miércoles, 3 de marzo de 2010

Un cuerpo

Por José G. Obrero



Te harás daño, menuda como eres, en los nudillos.

Te hará daño el puño del cuchillo en la muñeca.

Te hará daño la nada de mi abdomen


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8 comentarios:

paula dijo...

Riiiiiiiiiiing!!!!,eres mi boxeador de palabras favorito...suerte y un besito cura sana por debajo de la cáscara...por cierto ya asoman tallos de primavera....y callo que, como tu poema,lo bueno si breve....

José G Obrero dijo...

Cura sana, cura sana, sanito de rana (diosss, qué bien hubiesen venido estas palabras acompañadas del correspondiente soplo en medio del pecho, ¿verdad?)
Paula, ya huele a primavera. Irrumpirá de golpe está claro. Ya hay una avanzadilla, flota entre tus lunas.
Muchas gracias compañera.

Un beso.

Mercè Mestre dijo...

Repica,
repica la campana en tu pecho.
De golpe da una vuelta entera:
donde había sangre, latidos,
ahora sólo aire.

P'aliviar el daño.

Una abraçada, José

Antonia Martos dijo...

Uifff... como duele el desamor!!!.
Como dice Paula, lo bueno si breve... Un abrazo,
Antonia

Carso dijo...

duele como el vacío de una muela arrancada de cuajo, como la nada de ese estómago. ¿pero le duele al torero la estocada que da al toro?
sí, supongo que el mismo teseo lloró cuando recogió el hilo de su propio laberinto.

José G Obrero dijo...

Bueno, bueno, bueno. Ahora sí que sí. Duele / Dueles. Quien siembra viento... Quien siembra tempestades..Imagino que cuchillo y vacío son una misma cosa, no hay discontinuidad. Y es cierto, que no se sabe quién hace más daño si el agresor/a activo/a o el/la agresor/a pasivo/a (o mejor dicho: la víctima activa o la pasiva). También son una misma cosa. Como uno de esos grupos escultóricos enormes (Laocoonte y sus hijos).


Abrazos por doquier.

José G Obrero dijo...

Oye Mercé, no me digas que el poema es tuyo y que te lo ha inspirado el mío porque entonces hay que hacerte un grupo escultórico ya (no porque te inspires en esto o aquello, si no por lo redondos que te salen. Qué te sales!!)

Un beso.

Mercè Mestre dijo...

Doncs se t'acaba de girar feina: ja et veig a la pedrera buscant un pedregot XXL i un martell al Cofac perquè -t'ho creguis o no, quadrat o rodó- l'he escrit al minut següent de llegir el teu. Po zi.

Petonàs.