Por Rufino Pérez“Quizás estemos enfermos a fuerza de tener demasiado”.
¿Dónde he leído yo esa frase?
¿Tiene sentido para mí que dispongo de lo necesario para vivir y aún me sobra algo?
¿Tiene el mismo sentido para quien es pobre?
A sus catorce años y después de no encontrar la respuesta adecuada a tanta pregunta, copió la frase en el cuaderno de clase y empezó a dudar de que aquel ejercicio propuesto por el profesor resultase provechoso.
Porque en realidad, pensó, me faltan más cosas de las que tengo. Total, rellenó más o menos una hoja con reflexiones más o menos serias y entregó el trabajo al profesor.
Se lo devolvió corregido al día siguiente con una nota: “Tienes percepciones acertadas de lo que es el problema de escasez del agua en el mundo. Te falta profundizar en el concepto de posesión y poseedor”.
Bien, pensó el alumno, tengo pero aún me falta, luego estoy fuera del grupo a quien supuestamente iba dirigida la pregunta. Y esa noche, como cada noche, durmió sin pesadillas.
¿Tiene sentido para mí que dispongo de lo necesario para vivir y aún me sobra algo?
¿Tiene el mismo sentido para quien es pobre?
A sus catorce años y después de no encontrar la respuesta adecuada a tanta pregunta, copió la frase en el cuaderno de clase y empezó a dudar de que aquel ejercicio propuesto por el profesor resultase provechoso.
Porque en realidad, pensó, me faltan más cosas de las que tengo. Total, rellenó más o menos una hoja con reflexiones más o menos serias y entregó el trabajo al profesor.
Se lo devolvió corregido al día siguiente con una nota: “Tienes percepciones acertadas de lo que es el problema de escasez del agua en el mundo. Te falta profundizar en el concepto de posesión y poseedor”.
Bien, pensó el alumno, tengo pero aún me falta, luego estoy fuera del grupo a quien supuestamente iba dirigida la pregunta. Y esa noche, como cada noche, durmió sin pesadillas.













