jueves 30 de diciembre de 2010

BONA NIT I BONA LLUNA


Este año me toca colgar el último lunático post y lo hago encantada, es un placer tomar las doce uvas de luz con vosotros, para despedir a las rellenitas catalinas de este año y brindar en la discomoon por las nuevas danzarinas cósmicas contratadas para el 2011.
Pensando un buen brindis virtual, que permitiera hacer chocar nuestras copas, he elegido a la música esa musa que escribe el sonido en el aire y lo transporta al corazón.
Navegando por el pececito, cual sirena burbuja, me encontré dos perlas que me vinieron de ídem para compartir mis deseos. Así que sin más, alzo mi copa y me dispongo a brindar.
Mi primer brindis es con Mozart, con una clarita de luna en la mano, no es su mejor composición, pero es un divertimento que resume a la perfección mis deseos para cualquier ocasión: amor y humor
http://www.youtube.com/watch?v=FvH78vwvH7w

Sustituyo el vino por una buena copa de cava, con espuma de luna blanca, y comparto una anécdota previa al segundo brindis: Marcial, poeta latino del siglo I d.C., escribió muchos comentarios amenos referidos a la forma de tomar de entonces. Uno de ellos era el de "beberse los nombres". Consistía en la obligación de libar una copa llena por cada letra que componía el nombre de la persona homenajeada.
http://www.youtube.com/watch?v=aLHsuBaxs90

Brinde per que en el nou any, SET VEUS s’escolti pels SET CELS amb tota la força de lo imaginat, set dies de paradisos màgics i encantats. SALUT ESTIMATS COMPANYS I BON ANY!!!!.

miércoles 29 de diciembre de 2010

Picor

Por José G. Obrero

El amputado cree tener todas las extremidades. Incluso siente el picor en zonas muy concretas del pie. Por eso cuando, en un impulso, intenta incorporarse para abordar a la enfermera, cae al suelo. La enfermera, con delicadeza extrema, le ayuda a levantarse y le susurra al oído palabras de ánimo y consuelo y entonces piensa que no debe volver a confundirse y creer que se trata de un juego de seducción. Y piensa en su madre y sus tartas de manzana. Piensa en el cachorro de gato al que alimentó de niño. Piensa en Oaklay y en la granja donde creció. Piensa en el momento en que su padre, tras abrazarlo, dijo sentirse muy orgulloso de él por servir a su país. Piensa en las tripas y vísceras de Mike, Andrew, John, y el pelirrojo Billy. Piensa en el pie con el que rozaba las piernas de Cindy bajo la mesa y que ahora, quién sabe, alimentará a los gusanos. Y vuelve a ver el techo lleno de grietas y desconchones y las cortinas sucias que le separan del resto de enfermos y sus gritos. Y al volver la cabeza, los ojos de la enfermera, y después su lengua, su respiración agitada. Ahora ignora las falsas sensaciones de picor y no gasta energía en rascar el vacío. Trae hacia sí con fuerza a la enfermera.

martes 28 de diciembre de 2010

Triste figura


Por C. Rull

Se le secó el cerebro del mucho llorar y el poco dormir, y vino así a dar en el más extraño pensamiento que jamás dio loco en el mundo, y fue que le pareció necesario y conveniente, tanto para el aumento de su pena como para el servicio de su patria, armarse de triste valor y salir por el mundo a difundir sus lágrimas.
Y lo primero que hizo fue presentar un programa nocturno de radio, “La noche de los suplicantes”, en el que los oyentes compartían penas, desahogos y entuertos; y cuando el índice de suicidios en la ciudad aumentó de manera alarmante también lo hizo su popularidad, de tal suerte que pronto usurpó la dirección de Onda Pena, y fue admitido en el consejo de redacción de la televisión y el periódico asociados a la cadena. Colaboraba incansablemente en revistas, tertulias, blogs y debates, y en breve aglutinó una legión de llorosos y deprimidos seguidores. En su boca oíanse sólo palabras como “crisis”, “desastre”, “ruptura”, “desolación”, “aflicción”, y así llenábanse por todo el país divanes, frenopáticos y consultorios.
Unos meses después fue elegido presidente del club de fútbol de la capital, y logró hacerlo descender a segunda división en una sola liga, y, con, él la moral de la nación y el orgullo patrio. En las calles, antaño alegres, oíase ahora poco más que sollozos, plañidos y vagas palabras de consuelo. El éxito de su demente proyecto andaba cerca: fue entonces cuando decidió entrar en política y fundó su propio partido. Los psicólogos eran sus más acérrimos partidarios.

