domingo, 13 de septiembre de 2009

Apariencia y realidad.

Por Rufino Pérez

El folio no tiene nombre. La identificación se resume en una etiqueta con un código de barras. Es una mercancía que tiene un valor. Se están vendiendo números y letras que cifran el esfuerzo. Pero aquel cuadernillo carecía de mercancía, no contenía ni números ni letras. Tan sólo un dibujo: el dedo corazón apuntando al cielo mientras el pulgar, cruza la palma de la mano y sujeta el resto de compañeros dediles.

- ¡Esto es una falta grave, un insulto! –clamaron los miembros del Tribunal, encargado de corregir y valorar la mercancía.
- ¡Identifíquese al alumno y aplíquese una sanción! –propuso el presidente del Tribunal.
- ¡Localicemos al Centro de procedencia y pongámoslo en antecedentes! –propuso el Secretario.

Se llevaron a cabo las pesquisas y se citó a la alumna tras la oportuna identificación, que correspondió a una dulce muchacha de cara angelical y rostro umbrío por la pena.

“Sólo Dios, que está en las alturas, sabe el esfuerzo que he tenido que hacer para llegar aquí y caer vencida por el peso de una responsabilidad y la adversidad de un sistema que no contempla variables personales de resistencia, equilibrio y emoción” – así explicó la de angelical rostro su expresión gráfico-plástica denominada dibujo (Vid. supra)

Los sesudos miembros del Tribunal, no se sabe si atraídos por el aura angélica que adornaba estas palabras, o por lo inesperado del discurso, decidieron soslayar el problema, restando importancia al mismo. Enmarcaron el susodicho –supra dictum- dibujo y elevaron a su autora a categoría de pintora novel pero con una gran capacidad de comunicación visual.

Ahora, expone en grandes salas; vende sus cuadros y ahorra esfuerzos. ¡Ah! Y también tiene la Selectividad aprobada.

1 comentario:

Ester Astudillo dijo...

Hombre, Rufino. Mira que tu regreso también se ha hecho de rogar, eh? Welcome back!!!

Jaja, es tu dedo el del detalle gráfico-plástico del post? Qué erudita la alumna, no? Bueno, sí, give them the finger y a veces, a veces sólo, la jugada te sale incluso bien. En qué salas expone la susodicha con tal coraje dactilar?

Beso;-)