viernes 30 de octubre de 2009

NACIÓ POETA





Era joven vieja
y le encantaban las chuches de fresa
nació por los madriles
jugando en su cuna con mandriles.

Siempre al borde de las cosas andaba
sin ser borde para nada
sino muy espabilada
todo lo sacaba del poético refajo, igual palomas que lagartos.

Al fusil le bajaba la bragueta
para que no disparara tristeza
las guerras las mataba a risas
con piruletas de sonrisas.

Era fuerte árbol de nidos
los pájaros sus amigos
sus ramas, abrazos
los niños sobre su regazo, su soñado regalazo

Como ella misma narraba
murió desbaratada
y por allí trota la tocaya desmelenada,
cargando los camellos, con su ternura muy atareada.

jueves 29 de octubre de 2009

Rocamadour


Por Raquel Casas


No encontraron a Julio muerto en la nieve como a Robert Walser porque no murió en inverno. Se encerró en su casa de París, en la misma que ahora termino esta novela sobre algunos escritores ejemplares.
Julio fumaba mucho mientras escribía, yo no, yo pienso en Rocamadour y lo imagino correteando por los pasillos. Prefiero beber café cuando me siento ante el ordenador.
Julio necesitaba silencio para escribir y por eso se marchaba al café Le Nuit a buscar inspiración. A buscar cronopios y famas.
Yo también me escondo en los cafés de París, aunque aquí casi nadie me reconoce -en Barcelona sí-, pero esta tarde tengo una entrevista con una periodista, no puedo deambular todo el día. Quiere saber todos los detalles de mi última novela traducida al francés. Extrañamente, mis novelas tienen mucho éxito aquí. Aún no sé por qué.
Ayer dejé la habitación de hotel donde me refugié durante una semana, antes de que me alquilaran este apartamento. No salí ningún día, me dediqué a leer y a escribir sin parar. Y de vez en cuando observaba y analizaba a la gente que pasaba ante mi ventana. Algunos eran unos tipos muy curiosos y decidí incorporarlos a la galería de personajes de la novela que preparo.
Pero lo que en realidad esperaba de este viaje no era escribir, ni tan siquiera leer y descansar, sino hurgar entre los muebles de Julio, entre los pocos que quedan aquí.
Julio no se suicidó. Pero esta mañana he descubierto que mató a alguien. Debajo de una pequeña mesa de escritorio escribió con algún objeto punzante “Rocamadour debe morir”.
**

martes 27 de octubre de 2009

Al modo de...

II Semana del Plagio

Por Carlos Rull

Traducido del portugués por Cleofás Tidio


El inspector Soares recibió la llamada hacia las diez y media de una noche invernal especialmente fría y lluviosa, la niebla no se había levantado en todo el día y el inspector se sentía más cansado de lo habitual, como si la lluvia o la noche misma se hubieran alojado en su estómago. Se encontraba en su pequeño apartamento calentando una pizza congelada, desde su divorcio apenas se atrevía a cocinar nada y se alimentaba fundamentalmente de precocinados. Reconoció el número de comisaría en la pantalla de su móvil, Sí, Inspector Soares, Sí, soy yo, Perdone que le moleste a estas horas pero hemos recibido una llamada algo extraña y..., De qué se trata, Es el director de la línea de autobuses interurbanos, lo tengo en línea, se lo puedo pasar, Bien, hágalo. Transcurrieron unos segundos hasta que una voz angustiada preguntó, Inspector, Sí, Lamento molestarle..., Ya, ya, vaya al grano por favor, estaba a punto de cenar, Me temo que se le va a enfriar, señor, Si tarda mucho más en explicarme lo que ocurre no lo dudo, Se trata de algo muy extraño, inspector, Me tiene en ascuas, director. El director se tomó unos segundos, escogiendo bien las palabras que iba a utilizar y optó finalmente por la posibilidad más simple y directa que se le ocurrió, Nos ha desaparecido un autobús, ¿Cómo dice?, Ya le dije que era extraño, Se tratará de un accidente, No, eso ya lo hemos descartado: simplemente ha desaparecido, Se habrá perdido, Era un conductor experimentado, eso es imposible, Cuándo ha desaparecido, Debería haber llegado a Cascais a las seis treinta, De eso hace cuatro horas, por qué no han llamado a nadie, Hemos estado buscando el bus, no íbamos a alertar a nadie sin saber qué ocurría, podría haberse tratado de un simple pinchazo o una avería e imagínese si activamos la emergencia y nos encontramos al conductor cambiando una rueda o embadurnado en grasa, Lo entiendo, Qué piensa hacer, Lo habitual para una desaparición, Pero ésta no es una desaparición habitual, Ya, bien, igualmente seguiremos los pasos establecidos, enviaré algunas unidades a recorrer la ruta palmo a palmo y activaré el protocolo de emergencia, por cierto, qué ruta recorría el bus, De Sintra a Colares, luego a Cabo da Roca y acaba en Cascais, Y la última parada confirmada, Azoia, señor , No llegó a Cabo da Roca, No, señor, confirmado por los pasajeros que llevaban esperando allí una hora cuando los recogió el siguiente bus, Me está diciendo que el autobús desapareció en los dos kilómetros de carreterita que van de Azoia a Cabo da Roca, Sí, señor, salió de Azoia pero nunca llegó al Cabo, y estamos revisando esa carretera de cabo – valga la redundancia - a rabo, palmo a palmo desde hace dos horas, y no hemos encontrado nada, Por qué no lo dijo desde un principio, No preguntó, Déme tiempo para un par de llamadas y venga a comisaría, Lo siento por su cena, inspector, No se preocupe, no sabía a nada.

O sabía a noche y a viento y a silencio, aunque esto último sólo lo pensó.

¿CONTINUARÁ?

lunes 26 de octubre de 2009

Animals extraviats


Everybody’s on their own every single day,
they want to tell you otherwise but don’t know what to say,
but I can tell you something which I know:
this much is true.

AMY MACDONALD


Per Ester Astudillo

Amb la II setmana del plagi


Les vacances estivals solen ser, permeteu que, com a narradora omniscient us digui que de forma clarament equivocada, el període més expectant de l’any. En pic la lluna entra en Cranc, el zim-zim i el zam-zam del desesper urbà fan bullir la cinta d’asfalt fins a temperatures impossibles fora de l’època, i no només perquè coincideixi amb el solstici d’estiu.

Com a bones aus de ciutat migradores a les acaballes d’estació, la Irina i l’Erik es van trobar immersos en l’èxode gens furtiu que cada any expel·leix els vehicles de ciutat radialment fins a destinacions tan desconegudes com anodines. Enguany s’havien decantat per una vila de muntanya distant no més de 100 km i que uns amics de confiança els havien recomanat com a ‘perfectament idíl·lica’, amb una mitja rialla deliberada i còmplice que van procurar per fer notòria.

La Irina es resistia a admetre el seu acovardiment davant aquell adjectiu tan estentori de l’Òscar i la Rut, i especialment davant la repulsió, no compartida per l’Erik, que li produïa que allò tan íntim fos tema de debat públic. Un idil·li era, tot i que sentit de forma unilateral, el més allunyat del que ara per ara la lligava al seu company sentimental de cinc anys enrere. A més enguany es veia obligada a celebrar, a desgrat per part seva, el quinquenni d’una, a parer de tothom, festiva convivència.