lunes 27 de diciembre de 2010

Very Brief Love Letter-Song


If I had met you on some journey
where would we be now?
...
Would you have worn your silken robes
all made of royal blue?
Would I have dressed in smoke and fire
for you to see through?
...

Would you have taken me upstairs
and turned the lamplight low?
Would I have shown my secret self
and disappeared like the snow?

SUZANNE VEGA in 'Some Journey'


By Ester Astudillo

I pray you: never pay heed
to the vicious words that escape my mouth;
it's the sad bitter Goneril in me
who does the talking.

Picture me rather
as the laced ballerina
I never cared to play
not having met you,
a tame Cordelia.

Now your pink tatoo on my skin
makes an old seaman of me,
which I never planned to be,

who learned ancient tongues
wanting to reach some port.
But I guess I missed it.

Let it suffice then
that I can picture you
as a sweet blue thing
escaping me someplace
while you see in me
a white-clad figurine
who tends to you well.

Let's make of what might have been
some sort of consoling.
Let's wholeheartedly belive
in Shakespeare's All's Well.

domingo 26 de diciembre de 2010

PASEANDO POR EL MUNDO

Por Rufino Pérez

No estaba en la lista. Por más que miraba y miraba, su nombre no aparecía escrito. Y ya le había dicho su padre muchas veces: “Lo que no está escrito, no vale para nada”.

Ya podía tirarse del puente. Total, para lo que valía. Nada.

Y ése fue su último pensamiento sobre la barandilla de aquel puente-viaducto.

El siguiente pensamiento lo tuvo sentado en un restaurante, ante una suculenta comida. Porque ya lo decía su abuela: “Si te has de morir, mejor que sea con la tripa llena”.

“Asco de vida”, era la frase preferida de su amigo. Y la pronunció mientras se comía los entrantes.

Nunca consultó el diccionario para saber lo que significaba “sinpapeles”, “invisible”, “hambre” o “puente-viaducto”. Seguramente pasó por la vida muchos años, aunque no vivió mucho tiempo.

viernes 24 de diciembre de 2010

Nit de Nadal






Per Mercè Mestre





En aquesta foto no hi ha trampa ni cartró. Sóc jo.






http://www.youtube.com/watch?v=s_0WsmOQ1nI&feature=related









miércoles 22 de diciembre de 2010

Taxidermia

Para J. J. Pongui,
con mucho amor.

Por Zápiro


Habríamos llegado a todos los instantes del mundo, a todos los rincones, los viajes y el éxtasis, tambien a todos sus recuerdos y a la pátina amarilla que cegara un momento el furor, habríamos llegado y habríamos creado un juego de ella, una parodia sutil como las que te gustan, sobre gente vulgar como a la que odias, una caricatura mordaz de aquel mundo que te obsesionaba odiar, aquella gente de la que dices nunca aprenderán a sufrir y lo dices con voz tan astillada que me asusta porque sé lo que viene luego, todo ese esteticismo que decora al desprecio, la carne estremecida de tus sentencias, el tan deseado cinismo en el que caes y caemos, solos y atemporales, hasta un altar nuestro y ajeno, tú y yo, como las gotas de sangre, habríamos navegado por los islotes de mármol, detrás de los que tienes escondida a la muerte, y en su paisaje te admiras, o me admiras, quién sabe, o tu propio amor a través de mí lees, como si amarte a ti misma fuera iniquidad me conservas a una distancia apropiada, en el entorno el paisaje, los libros y las grietas, los océanos y yo, quizá como la escultura escogida, o incluso gobernando la estampa, como el tirano impotente al que amabas odiar, me retienes, me escondes en tus pupilas donde tanta ingravidez me hace dudar, y la niña que eras, de repente, persiste, como un retrato envejecido me hace dudar si el barniz de tus sienes, si la pátina que bornea tu cara, si tus ojos desiertos como cristales no habrán confundido la trayectoria, quién sabe, acaso apagando el modelado que busqué en ti, tras aquella noche de forcejeos en que te creí débil por última y por primera vez, entre arañazos y magulladuras que todavía conservo chillabas no entiendes nada y se te rompía la voz mientras sabías que era la única manera de llegar a la cúspide, en la azotea el altar, le hicimos sangrar al tiempo su sustancia y te convertí en una esteta, como decías que eras, y a pesar de tu resistencia hoy eres carne veraz y dibujas mis días con tu belleza, aunque a veces te mire y todavía la imagen me haga dudar si valió la pena, y si no habríamos llegado a algo más que a esa cabeza, mal rebanada, quizá ni siquiera prescriptita.

