miércoles 30 de diciembre de 2009

Mi pequeña blogosfera

Por José G. Obrero
Creo en la web 2.0, creo en el llamado “Internet Social”, en su capacidad transformadora y democratizadora, ¿desde cuándo tu compañero de trabajo, el garrulo, o tu vecino, más cercano al chimpancé que al Sapiens, iba a publicar sus creaciones en el mismo medio que Félix de Azúa o Sánchez Dragó? Ejércitos de artistas anónimos vuelcan a diario sus pajas mentales, y esperan, trémulos los comentarios de los amigos. Se acabaron los circuitos cerrados, impermeables, los grupitos de camaradas, la asistencia a presentaciones para darse a conocer a la elite entre canapé de anchoa y canapé de salmón. Todos somos artistas. Es el lector, el internauta, quien debe abrirse paso a golpe de machete por la selva frondosa, buscar la aguja en el pajar, aventar la telaraña y, lo mejor, dejar su indignación por la pérdida de tiempo o sus halagos, en la obra del perpetrador (qué bonito hubiese sido poder decirle a Juan Manuel de Prada que sus novelas son todavía más pedantes, artificiales y pajilleras que él mismo, ¿te imaginas?)
Yo me he perdido largo tiempo en la selva, me he balanceado agarrado a las lianas de aquí a acullá y con el tiempo me he quedado con muy pocas propuestas, variopintas, dispares. Algunas por su calidad y creatividad, otras porque nadie que pase mucho tiempo en internet se va a librar de contagiarse de frikismo.
Uno de los blogs más interesantes y divertidos, aunque circunscrito al ámbito cordobés, tiene por título El perol sideral. El autor, la autora o lo qué sea, lleva a cabo en clave de humor mordaz y absurdo una crítica de Córdoba, su clase dirigente y las cacareadas aspiraciones culturales (sólo hay que ver el encabezado del blog “La actualidad de Córdoba, Ciudad de las Tres Inculturas”). El Doctor Perol, que es como se hace llamar, se ha convertido en uno de los anónimos más conocidos de la ciudad. Si se le presiona para que revele su identidad, como sucedió hace unos meses con una publicación, no duda en decir de manera solemne que es Rosa Aguilar.
"Mi madres es idiota, ella tiene dinero y se hace la importante por su programa en la tele…Pero yo tengo mi blog". Beta VV es la supuesta hija de Curri Valenzuela (periodista que no conoce el champú Active, de ahí tanta caspa), pero averiguen ustedes quién se esconde detrás de la identidad de esta joven periodista afincada en Madrid que deshuesa la actualidad con un estilo ágil y aditivo.
Una perversión, por aquello del frikismo. Menciono este blog porque lo sigo a pesar de que el encabezado podría llevar en letras de oro la máxima: “Vanitas, vanitatis et omnia vanitas”: Las afinidades electivas. Que bien pudiera llamarse: "quien tiene un amigo tiene un tesoro". El mundillo poético ibérico se menciona y es mencionado: jóvenes sobre todo, pero también despistados consumidores de tintes para el cabello. Se van citando en cadena hasta completar, supuestamente, el mapa poético español actual. Los solitarios, poetas autistas y ensimismados, mejor se dediquen al onanismo porque aquí no van aparecer.
Me gustaría terminar con buen sabor de boca: La tormenta en un vaso te la deja más fresca que el Oraldine. Se trata de un blog de crítica literaria coral que cuenta con las colaboraciones de firmas relevantes.
Por supuesto, esto es muy poco, apenas “un grano de sal o de arena, una hebra del pelo, una mano sin dueño, un instante de miedo” así de pequeña es mi blogosfera, nada de nada.

martes 29 de diciembre de 2009

Poesía visual


Ante todo debería confesar que últimamente leo poco. No sé si mi reciente paternidad tendrá algo que ver … el caso es que mis lecturas de webs, blogs, links y otros ciberanglicismos también se han visto resentidas. La selección de páginas que os presento coincide grosso modo con los enlaces de el pixel en el ojo, blog del que ya os he hablado en alguna ocasión y que comparto con José de 7 voces (la foto que ilustra este post es suya). Se trata de un blog abierto a la poesía visual y el arte urbano o al arte visual y la poesía urbana, no sé, vosotros juzgaréis.

Básicamente habría 2 tipos de páginas enlazadas, las que remiten a webs que captan imágenes de la realidad, o aquellas otras páginas que presentan imágenes creadas ex profeso, sea de carácter artístico, satírico, etc.

59 euros. Su nombre hace alusión a la normativa cívica del il·lusitríssim ajuntament de BCN de multar con 59 euros a todos aquellos ciudadanos que aparcaran sus bicicletas en zonas no reglamentadas para tal uso. La acción-protesta proponía encadenar a las farolas de las calles cualquier otro objeto que estuviera exento de dicha multa. Cochecitos de niño, bicicletas estáticas, aspiradoras o incluso personas ofrecen una muestra de lo más variada.

Escrito en la pared. Como su propio nombre indica es un web que recoge grafitis, posters y todo tipo de intervención sobre las paredes callejeras.

Recuerdos a olvidar. Un poco como el anterior, pero sin el interés por el arte urbano, estético, sino más bien por la anécdota textual. Su creador (creo) es de Madrid, pero aprovecha cualquier viaje para mostrarnos la realidad muril de no importa dónde.

En el apartado de páginas con nombre propio no podían faltar Bansky (artista grafitero del que ya hablé en un post del año pasado), Gilbert Garcin, Chris Jordan o Chema Madoz (por quien siento verdadera admiración) en fotografía o Insurgencia gráfica altamente recomendable para todo aquel al que le guste El Roto.

He dicho que había dos apartados, pero creo que la poesía visual no fotográfica, ni creada con pincel, debe tener otro apartado desdoblándolo a su vez en el binomio colectivo / individual. En lo colectivo comienzo citándoos a BOEK (con gran número de autores, convocatorias y movidas varias), el Centro de Poesía Visual con sus publicaciones Veneno y Grisú o las dos revistas 25 cosas y Poe+ llenas todas ellas de poesía en su tinta.