L’Erik feia setmanes que traginava, confiat i aliè al sentir de la Irina, absort amb els preparatius del que havien de ser les millors vacances de la seva vida comuna. Tots dos intuïen, sense haver-ne parlat (alerta però, que aquest és el canal normal de comunicació dins les parelles perfectament habituades l’un a l’altre en una aproblemàtica quotidianitat), que dels deu dies de descans hauria de sortir una decisió irrevocable entorn l’espasa de Damocles que planava sobre els seus caps d’un any ençà ben bé; a saber: havien o no havien de reproduir-se plegats? Volien fer-ho? Se sabien prou madurs i lliures per prendre una decisió, bé en un sentit, bé en un altre? Estaven preparats i desitjosos perquè la decisió de tots dos fos coincident? I, en cas contrari, voldrien i sabrien desplegar la capacitat persuasiva o dissuasòria perquè el membre en desacord acabés en el mateix terreny de joc? I si el resultat fos improductiu, què?

A contracor Irina va seguir-li el joc en tot: els itineraris per a les excursions, les sortides, i el restaurant on celebrarien amb un sopar íntim i exclusiu la nit de l’aniversari; aquest cop era una ocasió especial, i bé es valia l’esforç econòmic extra i la renúncia a la companyia dels habituals de l’estiu. Li va donar peixet fins allà on fou humanament possible sense obviar el seu trasbals. Féu les maletes amb ritual meticulositat i només la llàgrima traïdora li donà plena consciència de l’iceberg que despuntava enverinant aquell viatge anhelat a parts tan desiguals.

Dins l’equipatge no es descuidà la novel·la que la seva cap, lectora febril de total confiança, li havia recomanat: Sale el espectro, de P. Roth. No n’havia llegit res però amb la garantia de qualitat de l’Eulàlia n’hi havia prou. Tampoc es descuidà, esclar, dels anticonceptius, que seguia prenent d’amagatotis de l’Erik, qui encara es pensava que el condó no era més que la segona barrera en importància que hauria de vèncer per fer realitat el seu somni de paternitat.

La vila va resultar espectacular de veritat. L’estiu no hi havia fet els estralls típics de la temporada, i l’apartament que els havien assignat a la vora del llac que donava nom al poble, tot i que distant del luxe perfectament inútil en aquelles contrades, resultà confortable: oferia totes les facilitats que una noia de ciutat, de classe mitjana i ja entrada en la trentena podia desitjar per a una breu estada de vacances.

Van desfer les maletes delint-se per estrenar el llit, que era a ulls clucs d’aigua, com els que anunciaven als hotels de luxe americans dins les revistes que de vegades, i mig en broma, es miraven junts. En acabar la feina amatòria, mentre fugia amb recança de l’abraçada tèbia de l’Erik (sens dubte provaria d’abordar el tema reproductiu un cop ja sobre el terreny), va prendre’s l’antibiòtic postcoital rutinari i es va tancar a la cambra de bany per a una dutxa ràpida.

Faltava quasi una setmana fins a la data convinguda per a l’íntima celebració. Tenien encara molt de temps per explorar i descobrir el paratge. Van decidir que sortirien a sopar a una crêperie de moda que a recepció els havien suggerit, a 10 km escassos del seu niu. Abans, però, l’Erik va voler visitar el llac, on ara recordava haver-se estat d’infant (va dir), just a la banda contrària de l’allotjament actual, en el mirador urbà: li calia sospesar les oportunitats que oferia per a la pesca; era un consumat pescador amateur, i ell tampoc no s’havia descuidat a Barcelona els estris corresponents, per bé que l’hi havia amagat a la Irina, gens afeccionada a aquest passatemps tan pueril i absolutament caduc.


Ella aprofità per organitzar la roba i desar-la plegada a armaris i calaixos. L’obsedia l’ordre i res no l’empipava més en vestir-se que adonar-se dels rebrecs atribuïbles a un zel insuficient, especialment si la responsable havia estat ella –i sempre ho era. La tasca fou ràpidament consumada, i de seguida segué a vora el finestral, amb els pics altius i l’aigua ben propers, i obrí la novel·la de Roth. Era breu, com més li convenia.


Es féu fosc abans l’Erik no tornés de la seva incursió, amb una excusa només mig embastada. Quan obrí la porta de la 323 amb el seu duplicat –‘Us fem un tracte de favor; no és habitual la pràctica de donar dues claus per parella’- la cambra era també a les fosques, tan endreçada com la Irina l’hi tenia acostumat, i perfectament solitària. La peça principal hi estava tràgicament absent. Fora d’això tot llambrejava intacte, l’equipatge quiet i serè a les lleixes de l’armari; mancava, a més, però sense que ell se’n pogués apercebre, el llibre de Roth i la capsa de píndoles, arrabassada del necesser femení en l’últim minut. A canvi, una nota lluent sobre la taula i sota un petja, per evitar-ne una fuita deslleial, com una fletxa d’amor dolçament emmetzinada, hi deia: “Millor així. Sóc covard i avorrida. Segur que trobes la mitja taronja que a més sigui compatible amb els teus espermatozous. Irina”.

domingo 25 de octubre de 2009

SIN TÍTULO

Por Rufino Pérez



Salía de su casa (tiempo imperfecto como todo en esta vida) y se encontró (tiempo puntual como pocos) de pronto (como suele pasar en los momentos de climax) con un perro (uno de tantos que cohabitan con nosotros) que se puso a mear (bueno, hizo intención de. Eso que se acerca, olisquea y levanta la pata) en sus zapatos (Manolos, de lujo. Diseño exclusivo. 3500 € y me quedo corto)

¡Horror! (signo que ella manifiesta con un pequeño respingo hacia atrás y un ligero mohín de “asquito” que no puede apreciarse bien porque se cubre la cara con el dorso de la mano enguantada). El can (espabilao donde los haya, porque ha sobrevivido a 10 dueños y con éste 11) sabe que no tendrá otra oportunidad (vamos, que el animalet no es tonto) y en 4 milisegundos (a ojo de buen cubero) ha realizado (tiempo pasado pero reciente) todas las operaciones mecánico-fisológicas oportunas (es decir, se ha meao en los zapatos).

¿Desmayo? (primero de los ejercicios aprendido en el bachillerato de élite) No. Todavía falta una secuencia. Porque detrás del perro, se oye una voz, la voz de su amo (sello discográfico de la Compañía del Gramófono Sociedad Anónima Española, adoptado de la original francesa) que le dice: “lo siento, señorita, es que el animal venía mu apurao" (como si este can, primo lejano de Nipper no supiera lo que son unos Manolos).

Casi fin de la escena. (¿Ahora viene el desmayo? Pues no) Temblando como si hubiera escapado del ataque de un león, vuelve ella sobre sus pasos (que ahora hacían chof, chof). Había sido (tiempo muy pretérito, perfectivo) el primer día que salía a la calle a pie (normalmente, sale ya de casa montada en el Rolls Royce Phantom Drophead Coupé, de tropecientosmil euros).

Ahora sí, fin del drama (porque a todo esto, lo ocurrido hasta aquí ha sido un drama, por si Vds. no lo han percibido).

Mala suerte. Aciago día. Si lo sé no salgo. El can de los Manolos. Las ricas también lloran. En África se mueren de hambre. D. Perro de la Meada…. (elijan vuesas mercedes el título más adecuado y buen fin de semana, o lo que queda de él)

viernes 23 de octubre de 2009

EL DOMADOR DE EMOCIONES


Llevaba tiempo ansiando ver a ése famoso domador de emociones, a ése encantador de vacíos que repartía magia gratis. Sólo lo conocía de referencias, de comentarios en armoniosas tertulias con gentes que hablaban maravillas de sus actuaciones, en vivo y en directo, en este circo de Sol.

