jueves 31 de marzo de 2011

La carn vol carn


Per Raquel Casas

"La carn vol carn"

A. March


Amb el revés de la mà

vull recórrer tota la teua cama:

garrons, sofrages i malucs.

Com una volva de cotó en pèl

continue: melic, mugró i aixella.

Orelles i bescoll. Clivella.

Finalment et vull recórrer

amb la boca socarrada:

besos lliscant amunt i avall,

esgarrant ací i allà.


*

martes 29 de marzo de 2011

Pareces primavera

Por CRG

Pareces primavera cuando sonríes.
Atrás quedó esa penumbra de costumbre
que otoñó los mapas
y marchitó las sábanas.
Y el rozón invernal
que cercenó las alas
y devastó las palabras.

Pareces primavera cuando sonríes:
y vendrá terciopelo de estío
y nos ovillaremos entre olas
para espigar la luz de la albada.

lunes 28 de marzo de 2011

Herida


De pronto me sorprendí a mí misma hallando consuelo en el triste dato de compartir con él grupo sanguíneo, universal positivo: la única, la primogénita. Me reacomodé en el asiento de la Renfe soslayando el porqué de la sorpresa y el porqué del consuelo. En el bosque de cifras, congestiones y recelos podría aquel día prestarle mi sangre.

viernes 25 de marzo de 2011

LA ENDEMONIADA D


Ya dicen las lenguas bíblicas, que los primeros serán los últimos.Con este primer post que significa mucho para mi, fue mi reencuentro con mi alma de cuentista y con mi hijo de ilustrado compañero, os digo "Hadios" con hache para que se convierta en Ola....sé que volveremos a navegar juntos.


Hace un tiempo, en un profundo lugar de las entrañas de la tierra, donde solo asomaban entre dunas de lava, volcánicas chimeneas de malos humos y, donde María asaba sus castañas de no tiempos. Sus habitantes, los Diablos, movían el rabo animados por los apocalípticos cambios climáticos, por la subida de sus acciones de la bolsa o la vida, siempre en agradable crisis, por las tentadoras tecnologías que les hacían infernales campañas de publicidad gratis y como no, por la leal competencia de las Tribus Altas de los “ sin condón”, que generosamente les proporcionaban numerosos adeptos de color sidoso o, en su defecto, encantadores reprimidos eternos: material de primera clase para construir la fálica obra.
En este clima de euforias, se plantearon la necesidad de crear una Academia que elaborara un nuevo y caótico diccionario actualizado a los tiempos de cóleras.
De todos es sabido, que el diablo sabe más por viejo que por ídem y que el paraíso de los caídos tiene suficientes bosques talados para hacer un buen papel. Así que aprobado por uno (al estilo democrático de Pere Botero…), los demás pusieron las manos en el fuego.
Para la dantesca Academia del Averno se seleccionaron miembros de reconocido desprestigio en su mayoría exiliados de suicidios, abducidos por cantos de míticas sirenas y, con todos sus defectos, malvados funcionarios de las principales capitales poéticas (con sede en Sodoma y Gomorra). Todos ellos afilan sus lenguas viperinas mientras humedecen sus soberbias tintas de envidias, para reunirse, en primera convocatoria, alrededor de la humeante Ouija de alfabetos.
En ese Hades de Babilonias, como bien sabe Dios, nadie se pone de acuerdo y todos quieren el resbaladizo sillón de la S, que destila embriagadores venenos de Evax Secrets. Asesorados por la Ley del Talión comienzan a quitarse ojos y demás sin sentidos, hasta completar el número mágico 7, que ruedan por las letradas alfombras, lógicamente llenas de polvo, como mantras de cabales desasosiegos.
Allí, en todo ese barriobajero gallinero de encabritados….de pronto, resuena una irresistible voz con sabor a endemoniada madre: es LILITH, que recuerda a sus angelitos caídos las primeras reglas de sus profanadas escrituras: el original lenguaje de la infancia.
Al calor de mamá, los peleones gallos se hacen pollitos enroscados en sus abrazos de infernales cuentos, que les saben a juegos fatuos de palabras con antítesis, que los seducen con paisajes donde los deseos comienzan en el kilómetro cero, donde las putas brujas embrujan perezosamente, donde los paradisíacos banquetes de boda son sopas instantáneas de comida rápida y con manzanas de postre.
En ese endemoniado clima de afectos y recuperados con satánicos cuentos de Pecados poco Originales, propios de las Tribus Altas (las de “sin condón”), por deferencia y por familiar miedo a su Cabrón Padre, demoníaco protagonista, deciden empezar por la letra “D”, de desobediencia a celestiales mandatos alfabéticos, pues un Diccionario del DIABLO que se precie, debe comenzar toreando en Maestranzas del pecado para ganarse el rabo, con los cuernos de su frente.
Embolado pues el diccionario, con bolas de EGO empapadas en breas de lujuria…con el disparo de olores a azufre, comienza la corrida de endemoniados lenguajes.

