domingo, 12 de septiembre de 2010

SILENCIO

He intentado romper con un poema

el cristal taciturno del silencio.


Primero lo probé

a través de la música:

Wagner, Beethoven, Mozart, al comienzo,

Metallica, Iron Maiden y Black Sabbath

como recurso último;

pero todas sus notas

se estrellaban inertes contra el papel en blanco.


Más tarde recurrí

al subconsciente mundo de los sueños.

Estuve a un sólo paso

de poder conseguir una palabra;

aunque se me escapó al despertar

igual que un pez que vuelve

al mar con el anzuelo entre los dientes.


Al final, resignado,

agoté mis últimas estrategias:

me levanté a las seis

y vi salir el sol de la mañana,

revisé de mi infancia los recuerdos,

contemplé con lujuria a mi mujer,

releí a los clásicos – incluso –

cuando, herida de muerte,

la tarde agonizaba;

pero tampoco pude

robar un sólo verso.


No tuve, al cabo, más alternativa





que callar



.

2 comentarios:

paula dijo...

Lo siento pero has fallado, dices mucho...me ha encantado, no he tenido más alternativa.

Sergi(o) dijo...

Gracias Paula. Es difícil decir algo más bonito que el silencio...pero en esas andamos todos, supongo. Un abrazo.