viernes 30 de abril de 2010
La Colometa
miércoles 28 de abril de 2010
Messico e nuvole
martes 27 de abril de 2010
Biobibliografía inacabada
[semana temática del personaje literario. ya me disculparán, porque al final me he extendido en tema y extensión]Se me hace difícil pensar en personajes literarios sin recordar también a sus creadores y a los libros en que los encontré. Al evocarlos vislumbro un mapa geográfico donde los ejes son pasajes de mi propia vida. Decir que conocer a Sergio Prim fue un raro y exquisito placer, es lo mismo que decir que ‘La escala de los mapas’ de Belén Gopegui me deslumbró por su prosa desconcertante. Como suele pasar en estos casos dejé el libro y no sé cuando volveré a verlo, así que no puedo citar alguno de los muchos fragmentos subrayados, pero recuerdo que más o menos era una línea que se iniciaba en la primera página y llegaba a la última con alguna discontinuidad inapreciable.
Pongo el tajo en mi memoria allá en 2º de BUP, cuando Andrés Hurtado cultivaba sus frutos en el árbol de la ciencia y el tío Iturrioz lo hacía en su azotea. Baroja me presentó a Epicuro y desde entonces me siento uno más de los cerdos de su piara.
Mi tocayo Óscar (en El tambor de hojalata de Günter Grass) también holló en mí una profunda zanja. Su determinación a no crecer y quedarse enano no tiene nada que ver con los síndromes de Peter Pan que tanto abundan por la contemporaneidad. Aunque si hablamos de Peter Panes el protagonista de ‘El lado oscuro del corazón’, el poeta Oliverio, fracturó mi manera de concebir el amor y me amargó la existencia convenciéndome a golpe de verso con que el ideal romántico del amor no sólo continuaba vigente a las puertas del s. XXI, sino que era el único que podía salvarme la vida y lo que era peor, la poesía.
Llegados al cine el personaje de Memento me tatuó en la mirada un mensaje: la amnesia es una patología, el olvido de ti mismo y de lo que has hecho es una coartada. Cada cual conoce sus crímenes.
En otro tono Woody Allen me sedujo en una película que no era suya: ‘Sueños de un seductor’ en la que se ríe de sí mismo y de los galanes a lo Humprey Bogart. Ese soy yo, me dije, cuando daba palos de ciego pidiendo el número de teléfono a las sirenas que me hacían naufragar en el mar de la adolescencia.
El malditismo lo conocí en persona en un viaje en autostop que me llevó a Granada. De camino a la casa de Lorca coincidí en un autobús repleto de mujeres que volvían del mercado con un poeta que vivía su personaje. Por entonces era más impresionable de lo que soy ahora y, aunque ya conocía a los hermanos Panero él me regaló una lupa de aumentos con la que vi atractivos sus vértigos. Años más tarde encontré a Leopoldo María en un congreso de literatura en la universidad de Zaragoza. Tambaleándose en el estrado farfullaba conspiraciones de la CIA contra su persona. Una retahíla de aspirantes a malditos poetas les reían las gracias, le llenaban los vasos y se repartían sus heces. Sentí pena. El Desencanto de Jaime Chávarri así como su devastadora secuela ofrecía un díptico desolador, un camino que sólo llevaba al cementerio de las letras y de las vías muertas, o aún peor, a la fantasmagoría literaria.
Sin nombre propio son todos los personajes Murakami. Con este buen hombre tengo una relación extraña, como si fuera el heredero natural de Auster y de Kundera anteriormente. Todos ellos autores que me sedujeron por sus personajes solitarios, atrapados en azarosas incertidumbres, atormentados por alguna especie de pecado que ellos no cometieron. Y sin embargo autores que me acabaron cansando, tal vez decepcionado por haberles encontrado los tics, los mecanismos narrativos que enganchan como la sonrisa de una chica encantadora de la que sabes que no vas a obtener nada más. Lo que me hace pensar que escribir es el arte de engañar, embaucar, algo así como llevar el gato al agua, arte del que Vila Matas tiene la maestría. Aunque tampoco él se libra del mismo pecado de los otros 3 citados anteriormente. Hace poco escuché un fragmento de una entrevista a Bolaño. Decía que los temas para tratar en una novela están limitados, no se le puede pedir a un escritor que saque nuevas temáticas de su chistera, pero tampoco se le puede perdonar que no experimente con la forma, que no cambie de registro en cada nueva obra.
