Por Carlos Rull © de la imagen: http://www.juliaardon.com
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Por Rufino Pérez


Por Rufino Pérez


Por Rufino Pérez







Por Alejo Dido.
El Barça ha arrasado con todo. Felicito a los campeones, al entrenador y al correspondiente porcentaje de afición civilizada. Sotovoce, sin embargo, maldigo a los garrulos que la noche del miércoles - y otras dos anteriores - inundaron las ciudades de bárbaro griterío, de vandálicos desahogos y zafios petardeos hasta bien entrado el cansancio ajeno. Esa noche nada quise saber del mundo real: me refugié bajo unos auriculares a todo trapo (Antony and the Jhonsons, para información de curiosos) y una buena lectura (Céline, Viaje al fondo de la noche, para los mismos) hasta que me entró el sueño. La mostrenca algazara me pasó casi completamente desapercibida.
Igual de desapercibida parece haber pasado a muchos la medida que, mientras la disciplina férrea de Guardiola conducía a sus jugadores a la gloria, aprobaba el hispánico gobierno en pro de la aún más hispánica desidia, la imperecedera mediocridad ibérica, la pollinada general y el aborregamiento colectivo. 1350 euros en concepto de "beca de mantenimiento" para los alumnos en riesgo de abandono escolar- que no es lo mismo que "pobres", no nos dejemos confundir -. Nada para los que estudian. Nada para el esfuerzo y la constancia, no hay compensación para la disciplina y el trabajo, no hay galardón para el interés y la motivación, sólo hay subvenciones a la holgazanería y la vulgaridad. En este país, definitivamente, hay y habrá tres maneras de triunfar, a saber, político, constructor y futbolista.. Lo demás, subvenciones y frustración. Seguir empujando, como dice Céline, la vida y el día y la noche delante de cada uno.
Probablemente, la medida, tan de izquierdas, se matizará, se adornará y se legitimará alegando ciertas desigualdades sociales que la escuela publica debe combatir. No se crean nada: hay medidas mucho más efectivas si se persigue sinceramente compensar esas desigualdades. Dice Céline que confiar en los hombres es ya dejarse matar un poco. Y si esos hombres son progres hispánicos, es ya directamente tragar salfumán.
Mientras unos triunfan en todo el mundo a base de trabajo, de esfuerzo, de rigor, responsabilidad, ambición y disciplina -felicidades de nuevo, aunque no me guste el fútbol -, los responsables de fomentar esos valores prefieren seguir inundando el sistema educativo de anodina idiocia y mezquina mediocridad bajo la falsa bandera de un malentendido igualitarismo democrático. Y pensar que lo que venga siempre será peor. Menos mal, como decía la canción, que nos queda Portugal, y los libros.
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A pie de página 1: gracias, José, por la recomendación, el Viaje me está encantando. A pie de página 2: me disculpo por adelantado ante quien pueda sentirse ofendido. A pie de página 3: yo también me dedicaré a tirar petardos-bomba y a hacer sonar trompetas a horas intempestivas cuando el equipo de petanca del barrio gane el campeonato local, os vais a enterar. A pie de página 4: URL de la imagen
