martes, 20 de noviembre de 2007

PORNOGRAFÍA EDUCATIVA

Por Carlos Rull
Cada vez que algún alto irresponsable de educación abre la boca a uno – que se metió a profesor por vocación y lo sobrelleva por voluntad – se le encogen los güitos y se le cierran los orificios intelectuales. El pasado viernes, el excelentísimo conseller de Educación de Catalunya - el mismo que afirmó en un programa que radio que algunos alumnos saben más que sus profesores y que no podemos aspirar a que treinta chavales estén calladitos mientras su profesor intenta explicar algo – adelantó algunos aspectos de lo que será la futura Llei d’Educació de Catalunya, que no se ha consultado con sindicatos ni muchísimo menos con los afectados de verdad, los de siempre, los que nunca se quejan, los señores y señoras de la tiza, la pizarra y la infinita paciencia.

Su ilustrísima de la sagrada iglesia del progresismo educativo afirma que adelantará la obligatoriedad de escolarización de los seis a los tres años – gran novedad, que aporta muy poco a lo que ya se viene haciendo pero que ocupa titulares y oculta lo demás - y adelanta también que se dará más poder a la directiva para confeccionar su propio personal docente y que se evaluará más de cerca la tarea de los profesores, que deberán, por ley, saber inglés e informática, toma ya. O sea, más control, más dogmatismo y más endogamia. O sea, más de los mismo. O sea, más pornografía educativa. Además de una sutil mercantilización del conocimiento ya que el sueldo de un profesor – empleado público, no se nos olvide - pasará a depender de unos etéreos resultados que se evaluarán en función de unos no menos etéreos y fantasmales mecanismos. Miedo me da. “Timeo danaos et dona ferentes”.

El excelentísimo conseller, en cambio, no habla de reducir ratios y crear grupos más flexibles y menos numerosos. No habla de contratar a más profesores ni de aumentar los recursos de personal de los centros. No habla de modernizar y aumentar el material educativo. No habla de las reformas urgentes que necesitan muchos centros que no se caen a pedazos porque el cielo no lo quiere. No habla de proporcionar el material mínimo a los centros para que los jefes de estudios no deban andar rogando durante meses para conseguir unos míseros pupitres. No habla de abrir más institutos ni de abrir más escuelas oficiales ni de abrir más colegios. No habla de fortalecer la autoridad docente ni de proteger a los trabajadores de la educación antes las constantes agresiones a las que se ven sometidos. No habla de incorporar de verdad y no de boquilla las nuevas tecnologías a la enseñanza y su gestión. No habla de crear programas adecuados para que los discentes objetores no se pasen tres años de su adolescencia maleándose en centros en los que no quieren ni pueden ni deben estar. No habla de crear aulas de acogida o programas de integración un poquito serios para la creciente presencia de alumnos extranjeros que con unas pocas horas a la semana de catalán no tienen ni para empezar. No habla de la necesidad de reforzar y reivindicar valores propios del estudio como el esfuerzo y la constancia. No habla del ínfimo nivel educativo de las aulas, que no se soluciona con decretazos ni con chantajes. No habla de los entusiastas proyectos e iniciativas de ese cada vez menor sector del profesorado que aún conserva su ilusión y su vocación y que rara vez encuentra el apoyo que necesita. No habla del yugo burocrático que obliga a muchos profesores a perder en absurdos papeleos que nadie leerá horas y horas que estarían mucho mejor empleadas si se dedicasen a otros menesteres. No habla de los motivos de la epidemia de desmotivación y cansancio que se extiende entre el profesorado, la naturaleza de los cuales él debería conocer muy bien. No habla de mejorar el bachillerato, antes bien, sus colegas de Madrid se han empeñado en acabar de desgraciarlo del todo. No habla de esa monstruosidad que es la concertación de centros. No habla de presupuesto. No hace ni un poquito de autocrítica. Tampoco habla, por supuesto, de cuál es la auténtica utilidad de tanta mezquina reforma de mierda.

Nuestro conseller, y la mayoría de responsables de la educación de este país o estado, parecen dejarse llevar por dos pulsiones básicas. A saber: uno, dar trabajo a toda la recua de amiguetes expertos en educación progre y metidos a políticos o teóricos de la educación que de otra manera no tendrían donde caerse muertos. Dos, vehicular la frustración y la rabia que anida en sus otrora límpidos corazones a causa de la educación que sufrieron. Es el trauma de la educación nacional católica que soportaron durante su infancia y que intentan compensar, de alguna manera, castigando a quienes ellos ven como herederos de aquellos curas católicos que impartían la letra a base de sangre, es decir, a los profesores, a los que ellos parecen conceptualizar como represores vocacionales que deben ser controlados para proteger de traumas a los cándidos, inocentes y castos mancebos y doncellas que pueblan los institutos catalanes y españoles. Culpa de estos malvados e incompetentes profesores es el fracaso escolar de nuestros adolescentes que, pobres, bastante hacen con acudir a los centros. Pura pornografía educativa.