Miro el texto escrito y, pese a lo largo que pueda resultar está lleno de carencias. Algunas son fruto de un olvido momentáneo, otras motivadas por algún tipo de acotamiento y otras, simplemente, porque la biblioteca borgeana es un universo tan vasto y yo un microbio tan pequeño que no he alcanzado ni la altura del primer estante. Me escuece especialmente la ausencia de personajes y autoras femeninas. Puedo intentar justificarlo por mi condición de XY y por tanto propenso a tener una cierta tirada hacia los de mi género a la hora de identificarme, pero también confieso mis lagunas. Sin embargo he de decir que Regentas y Bobarys no me seducen, me llaman mucho más Pizarniks, Woolfs y Yourcenars.
A veces paso por períodos en que pierdo la fe de encontrar tesoros en las librerías, como si hubiera perdido la capacidad del asombro ante nuevas palabras, por fortuna son sólo eclipses, siempre hay una voz (a veces incluso 7) que te lanza un cable en forma de título, un nombre, una clave, y se abren nuevos túneles que te llevan a las profundidades más sublimes.
[foto: biblioteca pública de ladrillo, Iglesia del Cristo Rey, Sagrera)
lunes 26 de abril de 2010
Annie Hall

Per a la meva amiga R
que, sense voler-ho,
amb la seva elegància
me la recorda a diari
del personatge tòtem
Et veig i no et veig
al volant del teu cotxe
onejant la corbata
en un New York obscè.
Oh, Annie, Annie,
ets dona? Ets ocell?
La mama per mi pretenia
vocació, fills, monogàmia
i una corbata trinxada
com a gran trofeu nupcial.
Però al mig de la meva cambra
la fotografia és la teva
i els cabells eren bandera
d’una altra ciutadania.
Oh, Annie, Annie!
Ara et veig i ara també.
Et vaig conèixer als vuitanta
i no estaves ja a ciutat.
Et tenia presonera
i closa a la meva estança
llegia les ensenyances
de la teva llibertat.
Oh, Annie, Annie,
ara et veig i ara també.
I a la pantalla abocada
amb els Beta tan de moda
no passava una estona
que no em captivés ta gràcia.
No era per mi el celibat,
de neures ‘nava servida
insegura per naixença:
tu eres a qui imitar!
Impostant una elegància
que de tu al punt aprenia
buscava un nuvi que un dia,
poeta per militància,
volgués estripa’m la lliga.
Oh, Annie, Annie!
Ara hi ets i ara també.
Els xics de ma coneixença,
brètols, pallussos, sòmines,
poblaven altres fronteres:
cercaven sols que cartera
i altres exuberàncies
dessota la cremallera,
fàcils nits de cacera,
barbies bledes a ultrança.
Al pit escassa abundància
per poder-la empenyorar
i el cor a rebentar
de sojorns plens de nostàlgia,
i un que se’m va enamorar,
Romeu d’estranya mudança
i al cap només que pardals,
desconeix cotilleria.
Oh, Annie, Annie!
És ver que tu existies?
La teva rialla rugia
cada matí a trenc l’alba
i el pantaló blanc tenyia
de maragda melangia
el saber-me ja embogida
de fatal desesperança:
semblar-m’hi mai no faria
per mi, dolça quitança!
Oh Annie, Annie!
La teva foto no guarda
l’altar de la llar meva
i el teu Manhattan és altri
que el que em vares mostrar
amb acrobàcies de hippie
i amb adulteris d’artista.
Prò al cor et duc, Annie,
espai que mai no muda
ni em podran arrabassar.
El vestit blanc ben desat
sens corbata i sense lliga, ai las!
La meva vida,
oh Annie,
ma vida vas capgirar.
domingo 25 de abril de 2010
Al trote.
Por Rufino PérezA menudo, habría que renovar fuerzas porque las etapas eran duras. Sabía que no era conveniente ir muy cargado y se procuró una mochila pequeñita para que no cupiesen allí muchas preocupaciones.
Se puso en marcha. Pero, había olvidado ponerse los zapatos.
sábado 24 de abril de 2010
A...
Por Antonia Martos“A l’ànima li arriba el despertar,
car ara em tornes a aparèixer tu,
com una fugissera visió,
com l’esperit de la bellesa pura.