Lo imaginaba, en un día de 13 lunas, saliendo a la pista montado en un unicornio azul, con una capa blanca que cubría su transparente bañador de espuma, su pelo caracoleado peinado con ecuatoriana raya de hemisferios y perfumado con sabor a mar.

Desmontaba en el centro de la arena y empuñaba con fuerza su látigo de horizontes para amansar feroces tormentas y después se lanzaba, sin miedo al vértigo, a meter la cabeza entre sus húmedas fauces.

Todos los días antes de acostarse miraba las noticias de teleuniverso con la esperanza de conocer dónde y cuándo actuaba su héroe .Se sentaba en el suelo probando diferentes posturas, que en ocasiones rayaban el masoquismo, para intentar escuchar mejor. Pero las silenciosas y brillantes estrellas presentadoras de noche hablaban tan bajito, que hasta las palomitas que comían sus pensamientos distorsionaban los susurros y no había forma de enterarse de nada.

Ya de madrugada recogía, una vez más, sus michelines doloridos por terrenos kamasutras, les daba una fuerte friega para continuar viendo las estrellas y se metía en la cama para visualizar a su seductor artista entre sueños…allí, le hacía el amor con equilibrada locura.

jueves 22 de octubre de 2009

Tots els ocells del món


Per Raquel Casas



TOTS ELS OCELLS DEL MÓN

No t’amoïnis,

no fugis, no cridis,

no ploris si descobreixes

que amb el pas del temps

no has escrit res més que silencis.


A fora t’esperen

tots els ocells del món.


**

miércoles 21 de octubre de 2009

Caudal

Por José G. Obrero

Hoy doy gracias por esta calma en el tórax y en la superficie del océano: gracias.
Te he encontrado en el punto más alejado de todo cauce fluvial sobre el asfalto
allá donde la luz de algún taxi proyecta al perro que come vorazmente camisetas.
Tú (me cuentas) eres la planta teñida en medio de la tundra que no busca el salitre.
Te ríes, siempre te ríes como si la luna espolvorease carcajadas desde un ventilador:
coreografía ensayada de plumas de oca esculpiéndote despacio la mirada en almíbar.
Te abrazo para escuchar el crujido de tus huesos sentirlos clavados en mi abdomen,
y porque a esta distancia escapo de los toldos y dejo que la noche me dé alcance
como una navajera que está pasando frío.

También hay un caudal lejos del agua.

martes 20 de octubre de 2009

Epirea Malva


De difícil clasificación para los científicos, esta planta de origen euroasiático fue descrita por Dioscórides como la más extraordinaria del reino vegetal. De tallo múltiple, raíces aéreas y hojas lobuladas (3 peciolos y un unicornio) tiene la más irregular de todas las floraciones.

De existencia discreta los humanos sólo llegan a percibirla por azar en ese momento único de floración, cuando las flores de pétalos malva tiñen el agua del río Epirea en cuyo lecho crece. Al ser una planta acuática no cuenta con la ayuda de insectos para reproducirse, pero la corriente alterna del río Epirea proporciona un medio de transporte ideal para su plancton-polen de color malva. El hecho de que la planta no haya colonizado el estuario del río ni las partes bajas hace pensar que la Epirea sólo pueda crecer a más de 2000 metros de altitud, con una temperatura cercana a los cero grados y con una pureza del agua que ya querría para sí el agua de Vichy.

De entre todas sus rarezas, sin embargo, la más llamativa es su forma de germinación. Una vez fecundada la Epirea Malva deja caer unas semillas que la corriente arrastra hasta el estanque Vulva, paraíso natural donde existe el único pez vegetariano del reino animal, el Barbo Lampiño, cuya nutrición se basa en algas, musgo y excepcionalmente en semillas Malva. La vida del Barbo Lampiño es plácida porque en el estanque Vulva no existen depredadores, en cuanto a los humanos, acostumbrados a pescar con moscas o lombrices, no han conocido jamás la carne de este pez de aspecto dormido que puede llegar a vivir 300 años si no llegan a probar la semilla Malva. Los Barbos Lampiños que la prueban experimentan varias transformaciones. Para empezar les crece el bigote con el consiguiente rechazo de sus congéneres que no aprecian en absoluto los cambios. En esta etapa los Barbos abandonarán la placidez de su hogar entre juncos y narcisos y buscarán la salida a un mundo demasiado perfecto como es el estanque Vulva. Aquellos que toman la corriente descendiente del río Epirea desaparecen sin que se sepa nada remarcable de sus vidas. El eminente botanista Iulius Cortázar los identificó como Famas (o anticronopios) en la desembocadura del río Epirea, y de ahí extendidos por las costas del mundo entero dedicados a comprar casas pareadas con jardín y piscina antes de convertirse en líquenes y/o fósiles bebientes. En cuanto a los otros, los Barbos que decidieron remontar las aguas del río Epirea con la semilla Malva en sus entrañas encontraron la muerte (según la cultura barbilampiña) o “la otra vida”, una vida alternativa sin televisión por cable.

La semilla Malva germina en el interior del Barbo ocupando su sistema nervioso causándole jaqueca y en algunos casos indicios de esquizofrenia. Poco después, cuando el tallo inmoviliza la espina dorsal del Barbo los primeros brotes le salen por el bigote y las raíces empiezan a estratificarse a través de las escamas, es entonces cuando el Barbo comienza a metamorfosearse en lo que Tolkien denominó Bárbol, fase embrionaria de una nueva Epirea Malva. En su etapa de maduración el Bárbol olvida su militancia extremista vegetariana y acepta comer perdices submarinas en compañía de su amor la Epirea Malva.

Para saber más: “Libro de las cosas que no existen a no ser que sí y yo no me haya enterado” Pancrêas Larson.

lunes 19 de octubre de 2009

De oficio feliz y punto

Y nada será tuyo, salvo un ir hacia donde no hay dónde.
Alejandra Pizarnik

Si escrivíssim una història
amb totes les coses que hem viscut i oblidat,
ens semblaria que parlem d’una altra persona.

Judith Pujadó

Con mi agradecimiento a G. Wiener,
que dio con la fórmula exacta para mi polígono sin nombre.

Gracias también a P. Casariego,
por la belleza macabra de sus versos.

Y por supuesto a José, que me permitió el lujo
de llegar a descubrirle.
Por Ester Astudillo
En mi caja bucanera
guardé como en una chistera
pero al revés,
que no se fuera:
un jardín y su azotea,
un pendiente sin marido,
papel secante con aguas,
crisantemos de ciudad.

Se quedó el cofre pequeño
para el colibrí pasmado,
los cristales de otras risas,
lenguas de mercromina
a modo de carmín de labios,
compactos polvos de nácar,
el catálogo de charcos
de los hijos de las flores.
Aquel día descorché un arca
y estuché su ola de espuma.

¡Yo no quería ser maga!
Sólo bailar en la playa
del hondo envés de la luna,
cultivar puñales romos
para jugar a ser mala,
afilar lápices rotos
y clavármelos muy adentro
y espiar después de quietos
por ver si mi sangre era roja.

Botones deshojados, ciclos
rodaron a mi margen,
uñas perla ataúd:

tengo aún de oficio
vouyeur
y el tajo acordonado de un arca
forrada malvasí
que no cierra.

domingo 18 de octubre de 2009

SONETO




DE LA SIESTA INTERRUMPIDA POR CAUSA DE LAS COMPAÑIAS DE TELEFONÍA CUANDO REALIZAN LLAMADAS A LAS CUATRO DE LA TARDE.


Estando yo en mi cama sosegado,
haciendo horas extras con Morfeo
doblan las cuatro en punto y como un reo
a la siesta tributo rindo, echado.

