miércoles, 12 de enero de 2011

Hasta el huevo, Lucas!

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Por Zápiro
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Hace cuatro años, y por motivos laborales, regresé durante una temporada a mi pàtria chica. En esos meses, de entre los cambios inanes que me descogollaban, después de tres años sin vivir en Catalunya, destaca uno por encima de otros. Fue la inmensa proliferación de restaurantes de menú diario, que habían rotulado sus frontispicios con un sintagma unánime, a menudo acompañado de les quatre barres o de una barretina: CUINA CASSOLANA. Nacionalismo inofensivo, pensaba, el refugio de l'home sentimental. Y lo he recordado hoy, cuando releía estas líneas de Klemperer: "Muy al comienzo apunté en un mismo día: 'Publicidad Kempinski: "Cestos de Delikatessen: Prusia 50 marcos, Patria 75 marcos" y en el mismo periódico instrucciones oficiales para el "plato único" [Eintopf, "olla única"]. Cuán burdo y provocador resulta el intento --surgido en la Primera Guerra Mundial-- de hacer propaganda de un producto para sibaritas agitando sentimientos patrióticos. ¡Y qué hábil y qué lleno de alusiones es el título de las nuevas instrucciones para la comida! El mismo plato para todos, comunidad del pueblo en lo más cotidiano y necesario, la misma simplicidad para ricos y pobres en aras de la patria, y lo más significativo concentrado en la palabra más sencilla... Eintopf..., sólo comemos lo que se cocina frugalmente en una sola olla, comemos todos de una y la misma olla...'
"Posiblemente, la palabra Eintopf ya estaba hacía tiempo difundida como término técnico en la cocina: haberla introducido en el lenguaje oficial de la LTI, cargándola de sentimiento, fue un hallazgo genial desde la perspectiva nazi."


18 comentarios:

Ester Astudillo dijo...

Bueno, sí, cuanto más apararentemente inofensivo el llamado identitario... más peligroso. Y si encima pretende convencer desde el estómago... aún peor. Comer es una necesidad fisiológica, y cabe el peligro de que se acabe confundiendo una necesidad con otra -o un placer con otro, vete a saber. Las cuatro barras... hasta en la sopa!!!

José G Obrero dijo...

Zápiro, no sé si salvas las patrias pero salvas a los despitados. Loor.
Te recuerdo la consigna "butifarra sí, hamburgueses, no" que se coreaba l'Onze de setembre al pasar por delante del Mc Donald, y para colmo del surrealismo, ese Pokin's de carrer Pelai que tenía como slogan "Pokin's es català" como diciendo "dejadnos vivir que somos paisanos". Un abrazo (y gracias).

Zápiro dijo...

dios me libre, jose, los salvapatrias son lo peorcito. un abrazo!

ester, a qué otra necesidad te refieres?

Ester Astudillo dijo...

A la necesidad 'identitaria', o 'de pertenencia'. Si te la meten doblada y confundida con la de la nutrición... acabarás comiéndote el plato, y sin saber cuál de las dos necesidades están en realidad satisfaciendo. O sin capacidad para discernir si hay alguna llamada necesidad que en realidad es espuria. Vamos a dejarlo y no nos pongamos serios.
Bon appetite!!!

Mercè Mestre dijo...

A ver, si en el frontispicio ponía "cuina cassolana", esto solo podía venir de "cazuela", "olla" o el cacharro que tu quieras, con lo cual, nada más hacía referencia al "estri" en que se cocinaba el asunto. Otra cosa sería "cuina casolana", de casa, de familia o derivados.

La tontería es universal. No hay nada más peligroso, se cocine en casa o fuera.

Zápiro dijo...

espuria??, qué fuerte. tú crees que la necesidad identitaria es propia de bastardos?

Zápiro dijo...

se me rebelan las eses, dear merce, piensa que hace ya cuatro años..

Ester Astudillo dijo...

Es propia de gilipollas. Pero claro, quien lo dice es una desarraigada...

Zápiro dijo...

pues no tienes pinta de.
a mí me parece que tienes los pies muy bien en el suelo.

Ester Astudillo dijo...

jeje, gracias wapuuuuu. Se agradece tu juego metafórico-interpretativo;)

Mercè Mestre dijo...

Es lo que tienen las SS, que se juntan y hacen desgracias.

Zápiro dijo...

i tant, merce, como un alemán intentando hacer un chiste. o como zapatero hablando de la salida social a la crisis. metáforas. en fin, que sea leve
Isr.

Jesús Belotto dijo...

El DRAE da 6 acepciones:

patria
(Del latín patrîa)
s.f.
1. Amor.
2. Lengua.
3. Sexo.
4. Lengua contra sexo y todo lo contrario.
5. Matar, matar, matar.
6. Volver a Ítaca, pero, ¿para qué?

Ester Astudillo dijo...

Belotto, a ver si vas a ser un lexicógrafo de incógnito??? Un infiltrado? A mí la acepción 'lengua contra sexo' no me parece muy DRAEniana... Pero vaya, soy de las que cree firmemente que pulpo es un animal doméstico...

Zápiro dijo...

Oh, qué bueno, jesús: 'Lengua contra sexo'.. No, no para el drae, para la britannica!!

Anónimo dijo...

¿Pensarás lo mismo ante el cartel 'Cocina española'? ¿También la relacionas con el nazismo? ¿Cuando ves en el extranjero restaurantes de cocina española qué sientes, que estás ante unos gilipollas nazionalistas o te sientes orgulloso? Porque si no sientes lo mismo ante los letreros 'cocina casolana' y 'cocina española' lo que eres es un gran hipócrita. Si sientes lo mismo, respeto profundamente tu opinión.

Zápiro dijo...

Muy buenas. Hombre, no sé si vale con decirte lo que siento ante esos carteles. España está llena de ellos, pero se orientan al turista, no al autóctono. Tú, en cambio, planteas un contexto radicalmente opuesto al que yo refería.

José G Obrero dijo...

Cuidadín con el tema que es sensible. Recuerdo en Italia un anuncio que decía: "si quieres ver bien Italia, cómprate unas gafas en ópticas Rossi". Todo lo que tiene que ver con la actitud pornográfica (en tanto que se intenta al público por vía de la emocionalidad kistch) me da repelús. Zápiro, respeto profundamente tu opinión y no porque también sea la mía, que lo es.
Abraçada, abrazo.