I el cor en el seu èxtasi batega
i per a ell ressusciten de nou
la deïtat i la inspiració,
i la vida, les llàgrimes, l’amor.”
Aleksandr S. Puixkin
A… (Kern)
Sin nada
quisiera
de nuevo
(re)inventarme;
dejar en aquel armario,
sin hacer ruido,
la sombra del duelo
el dolor;
jugar a perderme
en el laberinto,
sin niebla,
de mi alma;
abrir las manos,
respirar el olor a tinta
de esta mañana.
Mi mañana.
.
viernes 23 de abril de 2010
ASESINATO MATINAL

Como hoy es el dia de San Jordi,hago una previa para felicitaros,antes de colgar el post, y desearos la mejor de las suertes a los que presenteis libros.
"Donde se quiere a los libros,tambien se quiere a las personas"
(Heinrich Heine)
ASESINATO MATINAL
Se miró al espejo recién levantada y quedó hipnotizada por esa legaña pegajosa que resbalaba por la comisura de su ojo izquierdo. Las legañas siempre le servían de catalizadores de la realidad, de fronteras asquerosas, pero naturales, con el mundo de los sueños. Eran una síntesis de fluidos enquistados que harían las delicias de cualquier CSI .
Tentada cogió el espejo de mano, con morbosa ampliación, y descubrió en un minucioso análisis, entre negros restos de lápiz de ojos y de sombras moradas, lo que parecía una lagrimita rebelde, que aún chisporroteaba reivindicando atención entre el desborde de despojos.
Era un espectáculo verla faenar dramáticamente, como es su obligación, para remontar las montañitas de pegotes y así poder desembocar en la mejilla entre surcos agridulces, buscando el consuelo de la gravedad.
En un arrebato de ternura, ella intentó salvarla de la necesaria lavada de cara, empujándola con un pensamiento triste, de esos que siempre tenía recién horneados e incluso, si esto fallaba, estaba dispuesta a contagiarle un saludable y siniestro ataque de risa matinal.
Ensimismada con su heroico rescate, se le había pasado la hora de ir a la faena… pero su jodido, impecable y aburrido ojo derecho hizo un guiño a mirada alzada, y tuvo que cometer un rápido asesinato: ahogándola en el lavabo…. . Después, lloró de camino al trabajo, en su homenaje.
jueves 22 de abril de 2010
La princesa

miércoles 21 de abril de 2010
ALIENTO
La última parada es el aliento, detenerse en los vidrios.
Después de los abrazos suspendidos, de las uñas
que surcan la columna sembrando un horizonte,
zanjan los dientes la lava de la carne,
se eleva el polvo hasta cegar los cuerpos.
Ya no vale la espera dos trozos de metal.
Olisquea la rehala la punta de la sombra,
se abre paso el sudor perlando el pubis.
El calor acelera el entrar y salir, rítmico navajazo,
se encharca la materia. Un dique roto eleva el oleaje
en los puertos más próximos, desdibuja la costa.
Es un camino frágil: hunde, anega, se deforma
en el cuenco de las manos la cuenca de los ojos.
Creemos un destino al mojarnos la nuca,
pero quema si es hielo. Si es fango de una mano,
nos remueve por dentro, la ensucia y nos contagia.
Los microbios nos hienden sus pequeños
colmillos: el invierno se incuba, se desploma
en el ánimo que deviene mercurio, fragmentos
de un espejo que no devuelve imagen. Gravitamos
recuerdos, inconsistentes plumas clavadas
en la lengua, no sirven los anclajes. La escollera
crepita el paso de las grietas, ejército famélico
de piedras y de algas. Tan sólo el azahar perfumando
la noche puede inflamarlo todo, bullir por los adarves.
Arrinconan las llamas migajas de los sueños
hervimos como nubes crujientes de verano.
Aliento de una boca, no ya la boca misma
sin forma y sin anhelo salvo el que en los cristales
atestigua la niña que dibuja princesas. Los viejos
al beber expulsan por error su cansancio en la copa,
un aliento primero ensayado en el último.