Eso sí, la ley, dijo, es “una llei de pais” y servirá para reforzar la conciencia nacional, desde los tres años. En fin, pues eso, pornografía.

Epílogo.
Eso sí, como de mal nacido es no ser agradecido, debo ofrecer mi más sincero agradecimiento al Departament d'Ensenyament por ese nuevo carnet tan chulo que se plastifica uno mismo con el que los profes entramos gratis a las bibliotecas y museos. Gracias, de verdad. Eso sí es contribuir a mejorar el sistema educativo, por ahí vamos bien.

Copyright de la imagen: www.gencat.net


10 comentarios:

Anónimo dijo...

Se te olvida comentar que si podemos entrar gratis en los museos no es gracias a la Txeneralitat, es gracias al ministerio de educación y su LOE. Qué cosas!

Marc Vintró dijo...

Bé, tal i com em sembla extreure de la teva protesta, hi ha tres temes, que si bé es troben barrejats, de fet, són tres coses ben diferents. La primera versa sobre la precarietat del nostre sistema educatiu i dels desafortunats cervellets pedagògics d’esplai que l'han ideat. Aquí crec que, més o menys, tots estem d'acord en que es fa el que no s'ha de fer, i no es fa el que més cal fer. La segona cosa és tot això de controlar més als professors. Mmmm, ja saps, doncs ho parlàvem l'altra dia, que no sóc partidari del funcionariat. Conec massa professors que, tot i tenir aprovades les oposicions, se'ls hauria de prohibir acostar-se a una escola. L'altra cosa, és clar, és pensar un bon sistema de control de qualitat, i dubto molt que cap polític, de Catalunya o d'Espanya, n'apliqui cap de bo. Per últim, la tercera qüestió és això que tu anomenes "reforzar la conciencia nacional". Bé, aquí, com també suposo que no et sorprendrà, molt em temo que discrepo del to que uses. Considero que si no ens esforcem nosaltres (els catalans, em refereixo) en salvaguardar la nostra pròpia consciència, ho faran els espanyols imposant la seva pròpia. I Espanya, com ja saps, té una llarga història que no es caracteritza precisament pel respecte i la tolerància amb les altres cultures. Ja sé que no es pot generalitzar, però tampoc es pot obviar la història (pasada i recent).

Anónimo dijo...

Cada dia està més clar que aquesta caterva de sociates ignorants només volen que emmerdar el país. Sí, semblarà que són "catalangs"... Una merda són! I la resta de polítics, especialment els escolanets del "triparit" uns morts de gana: només pendents de la menjadora.
El sistema d'estudis de la LOE-LOGSE no s'aguanta. Cada dia hi ha més analfabets funcionals i més delinqüents amb totes les contemplacions del món. Ser professor/a d'IES és pitjor que ser puta.

Anónimo dijo...

Una de les grans errades ha estat creure que aprenent habilitats ja n'hi havia prou. La gran mentida del aprendre a aprendre. De manera que molts alumnes ni saben on són els rius (per què aprendre-ho si ja els tenim als mapes), ni ortografia (que no hi ha correctors?), ni fer operacions matemàtiques (la calculadora ho resol tot), etc. En una cristalleria el peó de fa 15 anys sabia qui era Juan Ramón Jiménez. Vés-hi ara i demana a un xicot de l'ESO qui era aquest escriptor. Es miri com es miri, la ignorància no és un progrés.

carlesrull dijo...

Gràcies pels vostres comentaris. Qualsevol que hagi provat, ni que sigui per poc temps, l'experiència d'ensenya a la ESO hauria de saber molt bé què és i com es viu la frustració de veure perdre's tantes oportunitats i la ràbia de veure com els responsables polítics sembles nomès preocupats en cercar noves maneres de carregar-te a tu de deures i als alumnes de drets, amb especial èmfasi en el dret a ser ignorants. Tot professional de l'educació sap que quant més s'exigeix més es rendeix, i que no si no hi ha exigència no ni ha esforç. Un principi bàsic com aquest s'oblida fàcilment als despatxos de ministeris i departaments, i així tolerem als centres comportaments i actituds patibulàries que ni en el més cutre del baretos de la Mina es toleren. Sobre la educació i la "formación del espíritu nacional", per acabar, ja en sabem massa, no ens cal més, ni d'una nació ni de l'altra, gràcies.

Anónimo dijo...

Me lo acaban de enviar por mail. ¡Simplemente genial, como el AX! No dejéis de leerlo.
Carlos.