Siempre en el apartado de la poesía visual, pero esta vez desde el artista individual os invito por último a daros un paseo por los trabajos de Claudia Quade Frau y de Miguel Agudo.

¡Que ustedes lo naveguen bien!

lunes 28 de diciembre de 2009

Paraguas en invierno

Por Ester Astudillo



Hoy el cuco trapecista
tiene sangre en la garganta.

Apeo al pollo enlatado,
estrangulo su afonía.

Ahora sí lluvia en la pared.
Ahora las varillas en los ojos.

Hoy Morfeo del revés
si llegara a venir
te traerá un regalo:
ya es Navidad.



PS. Lamento no tener nada que ofrecer para esta semana temática. He preferido, aun así, evitar un día en blanco y dejar que el Zeitgeist navideño hable por sí mismo.

viernes 25 de diciembre de 2009

Misterio de la luna y el ángel




Per Mercè Mestre




El niño llora y mira con un tres en la frente

Federico García Lorca,
Poeta en Nueva York ("Nacimiento de Cristo")






Tan tan tan!

En dos líneas transparentes

Tan tan tan!

que suman veinticinco

Tan tan tan!

milímetros de cielo

Tan tan tan!

dos ojitos como espejos

Tan tan tan!

paralelos a una duda

Tan tan tan!

abren cierran abren sueños

Tan tan tan!

suaves suaves abanicos

Tan tan tan!

afilados como cuernos.

Tan tan tan!

En el fondo de la cueva

Tan tan tan!

duerme un ángel malherido

Tan tan tan!

que no sabe dónde duerme

Tan tan tan!

ni cómo huir del sueño

Tan tan tan!

con las alas encogidas

Tan tan tan!

bajo la mula y el heno

Tan tan tan!

esconde sus tres heridas

Tan tan tan!

y un tatuaje de mirra

Tan tan tan!

en el muslo izquierdo.

Tan tan tan!

Entre sollozos nos pide:

Tan tan tan!

Por favor, apagad el pesebre

Tan tan tan!

antes de que oscurezca

Tan tan tan!

y en esta cueva me encuentre

Tan tan tan!

la luna blanca de invierno

Tan tan tan!

porque ni Dios podrá

Tan tan tan!

si la luna se me lleva

Tan tan tan!

descifrar este misterio.








jueves 24 de diciembre de 2009

Sin noticias de Gurb


Per Raquel Casas


El passat 12 de desembre es va representar al Teatre Principal de Vilanova "Sin noticias de Gurb" (lectura obligatòria a la secundària), adaptació teatral de la coneguda i divertidíssima novel·la d'Eduardo Mendoza per part de l'actriu Rosa Novell. L'actriu llegeix, diverteix i es diverteix alhora que ens ofereix la seva particular versió de l'obra. Tot un plaer.
En finalitzar, vam tenir l'oportunitat de fer preguntes, compartir i intercanviar impressions amb Novell i Mendoza. Us animo a què aneu a veure l'obra, si en teniu l'oportunitat, i evidentment a què llegiu el llibre, si encara no ho heu fet.
Us deixo el text que vaig escriure per a la programació d'aquesta
temporada del Principal:
Sin noticias de Gurb d’Eduardo Mendoza, novel·la publicada per primera vegada l’any 1991, és ja un clàssic de la literatura espanyola. Aquesta obra d’humor (o de ciència-ficció) és, sens dubte, l’obra més satírica i càustica de Mendoza. Malgrat el títol, l’autèntic protagonista és el company d’en Gurb, de qui no sabrem el nom, ni tan sols al final de la història. Ambdós són extraterrestres que arriben al nostre planeta degut a un problema tècnic amb la nau espacial. I aterren als afores de Barcelona, una Barcelona preolímpica que no se salvarà de les crítiques, per les obres, per l’excés de consumisme o per l’absurditat d’alguns comportaments humans.És una característica fonamental de l’autor, en moltes de les seves novel·les, utilitzar la realitat que l’envolta per criticar allò que no li agrada, però ho fa de forma magistral a través de l’humor àcid, incisiu i corrosiu.L’obra est
à escrita de forma autobiogràfica, com un diari personal, a partir de l’arribada de Gurb i el seu company a la Terra. Aquest recurs dóna versemblança i objectivitat a tot el relat de l’extraterrestre, i de pas serveix per parodiar les narracions documentades de ciència-ficció.De seguida Gurb desapareix d’escena perquè vol investigar tot el que se li presenta al davant. Llavors el seu company, i narrador, l’haurà de cercar i mentre ho fa ens va descobrint, des d’un punt de vista curiós i sovint hiperbòlic, una ciutat que coneixem bé. Aquesta perspectiva falsament naïf ofereix a Mendoza una excusa perfecta per analitzar la condició humana, a través dels personatges que van desfilant, i també la vida deshumanitzada a les grans ciutat. Tot això sense oblidar mai la sàtira.Malgrat tot el que viuen els dos extraterrestres, al final de la novel·la decideixen quedar-se aquí. Mendoza aconsegueix, mitjançant aquest joc literari de l’estranger que arriba a un lloc nou i desconegut, mostrar-nos els nostres costums i les nostres dèries. Tanmateix, el protagonista no acabarà d’entendre el funcionament de la societat on ha anat a parar. La novel·la té els dos ingredients que fan d’ella una obra d’èxit i una petita obra mestra: satisfà generosament el lector exigent i alhora sorprèn i ens inquieta la seva mirada i els comentaris, de vegades ingenus però no inofensius, que ens situen davant d’un gran mirall descarat.
**

miércoles 23 de diciembre de 2009

Invierno

Por José G. Obrero

Translúcido.
Grita el viento con desgarro de madre palestina.
Irrumpe en las cortinas como un huésped incómodo.
Cae la nieve en la boca, se diluye en el plasma.
Se deshacen los pájaros al golpear las sombras.
Encajo en un vestido con cristal en la sisa.
Lo que deseo y obtengo se me ahoga en el pecho.

