sábado, 24 de noviembre de 2007

POEMA 3 DE 3


Por Ruben García Cebollero

III CONCURS DE LITERATURA JOVE (POESIA) DE VIC 2002



Jazz a tres veus. Jazz a tres voces.

III

Damunt esquerdes hem bastit

cistells de pressa, gebre i pedra

i hem fet un món d’estàtues i memòria

on la fotografia d’un somriure empara

els amagats defectes,

i la sorra del temps damunt del gronxador

podreix el sexe que flaqueja

darrera cansades finestres de vermellosa

llum, quan la nit arrossega la semença

de la infidelitat dels desertors.

Els nostres peus són grans, massa,

però Fats Waller canta una altre cançó.

Els pits sempre grans són també

quan el ball llisca pel parquet encerat.

D’aquí a una estona tornarem a posar

una de Cootie Williams, els temps

hauran canviat, serà deserta la estació

i els teus llavis i els meus ja faran tard.

Marquem llavors els cossos, ensenya’m a oblidar,

abracem-nos, el passat suau no distreu

aquest present d’espaiosa seu

retrobar-nos, incandescent mirall.

La claredat nocturna dels detalls

papallones de goig escampa a tot arreu

i ens hem desfet els icebergs i la neu

amb la luxúria lenta del tacte i les mirades.

Sota esquerdes veiem la lluentor

dels units cossos, crema

xafogosa la pell, i no estem sols

quan el jazz fa inútil tota esquerda.

III

Sobre grietas hemos construido

cestos deprisa, escarcha y piedra

y hemos hecho un mundo de estatuas y memoria

donde la fotografía de una sonrisa ampara

los escondidos defectos,

y la arena del tiempo encima del columpio

pudre el sexo que flaquea

detrás de cansadas ventanas de rojiza

luz, cuando la noche arrastra el semen

de la infidelidad de los desertores.



Nuestros pies son grandes, demasiado,

pero Fats Waller canta otra canción.

Los pechos siempre grandes son también

cuando el baile desliza por el parqué encerado.



De aquí a un rato volveremos a poner

una de Cootie Williams, los tiempos

habrán cambiado, será desierta la estación

y tus labios y los míos ya harán tarde.



Marquemos entonces los cuerpos, enséñame a olvidar,

abracémonos, el pasado suave no distrae

este presente de espaciosa sede

reencontrarnos, incandescente espejo.

La claridad nocturna de los detalles

mariposas de gozo desperdiga en todas partes

y nos hemos deshecho los icebergs y la nieve

con la lujuria lenta del tacto y las miradas.



Bajo grietas vemos el brillo

de los unidos cuerpos, quema

sofocante la piel, y no estamos solos

cuando el jazz hace inútil toda grieta.


3 comentarios:

paula dijo...

Ha valido la pena esperar Ruben, una genial interpretación a tres voces, un baile de palabras y de sensaciones .En ese local de lunas, seguro está prohibida la entrada a los imbéciles, la poesía les cierra la puerta.

Pd) Por cierto , sonó el teléfono… y…era Lilith, preocupada por si llegábamos tarde al baile, sabe ,que cuesta recoger los cadáveres de blancos y pegajosos ejércitos, que la mano de la memoria ha derrotado, borrar huellas de pintalabios y colgarse las sonrisas…pero la entrada es para hoy.

RUGAC dijo...

Ahora regresaré al estilo menos poético, y dejaré aparcados los poemas por el momento,) O no... que nunca se sabe,)

Suele suceder que los imbéciles no puedan atravesar las puertas de la poesía. Ni siquiera saben porqué.

R.P.M. dijo...

Jazz cadencioso para un baile de supervivencia. Un maravilla