miércoles, 31 de marzo de 2010

El amaestrador de loros

Por José G. Obrero

A Juan José F.

Tengo un amigo. Un tipo peculiar que amaestra loros desde que tiene uso de razón. Con mucha paciencia consigue que estas aves vayan posándose en su hombro. Después, con la misma entrega se coloca alpiste en la boca y hace que los animalitos se la roben con dulzura. Dice que las mujeres son como los loros y que todo lo que sabe de ellas lo aprendió observando a sus pájaros. Y no extraño verlo cenando con chicas distintas en restaurantes de moda. Si te sientas en la mesa de al lado puedes escuchar como les dice: “amor” “amor, te quiero, amor” y las chicas al poco rato responden: “amor, amor, te quiero”. Luego, las rodea por la cintura y las mira fijamente para que le roben los restos que la noche ha dejado en sus labios. “Amor, amor, te quiero, amor” Van diciéndose camino de su apartamento. Siempre llega a casa con la boca ensangrentada.

martes, 30 de marzo de 2010

La noche del loro


Paco le había traído maría de Amsterdam asegurándole que era la más potente del mundo. Conocía de sobras a Paco y su tendencia a la hipérbole, así que no le dio demasiado crédito mientras apelmazaba los cogollos y lamía la línea de pega del papel. Junto a la maría, Paco le había dado un segundo sobre con semillas de esa portentosa remesa, pero su habilidad para la jardinería era lamentable como atestiguaban los cadáveres de cactus y geranios que poblaban los maceteros de su pequeño balcón, así que desistió de plantarlas y las lanzó al vacío del solar al que daba su casa. Mientas daba las primera caladas vio divertido a unas palomas acercándose a picotear las semillas, pero justo en el instante que abrían el pico para engullirlas unas cotorras en vuelo rasante les robaron el botín. El humo de la calada se mezcló con una carcajada y empezó a toser entre lágrimas de risa. Las palomas echaron a volar y se posaron sobre una farola cercana al balcón. Parecían observar con rencor a las cotorras que celebraban el ágape sobre una palmera vecina.

-¡Estoy harta! Míralas como se pavonean, y ¿crees que hace algo la policía? ¡Nada!

-Eso no es cierto –le respondió la segunda paloma- hacen lo que pueden, lo que pasa es que las jaulas están llenas y no pueden acoger a tanto chorizo con alas.

-¡Pues que hagan más jaulas!

-Además, las cotorras vinieron a trabajar al zoo, lo que pasa es que se han reproducido.

-Si es que no piensan más que en eso, ¡en bailar! Tú ya me entiendes. Pues si hay más cotorras que capacidad en el zoo, que las devuelvan a sus países, que aquí no nos sobra el alpiste.

A estas alturas de la conversación el canuto se había apagado, pero en lugar de encenderlo de nuevo creyó más conveniente dejarlo para otro día. Entre otras propiedades aquella maría tenía la facultad de robarle el sueño. La noche era muy larga y tenía la sensación de que no iba a pegar ojo.


Nota del autor: este relato no sería verosímil debido a que la acción transcurre entrada la noche (aunque no se mencione de forma explícita), y todo el mundo sabe, sobre todo los ornitólogos avezados que consultan por docenas el blog de 7voces (conocido entre los especialistas como 7 voces de oro, los 7 canarios o también las 7 plumas), todo el mundo sabe, digo, que las aves mencionadas en el relato no son animales noctámbulos excepto el murciélago que, por otro lado, no es un ave. Esta licencia no es tal, sino un reflejo del trastorno de identidad horaria que sufren palomas, loros y otros pájaros urbanos debido a la contaminación lumínica que distrae el sueño y fomenta la fotosíntesis artificial, males endémicos de nuestros días contra los que animo al lector a luchar mediante pedradas contra las farolas que tanto daño hacen. Y callo aquí para no hacer más larga la nota que el relato. He dicho.

Nota del otro autor: el resto de avezados lectores no ornitólogos habrá deducido después de leer el texto que la imagen no concuerda en absoluto. Pues bien, para eso está esta nota, para aclararlo. Resulta que esta es la semana del loro y en el canal Barça TV hay un programa que se llama ‘La nit del lloro’ donde el próximo 31 de marzo, es decir, mañana, entre las 22’45 y las 24’00 horas emiten una entrevista a Andreu González, ilustre cofundador de este no menos ilustre blog sietevocero. La imagen es la ilustración de la cubierta de su último libro a cuya presentación tuve el placer de asistir: 100 motius per ser del Barça de Cossetània edicions. Pues eso, que ustedes lo disfruten.