Alguien desde dentro va cortando los cables.

martes 22 de diciembre de 2009

Que van a dar a la mar.

Por Carlos Rull

De un tiempo a esta parte siente un vacío que nada logra llegar. En ocasiones es una repentina inundación de inexplicable melaconlía; en otras, un violento torrente de irrefrenable angustia; en algunas, tan sólo una leve llovizna de congoja. Ha reflexionado larga y pormenorizadamente sobre las causas de tales estados de pesadumbre pero no halla motivo en su bien ordenada y abrigada vida para sentir tal desazón. Y sin embargo, a menudo se ve a sí mismo sumergido en un caudaloso río de inmotivada aflicción, empantanado en infundados sinsabores, ahogado por una enorme y gélida ola de extravío.

Tras leer varios libros y revistas de autoayuda, pensó que hallar una afición constructiva y creativa llenaría ese frío y húmedo agujero o, cuando menos, aliviaría su sufrimiento. Así que se apuntó, sucesivamente, a cursos de fotografía, tai chi, yoga, carpintería, cocina, bailes de salón; incluso jugó y ganó una liga con el equipo de fútbol sala del bar Los Amigos. Cada enero y septiembre se acercaba al quiosco de la esquina y comenzaba puntualmente colecciones que nunca acababa: soldaditos de la Guerra de los Cien Años, jarroncitos de porcelana china, relojes ingleses del siglo XVIII, muñecas francesas del XIX, miniaturas de bólidos italianos del XX, la serie completa de "Jackie y Nuca", cursos de inglés, francés, alemán,... Pero nada funciona. Nada canaliza esta fatigosa angustia, nada seca el mar de zozobra en que navega. No hay acueducto alguno hacia la paz, no hay descanso entre las olas, no hay cobijo ante la tempestad.

El primer día de invierno pasea por la playa, a la orilla del mar. El sonido de las olas en la playa solitaria le proporciona siempre cierta calma. De súbito, sin pensarlo, se quita el abrigo, las botas, el jersey, y se lanza al agua. Está helada, pero él corre hacia las olas, las salta, se arroja y bracea, nada, nada hasta la extenuación y aún más, y mientras nada llora, y sus lágrimas, por fin, van licuando el frío guijarro que le atormentaba, y siente si no la plenitud sí algo muy parecido al consuelo, tal vez incluso a la paz. Y oye la llamada del agua y se abandona y se encomienda cuando la fatiga agarrota sus extremidades. Y en la última inhalación, antes de dejarse llevar por el amorosa y gélido abrazo del mar, siente que al fin el vacío se ha marchado.


De la foto: http://api.ning.com/files/LWw0InctTwmB1fpGpLs-B2iEzEWX3zd4OAQMjrMZycUlIzGy03pp9LY5VEIil9ae10qEE4cUPBeE-xUrDhlgq0u9aeiQR-on/Mar.jpg

lunes 21 de diciembre de 2009

Perros como vidas


Por Ester Astudillo



Hay un perro en la acera.
Hay un perro tras de ti.
Un perro merodea tu contorno,
husmea tus genitales,
invade tu distancia de seguridad.
Hoy un perro es la única prueba
de que estás viva.

domingo 20 de diciembre de 2009

CLASE MEDIA

Por Rufino Pérez


Ha tenido que ir. Ya está sentado, esperando. Tal y como se lo había imaginado en la vigilia de los 7 últimos días, la semana más larga de su vida, llena de un humor falso, agrio el corazón, las caras extrañas de su mujer y los hijos.

Ha repetido dos veces su nombre a la empleada de gafas profundas y melancólica palabra que languidece en el corto espacio que hay hasta sus oídos.

Se desnuda. De alma. Le cuenta los mismos pesares que noche tras noche le han asesinado el orgullo. La piel de cordero no esconde al lobo, sino al cordero. Beee. Soy un corderito pidiendo ayuda.

Pero no hay un balido de sonrisa, una ubre manantial de la que chupar. Calle Conde Noroña, sí. Número 1, eso es. Por poco tiempo, pero todavía estoy muriendo allí. Tres meses, sí. No, no tengo otros ingresos. Dos, estudiando. Uno de ellos en la universidad. Trabaja y estudia pero no llega a todo. La otra, bachillerato, sí. Sin ingresos. Mi mujer sin trabajo, sí. Hace faenas, lo que puede, pero no hay nada ahora. Hipoteca, claro, esa cae todos los meses. Hay dos que ha fallado el pago ya.

Clase media. Todavía hay quien tiene menos. Clase media, ni arriba ni abajo. Apretada por todos los sitios. Con derecho a paro por meses contados. Con deudas mensuales. Con vecinos y amigos. Para él no existe el drama. Clase media. Hay tantos en peor situación. Ánimo. Ya veremos lo que se puede hacer. Ya le llamaremos.

Y vuelve al camino con pasos contados. Clase media. Bendita crisis. Bendito sistema que se alimenta de la clase media, medio activa, medio pensante, medio imbécil. Siempre a medias.


Me pregunto cómo será morir a medias.

(A mi amigo. Trascripción dolorosa de parte de nuestra conversación)


*** La foto corresponde a una campaña del portal alemán de oferta y demanda de empleo Jobintown.de. Es un momento de la recogida de firmas para mejorar las condiciones laborales en Alemania. Atención al lema de la entrada: “Hay mejores formas de hacer carrera“.

viernes 18 de diciembre de 2009

PAPIROFLEXIA SENTIMENTAL



Aunque ya era mayorcita y le encantaba, como buena sibarita de espacios el placer de la soledad, seguía asustándole quedarse a solas consigo misma.

Paradójicamente no tenía miedo a nada, ni a nadie más. El destino o el desatino, había tenido a bien becarla para realizar un master en supervivencia: Primero le tiró despiadadamente de su alta cuna, destrozando su incipiente espíritu pijo en plena edad de crecimiento. Además, para que estudiara, le quitó la familiar televisión y dejó como ejemplo la folletinesca telenovela enchufada, por un sistema de universales cables cruzados, que la conectaban directamente a su vida.