lunes 20 de diciembre de 2010

Terminal 4

Te crecerán las venas a la hora
de sacar a cagar al perro y del suicidio.

Ya nada será grave. O
casi nada.

JESUS BELOTTO en ‘Nada grave’, de Una luz de relámpagos






Para todos los colaboradores de Poe +
que estuvieron en ese lujazo de acto de
El Despertar, en Madrid, el 11 del 12.
Especialmente para Jesús B. (y su heterónimo).
Mención especial para Zápiro (vía Nietzche, [sic]),
en agradecimiento por su paciencia.

Por Ester Atudillo


Mira, no vamos a hacer girar este diálogo
en torno a si era duro o blando el colchón
ni a si estaban manchadas las sábanas.
Dormir o no
ahora es lo de menos.

Yo vengo de una tierra antigua de nieblas
a través de Batán, Lago,
Aviación Española, nombres de esos,
y aunque me confundieron entre maletas y
últimas llamadas
en un inglés zafio de azafata,
mi obstinación pudo más que ellos.

Urge moverse ya,
dedicarte esta semiúltima caída
de párpados violeta, o si prefieres,
consolarte con que nada grave sucede,
o casi nada,
al amparo de este vivir de aeropuerto.

Tú tómalo como quieras.

domingo 19 de diciembre de 2010

ALMA DE POETA

(Por Sergio Belmonte)

Aspiró a ser poeta.

Siempre supo que nunca
la vida le sería muy amable.

Todavía conserva
una enjuta esperanza
de escribir un buen libro
o dejar,
es difícil,
una huella.


.

viernes 17 de diciembre de 2010

DAGAS CIRCULARES


Dagas de sombras apuñalan el día,
leales girasoles escoltan al amarillento herido,
tañidos quedos repiquetean atardeceres en el campanario celeste,
plañideras malvas lloran el cadáver azul.
Carrozas con cascabeles transportan cenicientos latidos de luna,
guirnaldas de luciérnagas la cuelgan del balcón cósmico,
tambores redoblan procesiones de silencios con antorchas de estrellas,
danzan las manecillas del lunático reloj cantando saetas al aire de la noche.
Dagas de luz apuñalan la noche,
ángeles de la guarda cubren con sus alas al sueño herido,
tañidos de trinos naranjas repiquetean amaneceres en el campanario celeste,
el cielo sangra gotas de rocío.

