miércoles, 12 de mayo de 2010

Dos poemas por el precio de uno (es decir: nada)

Por José G. Obrero

La sociedad contemporánea impone un ritmo de actividad excesivo. El que suscribe vive en la sociedad contemporánea. Para combatir el stress propongo poemas bofetadas: una con la palma abierta y la otra con el revés.

Con la mano abierta

Llorar sobre mojado
provocar un incendio.

Con el revés

Aléjate
si una nube puede ocultar tu corazón
mi lengua te aplastará contra las rocas.

Tras esto, mirar el reloj y, apresuradamente convertirse en un, dos, tres, picadora Mulinex.

6 comentarios:

Carso dijo...

lo tuyo nunca fueron las matemáticas, my friend.
tus poemas nunca sumarán 0. nunca.
aplasta contra las rocas a los numerarios que te aprietan las tuercas.
abrazos apagaincendios

Mercè Mestre dijo...

prsrsrsrsr, prsrsrsrsr, prsrsrsrsr
(ojo con los bracillos de la picadora!)

Si es que no hay caso. Acaso hay ocaso? Qué acoso! Qué asco! (puré de lentejas, que mira que si se queman son malas...)

Pero, pero, pero!
Muy bueno tu invento antiestrés, José. Qué bofetón antitodo, qué cuchillas poéticas!

paula dijo...

No es lo que cuestan,es lo que valen.Gracias por el regalo.
Por cierto,no es cierto ...que quien nada no se ahoga,la lengua puede aplastarte contra las rocas.
abrazo.

Antonia Martos dijo...

Como dice un poema de Oliverio Girondo:
"Nada, de nada:
es todo(...)"


Un abrazo,
Antonia

José G Obrero dijo...

Ole mis comentaristas favoritos. Aunque sean brevedades están hechos con mucho amor y sólo gente como vosotras y Óscar sabéis acogerlos como manjar elaborado en fuego de leña.

Un abrazo a los cuatro.

R.P.M. dijo...

Me gusta la fórmula. Siempre hay un revés para una cara, incluso en kárate se utiliza el canto perfilado y tenso de la mano, pero eso ya no son bofetadas, así que mejor me quedo con tu propuesta tal cual.