Del porrazo aristocrático comenzó a sangrar precozmente el iva menstrual, rojo como el de la vulgar clase media, y a sentir horrorizada con tan sólo nueve años, que era ya pecado con demoníacas formas de mujer.

Por si le quedaba alguna duda entre tantas mudanzas interiores y exteriores a su alrededor, caritativa y diariamente se lo recordaban en el colegio las madres Carmelitas Descalzas, mientras le daban terrenos puntapiés para acomodarla en el lugar que le correspondía.

Aún dolorida en privado y ahogada por no haberse tirado al mar ese verano, se trasladó para continuar sus estudios a la pública en Septiembre. Allí con aires de princesa destronada sin divino uniforme, pero ya con formas divinas y la mochila de orgullos cargada a la espalda, recibió, esta vez gratis, nuevas lecciones de supervivencia y algún que otro envidioso empujón de las compañeras, que le recordaban donde estaba el suelo.

Le costaba aprender y no porqué fuera tonta, si no porque las expectativas de su madre que escuchaba a Serrat con pasión mientras repetía el estribillo:” no princesa, tú no…”, le impedían bajar de las nubes de Chanel nº 5 y vestir sus pensamientos de fresco Don Algodón.

Se esforzaba en estudiar para descubrir la fórmula mágica y quitarle a su madre la tristeza de los ojos y las pastillas de la mano. Ansiaba que pudiera ver algo más allá de si misma y así la liberara del peso de ser la reencarnación de sus deseos, embutidos en otro cuerpo y, aunque sólo fuera por un fugaz momento la reconociera y la abrazara, permitiéndole descansar de la diaria hipocresía y colgarse una verdadera sonrisa.

Pero su temor a la diferencia, su férrea disciplina como representante de la escuela de las buenas formas y sus oídos, sólo preparados para escuchar el que dirán, impedían a su madre mostrar el menor rasgo de ternura. Tras un tímido intento de alargar la mano para acariciarla, se decidía por las pastillas, esas que adormecían su conciencia, mientras esperaba que su hija recuperara para ella, como era su obligación, buenos tiempos perdidos.

Aceptando resignada y casi convencida de que debía hacerlo por confundido amor, el único que conocía, decidió incumplir el primer mandamiento para ser feliz: la autoestima.

Con el ganado master y haciendo papiroflexia con sus sentimientos, construyó una máscara espesa de silencios, y la modeló con sutiles toques de misterio, que le permitían confundir a los demás e incluso navegar hábil y brillantemente por la superficie de lo cotidiano.

Pero esa máscara se derretía cuando se quedaba sola y, sin poder evitarlo encendía su luz interior. Allí, agazapada entre las sombras y abrazada a sus miedos estaba ella, su verdadera esencia, esperándola con la certeza de que no tenía escapatoria. Nadie puede huir de sí mismo.

jueves 17 de diciembre de 2009

Els desconeguts


Per Raquel Casas



ELS DESCONEGUTS


Si no recordes la música,

si no recordes el color dels gats

que et parlen,

si no recordes els contorns

d'aquella illa, de la ciutat blanca,

si els ulls se t'han tornat descreguts

i vius uns segons abans que la resta,

recorda que no hi haurà derrota

mentre el món romangui aturat

en el llapis de la teva mà.


**

miércoles 16 de diciembre de 2009

Apocalipsis

Por José G. Obrero


Sidney no ha sido la primera en cubrirse de arena,
antes fueron marismas, acuíferos, peceras de cristal
debidamente iluminadas en la base.
Las branquias se llenaron de la tristeza seca
que llega desde África. Y las branquias no escupen.
Este es el fin de las formas mojadas.
Este es el fin.
Nada se ha hundido de manera solemne,
no ha habido capitanes erguidos en la popa,
no ha habido mascarones chocando con las algas.
Ha sido un fin sincero sin medida de tiempo,
sin grados, ni erosiones, sin aviso, sin lírica.
Alguien pintó una línea que derivó en un círculo,
alguien le prendió fuego con válvulas mitrales.
Nosotros, escorpiones, nos quedamos adentro.

lunes 14 de diciembre de 2009

Beginner's Luck / La suerte del principiante

By / Por Ester Astudillo


If i’d been born under a star
i’d’ve been stillborn
like the one before me,
with everyone crying their eyes out.

Be one object of those,
almost live,
in a still nature hanging,
humming and drumming
so very faintly
only the gifted can hear.

Oh you’d be bowled over
by my sight.

I’d be one in the swim
wear my lipstick
in the bag
keep a condom
in my pocket.

I’d count you
among my pals
have a weekly date
all the year round
and never even feel the urge
to pull my hair out.

I’d roll my fingers
round the smoke loops
up the torn end
of your mouth,
a Bogart movie co-star,
stoned we two and ambushed
in the foggy mist
and crooked ambience
before the taxi ride.

Red, black and white
would be the colours
on my lingerie and my heart
would match your grip
when you undid me
to the music beat
and pressed me down.

kiss & tell
i’d go and run.
Like a motel star.

Oh you’d never tire
of the wild Lolita in the gal
i would be
if i’d been dealt some more
than just beginner’s luck.






* * *





Si hubiera nacido
bajo el signo de una estrella
habría nacido muerta
como mi hermana la mayor:
bramaron todos como verracos.

Sería un objeto cualquiera,
casi en directo,
en el bodegón de pared,
con un zumbido y tambores
tan tenues
que sólo los muy dotados lo oyen.

¡Vaya que sí! Pasmado quedarías
sólo con verme.

Siempre en la pista central,
a la última en todo,
barra de labios
en el bolso
y en la cartera un condón.

Tú serías de mi panda,
no habría viernes del año
en que no tuvieran plan.

Y tirarme de los pelos
jamás sería una opción.