jueves 24 de marzo de 2011

Café con leche


Por Raquel Casas

Fuimos a tomar algo después de comer al bar de siempre. La nueva de la oficina se apuntó. El viejo camarero se acercó arrastrando los pies, como siempre también. Pedimos cafés solos, cortados, carajillos, alguna infusión y un chupito de hierbas para la digestión. La nueva pidió la última. El camarero le preguntó qué quería con un palillo entre los dientes. Y ella dijo Quiero un café con leche corto de café, y que sea descafeinado de máquina; ¿tenéis leche de soja?, ah no, pues leche desnatada por favor, que no esté caliente sino templada; ¿tenéis miel?, ah no, ¿y azúcar moreno?, ah tampoco, pues sacarina pero granulada, no de esa en tabletas; y desearía que me lo trajeran en vaso en lugar de en taza, gracias. El camarero la miró de arriba abajo y le preguntó ¿Algo más princesa? Y ella añadió Pues desearía un poquito de espumita de leche por encima y si no es mucha molestia una mijilla de cacao espolvoreado por encima. Todos habíamos dejado de hablar y mirábamos a la nueva y al camarero, casi sin respirar, esperando una mala contestación por parte de él. Pero no fue así, se dirigió a la barra con el pedido. Me levanté al servicio y cuando pasé por delante del camarero oí el final del pedido: … uno solo, dos orujos de hierbas y un café con leche cor… ¿%?…¡#!…¿!...*…@:!……. y un café con leche COÑO. Sonreí.

*

martes 22 de marzo de 2011

El Camp Nou se convierte en huerto urbano



La noticia habría resultado increíble a principios de siglo cuando Mourihno rogaba a Rossell entrenar al Barça B después de que le hubieran echado del Málaga. Messi se hacía con el decimo balón de plutonio y a Guardiola le había vuelto a crecer el pelo tras ganar su tercer mundial de clubes. Los directivos del club se planteaban hacer una nueva ampliación del estadio y cubrirlo con una impresionante bóveda cuyas estrellas serían los múltiples cracks de la historia del club. Todo el mundo conoce el dicho de ‘todo lo que sube baja’ y el Barça cayó en picado en la segunda vuelta del campeonato 2017. Si algo salvó la dignidad del club fue que su caída vino acompañada de la decadencia del fútbol como deporte y espectáculo. Un club americano formó los Globbers Trotter del fútbol con algunas estrellas europeas en sus últimos años de ejercicio. Lo que parecía una atracción inofensiva causó furor en los 8 continentes hasta el punto de eclipsar los partidos de liga profesionales. Una empresa del ocio con parques temáticos y centrales nucleares creó entonces la primera liga universal, una copia de los campeonatos de lucha libre donde el resultado está amañado y los luchadores salen al ring disfrazados con la única premisa de dar espectáculo. Pese a los vaticinios de fracaso la fórmula fue un éxito y las competiciones deportivas al uso se vinieron abajo.

Al mismo tiempo la burbuja inmobiliaria explotó por undécima vez y la celebridad de Barcelona como capital mundial de alguna cosa (Olimpiadas, Forums, fútbol, prostitución, etc.) se desvaneció frente a ciudades emergentes como Soria, Jaipur o Leverkusen. De repente el terreno del Camp Nou valía lo que vale un boniato y los impuestos eran tan elevados que el club quebró, cerró y lo abandonó a su suerte como un barco varado en las costas de Fuerteventura.