FUNCIONES DEL MAESTRO/A

Detectar caries, problemas de oído, pies planos, personalidad, carencias afectivas... y cuando llegas a tu casa con intrusillos en la cabeza... ¡piojos!
Hacer de papá y mamá con niños/as carentes de afecto, y no tener derecho a que eso te afecte. Llevar a curar a Enrique y dejar al resto de la clase sin atender.
Hacer mil y una reuniones para aclarar a padres, madres y alumnos/as que la administración no enviará un/a sustituto/a.
Ir de colonias o de viaje de estudios, trabajar 24 horas al día por la cara, ser responsable de todo lo que pasa y, además, pagar el canguro para tus hijos.
Dar clase a diferentes niveles, tener 200 alumnos/as, conocerles a todos/as (por nombres y apellidos), motivarlos y orientarles.
Hacer, restaurar, plastificar... el material de clase. Documentarte, programar clases, preparar el material, ver las novedades editoriales, hacer entrevistas a las familias y, por la noche, corregir exámenes y ejercicios. Coordinarte con los ciclos, niveles y departamentos. Quererse reciclar en horario lectivo, y tener que hacerlo en tu horario libre y pagando. Estar de interino trabajando 15 días en E. Infantil en Fuenteovejuna, 1 mes en Osasuna, 3 meses en el aula de Educación Especial de Villacarrillo y el resto del tiempo dando inglés en Motril o en cualquier otro sitio.
Saber informática, psicología, dibujo, mantenimiento de edificios, mecanografía, levantar actas, libros de escolaridad, limpiar la multicopista, arreglar la fotocopiadora, desatascar el wáter, rellenar los papeles de la adscripción...

A esto hay que añadir el tener que hacer de psicólogo con los padres/madres, escuchando sus problemas de pareja, divorcios, cuernos, maltratos, alcoholismo, etc. Sin tener uno mismo derecho a tener problemas pues como todo el mundo sabe, el profesor siempre es feliz, los problemas los tienen los demás. Además, normalmente, los profesores no deben esperar un agradecimiento o un reconocimiento por toda la labor hecha, hacer de
padre-madre-psicólogo-cuidador-enfermero-educador... no merece un 'gracias' por todo ya que para eso nos pagan y sobre todo, para eso tenemos vacaciones... ¡muchas vacaciones! Tampoco hay que olvidar las amenazas de padres, los insultos e incluso agresiones... bueno, no sólo de padres, también de algunos niños, eso sí, sin tener ningún derecho para defenderse. Y Dios nos libre de hacerlo...Y... ¡Aun así, amamos nuestra profesión! ¡Hay que joderse!
¡FELIZ DÍA A TODOS Y MÁS A TI SI ERES PROFE!

Marc Vintró dijo...

Bé, sobre la importància de ser professor, no afegeixo res més. Mantinc que se'ls hi hauria de triplicar el sou! Segur que, amb aquesta simple mesura,canviarien moltes coses, i no només a les aules, sinó també a la societat en general. Pel que fa a l'últim comentari del Carles: "Sobre la educació i la ‘formación del espíritu nacional’, per acabar, ja en sabem massa, no ens cal més, ni d'una nació ni de l'altra, gràcies." Bé, et diré el següent: entenc que des del punt de vista d'un espanyol ja n'hi hagi prou de 'nacionalisme', però des del d'un català, molt em temo que no. El dia que Catalunya tingui el seu propi estat, i en conseqüència ens assegurem que mai més algú serà perseguit per parlar o escriure en català; el dia que pugui llegir qualsevol clàssic o clàssic modern de literatura en català; el dia que, per exemple, a la facultat de filosofia trobi traduïts en català tots els volums essencials de la història del pensament; el dia que a Brussel•les hi hagi un seient català; el dia que no em vegi obligat a donar mil i una explicacions als estrangers sobre què són Catalunya i la cultura i la llengua catalana; el dia que pugui veure qualsevol pel•lícula en català, i en català real, no en el dels filòlegs ressentits; etc, etc, etc. Llavors, potser, Carles, sí que n'hi haurà prou de 'nacionalisme' per a un català. No ho creus així?

Angelus dijo...

De acuerdo con Carles. quizá pueda interesar este link: dogmas de la pedagogía oficial, cooperación versus competitividad
http://antesdelascenizas.blogspot.com/2007/11/dogmas-de-la-pedagoga-oficial-4.html

R.P.M. dijo...

Algo falló en la última vez que te hice un comentario a este texto, pues no lo veo publicado. En fin compa, que nunca conseguiremos ir más allá de la protesta sencilla porque somos muchos y mal avenidos. Tienes razón que te sobra, pero el funcionariado docente es un cuerpo escurridizo para acciones políticas. Yo sé que tú seguirás a pesar de todo, siendo el mejor de los profes.

Joan dijo...

No estoy de acuerdo en la segunada pulsión, más bien creo que la intención es la de asegurar la educación de calidad sólo para la élite a la que pertenecen los de la pulsión anterior.

Saludos