Y en el álgido punto de mi estado,
una llamada rompe mi paseo
por los sueños, sin más para un sondeo
que a mi número en suerte le ha tocado.

Sea Orange o sea Vodafone,
olvido el protocolo al responder
y cuelgo sin apenas dilación.

Injuriando improperios por doquier,
maldigo mi fortuna con tesón:
otra siesta me acaban de joder.


(Dedicado a tod@s aquell@s que aman el arte de la siesta)

viernes 16 de octubre de 2009

Suplantación: mi vida sin mí



Queridos compas: Mercè hoy no puede estar con nosotros y quizás esté un tiempo ausente. Parece ser que la buena racha es omnipresente y ubicua, como dios, y que se extiende a los más recónditos parajes del alma y la anatomía humanas. Así que en solidaridad con ella, y abundando en lo bueno y saleroso de la semana, voy a publicar un poema mío en contribución a la alegría de la huerta en que nos estamos convirtiendo, pero teniendo a Mercè in mente.


Por Ester Astudillo













Estuve.
Fui
óvulo fecundado
y latiente,
adherido,
crédulo
de sus ganas.

El túnel
me dio el oxígeno,
el color,
alimento sólido,
necesidades.

Las agujas
marcaron
biorritmos,
mi exacta tasa
de masa corporal,
dioptrías
amén de otras
deformidades.

Y el vacío
me asió,
tibio
amante monógamo,
corazón de plomo,
miembro priápico.

Espesa música
de un logro,
el güisqui,
un catamarán,
la idea
de un beso,
turbulencias nocturnas.

De día caída libre,
obsidiana insomne,
dilatado espectáculo
de disparates.

Eso,
y saber
que mañana
el fundido en negro
será la coda que dance
sobre mis gafas.

© copyright del título correspondiente a la película homónima de Isabel Coixet Mi vida sin mí (2003).

jueves 15 de octubre de 2009

Heathcliff


Por Raquel Casas


Me resultaba muy difícil explicarle quién era Heathcliff. Aun así lo hice lo mejor que supe.
Heathcliff fue el primer metrosexual, aunque para no ser reconocido y señalado como tal, ya que no lo hubieran entendido en el s.XIX, se disfrazaba de gitano andrajoso y se esforzaba en ser muy mal educado a todas horas.
Cathy descubrió la realidad de su carácter el día en que se lo encontró llorando desconsoladamente porque una de sus hermosas uñas se había partido. A partir de entonces corretearon juntos por el bosque día y noche y se hicieron inseparables. De vez en cuando ella le hacía sentarse en una roca y ponerse de perfil, pose ideal para salir mejor en las fotos.
Pasaron años coqueteando, aunque ella le parecía demasiado ruda e indomable, una machorra, vamos. En cambio él fue desarrollando su lado femenino en privado y su lado más bruto en público. Hasta que un día le anunció a su compañera de juegos que se marchaba a dar una vuelta por los inhóspitos pueblos ingleses a ver si conseguía encontrarse a sí mismo.
Cathy lo aceptó y se dedicó a coquetear con otros, con muchos, con todos. En el fondo ella prefería ser la protagonista de La invasión de los ultracuerpos.


**

miércoles 14 de octubre de 2009

Pero está oscuro

Por José G. Obrero


Se cierra una puerta y se cierra otra y otra.
Y el puente levadizo del castillo se cierra
y el agujero en la alambrada se cierra
como si fuese un tejido. Desolladuras
con polvos de sulfatiazol y soplo.
La única escotilla abierta se cierra
Sólo queda el mareo, este vaivén helado.
(Hay más peces en el mar pero está oscuro)
Dios aprieta hasta hacerte toser y sigue.

Tiene un tapón de cera.

martes 13 de octubre de 2009

Postelegía

Por Carlos Rull

Y tú te irás, y se quedarán los cuervos graznando, flores de plumas negras. Como las del sombrero absurdo y enternecedor que llevabas aquel carnaval en que visitamos Italia y aprendimos el tacto del humo y la danza de las sábanas.

Y te irás. Fantasma entre las sombras, sombra entre la lluvia. Como las gotas de limón con que adornabas los gin tonic o el aceite de té con que nos derramábamos hacia el deseo, te deslizarás lejos de mí.

Y tú te irás, y se quedarán los árboles mudos de este pétreo páramo. Te llevarás contigo las hojas del calendario, las agendas de caricias, los mapas de risas, y me dejarás en los huesos, calvo de asombro, mudo de olvido, blanco de pena.

Y tú te irás, y yo me quedaré solo, sin sombrero, sin gin tonic y sin mapas, bajo esta lápida gélida en la que ahora depositas un ramillete de lágrimas.

lunes 12 de octubre de 2009

Retórica


Por Ester Astudillo


En mi capilla pequeña.
En mi abrazo maniquí.
En la leyenda sin príncipe.
En mi albedrío azul, yo te tengo.

En mis horas cuarteadas.
En mi altocúmulo gris.
En mi espasmo sin dueño.
En el frío bemol de ciudad, te tengo.

Te tengo en mi crisálida quieta.
En el bies de mi huella convexa.
En el mar calvo y senil
de mi ventana diaria.

Te tengo en la china que acierta en mí
a ras de suelo en cada calle.

En el vacío estrecho
que vela mi extrarradio.

Como una ausencia viajera,
en la espada doblada del mundo,
en cada rincón de arena abatida.

¿En qué nimbo andas tú,
que ignoras que te debes sólo
al roto ahorcado de mis besos?

domingo 11 de octubre de 2009

Para mis queridos alumnos/as.

Por Rufino Pérez




Inferencias y presuposiciones. 2º de Bachillerato. Ejercicio resuelto y apuntes para una clase.

Cuando X dice: Ayer estaba hecho/a polvo y hoy me noto un poco más recompuesto/a. Explique dicha oración desde el punto de vista de las presuposiciones e inferencias que se encuentran en el enunciado de la misma.

Inferencias: a) mañana X puede estar ya totalmente hecho, o bien en camino de hacerse.

Presuposiciones: 1. X cree en la línea del tiempo como secuencia progresiva
2. X está hecho de un material extraño que permite su recomposición desde las partículas más reducidas.
3. X es capaz de tener percepciones de sí mismo.
4. X tiene un pegamento recomponedor.
5. X es un poco plasta porque podría haber utilizado expresiones como:”Ayer estaba hecho/a mierda // tirao por los suelos.. y hoy estoy mejor”, y no tanta retórica de “me noto un poco más recompuesto”. ¿O no? Las cosas claras, hombre/mujer. Seguro que X es de ésos/ésas que hablan y les parece que por llenar la frase quedan mejor y se les entiende más. Pues no, al pan, pan y al vino, vino. (Perdón por extenderme en la presuposición, pero es que a los estudiantes nos llevan de p. culo con tanto rollo).

A propósito, ahora se me ocurre otra inferencia (la pongo a continuación con asterisco para no tachar todo)

b) X se encuentra hoy mejor que ayer (vaya tontería de inferencia).

Y ahora que lo miro, algunas de las presuposiciones me parecen inferencias. Joder qué lío. Bueno, yo lo dejo así, que bastante me he comido el tarro ya y si mañana me toca corregir, ya veremos.

PD. Esto no es una carta, pero se me acaba de ocurrir: “señor/señora X, póngale un poco más de pegamento recomponedor y no se olvide de dejar una abertura en la boca cuando llegue a esa zona, es decir, píntese una sonrisa hombre/mujer. Ciao, molécula, me voy al cine, que hoy he quedao.

Suya affma.