jueves 16 de diciembre de 2010

Clases de estriptis


Por Raquel Casas

El domingo al mediodía vi en los informativos una noticia sorprendente: una experta estríper ofrece un curso para aprender a desnudarse con arte. O eso defendía ella. Explicaba que el curso va dirigido tanto a hombres como a mujeres que quieran deshinibirse o darle una sorpresita a sus parejas. Pero por allí no había ninguna presencia masculina. El periodista continuaba diciendo que en el curso hay adolescentes, amas de casa, maestras…, mujeres que quieren perder la vergüenza y conseguir seguridad en sí mismas. ¿Seguridad en sí mismas, me pregunté yo? ¿Esa es la manera que tiene una mujer de sentirse segura y femenina? ¿Quitarse la rora de forma provocativa delante de un hombre? Qué fuerte. Increíble. Impresionante. ¿Cuántos años hemos retrocedido? Mientras el locutor daba más detalles del curso, ante mis ojos aparecían mujeres vestidas de colegialas contoneándose ante una silla, desprendiéndose sensualmente de sus ropas y luciendo una lencería multicolor y sexy, o eso creían ellas. Me fui cabreando poco a poco. Al principio del reportaje creía que el curso iba dirigido a gogós o profesionales del estriptis, pero no, servía para proporcionar feminidad, sensualidad, seguridad, y otras palabras falsas acabadas en –idad.
Durante la explicación entrevistaban a alguna de las alumnas. Una era profesora de primaria y decía que nunca en su vida utilizaba esa ropa sexy, esas faldas cortas y zapatos de tacón kilométrico, pero que cuando llegaba ahí se transformaba y se convertía en otra persona. Y yo me la imaginé un día despistada con el otro “uniforme”. Me reí. Otra explicaba, tumbada en el suelo con una boa de plumas alrededor del cuello y el aire de algún ventilador escondido moviéndole el pelo de forma sugerente, que estaba aprendiendo un montón de cosas nuevas y que las practicaba ante su marido, que estaba encantado, pero que como la viera por la tele la iba a matar. La iba a matar, me repetí, ¿de qué se avergonzaba?
Me pareció ridículo, todo. Y pensé en esas adolescentes tímidas que citaba, desnudándose en la clase, en esa clase y no en la del instituto, claro. Vaya, eso sí parecía interesarles y no la épica medieval.
Por la noche volvieron a repetir la noticia y la volví a mirar boquiabierta. Y al día siguiente, este lunes, otra vez. Me perseguían esas mujeres con sus sujetadores y faldas raras. Al final me rendí y no he mirado más las noticias. Aunque hoy estoy pensando que tal vez no sería tan mala idea hacer un curso así, quizá no es tan machista toda la puesta en escena como pienso y puedo aprender algo en unas clases así. Quizá si hago 30 horas y me dan un certificado lo puedo presentar en el Departament d'Ensenyament, ¿me lo reconocerán como curso? Mmmmm, me temo que no.
*

miércoles 15 de diciembre de 2010

When you’re strange (T. DiCillo, 2010)

.
Por Zápiro
.
Recuerdo un salón entre telas, dirigirme a la cocina, y que mi hermano no está en el sofá, sino que bajo la pantalla apostado, ¿cómo llega mi hermano hasta los Doors?, intenta grabar la película. Para entonces, JFK ya es mi película preferida. A menudo pienso si, más que con el peludo que estampé en mi tejana, todo aquello no tuvo que ver con un cierto sentido de la continuidad, insuperado con Nixon –y arrumbado por Natural Born Killers. No es cierto, con todo, que el documental de DiCillo sea la cinta “anti-Stone” de los Doors. Si lo dijo Ray Manzarek pensaría en otra cosa. Incluso sobrio, cuando Morrison advierte la presencia de una cámara, exhuda un suavísimo jódete por quien sea que le admire. De todo cuanto le empuja hacia el otro lado, no es la relación con los Doors, ni el exceso de alcohol, ni las horas de vuelo, sino ése tipo que, con la Historia al hombro, se muestra impasible a sus gracietas. La primera gira estatal de los Doors se programa en 1969. Morrison ya es un pingajo. Quien recuerde a Stone, se sorprenderá con la fidelidad aplastante de cada diálogo, por la canción exacta que se adivina, incluso en la ropa que viste cada personaje. El deslumbramiento de su película reside en ese montaje, hasta que palpas una escenografía que de tan hipnótica no podía haber sido simplemente imaginada. El montaje de DiCillo, por el contrario, se ve condenado a la ficción (sus trucos dependen del metraje), de manera que opta por el reguero de piedrecitas.