Enroscaría mis dedos
en los aros blancos
deshilados de la punta
rota de tu boca,
estrella secundaria con Bogart,
trompas los dos y emboscados
en los ambientes turbios
de antes de los taxis.

Mis colores serían rojo,
blanco y negro
para la ropa interior
y mi corazón
haría juego con tu mano al abrirme
a ritmo de jazz
y empujarme 90º
desde tu vertical.

Correría a airear
nuestros amores.
Mera estrella de burdel.

¡Y tú!, tú no te cansarías nunca
de la indómita Lolita
que sería yo
si en el reparto hubiese entrado
más que sólo
la suerte del principiante.

domingo 13 de diciembre de 2009

ALGUNOS OTOÑOS CONTEMPORÁNEOS




Los ilustres otoños
hacían caer sus hojas de los árboles
(mansamente, con delicadeza
igual que el tiempo
va
dejando
caer
las
horas
-es decir, cada 3600 segundos-)
y contra la niebla húmeda
el viento iba temblando
bajo el pijama de estrellas
de la noche;

pero hoy en día
ya no hay árboles tristes
ya no hay hojas volátiles
solamente se dejan caer
las bombillas halógenas
de algunas farolas deshojadas
y de vez en cuando
-si se presta mucha atención-
incluso se puede apreciar
el silbido imperceptible del viento
traspasando la niebla radiactiva
bajo la sonrisa digitalizada de la luna

Sin duda
el otoño ya no es lo que era

sábado 12 de diciembre de 2009

A LAS PERSONAS NOS INTERESAN LAS PERSONAS


Por Rubén García Cebollero


Triste ironía resulta que el Nobel de la paz, y presidente de los Estados Unidos, Obama, desenpolve el viejo adagio latino del "si vis pace para bellum" y que para la paz hagan falta 30.000 soldados más en Afganistán.
Esta tarde los sindicatos se manifiestan para que "no se aprovechen de la crisis". Quizá se olviden de decir "quién", "quiénes". Y de qué forma defender los salarios, el empleo y el dialógo. Porque las pancartas, lo mismo que las ideas, ni se mueven solas ni son gratuitas.
Y en Copenhague se piden recortes ambiciosos en la cumbre del Clima. Hace tiempo que el mundo desconoce las leyes que los indios iroqueses sí tenían, y que el planeta no es propiedad de nadie, sino "propiedad" de las generaciones futuras, y los demás estamos de alquiler.
Emma Thomson dice que lo bueno del sexo es que es gratis, ¿porqué pagar por él? Buena lucha la que mantiene contra el tráfico de mujeres. Quizá la pregunta sea: ¿por qué cobran por él? Y ¿cuántas formas de cobrar, pagar y sufrir existen?
Y mañana, día 13, habrá en Cataluña un gran número de consultas sobre la independencia. Nadie se pregunta ¿para qué? Ni si es posible. Y con la independencia, como con muchas otras cosas de la clase política del país, parece que sólo unos pocos sepan cómo se llega a ella, para quién es y en nombre de qué se quiere.
A las personas nos interesan las personas, y a los políticos les interesa el poder. Nos venderán el medio ambiente, la independencia, el progreso social, LO QUE HAGA FALTA, pues por un puñado de votos parece que todo es posible.
Triste ironía, pues, descubrir que es mucho más fácil prometer que cumplir, que la frustración comienza por alentar la esperanza, para después traicionarla, y que en un mundo en el que el Nobel de la Paz justifica la Guerra la CRISIS es mucho más que económica.

No os olvideis de malgastar dinero en estas críticas navidades. Dinero como el que se ha usado en las pancartas que manifiestan tantas cosas, porque parece que las conciencias puedan comprarse, o lavarse, y mientras en el país haya paro, hambre y otros problemas las luces de navidad, la estupidez de las mentiras, las máscaras de la indignidad seguirán sembrando más tristes ironías, más pensamientos planos, más corazones de cemento.


¡¡¡¡FELIZ DESNAVIDAD!!!

viernes 11 de diciembre de 2009

VENJANÇA






Per Mercè Mestre



Avui, ahir, demà, la setmana vinent...
com organitzem el temps!

En quins calaixets, fitxes, carpetes,
i altres presons d’alta seguretat
classifiquem metòdicament
el que creiem que és un concepte,
un paràmetre, una mesura,
una criatura ensinistrable!

Amb quina alegria sumem minuts,
restem segons, multipliquem hores,
dividim dies, invertim anys!

I tanquem la bèstia en esferes,
la malferim en quadres,
en taules apaïsades,
l’exposem als ulls suïcides
del comprador,
als llavis primíssims
del col·leccionista,
a les mans tacades
de xocolata desfeta
del nen de casa bona
o al quinqui, al buscavides,
a l’estrellat de mala vida
que descelebra anys,
a l’àvia que compta enrere
i divideix melosament les hores
perquè ja no suma ni multiplica,
i només resta en veu baixa
petites llunes de crema
i sols de vellut negre.

Amb quina vanitat
especulem amb cronòmetres,
amb estrelles,
amb constel·lacions
de nits visibles, ordenades,
amb fuites de segons
mil·limetrats,
immòbils com papallones
dissecades a les vitrines,
al costat de copes
de plata triomfant.

Amb quina inconsciència
guardem entre fulls de llibre
les nostres flors de vida,
transparents i petites,
per recordar l’estricta forma
de la felicitat fresca, viva,
acabada de tallar,
convertida en instant,
en record d’instant,
en oblit d’instant,
en oblit d’oblit
al final.


Quin gust més salat tenen les hores
que no tornen!

Són fetes de mar, potser?

Quin adéu tan delicat d’ales!

Com s’esborren en el cel!

I després,
com enyorem els sorolls de fusta
de la darrera porta tancada!

Com sentim el buit,
la frustració, la ràbia
del caçador caçat!

Com topem amb la realitat
quan arribem al nucli!

Com apartem la vista!

Com dividim la mirada!

Com caminem cap enrere!

Com intentem fugir!

