domingo, 25 de marzo de 2007

SIETE MARAVILLAS

Por Rufino Pérez

Y llegará la fecha mágica: 7 del 7 del año 7 del segundo milenio. Tres sietes. El 3 y el 7, no puede haber una conjunción de números más emblemática.

Ya hacia el siglo V AdC, Herodoto habla en su Historia de una primera idea acerca de un curioso héptalo. Las siete maravillas del mundo. Después, Calímaco de Cirinea, bibliotecario de Alejandría, escribió la Colección de maravillas del mundo, libro que ardió en el célebre incendio.

Pero la lista definitiva de estas siete maravillas fue impulsada por un grabador holandés, Maerten van Heenskerk (1498-1574) y posteriormente por el historiador Johann Fischer von Erlach. En cualquier caso, las siete maravillas quedaron fijadas en las siguientes:

Pirámides de Egipto

Museo de Halicarnaso

Jardines colgantes de Babilonia

Templo de Artemisa en Éfeso

Estatua de Zeus, obra de Fidias

Coloso de Rodas

Faro de Alejandría

Ahora resulta que la mayor parte de estas siete maravillas han desaparecido, y un cierto deseo de no perder la capacidad de maravillarse ante la contemplación heptalógica, ha impulsado un nuevo catálogo de 7 maravillas, que se cerrará en la fecha emblemática 7/7/7. Todo esto lo sé porque he recibido un mail-invitación al voto, que me cuenta que una de esas siete maravillas que optan a entrar en el Catálogo heptalógico, y la única referida a España, es la Alhambra.

Y llevado por una devoción al número 7, tal vez también por un impulso patrio –que no patriótico- y por aquello de que la Alhambra es una preciosidad que puede figurar en cualquier lista de maravillas –heptalógicas o no-, el caso es que me atrevo a utilizar la bitácora para trasladar aquí la dirección que hay que visitar para votar por la candidatura de la Alhambra, maravilla donde las haya.

http://www.new7wonders.com/

Y si queréis seguir maravillados, os puedo recomendar la fuente de toda esta sabiduría heptalógica. Se trata de Septem, de Xavier Campos Vilanova, un libro ameno y curioso, que nos descubre por ejemplo, el verdadero sentido de esa famosa frase de la canción “¿Dónde están las llaves matarile, rile, rile? ¿Dónde están las llaves, matarile, rile, rón? Chis, púm” Respuesta: “En el fondo del mar….” Si queréis saber la historia completa, se puede leer en el libro, claro, pero también os la puedo contar yo en los comentarios, si es que hay interés en ello.

Bueno, y hablando de todo un poco, yo creo que también podrían incluir en el catálogo de las siete maravillas, al profesor/a de ESO, sufrido/a y abnegado/a que se maravilla cada día de lo mucho que pueden olvidar sus alumnos y de lo poco que agradecen el esfuerzo que se les dedica. Maravillado se quedaría todo aquel al comprobar cuántas artes maneja este especimen de profesor y qué nivel de supervivencia ha alcanzado a lo largo del tiempo. En fin, es sólo una sugerencia, por si los organizadores visitan nuestro blog y leen nuestros artículos.

Y ahora ya, definitivamente, dichosos vosotros que formáis parte de un héptalo maravilloso. A votar por la Alhambra y que el matarile se compre una escafandra y aprenda a bucear. Hasta luego.

5 comentarios:

Sandra dijo...

Soy granadina y también he votado por la Alhambra aunque miedo me está dando pensar en cómo petarse granada de gente si al final sale elegida. Si ya no se puede andar por la calle, sería una locura!

Un saludo.
Os invito a participar en la web literaria:

www.atramentum.es

paula dijo...

Alhambra empieza por A ,en alfabetos lorquianos, la primera
Esta en el Sur de España, vientos de sobrada esperanza
En Granada con g de ganadora o en su defecto …de gilipollas!!!
En ocasiones, cuando buceo, me sale, la no consumada, profe de sociales que llevo dentro ,espero no haber dicho ninguna animalada…los mapas han cambiado tanto.
Votaré con un notable 7,con notable actitud.
Sentiré el llenazo Sandra e incluso espero sufrirlo más veces…acosada por romeros y destinos… La guapa Granada bien vale elnotable esfuerzo
Por cierto Rubén la P de profe esta pillada por las Pirámides , tenemos jodida hasta la reencarnación….mas tiempo para aprender a bucear en aguas profundas ,mas tiempo para que nos cuentes, con calma …. ¿Dónde están las llaves?

carlos dijo...

Visito la página y voto. Cuesta decidirse y al final opto por quedarme con las maravillas que he visitado (menos la Tour Eiffel, ¿qué pinta ahí?). Sospecho que hay olvidos importantes difíciles de justificar, pero la vagancia dominguera no me permite profundizar en la sospecha.
Rufino, como me gustan las buenos narradores y los bueno relatos, te pongo en el brete, anda, líate la manta a la cabeza y explícanos dónde están las llaves, matarile.
Sandra, nueva comentarista heptalógica, bienvenida. Atramentum tiene buen buqué y promete, nos veremos ahí. Pero atención al diseño, he tenido problemas para poder verla.

paula dijo...

Con tanto alfabeto te he cambiado el nombre.Disculpas r.p.m, espero no haber confundido a los votantes (je)...me ha salido la pt vocacional, con resacoso cambio horario.
Aprovecho, para coincidir con Carles en la buena pinta de atramentum.

R.P.M. dijo...

Los mouteriles -el matarile de la canción- o recaudadores de impuestos y rentas de las mezquitas de todo el imperio enviaban el dinero a Constantinopla, y allí se guardaba en una fortaleza llamada Yedikule, el Castillo de las Siete Torres desde el que se extiende una muralla de siete kilómetros hasta la puerta de Eyub, pasando por la puerta de Adrinópolis.

Las llaves de la canción serían tal vez las llaves de unos arcones, que se supone se fueron al fondo del mar en su traslado, al naufragar la galera turca –o turquesa, al estilo gongorino- que los llevaba. Y ahí están esos dulces niños con su canción, recordando con melífica ironía el episodio. Es obvio que el matarile no gozaba de las simpatías del pueblo. Al fin y al cabo era un funcionario de Hacienda, la preexistente Hacienda que sobrevuela nuestras cabezas y vacía nuestros bolsillos. El abnegado funcionario, dicen que todavía anda buscando las llaves. No quiere dejar de entregar su mercancía. Cabal funcionario. Con el último sexenio le harán entrega de la Orden del Mérito. Eso sí, antes tendrá que encontrar las llaves.

Ah, Paula, por supuesto que estás disculpada. Tus comentarios son siempre una sentida expresión interior, salteados de un cierto humor. Me gustan y me agradaría seguir contando con ellos bajo el seudónimo de Rubén, Rufino o el que quieras ponerme.

Carlos, ahora que me voy a París, le daré recuerdos tuyos a la Torre Eiffel, que parece que es una de tus favoritas (je, je).

Para Sandra, granadina y atramentum, un abrazo; y ojalá salga elegida Granada con la Alhambra. Sufriremos las consecuencias con alegre resignación. Tu página lleva a cabo un buen trabajo. Me pasearé por ella de ahora en adelante. Yo, no he tenido ningún problema al cargarla y navegar.

Un abrazo a todos.