El 1 de marzo de 1969, los Doors llegan al Dinner Key Auditorium de Miami. Morrison ha perdido el vuelo. El concierto comienza con retraso. Cuando sale a escena, el público remuga. Está muy pasado. Y se encara: Not talking about not revolution, not talking about not demostration…, etcétera. Avanzado el concierto, les llamará idiotas; y esclavos. Le cuesta creer que solo hayan venido a oír un concierto, y se saca la picha. Y se arranca la ropa. Y simula una felación… De la transgresión, de la perversión nos cuesta fijar su acabamiento. Es lo que más nos cuesta. Nadie que se digne a ensuciarse, lo hará con las notas de un partitura acabada, pues es entonces cuando se acaba. En Miami, Morrison se topa con el vaciado de su esperanza, cuando pensaba encontrar su cima. Nunca se recupera del golpe. A la reacción de la Justicia, que le acusa de lascivia y exhibicionismo, se suma la del movimiento conservador. Antiguos fans reniegan de él ante la cámara. Y él, por primera vez, deja de desafiarla. A la salida del juicio, el personaje de DiCillo está ya roto: mira a la cámara como si todo aquello que hacía, y por lo que ahora le juzgan, no lo hiciera más que por nosotros. Un niño grande. Un chamán. Miami es el breakpoint, allí donde Morrison cruza de lado. El problema de Stone es haberse pegado toda la película en ese lado. Llegado el juicio, solo le queda entregase al humor; y ese punteo irreal, surrealista, de When the music’s over. Con DiCillo, en cambio, algo comienza, y algo termina, después de Miami.

lunes 13 de diciembre de 2010

Saber gramática

Me preguntas quién soy
pero dices qué es de mí,
por qué me encuentro mal y bebo
en vez de ir al siquiatra y al gimnasio.

Jordi Virallonga en 'Gratitud', de Hace triste



Por Ester Astudillo


Dices no comprender por qué
si no me meto ni tomo
por qué ando como un yonqui, acogorzada de pena,
¡te van bien las cosas, tía!

Colecciono prospectos y hojas de salario,
vuelos cuatrimotor,
condiciones atmosféricas favorables.
Ya ves que conjugo bien la primera persona.

Y la tercera:
tocó fondo la carrera de armamento,
con toda probabilidad liberarán
a algún rehén cada día
en el futuro
y no es el índice de mortalidad del cáncer
ni la extinción masiva de centauros
lo que me pesa.

Es la aplastante insuficiencia de los tiempos verbales.
Una irregularidad del coraje
que encontró en mí un objeto fácil.

Entiende ahora por qué,
aunque sepa nadar
y lo haga con gracia,
no confío en esa conquista,
en la del carné del gimnasio.
Ni en la de saber lenguas.
Ni en ninguna otra.

domingo 12 de diciembre de 2010

LA DUDA

Por Rufino Pérez


Cuando a aquel muchacho le sobrevino la duda de si aquello estaba bien o mal, no conocía a Zaratustra ni a nadie que le pudiera iluminar, salvo su padre –había descartado a su madre por razones de masculinidad-.

Los amigos carecían de criterio, o al menos eso pensaba él. Y en el entorno religioso, la respuesta vendría acompañada de una gran penitencia. Además, él no buscaba saber si era o no pecado, sólo si estaba bien o mal.

¿Y cómo se lo digo a mi padre? A pesar de que no dudaba de que habría una respuesta conveniente, carecía de la elocuencia suficiente para plantear la duda sin que se viera afectado por la vergüenza del desconocimiento y la innegable presunción de haber ya cometido el acto sobre el que dudaba acerca de su bondad / maldad.

Aquel día, miró a su hermana mayor con ojos de por qué tú no naciste varón.

viernes 10 de diciembre de 2010

Finisterre




Per Mercè Mestre



Caminava sobre fulles.
A sota, l'oceà.

Vaig deixar enrere el port, els cotxes, les caixes de peix.
Em sentia tan lliure seguint aquell camí
que anava traçant amb els meus peus...

Finisterre només era l'excusa.

Les ànimes voleiaven al vent
penjades d'un fil amb agulles d'estendre.
Al fons, l'horitzó es trencava en mil horitzons
fins on l'aire gelava la vista.

Tu em miraves amb els teus ulls verd arbre.
Començava a ploure.
Les onades m'atreien com corbes de carretera

(la son, caramel de sal, la son de mel,
la son, cora, corason, la mel, cara, caramel)

les onades m'atreien com cabelleres humides
de gespa

(ai, a frec de pell, tan a prop, tan lluny!)

Tan lluny, les onades,
tan a prop, tan lluny. Furioses.
M'atreien fins al fons de mi.

I jo enmig de l'oceà,
caminant.
Caminant sobre fulles.