YO

sábado 10 de octubre de 2009

INVITACIÓN A LA PRESENTACIÓN DE EBRO 1938 EN BARCELONA




El próximo viernes 16 de octubre de 2009 se presenta EBRO 1938.



Lugar: Librería Bertrand (Rambla de Cataluña, 37)

Hora: 19.30

Presentador: Luis Vea García



¡¡¡Estáis tod@s invitad@s!!!




http://www.nowtilus.com/pags.php?d=c5a3f47d5501473b4a0927354a11a756O1O1170


Aquí os dejo entrevista publicada en Letras (Fuengirola)/ nº15 /año 09/ octubre/ http://www.alvaeno.com/letras.htm Página 8


Entrevista a Rubén García cebollero, autor de Ebro 1938 Por Salvador Moreno Valencia
Hace unos años paseando por la orilla del Ebro a su paso por Zaragoza, me llamó la atención un hombre sentado con los pies hacia el río en uno de los puentes que atraviesan el curso del mismo. Era un puente moderno, de esos que parecen mantis religiosas dispuestas a devorar a sus machos tras la cópula. Me acerqué y en tono irónico le dije que no se tirara, que si tenía intención de suicidarse lo hiciera en otro lugar, o al menos esperase a que yo no estuviera presente. El tipo sonrío y me miró con suspicacia, y dijo que no pretendía acabar con su vida, pero que sí quería escribir sobre La Batalla del Ebro que a lo peor, dijo, es incluso más grave que el suicidio, escribirla, aclaró. En unos instantes estuvo de pie delante de mí. Un hombre alto, fuerte, con facciones bien armonizadas,ojos oscuros, tez morena… Podría ser este encabezamiento real, pero no lo es, sí lo es, sin embargo, el hombre que en él se describe, Rubén García Cebollero, un escritor natural de Vilanova i la Geltrú, y que tiene en su haber algunas menciones y premios tanto de novela como de poesía. Y para saber algo más sobre él, sobre el hombre, sobre el escritor, sobre su obra voy a hacerle unas preguntas. No se llamen a engaño, esta entrevista es vía e‐mail, aunque podíamos haberla realizado, por ejemplo en el Castillo de Miravet a cuyos pies tomó Robert Capa la foto de los soldados cruzando el Ebro.
Salvador Moreno Valencia: ¡Hola Rubén! Tu novela Ebro 1938 se presentará en octubre, pero llevas todo el verano con la promoción, ¿el tema de la guerra civil ha sido un buen filón para los escritores en estos últimos años?
Rubén García Cebollero: En plena guerra civil ya se escribieron grandes obras, como Valor y miedo, de Arturo Barea, o los cuentos de Rodoreda, o las crónicas de Hemingway, y desde entonces si se ha tratado la guerra civil es por muchos motivos,pero en mi caso no pensaba en filones ni en promocionar nada, sino en contar la historia de una batalla que marcó muchas vidas, y en la que confluyeron muchas emociones, ideas y esperanzas.
SMV: ¿Un homenaje a aquellos hombres y mujeres que lucharon en ella?
RUGAC: Es un homenaje a quienes lucharon en ella, y a quienes la padecieron, fueran del bando que fueran, y esperaran lo que esperaran de la guerra. Necesitaba comprender el odio que rebosa la guerra civil y que, por desgracia, causó heridas de difícil cauterización.
SMV: Para escribir la novela has debido investigar mucho, ¿cuánto tiempo te llevó escribirla?
RUGAC: Empecé en 1998 y, tras varias versiones, la presenté al Premio Planeta en 2004, donde fue finalista. No acababa de estar satisfecho y la estuve revisando hasta el 2008. Como decía Borges, los textos a veces no se terminan, se abandonan. Esta novela es un texto sensible, que iba más allá del corazón o de los números, y que representaba mucho más que otras obras que he escrito. La investigación con bibliotecas, lecturas, librerías de viejo, entrevistas, películas, documentales, canciones y demás ha sido una parte de mi vida, y lo sigue siendo, que espero sirva para preservar algo de la memoria histórica en favor de la paz.
SMV: ¿Hay algún motivo especial que te haya llevado a escribir sobre La Batalla del Ebro, a parte del histórico?
RUGAC: Sí, lo explicaba en ebro1938.blogspot.com, y la idea nació en 1998, en el 60 aniversario del paso del Ebro, al recordar una historia del bisabuelo, que combatió allí, que mi padre me explicaba. Algo sencillo: no podían fumar por las noches, porque el punto de luz del cigarrillo, en las trincheras, servía al enemigo para apuntar, disparar y matar. Era una estúpida forma de morir, y una muestra del odio que lo cegó todo.
SMV: ¿Son héroes o mártires los protagonistas de Ebro 1938?
RUGAC: Ni una cosa ni la otra. Y ambas cosas a su modo. En toda guerra hay actos heroicos, y en toda guerra hay mártires. Los protagonistas son personas de papel, o personajes de carne y hueso, según se mire que interactúan en un plano histórico real, y en un tiempo concreto, pero proyectado hacia el futuro, hacia la paz, y hacia el respeto.
SMV: Cuando se escucha Ebro, se suele relacionar con Zaragoza, por desconocimiento, evidentemente, de las tierras por las que cursa el río, ¿cómo es el Ebro que tú conoces?
RUGAC: El Ebro que conozco incluye también Zaragoza. De hecho hay un recurso técnico que proviene de la obra “Zaragoza”, de Galdós, y que venía a ser el reflejo de lo que el río provoca en mí: el Ebro somos todos. Cada vez que cruzo el Ebro, sea por el puente que sea, o en barcaza, no es lo que conozco sino lo que siento lo que cuenta, lo que respeto, lo que impresiona. Me siento como el viejo en el puente del cuento de Hemingway.
SMV: En 2004 fuiste finalista del premio Planeta de novela con La batalla de la Tierra Alta, bajo el título de Frente del Ebro 1938, ¿por qué dejas pasar tanto tiempo para que la novela sea editada?
RUGAC: Editar para mí no es tan importante como escribir. No escribo para ganarme la vida, así que el tiempo es relativo en la carrera literaria. Empecé a guardar parte de lo que escribía a los catorce, y nunca me he puesto fechas, aunque sí previsiones. Ahora, por ejemplo, estoy acabando una trilogía sobre almogávares, y pronto se publicará la primera de las tres novelas. Con EBRO 1938, en su momento, otras editoriales pudieron publicarla, aunque no les interesó, y a mí no me interesaba cambiar la historia para hacerla más comercial. Siempre he preferido ser fiel al respeto que cada obra merece. Hoy en día, en la estela de las “operaciones triunfo” y demás parece que el tesón, la paciencia y el esfuerzo no cuenten, pero la naturaleza sabe que todo tiene su ritmo, su porqué y su momento.
SMV: Escribes desde los catorce años, ¿eres un intelectual precoz?
RUGAC: Más que precoz diría tenaz, y más que intelectual, inquieto, curioso e inconformista.
SMV: ¿Entenderías el mundo si no escribieras?
RUGAC: Escribimos para entenderlo pero el mundo si no escribiera, para mí no sería el mundo. Escribir es manera de mezclar el conocimiento y la comunicación para, al menos, intentar desvelar algún misterio, algún atisbo, alguna razón que nos permita ser mejores, vivir mejor, o hallar un mínimo consuelo ante la muerte.
SMV: ¿Actor en los ratos de ocio?
RUGAC: Sí, de cortos y de teatro (Katharsis Teatre) pero más por amistad que por vocación. Uno debe ser el primero en reconocer qué se le da bien, y qué no, y debí perderme algunas clases de ocio de Barrio Sésamo, así que supongo que debo ser uno de los peores actores, sino el peor, que conozco. Lo que pasa es que, rodeado de buenas actrices, como es el caso, cuesta mucho que se note.
SMV: ¿Con cuál personaje de Blade Runner te identificas?
RUGAC: Uff… menuda pregunta. Si hay que optar entre ser un replicante o un humano, prefiero ser el personaje de Deckard (Harrison Ford) aunque la frase que más me gusta es la de Roy, antes de morir.
SMV: ¿Harry el sucio?
RUGAC: Clint Eastwood es un excelente actor, con algunas películas no tan buenas, pero si tengo que escoger entre sus trabajos antes que Harry prefiero a Josey Wales (El fuera de la ley) en la guerra civil americana.
SMV: ¿Qué harías para acabar con las diferencias sociales?
RUCAG: Hacerme presidente del gobierno, pero no sé quién me convencería porque, por desgracia, sabría bien qué hacer y, por desgracia, quienes suelen acabar mandando no son nunca quienes deberían, sino quienes parecen los mejores entre los menos malos. He estudiado Derecho, Humanidades y aún he de acabar Publicidad y Relaciones Públicas, y seguir estudiando y escribiendo, si puedo, pero las diferencias sociales no pueden acabar por una única persona, sino porque un líder consiga aglutinar un cambio de mentalidad y que valores en teoría buenos, por ejemplo, los cristianos, los marxistas, los éticos se impongan a partir de la sociedad y no al revés.
SMV: Volvamos a Ebro 1938, ¿qué esperas del lector ante una novela histórica como esta?
RUCAG: Espero que el lector busque algo diferente, que quiera leer una sucesión de historias dentro de la historia, que quiera saber, vivir o desvelar algo en lo más profundo de su ser que lo lleve a entender mejor lo incomprensibles que son las guerras, que siempre estamos en manos de una minoría a la que nada interesa la mayoría, y que sólo se vive el tiempo que se ama.
SMV: ¿Eres un apasionado de la literatura histórica?
RUCAG: Soy un apasionado de la literatura, en todos sus géneros. Desde la poesía, para la que nunca suelen correr los buenos tiempos, pero que es la cuna de nuestra civilización occidental, hasta la microficción, el relato y la novela. Como es natural, me apasiona la literatura histórica que, según en manos de quien, puede ser más o menos histórica, y más o menos literaria, y por eso estoy redactando unos apuntes de novela histórica con la opinión de otros/as escritores/as, a los que debo agradecer su generosa colaboración, la experiencia y la buena acogida.
SMV: Rubén te doy las gracias en mi nombre y en el de Letras (Fuengirola), por tu amabilidad al prestarte a responder estas preguntas, te deseo lo mejor con tu libro Ebro 1938, que espero leer con pasión. Una última pregunta, ¿eres de los que nunca se rinden?
RUCAG: Sin duda: soy de los que nunca se rinden. De los que saben que todos morimos, pero que la forma en que lo hacemos nunca dice lo mismo. Y que recuerda a Baroja (si quieres hacer algo en la vida no creas en la palabra imposible), a Cela (el que resiste gana), a Rodoreda (la vida está en los detalles), y a tantos otros para seguir alentando obras literarias que piensen más en el/la lector/a que en las cifras, las fotos y las ventas. Gracias por vuestro interés, y ojalá disfrutéis tanto la lectura de EBRO 1938 como disfruté yo creándola, recreándola y sintiéndola.