La última parada de un ciclo que termina.
martes 20 de abril de 2010
FLASHBACKS
Cuando él, quien sea, se marcha tras el ardiente
amor y el prosaico desayuno, ella tiene la peculiar costumbre de fotografíar la cama vacía. Con el tiempo, tras la separación, ha ido acumulando una pequeña colección de desenlaces. Nadie más distinguiría apenas una imagen de otra. A ella, sin embargo, la disposición de las sábanas, la situación de las almohadas, la altura de la persiana, la ausencia de manta, le permiten reconstruir, sólo parcialmente, algunas de las noches. No necesita más detalle. No desea más pormenor. Al principio, se levantaba un poco antes para fotografiar la cama con el cuerpo dormido del amante de turno, de espaldas, a contraluz, desnudo. Pronto se cansó de tanta concreción: tuvo la desagradable sensación de estar convirtiéndose en coleccionista. Ahora, en cambio, en cada fotografía, en cada final, hay un relato infinito que se puede contar en las noches, que todavía se le antojan muchas, de soledad. lunes 19 de abril de 2010
Malastrugança
Mai era el país on jo habitava. Era un país sense retorn. No m’agradava. Era el meu país, el que jo havia triat, però ell no m’havia escollit. Mai no m’havia designat: era una súbdita de l’Estat de mai. Els habitants de mai no tenen cap esperança. Parlen la llengua de la nostàlgia. La seva moneda és el temps que passa: són incapaços d’estalviar-ne i dilapiden la vida en direcció a un gorg anomenat mort que és la capital del seu país.Els maistes són grans constructors d’amors, d’amistats, d’escriptures i d’altres edificis colpidors que contenen la seva pròpia ruïna des del principi, però són incapaços de construir una casa, una llar, qualsevol cosa que s’assembli a un allotjament estable i habitable.
Els maistes no creuen que la vida comporti un creixement, una acumulació de veritat, de saviesa, de riquesa i d’experiència; saben des que neixen que la vida és un decreixement, una minva, una despossessió, un desmembrament. Han rebut un tron amb l’única finalitat de perdre’l.
Allunya't dels que viuen del patriotisme dels altres.
Havia estat atzarós el seu naixement. Tan atzarós de fet com la seva concepció, i alhora miraculós, com igualment miraculosa havia estat la gestació fins al moment del terme. La mare -tampoc el pare, els avis ni els altres parents si n'haguessin estat al cas- no hauria apostat ni un duro perquè el seu ventre donés finalment fruit. Però contra tot pronòstic, en vaig sortir jo: en aquell moment precís que figura al revers del meu DNI, justament a 41,37 graus de latitud nord i 0,38 graus de longitud est, exactament on a ningú de la família, a la mare per començar, se li havia perdut res.
Els problemes de debò apareixen amb l’afició pels esports de competició, sobretot, no cal dir-ho, pel futbol. No sé què té aquest esport que fa que la gent es torni ximple. Ni les dones ni els homes a ca meva tenim preferència per cap equip; bé, almenys a priori. Jo sempre defenso que el nostre judici és més assenyat i objectiu, però em prenen per boja i prefereixo no insistir i, si és possible, evitar els entorns tòxics. Per les Olimpíades del ’92, sense anar més lluny, vaig haver de fugir de ciutat perquè no suportava el neguit i el tràfec que em contagiaven els veïns amb aquelles vetllades interminables de tele cada vespre.
domingo 18 de abril de 2010
La vida triste
(Por Sergio Belmonte)
Al nacer ya era distinto a todos. La infancia le fue muy cruel y la adolescendia no hizo otra cosa que aumentar su deformación. No se le conocieron amigos íntimos, ni parejas. Trabajó durante 43 años en una fábrica de conservas.
Murió solo.
A pesar de las advertencias, su madre no había dejado las drogas ni un sólo día durante su embarazo.
.
sábado 17 de abril de 2010
FALTA
Por Antonia MartosA Cecilia
¿Puedes acaso revelar
el misterio que atormenta
mi alma y perturba mi razón?
Eduardo Chirinos
El hombre que arrastra el carro
repleto de hierros,
el vendedor de la ONCE
con su silla de camping,
el trayecto de un funcionario
del caos
con su buga sucio,
sin junta de culata,
el camino
paraíso laboral
gris
sin emoción.
Y al fin,
la marcha silenciosa
de los cuatro vientos,
del aire eléctrico
que barre su abrigo,
también su aliento
(mi aliento)
húmedo
como el hambre
de su cuerpo
(mi cuerpo)
intacto.
Pasión oscura
que me falta.