Finisterre només era l'excusa.
Mai no hi vaig arribar.





jueves 9 de diciembre de 2010

Jo no tem la mort


"Jo tem la mort per no ser-vos absent"
A. March

Jo no tem la mort.
Tem la nit,
el turment d'eixe desig que em serva.
Jo no tem la mort.
Tem el dia
amb tot l'amor a dintre, raent.
Tal volta tem, a cada instant,
l'estímul del foc que em tempta.
Totes les nits resseguisc
el perfil del teu paisatge
amb els ulls ben oberts
requerint vigília dels teus.
Intensament tu, per l'aire,
i jo morint-me d'ànsia.

*

miércoles 8 de diciembre de 2010

Brecha


A A




Por José G. Obrero


Planchar todos los pliegues de las sienes.
Planchar, planchar Vapor desde la base enfilado a la piel.
Ábranse quemaduras no haya freno en su avance:
se crezcan en las grietas, irrumpan en la gruta
donde mora la brecha.
Que planchen al borracho hasta borrar su filo,
hasta dejarlo en cueros como un trozo de mármol.
Planchar al cielo roto que arroja sus cristales.
Planchar todos los gritos torcidos en la acera.

lunes 6 de diciembre de 2010

My non-American Dream / Mi sueño no americano


And not waving but drowning.
STEVIE SMITH

El río traía a veces zapatos de mujeres entre las hojas tiernas y los troncos muertos.
JULIO LLAMAZARES


By / Por Ester Astudillo

The odds were not that I could one day choose
among a legion of broken dreams
(granted, none would come true, however unsaid),
and yet.
Good old Martin’s was quite out of the question,
having been dead all that long,
himself and his dream.
No. Here’s a sample
of what I had to say:

A Moroccan boy speaking yiddish,
this is what my child’d love to have.

A wake with no memory of waking in the city square of the lost
and not knowing it’s a dream.
This much my child would take.

A Hungarian death (that sure is still and solely my own):
only the poetry of it –[‘hΛŋγɘ,rɪ]-
gives me the shivers.
By phonetic necessity it shall be a deep wet quiet adieu,
lips parted in an O letting through nothing more
than the improbable hissing of old unspoken sibilants.

And mind me: not waving by drowning.


* * *

Contra todo pronóstico una vez
me dieron a escoger entre un montón
de sueños rotos
(ninguno se iría a cumplir,
aunque nadie habló).
El del bueno de Martin quedaba, claro,
fuera de toda duda,
tanto tiempo llevaba muerto
(él y su sueño).
No. Allá va una muestra
de lo que dije:

Un niño marroquí hablando en yidis;
a mi hijo eso es lo que le gustaría tener.

Un despertar sin recuerdos
de haber despertado en la plaza de los perdidos
y no saber que era un sueño.
Eso también le gustaría.

Una muerte húngara (ese, claro está,
es nada más que mío, todavía):
sólo su poesía –[‘uŋγara]-
me pone la piel de gallina.
Por necesidad fonética será un partir húmedo, profundo y plácido,
labios entreabiertos en forma de O
dejando escapar a su través escasamente
viejas e improbables sibilantes viperinas
nunca dichas.

Y atención, no eran señas aquello: me ahogaba y punto.

sábado 4 de diciembre de 2010

HASTA LA PRÓXIMA

Por Antonia Martos




Intermedio, 1963
Edward Hopper


Ha valido la pena
respirar
re(nacer)
a vuestro lado.

Hoy digo adiós
a la soga
que rasga mi cuello,
a la tristeza,
al lamento de un blues,
a la red del cazador,
al invierno duro,
a la mujer atormentada:
ángel harapiento
que muere a cada paso,
a la putrefacción,
al mundo mágico del absurdo,
a casi once meses efímeros
donde el respaldo era perfecto.

Ya no quiero hablar
a alguien que no existe.