viernes 9 de octubre de 2009

EL KARACOJONES



Dedicada a Ester con mi agradecimiento por enseñarme a mostrarme sin complejos. http://www.youtube.com/watch?v=QWyneGwJGJM

Aún recuerdo con odio, al maldito machacador de puntos negros. A ese presunto profesor de música, que en un duelo de pentagrama, mató mi espontaneidad, mi libertad de cantar y me rellenó de compases a destiempo, de clásicas inseguridades.

Había conseguido sobrevivir al hit- pareid del momento: el cara al sol, al que sacaba favorecedores cuernos de gorgoritos patrióticos, a las cinco flechas sobre el corazón, me clavé una estaca de LLach, entre pasodobles de grises coros que tocaban las maracas.

Incluso conocí la gloria, en festivales pascueros de instituto, cantando a capela y con dos pechos, que apuntaban alto, el superstar del Camilo. Lógicamente, en el papel de pecadora arrepentida…las lágrimas ahorraban letras censuradas y se me perdonaba entre aplausos, que puteara la canción, en vez de tirarme piedras.

Pero mi pasión cantora, mi alma folclórico- flamenquita, fue herida ya con DNI, y no “Francamente”, por un impresentable presentador de melodiosas angustias, por un sádico de los bemoles que a golpes de batuta nos hacía cantar, a los mártires del magisterio, obligados karaokes con letras , nunca mejor dicho “confusas”, mientras repartía medidas bofetadas a diestro y siniestro.

Para navegar por esas partituras con esclavas negras y trata de blancas aprendí el lenguaje de los besugos y, a falta de dotes para cantos de sirena, abría y cerraba la boca, movía las agallas para no acojonarme ante esas claves que, para mí, eran de todo menos de sol y esperaba impaciente, que el olor de sobaco propio y ajeno, me anestesiara del miedo a ser descubierta por ese tiburón de flauta dulce.

Pero siempre lo hacía: siempre. Como buen depredador encontraba el rastro de mis silencios, mi mirada submarina y me enseñaba su hilera de armoniosos dientes, antes de convertirme en carnaza, antes de triturarme ante un público traidor, que se sentía aliviado al ver que yo era la presa escogida.

Me arrastraba hacia el piano que, aún tapado, palpitaba a ritmo de
metrónomo amenazando con ininteligibles alfabetos, cual desvencijada muñeca vestida de partitura azul, y allí, con soles feos, iba derritiendo la mejor de las músicas: la autoestima.

PD) Que te folle un pez …

jueves 8 de octubre de 2009

Suzuki


Per Raquel Casas


Suzuki llegó tarde, como siempre, y yo estaba cansada de esperarla, así que le dije que pagara ella la cuenta de lo que me había tomado mientras llegaba. Sacó unas monedas y las dejó sobre la barra del bar. Enseguida nos marchamos, pero no fuimos a clase, nos dirigimos al parque a fumar. Yo le había robado un par de cigarrillos a mi madre y ella acababa de comprarle marihuana a un amigo de su hermano. Buscamos un escondite para fumar. Esa tarde decidimos no ir a clase, pero nuestros uniformes nos delataban.

Nos escondimos detrás del árbol de siempre y nos tumbamos sobre la hierba. Cerramos los ojos y nos cogimos la mano para comprobar que estábamos allí antes de contar las nubes. Una, dos, tres…, hoy no va a llover. Una, dos, tres caladas. Una, dos…, muchas hojas en los árboles. Entonces me giré para contarle las pestañas pero advertí que no se le veían. Suzuki tenía esos ojos rasgados que no comprendía. Me gustaba mirarlos, meterle el dedo dentro y reírme, quizá era efecto de lo que fumábamos. Pero ese día no me apetecía hurgarle los lagrimales, sólo sentía una tristeza infinita cuando el viento le golpeaba los párpados para intentar abrirlos. Suzuki, abre los ojos antes de que se pierdan.