Però, felina,
sense anestèsia,
en la darrera mil·lèsima
de segon indivís,
la seva urpa definitiva
ens espera.




jueves 10 de diciembre de 2009

Su turno


Por Raquel Casas


En la cola de la carnicería otra vez la confundieron con la misma mujer. Estaba harta de repetir siempre lo mismo, ella no era Carmen Alcalá. Una y otra vez le insistían en que sí lo era, y le explicaban supuestas historias protagonizadas por ella, historias que no conocía, que si esto, que si aquello, pero Carmen, ¿no te acuerdas?, vaya chica, qué pena, qué mal carácter se te ha puesto… En serio, no soy Carmen Alcalá; por favor, no insista más y déjeme en paz.
En la calle, en el metro, en el médico, en el súper, en el aeropuerto… Incluso una vez la llamaron al móvil y preguntaron por Carmen Alcalá. No lo podía creer, le subió la tensión y le crecieron cincuenta canas más; era una auténtica pesadilla. Pero hoy, mientras observaba los rostros rosados de las carniceras, ha llegado al límite de su paciencia y ha decidido que la bromita no podía durar más. Se ha mirado las manos, se ha tocado el pelo, la nariz, las orejas como comprobando que todo estaba en su lugar, como siempre, y se ha dado cuenta de que la solución es muy sencilla: un poco de bótox por aquí, un nuevo corte de pelo, un buen tinte y una liposucción por allá. Ha sonreído y ha susurrado jódete y hasta nunca Carmen, destructora, asquerosa usurpadora de la identidad de las personas ajenas. Y ha llegado su turno.


**

miércoles 9 de diciembre de 2009

Desierto

Por José G. Obrero


Decía que su garganta era un desierto.
Decía… ¿Te habló de una casita en San Francisco?
Lejos de Nevada, (el desierto no debe repetirse)
Decía...Decía beber y no saciarse, decía bendecir
el líquido, postrarse de rodillas en los charcos.
Y estaba convencida de que yo…Me llamó fuente
por tener humedad bajo los párpados, uñas azules.
Pero yo…era el vaso, era el jarrón, era la copa
que cae al suelo desde sus manos torpes.

martes 8 de diciembre de 2009

Diciembre 2011

Por Carlos Rull

- Me gustan tus historias. Las mías
son siempre demasiado oscuras.
- A mí no me lo parece - dijo Octubre -.
Simplemente tus noches son más largas
y no eres tan cálido.
Neil Gaiman, "La presidencia de Octubre"


Después de arrearle un sonoro bofetón a Mayo, Septiembre se volvió lleno de furia hacia los demás y gritó.

- ¿Alguien más quiere dar otra opinión idiota?

El silencio envolvió la mesa. Mayo, anodadado, era incapaz de reaccionar. Acostumbrados al carácter caprichoso y voluble de Septiembre, la mayoría catalogó el incidente como previsible o incluso normal. De entre los congregados en la sala , sólo el siempre atrevido y fogoso Julio se atrevió a sugerir:

- Tal vez esta reunión se está calentando en exceso.


A lo que alguien - tal vez el joven e impetuoso Enero - añadió, en un susurro hábilmente diseñado para ser audible para todos los presentes:

- Enfríate, Septiembre.

A lo que siguió un tumulto de voces y muecas, de exclamaciones indignadas y sonrisas divertidas, de gestos provocadores y miradas cómplices. Como presidente de turno, y muy a su pesar, el venerable Diciembre intervino alzando la voz y pidiendo reiteradamente la calma. Tras lograr que el aún acalorado Septiembre presentara ante Mayo unas muy tímidas disculpas con mal disimulada afectación, planteó la solución que muchos esperaban y todos temían y llevaban varias horas evitando formular.

- Si, como se ha venido demostrando, no somos capaces de llegar a una decisión por consenso, si tan irracionales son nuestras posturas que hacen vano todo diálogo, no hay más remedio que someter este asunto a la bárbara costumbre de la votación. Propongo un pequeño descanso para calmar los ánimos. Cuando regresemos a la sala,votaremos.

El receso fue todo él un ir y venir de rumores y murmullos, de falsas promesas y osadas amenzadas, de argumentos deshilvanados y remendadas verdades. Los doce miembros del consejo recorrían los pasillos, café y puro en mano, en parejas, tríos o cuartetos versátiles y tornadizos, en contubernios y conciliábulos que ora se oponían febrilmente, ora se aliaban a conveniencia o maquinaban a traición.

Finalmente la votación produjo el peor resultado posible: un exacto empate a cinco y una abstención. El presidente, que no podía participar en la votación, debía decidir con el doble sufragio que por cargo le correspondía. Jamás viose el anciano Diciembre en peor aprieto. Caviló largamente, mientras los dos bandos a ambos lados de la mesa mostraban un completo catálogo de todos los gestos y muecas de ansiedad y desazón concebibles. Aquél mordíase las uñas, el otro rascábase las barbas, Febrero revolvíase en su asiento, Octubre tamborileaba con gracejo sobre la mesa. El silencio era una capa densa y empalagosa que lo cubría todo.

Diciembre valoró los pros y los contras de lo que allí debía decidirse. No lograba llegar a una conclusión, y preveía que de no hacerlo rápidamente aquella reunión podía concluir en una verdadera guerra intestina. Fue exactamente ese pensamiento el que le dio la clave para decidirse. Sus veladas alrededor del fuego para narrar cuentos por turnos habíanse convertido en juntas, confabulaciones, consejos, comités y subcomités, comisiones y subcomisiones. Nadie escuchaba ya a nadie. Se habían contagiado ya en exceso del comportamiento humano. Esa situación debía acabar.

- Mi voto se resuelve a favor de la moción. Por lo tanto, se aprueba por mayoría simple.

***

Aquel diciembre de 2011, los meteórologos atribuyeron a una aceleración del cambio climático el inusitado bochorno que asoló el hemisferio norte.

lunes 7 de diciembre de 2009

Capacious Heart / Corazón tan ancho


By / Por Ester Astudillo


You never said
there was so little space
where we were to meet.
I brought my ball
your racket was all wounded
full of holes,
our tennis match ruined from the set-out.