Esquizofrénico Carso, digo… Óscar

lunes, 29 de marzo de 2010

Al loro: ¡que vienen los Sioux!


Por Ester Astudillo


en la semana temática de 'al loro'
(cualquiera que sea su significado)



Ahí estaban al despertarme. Flotando tras el sueño, como la peor de las pesadillas: con la deshonrosa virtud de crecerse al desamparo de la vigilia. Ahí estaban sin estar; estaba su anverso, el negativo en el espejo.

Habían tomado la tierra al modo salvaje –aun con rubia cabellera-: hacia el oeste siempre, pero con la aspiración equivocada. Eran un híbrido feo de nómadas, romeros y aspirantes a propietarios. Hoy los conocemos por otro nombre.

Después de saquear el territorio con équidos, mosquetones y demás armas de igual fuerza persuasiva, plantaron sus campamentos en los márgenes de lo que dieron en llamar ‘road’.

El desierto se hacía lodo tres veces al año y quienes quedaron atrás y abandonaron el bando del eterno viajante, embarraban, a un margen y a otro, con sus ‘boots’ y su típico descuido, las tablas que fueron creciendo con etiquetas de ‘saloon’, ‘store’ y más tarde ‘fort’.

El barro en las plantas no les fue obstáculo. Se inventaron otros nombres para sus peregrinos emplazamientos, lastimosas hileras huérfanas como límites de embudo que escupían su ira contra la aridez en torno.

Un día, hubo un tren polvoriento trazando una cruz allende el filo del desierto. Otro día, despertaron conocedores de la palabra ‘bank’.

La ambición con nombre de ‘dobloon’, ‘galoon’ y ‘gold’ les dividía el corazón.

Los que sobreviven, aquellos que no salen en mi sueño, lo hacen en reservas hoy patrimonio de la humanidad y cuentan de sus denodados esfuerzos por no perder el primer puesto en el ranking de índices de alcoholismo y suicidio.

domingo, 28 de marzo de 2010

Mitolo-mía














Por Rufino Pérez






Persecución y evasión.



El juego se repite,
el mito se hace
eterno.



Regarán mis lágrimas
el árbol
que adorna al vencedor.



Rugirá mi pecho
la desgracia de perderte,
Galateo.



Porque así eres tú, enamorado mío,
alguien que va y yo persigo,
que no queda quieto
ni torna.



¿El tiempo?
¿Un río?
¿El viento?
¿O quizás tu alma y tu cuerpo herido?



Dejad que el poeta sienta
la pérdida.

sábado, 27 de marzo de 2010

.

Jilgueros locos
cantan a la muerte
tras la ventana



LAMENTOS

Por Antonia Martos


Sobre los muros
del alma
estallan
gotas negras.

Ayer,
la niña
con su sonrisa
de brisa azul.

Ahora,
su cabello
de blancos lamentos.

El paisaje,
con cipreses,
deja el reloj
sin arena,
y mientras
las ratas se burlan,
la soledad avanza
en trazos rojos y negros.


.

viernes, 26 de marzo de 2010

El BAR DE ALICIA


Desde pequeña era equilibrista de barra, tenía una heredada flexibilidad genética para empinar el codo y un fino olfato para las tapas, como buen adiestrado animal de compañía.

Le gustaban los bares en general y tenia su pequeña guía michelín, puntuada con estrellas, que guardaba desde la infancia.

Su encantador padre un alcohólico que, curiosamente, sólo guardaba el anonimato para si mismo repartiéndolo generosamente entre su público, era un fantástico cicerón y un me-cenas, incluso me desayunas.

En esos espacios ella se aficionó a la literatura de miradas y vió, en primera fila, brillantes representaciones del Dr Jekyll en inteligibles lenguajes de borracheras.

La transformación era tan real, que tardo años en comprender que era espuma de cerveza y aún más en afirmar, que era pura rabia, esa mala baba que sueltan los olvidos no digeridos

También escucho cuentos de su Peter Pan particular, ese hombre sin defectos que solidariamente adopto todos los vicios, que estableció un destructivo pacto con su hígado, como mandan las leyes de la hombría malentendida y, que de vuelta a casa con la sombra descosida, siempre hablaba del: “NUNCA JAMAS”.

