martes, 23 de septiembre de 2008

Nómadas

Por Carlos Rull

En las yermas planicies de Tingri hace frío incluso en verano. Se congelan los huesos y hasta los pensamientos, y a menudo sólo queda un dolorido sentir y un insólito aguardar. Aquí parece que no hay mucho que hacer, salvo esperar sin saber a qué. Dorje, en cuclillas en medio de la nada, observa a lo lejos la imponente blancura de la cordillera sin dejar de tallar la ramita de cerezo con su navaja. Hoy no irá a pastorear: tiene que irse. Nima se quemó ayer mientras hacía la comida y no se encuentra bien: esas ampollas que se le están levantando en el brazo tienen mal aspecto, y en su estado... Dorje las ha visto antes y sabe que su esposa necesita medicinas. Las que les dieron los médicos italianos que les visitaron el verano pasado se acabaron hace tiempo. Tendrá que ir a buscarlas a Tingri, y rezar por que algún montañero extranjero lleve encima un buen botiquín. Luego... quién sabe. Tal vez el próximo verano no desciendan a los valles del Tsangpo. Los soldados de la base china apenas han dejado animales ni pastos allí.

Dorje acaba de pulir la pequeña pieza de madera moviendo con destreza su navaja. Levanta por última vez la vista hacia el sur y contempla la mole infinita del Chomolungma, y ruega a la diosa madre por su mujer y por el hijo que ella lleva dentro y por el clan. Y se desea montaña y hielo para resistir a lo que sabe con certeza por venir. Mira de nuevo hacia el suelo baldío y deposita en él la pequeña imagen que ha tallado: un niño mirando a la montaña. Con una mirada respetuosa se despide de la cima reina, coge las riendas del yak y se encamina hacia el calor de la yurta.

En ese mismo instante, no muy lejos del campamento de Dorje y Nima, Ci Reng Wang Mu, una montañera tibetana nacida en Tingri, conduce la antorcha olímpica de Beijing 2008 a la cima del Chomolungma.


Notas.
- Chomolungma: nombre tibetano del Everest, que significa “Diosa madre del universo”.
- Sobre los nómadas en el tibet, pulsa
aquí, en castellano, o aquí, en inglés.

8 comentarios:

Marc Vintró dijo...

Vaja, resulta una sorpresa veure un text on una tibetana porta la torxa olímpica, quan, en general, si en alguna cosa es van esforçar els tibetans no va ser pas en portar-la, sinó més aviat en apagar-la. Tenint en compte aquest fet, és curiós que hagis escollit aquesta imatge, i per això, com vaig fer en el teu últim relat, no puc evitar preguntar-te per quines són les autèntiques idees i intencions darrere d’aquesta narració o discurs. Mentrestant, però, faré un breu recordatori de la relació recent entre la Xina i el Tibet:

1.-L’any 1959 el Tibet va ser envaït per la xina de forma violenta. Més de 1.200.000 tibetans foren assassinats.

2.-Més de 6.000 monestirs, temples i monuments van ser destruïts.

3.-Més de 130.000 tibetans es veuen obligats avui en dia a viure a l’exili. Inclòs el Dalai Lama.

4.-Hi ha una violació constant del Drets Humans per part del xinesos, tal i com ho denuncia la UNESCO, el Parlament Europeu i Amnistia Internacional.

5.-Es manté sobre el territori tibetà i els tibetans actes constants de tortura i repressió.

6.-Els xinesos van segrestar el Panchen Lama als sis anys d’edat i tota la seva família, i se’n desconeix el seu estat. És el presoner polític més petit del món.

7.-Es força les dones tibetanes a l’avortament i l’esterilització.

8.-La xina persegueix la llengua, la cultura (us sona això?) i la religió tibetanes.

9.-La fauna i la flora autòctona es troba en perill d’extinció degut a la industrialització bel•ligerant xinesa.

10.-Prop del 80% del territori ha quedat deforestat.

11.-Un 25% dels míssils intercontinentals de caps nuclears estan repartits pel territori tibetà.

12.-El sòl tibetà s’ha convertit en un cementiris nuclears més grans del món.

13.-Es produeix una transferència massiva de població xinesa al Tibet. Ja hi ha més xinesos que tibetans al Tibet.