Our second rendezvous,
(was it possibly the last?)
ended no better: we fought
over chess, who was to be blacks?

One evening you spilled
your best promise in my ear
like your Hamlet
with Claudius
only with no Horatio.
You wanted from the start
for me to play Ophelia?

Oh, but did I outplay you!
The bed so nude and wide,
like the ocean I dream of
every night since I was seven,
and you being the fisherman
after his share of fish,
meaning me.

You never got to touch me
when I saw your rod
so feeble and dripping
ocean drops
for tears,
drenching me, my poor fisherman!

Tennis, chess, drowning
are sports
I don’t practice no more,
meaning the world’s not
big enough,
just like your heart.
Like your heart.

* * *
Nunca dijiste que fuera tan pequeño
el sitio donde encontrarnos.
Llevé la pelota
tu raqueta toda hundida
llena de agujeros,
el partido de tenis un fiasco
desde el primer momento.


La segunda cita
(¿o fue la última?)
no acabó mejor:
peleamos sobre el tablero
de ajedrez
¿a quién le tocaban las negras?

Una noche volcaste
tu mejor promesa en mi oído,
como un Hamlet cualquiera
a su avuncular Claudio,
sin Horacio, eso sí.
¿Quisiste desde el principio
que hiciera de Ofelia?

¡Vaya jugada te hice!
La cama desnuda y ancha
como el océano con que sueño
desde que cumplí los siete,
y tú el pescador de almas
a la caza de su presa,
o sea yo.

No llegaste a tocarme
cuando vi tu caña,
tan frágil
derramando gotas marinas
como lágrimas,
calándome,
¡mi pobre pescador de almas!

Tenis, ajedrez, inmersión
son ahora deportes que no practico,
igual que decir que el mundo
no es lo bastante ancho,
como tu corazón.
Tu corazón.

domingo 6 de diciembre de 2009

TRANSITARIO

Por Rufino Pérez



Hay algo más triste que llegar a una estación y que nadie te espere. Y es no llegar nunca a ninguna estación. Porque todas son iguales: la misma indiferencia de gentes que no conoces, de paneles horarios que cambian sin cesar, de maleta y bolsos, bolsos y maletas.


En la suya llevaba una carta, el reloj que le dejó su padre y una camisa blanca que resonaban en el amplio vacío. Podría llevarlo todo en los bolsillos de su raída chaqueta pero no; había conservado la maleta quizás pensando en lo triste que es morir sin tener un ataúd que te acoja.

¿Preguntar? No le entienden. Nadie escucha porque todos tienen prisa. Saben el tren que quieren coger. Llegan tarde. Él no sabe qué tren será el próximo. No tiene prisa porque no tiene punto de llegada.

No conoce la canción del emigrante, sólo el sabor amargo del huido. Del que no tiene patria y llama a las puertas cerradas del destino. Del que molesta a los ojos del aduanero, que lo retendrá largo tiempo en la zozobra de su será allí donde terminará su andadura peregrina.

Tiene todos los documentos que necesita para ser nadie. Es un exiliado.

Ayer y hoy. Guerras, exilio, movimientos migratorios, viajes de puente, vacaciones… Tal vez todo es parte del movimiento orbital de la tierra. Inexorable. Todo pura Física, nada de Política, Ética o Economía. Física a nivel mundial. La ecuación universal:

Sal de ti mismo,
alza la vista.
Si no pierdes el camino,
volverás,
apátrida,
herido
y más sabio.

Yo también estoy de puente. Y de viaje. Pura Física. Puede que un poco de Economía, algo de Filosofía y dos onzas de Literatura. Buen finde a todos.

viernes 4 de diciembre de 2009

DICTADO


Sonó el timbre del cambio de clase y ella, mirando su aún no aprendido horario, lanzó una maldición: tocaba dictado.

Siempre había odiado ese recitado de dogmas de las sagradas escrituras ortográficas, que obligaba a sus alumnos a transcribir palabras con el peor de los errores; la falta de espontaneidad, que sometía sus cabecitas a ritmo lento, a la tortura de la normativa, al juicio gramatical en el que nunca eran presuntamente inocentes y que se pagaba con la repetición de multa.

Le descorazonaba ver sus caras mientras intentaban decidir entre navegar por el papel con be o con uves, mientras algunos arrimaban sus oídos para escuchar mudas haches no pronunciadas, mientras dudaban sacar a bailar a la ge entre bailes de jotas e intentaban rellenar los espacios en blanco, alargando las palabras en busca de una segunda oportunidad.

Le alucinaba ver como el bandarra del Jonathan movía sus piercings en dirección a su voz, y el tatuaje de su brazo cobraba vida propia mientras escribía con furia ese extraño SMS, dictado por la seño, que le costaba en guevo de entender.

Le enternecía ver a María con sus grandes ojos rasgados por cuestiones genéticas, chupar con ansía la punta del lápiz para darle velocidad y colgarse la sonrisa para hacer paradas técnicas, mientras la miraba abobada pensando cuántas palabras sabía.

Le horrorizaba pensar que tendría que ponerle las cinchas a Ramón, para que sus manos en permanente estado de movimiento por esa paradoja de los paralíticos cerebrales, escalaran esa montaña de palabras llenitas de picudas letras y retorcidas grafías, que ya le habían costado más de un porrazo ortográfico.

Le divertía ver como Mohamed, su arriesgado marinero de patera, utilizaba el ingenio para rellenar la hoja con arabescos garabatos, mientras esperaba pacientemente cazar alguna palabra, en esa orgía de vocales que era el castellano para él.

Le dolía la boca de masticar y los labios de tanto gesticular, para que Elena viera dibujadas las palabras más allá de sus escuchados silencios y pudiera darles forma en el papel, mientras dirigía, como una autentica policía, el tráfico de los acentos y los signos de puntuación con sus manos.

