domingo, 17 de mayo de 2009

MUNDO DE COLOR

Por Rufino Pérez


Cada vez que tenía un problema, se comía un pastel de chocolate. Llegó a pesar 100 kg. Y lo tuvieron en tratamiento –por azúcar, claro- durante un año.

Salió del hospital y siguió comiendo pasteles porque le gustaban; ahora cuando tenía problemas se comía ls oreja del primero que pillaba. Estuvo en la cárcel un año y pico por agresiones diversas, aunque allí se le curó su hambre de pasteles, porque a los presos comunes no les dan pastel de postre y tampoco le quedaba dinero para comprarlos en el economato de los internos.

Cuando salió de la cárcel, comía sólo pasteles de vez en cuando y si tenía problemas, que los tenía, se lavaba las manos repetidas veces. Llegó a tener las manos tan blancas y asépticas que tuvieron que hacerle unos cuantos injertos para volverlas humanas, con su poquito de grasa y polvo pegado a ellas.

Un poco harto ya, inventó una ecuación: problema = color. Y cada vez que tenía un problema, se vestía de un color distinto. Esto le generó también algún problema con los colores, pero mejoró la fórmula: problema típico = color típico, y así con cuatro o cinco camisas y tres pantalones se dedicó a pasear todos los días hecho un pincel de colores, dando tal impresión de felicidad que era la envidia del barrio. Lo que él nunca supo, es que era daltónico.

4 comentarios:

Ester Astudillo dijo...

Rufino,
Me temo que todos somos un tanto daltónicos. Pero, qué más dará? A quién le importa el color de que vistamos? El color de lo que veamos? Si no les gusta, que se jodan.

Y aplicado a los problemas propios, quién sabe realmente los que son típicos y los que no? El escepticismo abre una panorámica inmensa: quién sabe si lo que tú ves verde y los demás denominan verde coinciden en longitud de onda?

Así que, bien por substituir el chocolate por las orejas. Por lo menos, es carne, y además humana!, de la mejor. No sólo de chocolate se alimenta el hombre/la mujer!

Beso:)

Mercè Mestre dijo...

Vols dir que aquest tio no treballa al Bulli? Fent una contracció de les seves neures, jo el veig esferificant semàfors per a les mones de Pasqua. Molt interessant, el xaval. Ara, això sí, tots els pinxes amb orelleres peruanes.

...Rufino, per quina lletra dius que comença el seu nom?

Salut!

Ester Astudillo dijo...

Bueno, ben pensat, sí, potser sí que es mereix la foguera. És esclau del que s'imagina que els altres volen d'ell, i això és un pecat imperdonable. Té els dies comptats, doncs, el 23 de juny farà llufa!

Al Bulli, amb l'Adrià, que parla un català tan impecable! Est/ferificant semàfors! Jo no anava al Bulli ni boja, ni que em colessin 2 anys en la llista d'espera ni em convidessin a l'esf/terificació, que aquest sí que és un acte de vandalisme!

Seria simpàtic de veure-la, la col·lecció de pinxes amb orelles retallades. Típic de l'Adrià.

Petons:)

paula dijo...

Buen toque irónico-esperpéntico compa,realmente como diría la canción:no importan los problemas,importa la solución.
Muy ingeniosa tu interpretación de la cromoterapia,lo has dejado hecho un cromo y encima daltónico je,je.
un abrazo.paula