martes, 15 de febrero de 2011

Electrocardio post-San Valentín

Por C. Rull

A mi cardiólogo le sorprendió enormemente mi electrocardiograma completamente plano. A todos los expertos que me han visitado después les tiene pasmados. No saben, claro, que me han roto el corazón. 
A mí, por otro lado, sólo me molesta al bailar: me resulta difícil seguir el ritmo.

5 comentarios:

Ester Astudillo dijo...

Bueno, chaval, de aquí al Nobel. Se sabía que la muerte cerebral era compatible con un corazón vivo. Pero creo que esto es novedad planetaria: que haya vida cerebral tras la muerte coronaria da al menos para el Nobel de medicina. Ala, a presentar candidatura.
;)

Mercè Mestre dijo...

Home, en zombilàndia sempre és millor un electrocardiograma pla que un electroencefalograma pla.

Carso dijo...

pues a mí, lo que me parece de mérito, es que con el corazón roto te apetezca bailar.
olé tus huesos!

Anónimo dijo...

Con el corazón roto, sólo te queda bailar.

Sergi(o) dijo...

Ostia! Esto ya parece la segunda parte de la serie Walking Dead. ¡A bailar, se ha dicho!