Pero todo esto es historia y la actualidad ofrece otra cara bien distinta. Un empleado nostálgico del club se negó a abandonar las ruinas del nuevo Colisseo y volvía de vez en cuando paseando entre las gradas que habían coreado el nombre de Romario, Shakira o tantos otros, fue así como descubrió el nacimiento de una petunia.

“Yo paseaba tranquilamente por el césped cuando vi sus pétalos. Lo primero que pensé fue que eso no habría pasado en los viejo tiempos, las máquinas no daban ocasión a que una brizna de hierba creciese por encima de las otras. El césped era regular e impecable de córner a córner. Después me fijé bien y vi que era una petunia, y no una petunia cualquiera, sino una Petunia Foliforme, familia lejana de la mítica Epirea Malva.”

El descubrimiento pudo haber pasado desapercibido, pero Eleuterio (el empleado del club) decidió aprovechar la circunstancia para plantar unas begonias. Al poco tiempo la noticia corría de boca en boca y otros vecinos vinieron a aprovecharse de los 55.000 metros cuadrados del campo. Lechugas, coles, berenjenas, incluso algún matojo de marihuana se ha plantado en el terreno que años atrás levantaban los tacos de Maradona, Puyol o Cantinflas.

El vecindario lo tiene claro: “antes no podíamos dormir cada noche de partido, ahora tenemos el huerto urbano más grande del mundo. ¡Y con riego automático!

Josep Maria Pujal, reportero de la ciudad condal

lunes 21 de marzo de 2011

La puerta definitiva

Cuando leyó aquel eslógan en el cristal del negocio de sistemas de seguridad domésticos de la ciudad Z, a R no le cupo la menor duda de que los vecinos de Z, especialmente los del ramo de sistemas de seguridad, tenían un agudizado sentido del humor.

viernes 18 de marzo de 2011

Amb la veu et puc enganyar




Per Mercè Mestre



Amb la veu et puc enganyar,
però no amb el gest.

Mentre et dic: "Hola, què tal, com va tot?",
estripo amb ràbia el que estic escrivint,
el que vaig escriure fa uns dies,
el que encara no he escrit,
el que quedarà a mig escriure.

Mentre et dic: "Ens podem veure la setmana vinent?",
se m'enfosqueix el gest.
Tanco la porta de casa, surto al carrer.
Em molesta el soroll dels cotxes,
l'olor de la tarda, el gust de benzina.

Algú ha trencat la càmera de seguretat
que capta la indecent realitat de les coses,
la meva mirada anònima entre altres mirades,
la dura indiferència del tacte, la pressa,
la llàgrima que no acaba de néixer.

Aturada en el semàfor esperant travessar el riu de lava,
estudio les formes, les seves ombres,
la infinita transparència del cel.

Mentre et dic: "Sí, sóc al bar, llegint el teu llibre",
aixeco la mà per parar un taxi
que em dugui a l'hospital.

I et voldria dir: "Sí, sóc enmig d'aquest desert
tacat d'estrelles, sola, ben sola, morta de por."

Amb la veu et puc enganyar, potser,
però no amb el gest.


martes 15 de marzo de 2011

TEXTOS PARA LA HISTORIA

Por CRG

Hallado el lunes 7 de Marzo de 2011, en New York, sobre uno de los primeros bancos de la Cathedral of Saint Patrick. Escrito a mano, en mayúsculas vacilantes, repasadas varias veces, sobre el reverso del sobre de donaciones a la catedral.