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miércoles 7 de octubre de 2009

PEZ REMOTO

Por José G. Obrero


Sólo vine a ver el jardín donde alguien moría por culpa de algo que no pasó o de alguien que no vino
Alejandra Pizarnik
¿Son bonitos mis ojos? ¿Y son verdes?
Le miento así con preguntas de nácar.
Me divierte, pequeña, gota de un bosque
talado, ver como tu cuerpo crece
con el descubrimiento, tiembla tu voz.
Y qué me importan mis colores
si quiero que me pintes, pez remoto.
Si quiero que te quedes, que te quedes
muy quieta, no quiero que te mueras
aunque sea la manera, la única manera
de que no te deshagas en la próxima ola.

martes 6 de octubre de 2009

La mierda de Manzoni estalla


Sucedió ayer, el vigilante nocturno del Museo Istmo de Copenhague escuchó una detonación en la sala 3. Armado con una linterna se acercó al lugar de los hechos y descubrió que la obra de Manzoni había estallado. Se trata ni más ni menos de la “Mierda de Artista” envasada al vacío, la polémica obra que Manzoni presentó en la Gallería Pescetto, de Albisola Marina en el año 1961. Provocador como Duchamp en 1917 cuando presentó su “Fuente-Urinario” en una exposición, Manzoni había envasado sus propias heces comercializándolas en serie como si se tratara de la sopa Campbell que Warhol llevó a la fama. Al margen de la evidente controversia suscitada en el momento, hubo voces que se preguntaron sobre la verdadera naturaleza de las heces envasadas. ¿Era realmente la defecación del artista lo que se encontraba dentro de aquellos botes? ¿Contenían deposiciones verdaderamente? De ser así, al cabo de un tiempo los gases despedidos por los excrementos deberían ejercer tal presión sobre el embase que podría hacerlo estallar. El suceso acaecido ayer noche en el Museo Istmo de Copenhague resuelve esta incógnita: Manzoni no mentía, ahora sólo falta saber si eran verdaderamente suyas las deposiciones o si se sirvió de algún ayudante.

Entrevistado por este blog el director del Museo Istmo de Copenhague hace un llamamiento a los coleccionistas privados que estén en posesión de un ejemplar de la obra de Manzoni para que extremen las medidas de seguridad alrededor de la misma, sobre todo si hay niños en la casa.

7voces: ¿Acaso el alcance de la explosión puede ser peligrosa?

Director: “La urna que contenía la obra de Manzoni no ha sido destruida, es cierto, pero ha de pensar que las urnas del museo son concebidas para resistir un ataque en caso de intento de robo. No sabemos cómo afectaría el alcance de una deflagración tal sobre una persona si ésta si encontrase cerca, digamos admirando la obra.”

7voces: ¿Qué han hecho con el embase, es decir, con lo que queda de él y su contenido?

Director: “Hubo cierta discusión en el departamento de restauración del museo. Había partidarios de reconstruir el embase y depositar los restos en su interior, pero finalmente lo hemos dejado tal como quedó tras la explosión. La urna es hermética así que no se sienten los efluvios en la sala. El visitante podrá admirar lo que queda de la obra de Manzoni como si fuera un work in progress.“

Piero della Castagna, reportero de 7 voces en Copenhague

domingo 4 de octubre de 2009

Beijing

video

By/Per Ester Astudillo

Beijing is as good
A name as any.
I don’t tire to remind myself
And yes, I sometimes consent.

Once I knew it as Pekín.
It still comes back like that
When I see the cover of my
Ever first paperback,
De Pe a Pa, by Futoransky,
Published 1986, Barcelona.

Such a full family name, the author’s!,
Echoing to the brim of untamed possibilities,
Would-be love-affairs,
Wishlist cities hiding unawares
In the tangled order of geography.

Later I was told to regard its innuendos, though,
Merely as the ghostly trail of a verb tense.
Can’t remember who or what
Made me change my mind,
Not even when.
Just that I was obdurate
And kept infatuated for long
With the suggestive ring of the exotic
Eastern-Europe sounding
Hispanic name.

I save the capital niche in the bookcase
Of my reading room
And dress it daily like a shrine;
That’s the home for my first
Literary true lover.

Beijing és un nom
tan digne com qualsevol altre.

M’ho dic sens parar,
i a dies m’ho crec i tot.

Una vegada el vaig conèixer
per Pekín.

Encara em torna així
quan veig la coberta
de la meva primera novel·la,
De Pe a Pa, de Futoransky,
any de publicació 1986, Barcelona.

Quin atreviment, l'autora,
espècimen de nissaga tal!:
tot ecos d’indòmites realitats,

d’etèries històries d’amor,
de ciutats per a una llista de noces,
perdudes d’amagatotis
en l'ordre embullat d’un mapa!

Després m’advertiren que millor
si em mirava aquelles intuïcions
només com a cues espectrals
d’un temps verbal i prou.

No recordo qui o què
em va fer desistir,
ni quan.

Sols que m’hi vaig oposar,
encapritxada del dring suggeridor

d’aquell llinatge,
mescla de timbres hispànics
i euroorientals.

Reservo el nínxol principal
en la llibreria de l’estudi

i el llustro a diari com un panteó.

És on reposa el meu literari
i veraç primer amant.

Esta semana de la vuelta al cole me ha traído gratos recuerdos. Empezaba el curso de 1991. Allà cuando todavía era inocente y empezaba a descubrir la poesía, me inscribí a mi primer concurso, un concurso local. Era un concurso de poesía para niños y cuando me dieron el primer premio, aquella situación sin aparente trascendencia poética, se convirtió radicalmente en trascendental para mí. Querría compartir con vosotros aquel, mi primer poema premiado, que hizo aquel inicio de curso uno de los momentos más entrañables de mi, hasta ahora, historia personal (es un romance que ahora releo y si no otra cosa, me resulta muy nostálgico):






ROMANCE DE LA LUNA Y LA NIÑA


La noche vestía estrellas
en su traje de carbón.
Como una azucena blanca
la luna se hallaba en flor,
y mientras todo dormía
a la espera del albor
la niña de porcelana
cada noche en su balcón
alzaba su voz de seda
buscando a la luna en flor
(lágrimas de fría escarcha
en sus ojos de limón):

-¡Ay luna, lunita llena
mi pecho quiere un amor!
¿Por qué en mi alma no brillan
nubecitas de algodón?
¡Ay luna, lunita blanca
tengo gris el corazón!

La luna de miel y nata
que escuchaba su canción
bajó del cielo estrellado
y en sus brazos se posó.
Una voz de terciopelo
bajo la noche se oyó:

- Ya no llores, niña mía,
que es tu llanto mi dolor;
cierra tus ojos de crema
que yo te daré mi amor.

La niña cerró los ojos
y al momento los abrió,
ojos verdes la miraban
llenos de dulce pasión
y con sus labios de fresa
un príncipe la besó.

Quedó la noche sin luna,
en silencio se quedó,
por ofrecer a una niña
un beso blanco de amor.

sábado 3 de octubre de 2009

De profesores y profesoras




Por Rubén García Cebollero

Volver la vista atrás es bueno a veces, cantaba una canción años atrás. Y quizá sea cierto cuando, por sugerencia de la semana temática, me pongo a recordar a profesores y profesoras, comapañeros y compañeras, e historias y momentos que me llevan, reincidente, desde la escuela a la universidad.

Se da la circunstancia que, además, alguna vez me he puesto en el lugar contrario. Es decir, en la experiencia de dar clases. De ahí que, añadiendo que muchas de las voces de este blog lo son, mi revisión no pueda ser más que muy positiva.

No quiero personalizar en una persona, o en un único recuerdo. Así que haré un breve repaso de sensaciones varias. Ya sea por la Fuster, donde, sin quererlo me convertí en poeta, o por el Blancafort, donde en segundo del instituto me convertí en novelista sin saberlo.