Pero con todo, lo que más le impresionaba y nunca podía acostumbrarse, era ver a Sara acompañando el sonido de su voz con tambores de braille, con esa mirada ciega perdida y toda la voluntad encontrada para hacerse comunicar, encima sin faltas en los puntos.

Entraron en el aula y aunque profesionalmente valoraba la necesaria rutina, hoy iba a seguir los dictados de su corazón: se lo daría todo leidito.

jueves 3 de diciembre de 2009

Una senyora vella i grassa


Per Raquel Casas



UNA SENYORA VELLA I GRASSA


El meu destí

és una senyora vella i grassa.

Jo volia que fos

com un cavallet de mar

o un pintallavis vermell de Bourjois.

Per això, ara que no tinc por,

enfilo a poc a poc i descalça

l'autopista de l'est.

No puc topar-me amb ella.

Encara no estic a punt.



De La dona bilingüe, Ed. Viena


**

miércoles 2 de diciembre de 2009

Violencia gratuita

Por José G. Obrero

Antes de cada puñalada hay una sonrisa
cae de la boca y queda colgada en el cuchillo,
sonrisa y acero se adentran juntas en la carne.
Este es mi último descubrimiento, a mis años.
Ahora debería decir que me aparto
que odio esta violencia gratuita
asaltándome cada tanto en la puerta de casa
vestida como una paloma sucia en un dintel.
Pero ya soy un hueco y nada puede hendirse
entre las luces o en el trasiego del viento
y este hecho llena de impotencia al asesino.
Unos brazos abiertos pueden ser un buen golpe.

martes 1 de diciembre de 2009

Los Piratas del Caribe


No sé por dónde empezar este artículo. La del Alakrana ha sido una odisea que ha generado tal cantidad de noticias que uno se pierde entre la marabunta mediática. Y sin embargo, hubo un pequeño recuadro en una página de la Vanguardia que despertó mi interés por encima del resto. La noticia se hacía eco del inmediato efecto mariposa que estaba teniendo el pago del rescate. De igual manera que el día después del sorteo de Navidad los banqueros rondan los barrios donde ha tocado el gordo, vendedores de todo terreno hacían negocio en Harardhere, la aldea de pescadores donde habían desembarcado los piratas. Es difícil ocultar 2’3 millones de euros, más si cabe en una población pobre de un país desahuciado como es Somalia. La noche del rescate Harardhere fue una fiesta donde hubo celebración, pero también tiroteos entre diferentes bandas. Atraídos por el olor del dinero tiburones de tierra adentro llegaron la misma noche a disputarse el botín con los piratas del mar cogiendo de por medio a la población de Harardhere.

A veces la realidad tiene ganas de ponerse coqueta y mirarse en el espejo de la ficción. La noticia que llamó mi atención lo hizo por ella misma, pero también porque escuché el eco de “La perla” una preciosa novela de Steinbeck. El narrador nos lleva a una playa que haría las delicias de Halcón Viajes, sólo que en el momento en que se sitúa la historia la economía de la zona se mantiene con la pesca y ocasionales hallazgos de alguna diminuta perla. La vida de nuestro protagonista es más bien miserable, hasta que llega el día en que se encuentra cara a cara con la madre de todas las perlas. Lo que habría de ser la solución a todas sus penurias se convierte de repente en el nacimiento de todos sus males. El rumor del hallazgo corre como reguero de pólvora, los comerciantes de perlas pactan entre ellos no pagar más que un poco por encima del valor de una perla mediocre y el protagonista se ve obligado a recorrer el largo y peligroso camino hasta la capital para vender su tesoro a un justo precio evitando que le maten y le roben por el camino.

Los piratas del Alakrana no se pueden comparar al humilde pescador de Steinbeck, la realidad no se puede comparar a la ficción. Eso lo explica Kalillu en un libro que ha escrito para denunciar las atrocidades que viven los inmigrantes africanos antes de llegar a Europa:

“¿Emigra mucha gente en su país?
Desde niño he tenido amigos sin padre: hombres que habían emigrado..., y nada se había vuelto a saber de ellos.

¿Nada?
Nada. Daba igual: mi sueño era desembarcar en el paraíso. Europa era el paraíso soñado: para los africanos, Europa es Eldorado.

¿Qué les hace creer tal cosa?
La televisión y los turistas. La televisión vía satélite nos trae series e imágenes de Europa, atractivas. Y vemos llegar a europeos de vacaciones: personas despreocupadas con dinero para comer, beber, bailar, gozar, gastar... ¿Cómo no vamos a querer lo mismo?

¿Qué fue lo peor?
Bandidos argelinos: asaltaron el camión en que viajábamos, nos desnudaron, nos quitaron el dinero... Una chica se tragó su dinero pero la vieron: la violaron delante de todos, y luego la rajaron con un cuchillo, le abrieron el estómago para recuperar el dinero.

¡Qué espanto!
Durante toda una noche nos metieron en unas cuevas, nos golpearon, violaron a las chicas. De día, afuera, vimos alrededor un área cubierta de huesos humanos...

Buf.
Vi esqueletos y restos de cadáveres humanos durante todo el camino por Argelia y el Sáhara. ¡Esa parte de África es un cementerio de emigrantes subsaharianos!”

Usted sobrevivió y siguió adelante...
En un centro de acogida trabajé un tiempo, gané algo de dinero, seguí luego camino con otros amigos, atravesando el desierto... Fueron muriendo deshidratados y me quedé con su dinero: ese era nuestro pacto...

No sé cómo soportó tanto dolor...
Me juré que si acababa el viaje contaría todo esto en un libro, para que todos lo supieran, ¡y sobre todo en mi país lo supieran!

Es normal, pues, que a estas alturas la realidad esté harta de mirarse en el espejo de la ficción con forma de parabólica. La noticia del todoterreno acababa con un dato significativo; preguntados por lo que querían ser de mayores, los niños de Harardhere lo tenían claro, ya no querían ser futbolistas de éxito, sino piratas del Caribe.