AMERICAN HAIKU 
A RED
BALLON
SILENT SKY ~

La firma es casi incomprensible, aunque parece adivinarse el apellido “Stone”.

lunes 14 de marzo de 2011

El discurs


Per Ester Astudillo

Si hagués aterrat de cap d’un asteroide no seria pas més estranya que no és ara. Fóra dissemblant una paraula més adequada per expressar amb idoneïtat el que vol dir? Probablement sí. Pica dissemblant sobreescrivint estranya. Ni els conciutadans del seu entorn –conciutadans? Sí? Tan apropiat com dir-ne d’això meu comunicació- ni els conciutadans la trobarien, posem per cas, més luminescent, o més perillosament radioactiva. La seva filiació, què hi té a veure amb la d’aquells amb qui conviu? La de l’ADN seria, arribat el cas, una prova merament anecdòtica i els resultats, no concloents. Lamenta per dintre seu l’encara popular dèria del cientifisme, ròssec d’un passat llunyà en què calia demostrar-ho tot amb dades.


La pantalla fa pampallugues i li ploren els ulls. No la satisfà el to que està prenent el text, especialment per al propòsit que busca. La teoria és el seu camp natural de batalla, però no la pragmàtica. Si sempre ha declinat les ofertes de praxi absoluta, per què acceptar ara aquest encàrrec que li requereix un savoir-faire que clarament li manca?

Suprimeix la totalitat del que té escrit. Dubta amb ànsia davant la llum titil·lant, deshabituada com està al vici de rosegar la punta del llapis, i sense ni mica del regust corromput de la fusta a la saliva que no sap imaginar, com si conservés una certa petja mnemònica del desassossec, repica el text: La senyora en qüestió mereix sens cap mena de dubte i sense incórrer en exageració, la mort per la forca: una pena a l’alçada de la insolidaritat que ha caracteritzat la seva carrera pública. De més estan les proves científiques que reclamen els seus defensors, en un dissortat intent per congraciar-la amb la justícia. Mdme. X ha demostrat, sense marge d’error possible, que pertany a la pitjor espècie de servidors públics, i la pena capital no és en aquest cas cap desproporció. Somriu amb un gest mecànic que recorda el de satisfacció i tanca el programa d’esma.

sábado 12 de marzo de 2011

Postales en movimiento: 5

Se encuentran cada tarde en el mismo banco de la plaza. Ella suele llegar antes. Se la ve rondando alrededor sin acercarse demasiado como si el estar allí sin su compañía tuviera algo de perjurio, o simplemente evitara el vértigo que le supone estar sin él donde siempre están juntos o rehuyera experimentar lo que debe ser la sensación de pérdida. Los brazos cruzados sobre el pecho cobijando la carpeta del instituto. Ojea los escaparates de las pocas tiendas, mira en dirección por donde él siempre llega. El banco vacío todavía. Se acerca pero sin acabar de sentarse.
Él sube la moto a la acera y gira la llave de contacto. Se quita el casco y se baja la cremallera de la chaqueta. Cuando sus miradas se aciertan nada hay ya más importante que acelerar el encuentro, un primer abrazo, un beso largo y cogidos de la mano caminan los pocos metros que hay hasta el banco. Luego, durante poco más de veinte minutos, escenificarán su catálogo de confesiones al oído, sus arrumacos, sus besos y sus caricias, y ese pequeño rincón volverá a ser el centro del universo.
Acostumbrados a ese tierno acontecimiento que decora el paisaje de una plaza de un barrio que ha ido envejeciendo poco a poco, los vecinos y comerciantes de la zona se enorgullecen de que ése sea el sitio que hayan elegido. Es como algo que les pertenece, como un emblema de su plaza. Un estallido de amor adolescente que observan sin molestar, sin dejar de hacer sus rutinarias actividades cotidianas como espectadores respetuosos en la oscuridad de un patio de butacas. Han seguido a diario sus mimos y sus expresiones de cariño, sus intercambios de regalos y hasta sus breves discusiones que acaban siempre por mitigar con uno de sus abrazos como quien sofoca en una fase inicial un conato de incendio. Y sin saber sus nombres ya les han hecho sus hijos predilectos.
Les inquieta su ausencia cuando no vienen. Se preguntan, murmuran, especulan y hasta padecen. Y cuando al día siguiente los chicos vuelven al banco de en medio de la plaza su inquietud se desvanece y regresa la armonía, el orden de las cosas. No hace falta mirarlos, sólo sentir que están allí. Mirarlos demasiado puede resultar molesto, ofensivo, indecente, hay que respetar esa intimidad valiosa. Pero si alguien lo hiciera, si alguno de los vecinos o comerciantes de la zona observara hasta el último momento, les vería levantarse al llegar la hora, darse ese último abrazo todavía más intenso antes de volver a sus vidas separadas. Ella, con la carpeta contra el pecho, enfilaría andando el camino al instituto. Él iría en dirección a la moto. Ambos se darían la vuelta con la coordinación espontánea de los enamorados para despedirse una y otra vez desde la distancia antes de que ella desapareciera más allá de la esquina y él, tras esperar unos segundos, cerrar el pitón de la moto, guardarse las llaves en el bolsillo y, con expresión desconocida, disponerse a seguirla.