.
viernes 16 de abril de 2010
Assassina

jueves 15 de abril de 2010
Uitwisseling

Ik had een keuze dit jaar,
Kelly Boegers
(Intercanvi
Aquest any havia d' escollir una opció,
miércoles 14 de abril de 2010
HILO
Vívida imagen de un hilo que cuelga
en la penumbra y se instala en las láminas,
cruza el sopor de los sacos amnióticos,
flota entre plumas de aves extinguidas,
crece en el óxido.
Se anuncia en las mañanas de derribo,
cimbrea, esquiva, salta este triste girar
este triste quemar, este crudo estampado
de círculos viciosos.
No deja de ensayar el juego de cintura
cimbrea, esquiva, salta,
sin puños golpea con muñones acerados
es nada, es ese hilo que enhebra un asidero.
martes 13 de abril de 2010
Ama nacer

lunes 12 de abril de 2010
Love Tax / Impost amorós

Quería ser puta. Pero una puta especial; en realidad, una puta vengadora [...] Y decidí ejercer; para mí había sido un gracioso y revelador descubrimiento. Este oficio no me daría problemas, dejarían de acosarme las dudas, no había más que pensar.
PAULA IZQUIERDO en La falta
Volver a las palabras.
Creer en ellas. Poco [...]
Boqueando. Pez en la orilla
común de los creyentes.
CHANTAL MAILLARD en Hilos
By / per Ester Astudillo
You’d come home
after I’d picked on you
in the streets,
just like that,
‘cause you’d caught my eye
and I must always follow
first impressions.
“Easy, man, I’m not one of those
perverts who love shagging
in public lavs
or on exhibit beds
-anything handy-,
queers addicted
to underground gents,
curios for 22nd c museums
or trendy lit lists.”
We’d circle the Ground Zero
while you pressed your lips
on my tits and levelled your body
by me on the taxi back seat.
And we’d miss the night
as we ripped the neons
and quelled unspecific thirsts.
Through the door,
by the sink,
off our clothes,
across the night,
on the wall,
round the bed:
shallow joy
thickened and grown
muffling the town.
Just as then,
after deflating,
your eyes shut,
I gulped down my pill,
crossed the exit sign,
reversed the handle card,
took the lift down,
again in the dark,
a 50-buck bill
inside your billfold,
and off of your life.
Faries cap a casa
després que t’hagués replegat
del carrer, així sense més:
m’havies entrat pels ulls
i tinc per costum obeir
la primera impressió.
"Tranquil, paio, no sóc d'aquelles
frikis que carden
als serveis públics o
en llits d’exposició
-qualsevol superfície ja fa-,
maricons addictes
als lavabos del metro,
souvenirs de museu
per al segle vinent
o el rànquing de best-sellers."
Rodaríem per la Zona Zero,
els teus llavis premuts
als mugrons
i tu ajustat a mi
al seient del darrere.
I ens perdríem la nit
a canvi d’esquinçar els neons
i saciar sets que no concreto.
Porta enrere,
vora la pica,
fora la roba,
dins la nit,
ran la paret,
dessobre el llit:
fruir epidèrmic
gros i espessit
que esmorteix la ciutat.
Llavors, un cop desinflat,
els teus ulls ja closos,
m'empasso la píndola,
creuo el senyal,
tombo el cartell
de ‘No molestar’,
cap dins l’ascensor,
de nou a la fosca,
50 bitllets
al teu moneder
i adéu pardal.
domingo 11 de abril de 2010
Intercambio

Por Rufino Pérez
Tenía sed y afortunadamente tenía agua abundante para beber. Bebió. Buscó algo que comer porque también tenía hambre, pero no tenía nada que comer.
Al otro lado, había alguien que tenía comida, bastante comida. Pero no tenía apenas agua.
Se miraron un momento. Eran enemigos. Pero decidieron, por instinto natural, intercambiar agua por comida. Y ese día y otro más comieron y bebieron los dos. Murieron enemigos, pero hartos, llenos de abrazos que se guardaron cada uno porque los dos tenían y no consideraron necesario intercambiar…
El pequeño, que parecía dormirse mientras escuchaba a su padre, se levantó de pronto y se fue a buscar su álbum de cromos.
sábado 10 de abril de 2010
LAS VISITAS
Por Antonia MartosDurante los cuatro años que Rafael estuvo allí se hizo muy amigo de Anselmo. Con Anselmo descubrió que los años se le habían escapado de una forma absurda entre la pastelería y las visitas de la familia de Daniela. Anselmo también tenía cuatro hijas y esa casualidad les unió en una gran amistad. Por el contrario, su amigo recibía visitas, casi a diario, de sus nietos y esto hacía que Rafael sintiera mucha envidia.