.

viernes 3 de diciembre de 2010

LA ARAÑA Y LA GUSANA



Una araña y una gusana eran vecinas en la misma rama, aunque nunca se hablaban
Sólo compartían oficio y el vicio de espiarse
La araña, viuda y negra, tejía con sus patitas de guadaña grises telarañas. Siempre andaba con su prole atareada, y por sus rutinas muy mosqueada.
La gusana se arrastraba prepotente con su cabeza por las nubes, mientras envolvía su ego muy ufana con brillantes babillas de seda, por entre las ramas. Altiva se reía del sino de su infeliz vecina, siempre tejiendo aburrida, cansada y envejecida. Al mismo tiempo se relamía por sus adentros con pensamientos de altos vuelos, a los que ponía ansiosa alas de mariposa.
Un lunes por la mañana, la araña, se asomó al patio de luces y no vio a la gusana. Sólo un brillante capullo del color del sol, prendido del envés de una hoja del revés.
Por un momento le arañó la envidia y sintió cierta tristeza, pero enseguida se contentó con el entretenido aleteo de una mosca, que llamaba a la puerta de su estómago, muy ruidosa.
Pasaron los días, mientras la solitaria araña seguía tejiendo redes y sin pescar nuevas noticias. Hasta que por fin un buen día, un ruidito sospechoso y no identificado, sonó en casa de la gusana. Su instinto y sus patas se pusieron rápidamente en marcha. Observó curiosa que la brillante maraña de seda, con un extraño baile de zapateaos, comenzaba a deshilacharse como una posesa hasta llegar a perder la cabeza .Alucinada vio salir primero unas antenas y tras ellas unos enormes ojos inyectados en rojos y desfigurados por el esfuerzo. Aún así reconoció la mirada burlona de la gusana, que ni con legañas de seda conseguía engañarla. Ésta peleaba con furia para poder desenroscar las alas y así salir gloriosa de su cárcel dorada.
Al fin lo consiguió, miró a la araña triunfante, sonrió orgullosa y se quedó, ya mariposa, prendida en la red pegajosa de su vecina.
La araña presta se acercó, para darle una jugosa bienvenida, estrechándola afectuosa entre sus patas e inyectándole complacida su venenosa alegría.
El orgulloso destino teje, como las arañas, redes imprevisibles.

jueves 2 de diciembre de 2010

Animalitos


Por Raquel casas


Hace meses que tengo un invitado en casa. No es un animalito, es un animal grande, creo que es callejero. Aún no lo he visto porque se esconde cuando yo entro o cuando me oye. Simplemente he pillado de refilón su sombra cuando buscaba la puerta. Quizá vino en busca de calor y comida y se ha quedado. Yo le dejo siempre un bol con cosas exquisitas (carne, sardinas…) y agua. A mí me gusta tomar el sol en el balcón y sacar la cabeza por la ventana para observar el tiempo, pero él prefiere estar en las habitaciones o en el sofá. Me gustaría que me tuviera confianza y pasara algunos ratos conmigo. Tal vez podríamos jugar. O charlar. Nos haríamos compañía.
Ayer pasó algo extraño. El animalito no vino solo a casa, llegó con alguien. Entraron a casa juntos, con cautela, pero intercambiando algunas palabras, o lo que fuera. Yo pensaba que sonaría algo así como miau o meow, pero no. Eran unos sonidos extraños. Cuando me acerqué, desaparecieron. Hoy ha ocurrido otra vez. Hace un rato he entrado silenciosamente a la cocina y los he visto por primera vez. Eran un macho y una hembra, los dos grandes. Emitían sonidos, debían de estar hablando. Agucé el oído y pude percibir su lenguaje; el macho, mirándome, le dijo algo así como “tenemosungatoencasaparecequesequierequedar”.

*

miércoles 1 de diciembre de 2010

El debate de la marmota

.
Por Zápiro, en la semana De Fábula, perreando la sátira de Mercè Mestre.

MARMOTA: Quedan cinco días para que los causantes del desencanto acaben con el desencanto, desencanto, con: a) La política; b) Los políticos. Si con la política, aprieten: a') Tele 5. Si con los políticos: b') Aquí tenemos a los seis responsables de las 39 candidaturas que no tengo aquí. Son los protagonistas, man que pierdan. Y éste el único debate de la campaña, siempre que Gatuso no me chafe la guitarra. Comenzamos.