viernes 11 de marzo de 2011

TRAVESSIA


Comença la travessia pels alfabets còsmics.
El capità de tots el blaus fa vaixells de núvols amb la seva pipa.
Cues d’estels netegen la coberta amb escuma de lluna blanca.
La rosa dels vents enlaira les veles amb pètals de setí.
Tendres brises dibuixen arabescs de llum a proa i a popa.
Mans de estrelles lleven l’àncora als silencis del cor.
Embarquen els mots mariners amb tatuatges de somnis.
S’enrolen les rudes ombres de les paraules no dites,
perfumades amb dolces rimes de melangia.
La lloba mar udola llibertat a la nit pirata.
La lluna es vesteix de sirena, amb agalles d’argent,
per dirigir l’univers d’estimes al teu cau d’orella.

jueves 10 de marzo de 2011

La monja-pintora


Por Raquel Casas

Me prometí no volver a mirar las noticias mientras comía pues me sienta mal el postre. Pero ayer volví a hacerlo. En el convento de Santa Lucía de Zaragoza robaron una gran cantidad de dinero a las monjitas. Primero denunciaron el robo de 1 millón y medio de euros, madre mía las monjas de clausura tienen más dinero que un banco, pensé en primera instancia. Luego, el abogado declaraba que la cantidad no era tan elevada, que tan solo les habían sustraído 400.000 euros. Pfffff, pensé, solo, solo, lo que se dice sólo…, no es moco de pavo, me dije. Las monjas aseguran que eran sus ahorrillos y que los tenían en bolsas de basura (¿de qué otra estafa me suena eso de las bolsas?), de donde sobresalían varios billetes de 500 euros, entre otros, como continúa su abogado. Lo que se preguntan los medios de comunicación, y una servidora, es por qué tenían tanto dinero en el convento y no en un banco (¿será para no declararlo?) y sobre todo, ¿de dónde han salido tantísimos billetes, por Diossss? Está claro que no son donaciones, pero si no hay gente en las iglesias y además estamos en crisis (los demás, esas monjitas es evidente que no). Aseguran que tienen una monja-pintora muy famosa, llamada Isabel Guerra, que vende muchos cuadros y muy caros ya que están muy cotizados en el mundo del arte. Pffffffffff, vuelvo a pensar, esto pinta fatal. Además el abogado (vaya papeleta le ha tocado) añade que también tienen un servicio de reprografía. Ostras, qué caras se han puesto las fotocopias y encuadernaciones en Zaragoza…
En fin, creo que a las monjitas se les ha ido la mano (o la cabeza) y ahora van a tener que declarar todo eso, y más, a Hacienda. Me gustaría ver el convento por dentro; quizá tendrán tele por cable, jacuzzi o sauna, quién sabe.
Tras esta noticia, dieron otra más habitual: la desmantelación de un club de alterne, un puticlub, vamos. Y entonces se me ocurrió que quizá las chicas que alternan, es decir las pipismeis, se fueron a confesar, hartas de cometer tantos pecados mortales, y de paso les pidieron a las monjitas que por favor les guardaran unas bolsitas, que pasarían a buscarlas en breve. ¿O tal vez sería la penitencia que les impusieron por sus múltiples pecados? Mmmmmm…….
Vaya, tengo que dejar de mirar películas malas. Y ponerme a pintar.


