
Editorial Candaya
Prólogo de José María Merino
http://www.candaya.com/descortesiadelsuicida.htm
Por Rubén García Cebollero


primera máscara
profesor lector ¿escritor? bebedor
segunda máscara
agnóstico apátrida anárquico ideológicamente anémico
siempre antagónico a menudo esdrújulo
tercera máscara
entre ahíto y satisfecho a veces hastiado
Entonces me refugio en los libros las películaslas cocinas los viajes
normalidad y cotidianeidad estoicamente asumidas
raramente alguna aventura
a excepción de las que se viven en la lectura
hijo amigo compañero pariente
por vocación polemista y diletante
sexta máscara
permanentemente enamorado y sorprendido
demasiado a menudo indignado
hoja en negro
cuello de cuervo
miedo al miedo
y algo de paz
Por Rufino Pérez
Por Rufino Pérez
Por Carles Rull
A mis amigos/as poetas (con cariño)
Tristes versos a fuego y diente armados,
tristes versos negros de hierro y sangre,
tristes versos de oro y gloria olvidados,
como ave sin pluma, pulmón sin aire.
Tristes vagáis negados, naufragados,
sin corona, sin cheque, sin donaire,
No seréis en librería presentados:
ni edición tendréis, sólo desaire.
Relegados, despreciados por crueles
jurados; olvidados, desahuciados
por ruines iletrados tribunales:
no tendréis rincón en los anaqueles,
a duras penas seréis conservados
en el disco duro de amigos leales.
(C) de la imagen: http://the-g-spot-of-the-h-bomb.blogspot.com/
Por Rufino Pérez
So here you commence,
Your perfect poise
And your lilt
Unblemished and complete,
A fragility so intense
And incomparable
Clipped to your brow
Like a tumbling atom
Fleeing its pull.
Thus the primal soup of life
Stands ready to concoct:
Insides, innards, entrails
And whatnot in a floatsam
Of void,
All so finely bound
In your brief cavity,
Bloodless and fleshless
And speared.
Lips brimming with
Unrequited kisses
And bites
As yet unrehearsed.
Eye-balls tarnished
And mute
To the turmoil without.
Fists mobile,
Scary in the blind
Searching faith
Of their unyielding grip.
Still your breath exhales,
As I reach for you,
A memory
Of ancient scales
And maritime dreams,
Piercing the vapid herenes
Of earthly want,
While I march to the
Warfare drums
Of your heartbeat
And guide you home.
Cause this is home, baby.
Here’s to you, love.