Sí, le gustan los bares y en especial el de la calle 7: el bar de Alicia, que marcó con *****. Allí celebró muchos no cumpleaños, allí le sirvieron mucha ternura de tapa mientras esperaba, que él se terminara esa siempre larga última copa.

jueves, 25 de marzo de 2010

Chirly


Esperaba en la consulta del médico. Estaba impaciente y nerviosa, nunca pensó que llegaría ese momento, no quería desahacerse de él, tan pequeño. Había más personas esperando, todas serias pasando el rato mirando al suelo o concentrados en alguna lectura. Ya llegaba su turno; se acarició la ingle por encima de la ropa una vez más e intentó adivinar su forma.

La enfermera le hizo pasar con un gesto de la cabeza. Entró.

El doctor le dio las instrucciones. Se desnudó y se tumbó en la camilla. Mentalmente se despidió de él y respiró hondo para tranquilizarse.

Me llamo Chirly, Chirly Maclein, le dijo al médico.

Lo sé, respondió, y añadió, bonito pony, ¿te dolió un tatuaje en la ingle? Cuenta hasta diez.


**


miércoles, 24 de marzo de 2010

Mano

He pisado el desierto.
Como quién comprueba la temperatura antes de hundirse
He rozado la arena y una mano me ha alojado en su palma
con extremo cuidado me ha llevado al salón de los espejos.
No podía olvidar esa mano que completa las formas.
Nos coloca en su torno y nos hace bailar una música cálida.
Esa mano es enorme, es la suma de manos de todos los afectos
Es la mano que acuna, es el cuenco de sopa, es el fin del vacío.
Mano que impide balas, que sostiene una brújula, que señala
La ruta borrada por la selva. No es la mano de Dios, esa mano
Es la suma de manos de todos los afectos.
Mano incondicional que amortigua zarpazos y endereza
Los torsos. Que sopla las cenizas y extiende las alfombras.
Se cierra el agujero y lentamente el aire se detiene en aliento
Afuera hay un paisaje de cuerpos que apuntalan a cuerpos
Fragmentos de mercurio se buscan en la luz y se tornan imagen
sostenido en la mano observo desde lejos una bala silbar
Entre el vapor de nubes.
El juez mira el reloj y todo empieza.

martes, 23 de marzo de 2010

Lógica educativa

Por Carlos Rull.

Hubiera querido publicar hoy un microrrelato ingenioso y sorpresivo que dejara al lector colgado de la duda y atrapado en la incertidumbre. O bien un poema de oscura luminosidad en el que se intuyera la alada insinuación de un estado del alma. O tal vez unos versos llenos de amargura y derrota.

Hubiera preferido, en resumen, no incurrir en la permanente insatisfacción del inútil y poco consolador desahogo, pero no puedo evitarlo. Así que, por causas ajenas a la compañía, escribiré un post lleno de amargura y derrota sobre la educación. Otra vez.

La semana pasada no participé en la huelga que convocaron los sindicatos. Y no por falta de convicciones. No por ausencia de motivos. Hay convicción, hay motivos, a montones, a raudales, un diluvio de razones que justifican y legitiman todas las huelgas que se quiera. Pero no así. No para bailarle el agua a unos sindicatos trasnochados, apoltronados en su miserable endogamia corporativista.

Por eso escribo esto, supongo. Porque quiero dejar claro a quien le pueda interesar– esto es, básicamente, a mí mismo - que si dejé de participar en la huelga no fue porque comulgue con las medidas del Departament d’Educació - ni por asomo – o porque me traiga al pairo lo que unos y otros hagan. El Departament d’Educació está empeñado en la metódica, sistemática y definitiva deconstrucción de la educación pública, culpando incansable y desvergonzadamente del fracaso al profesorado. Mientras tanto, los sindicatos se dedican al voluntarioso e interesado mugido de consignas antediluvianas. ¿Dónde refugiarse?

Dicho esto, y para concluir, dejo tres ejemplos reales para la reflexión. Podríase titular lo que sigue de esta manera: “El curioso caso de la lógica educativa en Catalunya”.

CASO 1

Problema:

El alumnado de ESO y Bachillerato tiene problemas tanto de expresión y comprensión escritas como de expresión y comprensión orales.

Solución.

Reducir las lenguas Castellana y Catalana y la Filosofía de tres a dos horas semanales en Bachillerato.

CASO 2

Problema:

Los institutos están mal dotados y el profesorado poco preparado para la enseñanza con nuevas tecnologías. El nivel educativo es muy bajo.

Solución.