*

lunes 7 de marzo de 2011

La descarga



Descuartizó cuanto papel halló en el estudio; lo hizo con las manos, a pulmón; no disponía de trituradora. Separó el material mueble reciclable del de desecho. Los marcó con adhesivos de colores para facilitar el trabajo a quien le sucediera. Luego se desmembró por completo: le faltaba sólo rematar la faena que las cinco décadas habían ido apuntalando en su cuerpo. Tuvo la precaución de instalar un temporizador que activara el mecanismo cada 5 minutos. Tras el papel, las manos fueron lo último que arrojó, antes de que un tímido hilillo rosado desapareciera hendiendo la glotis de la porcelana.

viernes 4 de marzo de 2011

Ba(r)baouo








Per Mercè Mestre




(En la semana temática de La barba postiza del jefe)






Apareció por la puerta con barba de 3.500 días. No saludó a nadie. Con paso decidido e indeciso a la vez -llevaba un pie vendado-, avanzó intermitentemente hacia su ex-despacho, recién convertido en sala de reuniones, y cerró la puerta de golpe. Segundos después la puerta se abrió dos centímetros y por la rendija de luz asomó media barba y un ojo.

- ¡Ruipérez, venga a mi despacho!

Ruipérez, un tipo bajito, calvo y con migraña, pensó dos cosas al mismo tiempo antes de levantarse:

1) No voy. Que le den pol culo.
2) Voy. Perdiendo el culo.

Y, antes de abandonar el barco -el tocado, porque el hundido ya lo había abandonado a él-, minimizó el juego y maximizó la hoja de cálculo en la pantalla del ordenador.

Todos vieron como entró. A las once y cinco. A las tres de la tarde no se había movido ni una hoja de ficus. La puerta, cerrada. La luz, encendida. El silencio, sospechoso. Las últimas tres horas y media, de especulación subversiva. Nadie se atrevió a abrir la puerta del despacho antes de irse, nadie llamó a aquel teléfono, nadie oyó nada, nadie volvió a saber nada de ellos. Nadie. Nunca jamás.

Lo único que sabe la policía es que la barba era postiza. La encontraron en el suelo del despacho, al lado de la ventana que da al patio.






jueves 3 de marzo de 2011

La jefa


Por Raquel Casas

La jefa entró tarde y sin afeitar. Todos la miramos pues corría de un lado a otro preocupada por el traje manchado y, en cambio, no se percataba de la sombra que recorría su rostro. Es postiza, dijo Gómez, hoy es jueves de Carnaval. Es suya, repuso Fernández, fíjate en los pelitos, son muy cortos. Yo la observaba desde mi mesa y no acertaba a decidir si era falsa o auténtica. La jefa no es muy carnavalera, todo lo contario, es una persona muy seria y ni siquiera le gustan las bromas. Así que me decanté por pensar que era de verdad, aunque sin tocarla o verla de cerca era tan difícil decidir... Nadie se atrevía a decirle nada. La jefa ya estaba más tranquila, con su camisa blanca de repuesto y el pelo repeinado y recogido con unas horquillas. Se puso a trabajar. Yo no podía parar de mirarla de reojo. Me producía una extraña sensación, algo entre la pena y la risa. Entre los compañeros corrían risas y rumores, señalaban sus barbas con la mirada o con un gesto de la cara. Fue la secretaria del departamento de Logística la que le acercó un espejito con la mano temblorosa. Todos nos temimos lo peor, pobre secretaria. No mirábamos hacia el despacho pero escuchábamos con atención; no se oía ni una tecla. Y no salía ni un ruido de allí. La secretaria salió con la cabeza alta y media sonrisa, y a continuación se cerraron las cortinitas y un reconocible brum brum de máquina de afeitar rugió en su interior.

*

martes 1 de marzo de 2011

Por CRG

Por ser carnaval, el jefe decidió venir a trabajar sin su barba postiza. Para sentirse más cercano a sus trabajadores, dijo. Para fomentar un ambiente amigable en la oficina, afirmó. Más le valdría habernos regalado a todos una barba como la suya. Yo, por mi parte, pienso dejarme crecer una de verdad.