’un punt de vista curiós i sovint hiperbòlic, una ciutat que coneixem bé. Aquesta perspectiva falsament naïf ofereix a Mendoza una excusa perfecta per analitzar la condició humana, a través dels personatges que van desfilant, i també la vida deshumanitzada a les grans ciutat. Tot això sense oblidar mai la sàtira.Malgrat tot el que viuen els dos extraterrestres, al final de la novel·la decideixen quedar-se aquí. Mendoza aconsegueix, mitjançant aquest joc literari de l’estranger que arriba a un lloc nou i desconegut, mostrar-nos els nostres costums i les nostres dèries. Tanmateix, el protagonista no acabarà d’entendre el funcionament de la societat on ha anat a parar. La novel·la té els dos ingredients que fan d’ella una obra d’èxit i una petita obra mestra: satisfà generosament el lector exigent i alhora sorprèn i ens inquieta la seva mirada i els comentaris, de vegades ingenus però no inofensius, que ens situen davant d’un gran mirall descarat.
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sábado, 5 de abril de 2008

LA CAPACIDAD DE COMPRENDER A LOS DEMÁS






Por Rubén García Cebollero


Esta tarde a las seis, en el Pub City Arms de Figueres, recitamos poesía. No lo hacemos porque Sant Jordi se aproxime. Los poetas nunca somos "Zafones" ni "Mendozas". Lo hacemos porque la poesía implica la capacidad de comprender a los demás. Tal vez por eso a mucha gente cuesta enfrentarse al poema.

Se me acumulan las lecturas y, por las veces que la salud lo impide, me voy a poner las pilas con 4 voces seguidas: Tomeo, Mendoza, Fernandez Mallo, y Benedetti. Cargadito que vengo.

Los amantes de silicona no es la mejor novela que he leído de Tomeo, pero en Tomeo siempre se encuentra algo que justifique la lectura. Como cuando dice de Ramón que le recuerda a ciertos intelectuales de este país aficionados a utilizar palabras que no entienden, o que las miradas que hoy son de fuego, mañana serán de ceniza. Y como follar no lo es todo, ni siquiera en el frívolo mundo de los muñecos hinchables, me quedo con 3 preguntas seguidas que formula Tomeo: ¿Por qué matamos lo que más queremos y, algunas veces, lo que más necesitamos? ¿Qué extraño instinto de autodestrucción es ése? ¿Cuáles son los misteriosos pecados que deseamos castigar en nosotros mismos?

Esperaba con ansia leer El asombroso viaje de Pomponio Flato, y la leí en el tren, como creo que debe ser, pues tampoco me parece de lo mejor que ha escrito Mendoza. Quizá parezca injusto despedazar el trabajo del escritor pero para comprender a los demás hay que ser sincero, con ellos y con uno mismo, y como escribe Mendoza: la Naturaleza no es justa ni la justicia es parte del orden natural. La novelita me ha entretenido, que no es poco, porque administra con sabiduría una estructura aderezada de guiños (Jesús, María, José y etcétera) sobre la trama detectivesca. Me quedo con: los hombres no deben llorar. ¿Sabes por qué? Porque es signo de debilidad o compasión y la debilidad invita al abuso o a la compasión, dos cosas dignas de ser evitadas.

Y llegó la Nocilla Experience, de Agustín Fernández Mallo. O más de lo mismo pero tal vez algo peor. No diré que es una novela, sino un libro poético, un caleidoscopio de ecos, profundamente desestructurado. En resumidas cuentas: un mal poema en prosa. Sin embargo, siempre se puede rescatar un leve brillo de esperanza en todo naufragio. Dice Agustín que la vida es un anuncio de teletienda al que le han eliminado el producto anunciado. Pues Nocilla Experience es un libro lleno de literatura al que casi le eliminan la literatura. Aunque hay personas que se pierden en lugares que a nadie importan. Por mucho que se etiquete el experimento nocilla de narrativa transpoética (artefactos híbridos entre la ciencia y la literatura tradicional) mejor sería comparla con las películas decapitadas que cree serán la lectura del futuro. Como Agustín reconoce la teoría y la vida no tienen nada que ver. ¿Existe alguna excusa para leerla? Sí, el final de Annie Hall: en el arte siempre estamos procurando que las cosas salgan perfectas, porque en la vida real es muy difícil.

Por último, dejé el libro de los 4 que traigo que me reconcilió más con su totalidad, Vivir adrede, de Mario Benedetti. Aunque en la poesía última de Benedetti a instantes creo estar releyendo a Benedetti, o que se está repitiendo, o que me quedé en el roble, aquí he dicho, al margen de los cachivaches, chaupeau. Es una lectura de pinceladas, en la que la superficie por la que andamos tiene su lenguaje y nos va instruyendo. Una lectura donde cada palabra cuenta y en la que hay que amar al margen de cualquier costumbre, improvisadamente. El amor es más seguro cuando nos toma de sorpresa e incluso desorienta a la costumbre. El libro es una radiografía de un mundo en el que todo está destinado a que no creamos en nosotros mismos y menos aún en el prójimo indefenso. Y en él que nos toca sobrevivir adrede.

Así que esta tarde aún no sé qué voy a recitar en el Pub City Arms, en Figueres. Sólo sé que la capacidad de comprender a los demás subraya que la crítica no importa, que no siempre salen las cosas como esperamos, y aún así el placer de intentarlo, el esfuerzo y el riesgo justifican una nueva ocasión para airear la poesía.

¿Te animas?