Etc, etc, etc...

I tot això només amb cinquanta anyets. Motius sobrats, penso jo, per a intentar apagar una torxa, oi? O tenir, com a mínim, una mica de comprensió i respecte amb el seu sofriment.

Si voleu saber més:

http://www.casadeltibetbcn.org/principal.html

Oscar dijo...

No soy yo quien tiene que responder a las preguntas del texto, porque no soy el autor, pero la mención a la montañera tibetana es un elemento de la realidad añadido a la narración (de ahí el enlace a la noticia).
A mi juicio el relato presenta una escena con personajes cuyas penurias reales trascienden más allá de la santidad del Dalai o del evangelio político de Mao, hasta el punto de que confían su suerte a la superstición, y con ella al azar de topar con montañero de turno que les dé unas medicinas. Por otra parte creo que una lectura política empobrecería el drama humano de estas personas.

José G Obrero dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
José G Obrero dijo...

Yo también lo había visto en el sentido que dice Óscar. En ningún momento vi claves de interpretación que contuviesen simbología política. Si nos desprendemos de esa mirada, el relato está muy bien resuelto, hace válido el refrán que dice: "lo bueno si breve, dos veces bueno".

Saludos.

Marc Vintró dijo...

No sé quin és el rerefons de l’autor, ni tan sols de la història mateixa. Jo simplement feia esment al fet xocant, per mi i per altres que ho han llegit, que, tenint el compte l’opinió general dels tibetans sobre el conflicte, s’hagi usat en el text una tibetana duent la torxa olímpica xinesa. Potser això que dic no té massa a veure amb la literatura del text, tan sols he expressat una opinió o sentir.

carlesrull dijo...

Agradezco que un relato mío provoque interpretaciones dispares y emociones encontradas, siempre es un halago, aunque yo como autor no comulgue con todas ellas, ni acepte mucho menos que se me acuse de no ser sensible al dolor de los que sufren cualquier tipo de abuso o tiranía, pero en fin, el que acusa se retrata.
En pro de la buena relación entre los seres humanos haré algo que no acostumbro y relataré la génesis del relato, aunque su interpretación seguirá siendo libre, porque ni yo la tengo clara.
Pónganse cómodos, que será largo:

El relato surge de una imagen que tenía en mente, supongo que sugerida por una película o un sueño, y que no era otra que un hombre en cuclillas en medio de un páramo yermo mirando hacia un lugar que queda fuera de encuadre. El hombre tiene algo en las manos.

A partir de ahí imaginé que el hombre sería un nómada de alguna zona semidesértica. En un principio iba a ser Mongolia. Pero al empezar a escribir, me acordé de un médico italiano al que conocí en China y que regresaba de trabajar como voluntario en poblados nómadas del Tibet. Él me explicó la durísima vida de los clanes - que viven en una casi edad del hierro -, y como las quemaduras eran la principal causa de muerte entre la gente joven por falta de medicinas. De ahí surge el relato.
Al documentarme sobre las referencias geográficas que en él aparecen - la madera de cerezo, crece, efectivamente en la altiplanicie tibetana y es la más usada para tallar - encontré por casualidad la noticia de la atleta tibetana nacida, precisamente, en la localidad donde yo situaba el relato. La idea de usarlo, como muy bien ha entendido Oscar, como contraste real y documentado entre la humildad de unos y la fastuosidad de otros, máxime siendo la herramienta de ésta una compatriota, surgió de manera inevitable.

Ah, y gracias por la lección de historia.

Marc Vintró dijo...

No sé què dir-vos, però segueixo trobant desafortunada la imatge d’una tibetana duent la torxa olímpica.

gonzalezcastro dijo...

Hola, companys,
Malgrat que una mica tard, vull dir que a mi m'ha semblat això de la tibetana que portava la torxa un element accessori que no anava amb segones, o que no pretenia dur el lector a una interpretació unívoca semblant a "acceptar l'ocupació xinesa és al cap i a la fin unirs-se al progrés". Més aviat crec, com la majoria de lectors, que l'important era el contrast entre els móns paral·lels: entre la manca més absoluta de recursos i l'opulència, entre el drama personal i l'aparador que munten els règims amb els esports, entre la intrahistòria i la història.