miércoles, 17 de marzo de 2010

Tropiezo


Por José G. Obrero


Cuando me fui a la lona di con mi boca en las piernas del árbitro y las chicas que anuncian cada asalto alzaron levemente sus tacones (pude admirar sus sexos jaspeados). El público gimió como un cachorro hambriento en el instante exacto del choque de mi pecho contra el suelo. Sólo tú mantuviste impasible el rictus de tus labios, ligeramente fieros. No te sorprendió mi exhibición de fuerza cuando, de un salto, me puse en pie y me besé los puños. Sabías que no hubo golpes y que caí al tropezar con mis cordones. Después aprendiste que entre mis nudillos caben tres corazones, seis si contamos las dos manos. Temblaste como nunca.

10 comentarios:

Ester Astudillo dijo...

Jaja, el sarraceno y la sirenita, en un desigual combate a vida o muerte, después de que el árbitro declarara el envite perdido a partes iguales.

Qué malo eres, aprovecharte de tal tropiezo para espiar las partes púdicas de las chicas! No me atrevo a hacer hipótesis sobre el 'jaspeado': los rings no son mi lugar de alterne favorito, me doy por satisfecha con los rings de cada día. Y bueno, ya sabes que además no tengo tacones.

Me has hecho recordar el LP (se llama aún así?) de Sabina 'Dímelo en la calle', con él en la carátula vestido de boxeador, tatuajes sobre el deltoides incluidos.

Intuyo que la foto es tuyaaaaaaaaa!!! Me miro el píxel.

Muax muax;-)

José G Obrero dijo...

Buenos días, Ester:

Contigo da gusto, en serio.
Hay veces que haces las cosas y le encuentras sentido luego. Así a lo tonto, me he dado cuenta de que tengo un ramillete de poemas basados en rigs, boxeadores, sirenas, tacones. Modelos extremos de la femineidad y la masculinidad. Cada cual con sus armas y sus golpes. La "lucha de sexos" sin fango en que revolcarse pero con muchos muchos golpes bajos y con un eterno empate técnico.

Un petonas.

Ester Astudillo dijo...

Jaja, sí, tienes razón: el dibujo del puzzle se reconoce después de haber encajado las piezas. Y sobre todo lo ve mejor alguien que no haya estado perdiendo la chaveta y peleando para encontrar el lugar excacto de cada una de ellas.

Pero sí, tu poesía tiene algo de 'canalla', como las canciones de Sabina, de asalto de calle, haciendo uso de esos estereotipos extremos macho-hembra que nunca existen en puridad en la vida. Auqnue hay quien sí se lo cree. Y me gusta la explotación perversa que haces de ellos, siempre con un giro irónico, o anticlimático, la nota discordante que hace dudar de la veracidad del cuadro.

Ahora me acabo de acordar de una frase que me estaba eludiendo repetidamente, de Sabina: 'la cama es un ring de boxeo'. Y también me acuerdo de la canción 'The Boxer', the Simon & Garfunkel, que me tocó cantar a coro en 1º de BUP, guitarra en mano, allá por... 1982. Brrrrr!!!

Siempre está bien que otros ojos vean las creaciones propias. Ojos que sepan ver, claro. Porque para que te digan 'tiene rima' o 'le falta rima', o 'es muy bonito'... O sea que si te sirven de algo mis comentarios, ya es muuuuuuuxxxxoooo;-)

José G Obrero dijo...

Vivaaaa! Me ha encantado tu análisis. Mi ego se ha inflado y me he tenido que tomar una pastilla de esas que quitan los gases para bajar a tierra. Esa es la idea! el punto canalla y es la palabra "canalla". Si lo reconoces estoy mandando las señales adecuadas y basta ya porque parezco un egocéntrico total. Pero hablemos de mí...Es broma.

Un besazo.

Ester Astudillo dijo...

Sí hombre, sí, estás mandando las señales adecuadas. Todavía no lo sabías? Venga, va, que nos conocemos largo y tendido, jeje.

Ala, ala, baja a la tierra que hoy todavía es miércoles, xati, y a ti alomejor te esperan tacones -con suerte no muy lejanos- pero lo que es a mí, lo más cercano a los tacones que tengo es un puntazo en las posaderas. Y mucha plancha. Y un par de enanos a los que tendré que azuzar para que hagan la lectura del día -habiendo habido huelga, hoy manda webs que sesión doble. Bueno, y tal vez un par de poemas por descongelar, me pregunto para qué coño.

ps. Todos los artistas son unos egocéntricos. No, en serio, no recuerdo dónde leí hace poco, no sé cuánto, que para crear tienes que tener un gran ego.

Muax muax;-)

Carso dijo...

hay un libro de David González que se llamaba Sparrings. recuerdo que lo estuve buscando un tiempo, pero perdí la paciencia. lo publicaron en una de esas editoriales pequeñas, después volvió a publicar en Baile del Sol (que tampoco es que sea muy grande, ejem) y más tarde en Eclipsados. buenas pistas para los púgiles de palabras.
en cuanto al ego sólo es un problema cuando está por encima de la propia modestia y de lo creado, y no es tu caso.
un abrazo, compañero.

Mercè Mestre dijo...

Ondia, eso de perder la cabeza está chungo. No dejo de preguntarme a dónde irán los cabezones, las cabezas, cabecillas y cabezotas que salen disparadas. Cada día las veo pasar volando y pienso: ¿en dónde demontre se pararán? Pues las tuyas, José, que son de bota y aleta, de sudor y ola y un poco canallas como dice Ester, está claro: en medio del ring de 7V, y dan para mucha, mucha conversación, para mucha, mucha poesía, para muchas, muchas referencias. Por lo que evocan. Por lo que invocan.

Esto no es sólo un poema: es una coreografía entera. De seis corazones.

Un beso, mago.

paula dijo...

ja,ja nuevamente atiendo a tu llamada....suena el riiiiiiiiiing y corro, sin abrocharme los cordones...me tropiezo y me quedo colgada de tu poesía.
A mi me parecen bien las miradas estrategicas...los sabios dicen,que los tropiezos hay que aprovecharlos y no siempre el suelo anda con tacones altos...y con felpudo de bienvenida je,je.
El kissboxing es un deporte de alto riesgo a corason partio...ala a entrenar latidos,que ya viene la primavera.
Besazos wap@s...aprovecho la libertas condicional pa visiteos más gratos....jarabito poesias.Muacks!!!!

José G Obrero dijo...

Pero ¿qué mejor baño puede haber que el de agua y gel hidratante hipoalergénico con extracto de aceite de oliva? Pues el que me dais vosotros/as compañeros/as!! esas palabritas vuestras son más suaves y tentadoras que los bombones rellenos de chocolate líquito y sirope de chocolate. Ester, Óscar, Mercé, Paula. Besos a granel.

Antonia Martos dijo...

Como dice Ester es un desigual combate. Como lectora, veo en tu texto el desamor entre el sarraceno y la sirenita. Buen texto,
ANtonia