Tuve la suerte de pasar por el Alpe de Gran Vía el año que lo cerraron, y cuando llegó la facultad, Derecho, la UAB quedó para siempre tatuada entre las mejores épocas de mi vida. Después, con el trabajo todo es más complicado, he seguido en la UOC, estudiando, pero al margen de los recuerdos oficiales, casi añadiría los de otros estudios más personales.

Tuve la suerte, por insistencia paterna, de viajar a Londres con apenas 14 años, y con 15, y a Estados Unidos, con 16. Todo suma en cuanto a formación, y de la misma manera diría que dar clases es también recibirlas, y que el trabajo es otra forma de educar, o de ser educado.


Sería ocioso repetir los nombres de tantos profesores, y tantas profesores, lo mismo que amistades que me han hecho ser como soy, por fortuna, y que me han enseñado a intentar ser mejor, que sólo puedo agradecer a quienes ya lo saben que hayan estado ahí, o que estén ahí, igual que esas gaviotas que sobrevuelan el cielo de la fotografía, pues aunque el tiempo pasado nos parezca mejor, creo que el mejor tiempo siempre está por venir. Y que estará poblado por todos los recuerdos que nos hacen volar, y comprender, que nunca hay que rendirse.

viernes 2 de octubre de 2009

ROSAE, ROSAE, ROSA








Per Mercè Mestre




A M. Rosa Ventosa, per les seves classes de vida


La Rosa entrava a classe amb el seu uniforme de mestra. I, quan dic mestra, vull dir mestra. No professora. No docent. No tutora. No llicenciada. No doctora. No catedràtica. Rosa, rosa, rosam, bata blanca i maletí negre, rosae, rosae, rosa, cabells blancs, ondulats, blanquíssims, rosae, rosae, rosas, dues espurnes blaves darrere les ulleres, que de vegades, enmig d'algun cop de geni, la traïen de pura tendresa, rosarum, rosis, rosis. Serena i apassionada, sàvia i generosa, ferma i propera.

Amb un gest ràpid, segur, gairebé automàtic, de la mà dreta s'enretirava els cabells del front. Amb bondat, amb amor infinit ens premiava, entre declinació i declinació, amb la història dels nibelungs. No cridava, no castigava mai perquè no li calia. Tothom la respectava profundament. Si et veia nerviosa, t'enviava a fer tres voltes al pati i si, en entrar a classe, hi havia un paper a terra, girava cua sense dir res, marxava de l'aula i tornava a entrar quan l'havíem recollit. Quina lliçó de respecte, de civisme, de maduresa!

El llatí i el grec van ser, gràcies a ella, dues assignatures màgiques. Mai no van ser llengües mortes, sinó matèria viva, càlida. En una paraula: interessant.

La Rosa havia estat alumna, durant la Segona República, del Dr. Josep Estalella i el seu magnífic equip de professors de l'Institut-Escola del Parc de la Ciutadella, inaugurat per la Generalitat Republicana el febrer de 1932, on va poder acabar el batxillerat poc abans que esclatés la Guerra Civil. El 1939 tot allò va deixar d'existir.

Aquella experiència la va marcar per sempre.

Hi ha tres frases del Dr. Estalella, recollides en el seu diari íntim, que resumeixen molt bé l'esperit de l'Institut-Escola:

“M'he proposat de fer homes bons; si a més els faig forts millor, i si a més em surten savis millor encara.”

“Jugar i treballar. Jugar amb tota l'ànima, amb el màxim esforç, com si en això hi anés la vida. Treballar amb tota l'ànima, amb el màxim esforç, com si en això hi anés la vida.”

“I que costa d'entendre que no calen plans, programes, mètodes, sinó mestres, mestres, mestres.”

La Rosa les va fer seves, aquestes frases, i les va aplicar a la seva vida.

L'havia perdut de vista durant molts anys, massa anys. Però la realitat és tossuda. I, de vegades, generosa com ella. I la vaig retrobar el febrer de 2007 durant el dinar de celebració del 75è aniversari de la inauguració de l'antic Institut-Escola del Parc, on també havia estudiat la meva mare.

En veure-la, vaig reviure les seves classes. No recordo ben bé com anaven les declinacions i ara seria incapaç de fer una bona traducció del grec o el llatí, però el que no se m'esborrarà mai és la seva lliçó d'entusiasme, la noblesa de la seva mirada, la força de la seva veu, la sensibilitat que destil·lava mentre ens explicava aquelles històries.

L'any passat va complir 90 anys, i ho va celebrar envoltada d'antigues alumnes i professores. L'admiració que compartíem per ella era la mateixa.

- Com hi pot haver llum en una classe si no hi posa llum i claror el professor?

Gràcies, Rosa, bufa les espelmes i demana un desig!

- Continuar sent la vostra mestra!


jueves 1 de octubre de 2009

Australopithecus


Por Raquel Casas


Acabé el dibujo de de Adán y Eva con un hermoso lazo rosa sobre la cabeza de ella. Cuando se lo mostré a la madre (así llamábamos a las monjas que nos daban clase) se puso lívida tras la respuesta a la pregunta “¿quiénes son esos simpáticos monitos?”, la culpa la tenía la serie Érase una vez el hombre, y mi madre.
Unos días antes estaba viendo la serie, como cada semana, y merendando pan con Nocilla en el sofá. En la pantalla aparecían unos monos muy divertidos y una voz en off explicando que ésos eran los primeros hombres, nuestros antepasados, y cómo habían ido evolucionando a lo largo del tiempo. Me quedé mirando la pantalla y los saltitos que daban los protagonistas; qué raro, pensé, a la vez que pasaban los años rápidamente y se veía la transformación en humanos, homo sapiens, dijo, como nosotros. Enseguida solté un grito, ¡mamaaaaaaa! Y acudió rauda y veloz en mi ayuda, pensando que me había caído algún diente. Le señalé la tele y le pregunté si eso que explicaban era verdad; ella miró a los australopithecus y me miró a mí. Sí, nena, sí, dijo, se llama evolución, ya te lo explicarán mejor y con más calma otro día en el cole, cuando seas un poco mayor; ahora acábate el bocadillo. Me quedé parada, asombrada, boquiabierta y con la cara sucia de Nocilla le volví a preguntar, entonces… ¿lo de Adán y Eva no es verdad, no fueron los primeros, salieron antes los monos? ¿Cuál de las dos historias es verdad? Mi madre quedó presa del pánico ante la pregunta y se arrepintió en el acto de haber elegido un colegio religioso para su hija. Dudó un instante y de repente se le iluminó la cara y sonrió al decirme la que creía como mejor respuesta del mundo: “Sí, sí es verdad…, las dos son verdad, las dos”. Las dos, las dos historias eran verdad, pero ¿cómo era posible? Mi madre desapareció de mi vista, se escabulló con una excusa tonta. Pero yo continué mirando el capítulo y pensando. Pensé y pensé, pensé en Adán y Eva y en los monos y en el Paraíso y en el infierno. Hasta que de pronto entendí el misterio y con gran alegría solté, ¡Claro, Adán y Eva eran monos!
Estaba tan emocionada con el descubrimiento que lo primero que hice al llegar a clase al día siguiente fue compartir la noticia con mis amigas, que ni se inmutaron. Pensé que eran unas frívolas e insulsas, además de cursis y tontas. En la hora de Plástica me puse a dibujar a Adán y Eva. Y después pasé el resto del día castigada en la iglesia rezando padrenuestros para que Dios me perdonara por las barbaridades que había dicho (y dibujado) en público y en privado. No quería ir al infierno, pero era tozuda como una mula y como no entendía el castigo ni la furia de las monjas cada vez que me hacían retirar lo que decía, yo me negaba a retirarlo y repetía una y otra vez “eran monos, madre, eran monos”.


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