Cuando Anselmo recibía las visitas Rafael desaparecía de su lado y, por lo menos, hasta el día siguiente, en el desayuno, no le dirigía la palabra. Esto llegó a obsesionar tanto a Rafael que ya no podía ni mirar a la cara a su amigo. Como todo en la vida de Rafael acababa más tarde o más temprano, también la amistad con Anselmo acabó.
Rafael sentía sobre su cabeza el peso de una losa insoportable. Una losa de vacío, de soledad, de dolor y de angustia. Una losa que se llevó con él el día que escapó de la residencia y se dirigió al centro de la ciudad donde los corazones de sus hijas, de sus yernos y de sus nietos palpitaban como podrían palpitar los corazones de las hijas, de los yernos y de los nietos de cualquier abuelo que esté en una residencia de la tercera edad y, sin pensarlo un instante, entró en aquella estación de metro. Más tarde, un panel luminoso informaba que la línea había quedado interrumpida por un impacto brusco ajeno a la compañía. Los setenta pasajeros que iban en el primer vagón salieron por su propio pie tras el chirrido estremecedor de las ruedas del metro.
miércoles 7 de abril de 2010
Centro
Esta gravitación no sigue órbita.
Oscila en movimientos caprichosos,
bruscos giros.
Hace ya tiempo que existió una cuerda
delgada en el asirse continuo de las manos.
Ahora quema.
El débil vínculo precipita el tropiezo,
sacude el cuerpo, la embestida insiste;
persevera en el surco.
Permeable silencio que no cesa el goteo.
Hembra esmerilada invitando al naufragio.
Plumífero orificio por donde salta el filo
hiriente de la piedra.
Los límites ahuyentan a las mallas:
todo apunta hacia el fondo.
Sin órbita
Sin centro.
martes 6 de abril de 2010
VAMOS VOLANDO
Hasta hace poco le aterraba volar. Sin embargo, desde que sube a los aviones con la esperanza de que estos se estrellen, las más violentas turbulencias y maniobras le exaltan turbadoramente, llenándole de un deleite conmocionador, de un regocijo casi infantil, un goce perversamente sensual . Los vuelos plácidos y sosegados le semejan interminablemente monótonos. Goza en cambio de los traqueteos, los zarandeos y los más o menos bruscos descensos. Las tormentas y las borrascas se le antojan ahora escenarios perfectos para despegues y aterrizajes. No es raro, no obstante, que la persona que ocupa el asiento anejo solicite con creciente inquietud a la azafata un cambio de sitio. Aduce él que todo es cuestión de puntos de vista, mientras contempla un folleto de una escuela de salto en paracaídas. De los motivos por los que ha perdido - o tal vez ha ganado - el instintivo y natural apego a la vida nada dice. lunes 5 de abril de 2010
Rallentando

El pánico es
un furor detenido. En un principio
fue el pánico.
Tuvo que serlo.
CHANTAL MAILLARD en Hilos
Cuando esperamos hechos posibles
sólo la soledad nos acompaña
ELENA MEDEL
Por Ester Astudillo
Puse el corazón en salmuera,
mi esfínter del pánico.
Cauterizan en salino
¿ausencias bisiestas cuántas?
Y quieren marcarse un tango con la lluvia
en el estante bajo
de mi armario amarillo.
Y ella, metrónomo dúctil de estación,
naftalina piadosa -este año-
con las prendas de a diario,
cuenta a partir de aquí
y de ahora
los latidos que mi pecho
no echa en falta.
sábado 3 de abril de 2010
LAMENTO DE UN BLUES
"Adonde ningún camino estaba trazado
nosotros hemos volado."
Rilke
Nunca fuiste mi anestesia
por eso marché,
por la salida discreta,
por la puerta del fondo,
sin hacer ruido.
No tuve que gritar
la hora de la estrella
llegó
sin marcas en mi espalda,
sin cenas
sin besos mañaneros.
Fue en una tarde tranquila
cuando tu muerte
se acercó
azul
como el lamento
de un blues
sin roces
ni caricias.
.