Entra BUEY. Se acerca a GATUSO, que mordisquea un hueso. Le arrea un manotazo. Lo mira. Le arrea otro manotazo. Lo vuelve a mirar.

BUEY: Listo.

Entra
BUEY HERIDO. Se acerca a GATUSO, que mordisquea un hueso. Le arrea un manotazo. Lo mira. Le arrea otro manotazo. Lo vuelve a mirar.

BUEY HERIDO: Entodavía.

Entra OSITO. Se acerca a GATUSO, que mordisquea un hueso. No le arrea un manotazo, pero le habla del trasvase del Ródano. Entran
GAVIOTA PLANCHÁ y OSITO QUEMAO, que se quedan a verlas, al lado de la Osamenta. Esperan. BUEY HERIDO chasquea con la cabeza y, finalmente, asiente con la lengua. MARMOTA da la palabra a BUEY.

BUEY: Pixa, ¿qué hay de lo nuestro?

BUEY HERIDO: Ná.

BUEY: Pixa, ¿cómo que ná?

BUEY HERIDO se acerca a GATUSO, que mordisquea un hueso. Le arrea un manotazo. Lo mira. Le arrea otro manotazo. Lo vuelve a mirar, escéptico...

BUEY HERIDO: Te digo que ná.

BUEY: ¿Ná? Pues mira qué te digo, mientras te lo digo (o viceversa): ¡¡que se joda mayo!!

BUEY HERIDO chasquea. Sabe que BUEY lleva razón, pero no cree que la sociedad esté madura. Se acerca otra vez a GATUSO, que mordisquea un hueso. Lo levanta por la pechera, lo abofetea suavemente, de un lado al otro, le patea un poquito el hígado, con indisimulada ternura, y se lo queda mirando, escéptico..., hasta que lo deja caer.

BUEY HERIDO: Entodavía.


+


MARMOTA: Gatuso, ¿tiene usted pelos en el hocico?

GATUSO: Mire, aquí hay demasiada gente con pelos en el hocico. La cuestión no es que yo, concretamente, tenga pelos en el hocico; la cuestión es que me pican de la hostia... Y que hay que peinarlos. Así que, ¡peines gratis para todos, ya!

GAVIOTA PLANCHÁ: Pero si sus hijos se peinan el hocico en Llongueras.

OSITO: Eso, eso. ¡Basta de Llongueras! Todos iguales. Todos pelaos.

OSITO QUEMAO: ¡Ea! Y cuando venga el León Vargas, nos da pal pelo.

BUEY HERIDO se acerca a la Osamenta. Parece traer malas pulgas, pero le dice a OSITO QUEMAO que puede hablar.

MARMOTA: Osito Quemao, ¿tiene usted pelos en el hocico?

OSITO QUEMAO se dispone a responder, cuando BUEY HERIDO le dice que es un chico muy bien formado.

MARMOTA: Osito Quemao, ¿tiene usted pelos en el hocico?

OSITO QUEMAO se dispone a responder, cuando BUEY HERIDO le dice que es un chico muy mal educado.

MARMOTA: Osito Quemao, ¿tiene usted pelos en el hocico?

OSITO QUEMAO se dispone a responder, cuando BUEY HERIDO le arrea un manotazo. OSITO QUEMAO, por fin, tuerce el gesto.

MARMOTA: Osito Quemao ha dicho que pasapalabra.

BUEY HERIDO hace ojitos a BUEY, que ya sufre de tortículis.


+


GATUSO y BUEY HERIDO, a solas.

GATUSO: ¿Griego?

BUEY HERIDO: No.

GATUSO: ¿Francés?

BUEY HERIDO: No.

GATUSO: ¿Ale-manita?

BUEY HERIDO: Que no.

Entran MARMOTA, BUEY, GAVIOTA, OSITO y OSITO QUEMAO.

GATUSO: Escucha..., ¿y si nos hacemos unas pajillas?

BUEY HERIDO: Venga.

GATUSO: ¿Mirando a Calella?

BUEY HERIDO: Vale.

GATUSO: Y tocando el flaviol.

BUEY HERIDO: Ahora mismo.

BUEY y GAVIOTA: Eh, eh... Aquí, follamos todos o la puta al río.

TODOS: ¡Al río! ¡¡Al río!!