Reducir el presupuesto de los institutos y regalar (o pagar el 50% de) ordenadores al alumnado.

CASO 3

Problema.

Número excesivo de alumnos/as por aula.

Solución.

Reducir el número de profesorado.


lunes, 22 de marzo de 2010

La rifa de mamá


A M i A,
mis dos infatigables golondrinas,

para que no cejen en su vuelo
aun deshermanado


Por Ester Astudillo


Cuando reincide en la práctica
de caer a la misma hora
y dejar las mesillas prestas
con el zolpidem
y la pinta de agua

entonces levantan las amapolas de mi paisaje.
Se llevan los restos del día
susurran bajito 'haz como el ciudadano aquel'
tan recto siempre en sus ciclos circadianos.

Llegan con vuelo vivaz y leve.
Picotean, guerreros, a oriente y al sur,
alborotan mi pelusa sus flancos
que chocan con un mismo zumbido
hermano y pequeño,
pugnaces arrancan briznas menudas de mí
para sus nidos en polos opuestos,
para sus sueños separados.

Es el momento más bello
antes de que me venza el hábito de marchitarme
y me precinten inducidas las legañas.

domingo, 21 de marzo de 2010

AH !

Por Sergio Belmonte


Igual que el cascabel

que tirita en la cola de serpiente,

se estremece tu cuerpo entre mis brazos.

Tu pulso se acelera

mientras se desordena

de tu respiración

el ritmo cadencioso.

Tus ojos ya no fijan la mirada

y la voz se te ahoga

con un sordo gemido,

en el fugaz instante de un orgasmo

prácticamente eterno.


.

sábado, 20 de marzo de 2010


¡ANDANDO!
Por Antonia Martos


Caminar veloz. Caminar rápido. Caminar
de prisa. Caminar a buen paso, en dos zancadas.
Contigo. Sin ti.

Acariciar tus pies voladores
en Kadath, país de los sueños,
ser pólvora
en la inmensa ciudad
cubierta de hielo.

Avivarlo todo. Calentar hasta llegar
pronto, en el acto,
de corrida para después
cuanto antes salir zumbando,
de un salto.

viernes, 19 de marzo de 2010

La mano que mece la croqueta



Por Mercè Mestre


Juanito es barrigón, cuellilargo, moreno y estrecho de espalda. Físicamente no vale nada, más bien es feo y vulgar, pero tiene algo en la mirada. Algo oscuro, pero algo. No como la mayoría de personas, que miran al frente por mirar, por no tropezar, para no perderse, por rutina, por curiosidad, buscando algo o a alguien. Él no, él tiene en los ojos dos pájaros negros que te taladran, que te arrancan ramitas de árbol del pensamiento para su nido. Y mejor que no te resistas, que te dejes hacer, porque, si se pone nervioso o se enfurece, es capaz de devastarte el cerebro en pocos minutos picando donde no debe.


Sus amigos de la infancia, los que le conocen de verdad, dicen que nació con reminiscencias de dinosaurio, que se comporta como un híbrido. Yo no acabo de entenderlo, pero en el fondo me da un poco de miedo. Es tan extraño...


En la oficina vive en su mundo. Se ha creado su propia guarida (treinta años arrancando ramas dan para un buen nido) en la cara oculta, sombría del almacén de compras del departamento de suministros. Quién sabe lo que, en su afán de acaparar, debe haber guardado en aquella cueva.


Malas lenguas dicen, incluso, que alguna noche se ha quedado a dormir en el despacho. A saber por qué. Sospechan que de vez en cuando alquila su piso a inmigrantes para sacarse un dinerillo extra i esta es la razón por la que no va a dormir a su casa.


Bueno, el caso es que yo aún no lo conozco mucho porque sólo llevo un mes trabajando en el departamento de ventas de la empresa. Y no sé. No quiero pensar ni decir lo que no es, pero creo que Juanito es un psicópata.


Hace dos días, en el aperitivo de Navidad, lo estuve observando. Entró de los primeros a la sala y se quedó en un rincón, estratégicamente situado junto a la puerta por donde iban apareciendo las bandejas de canapés, pastas, aperitivos, bebidas y turrón. Pensé que él debía encargarse del recuento porque no apartaba los ojos de la munición. No hablaba con nadie, no sonreía, no dudaba; sólo escaneaba comida, material fungible. Pero lo más curioso, aparte de su mirada, eran sus manos y su cuello. Yo diría que sus cartílagos respondían a una antigua llamada y, ante la perspectiva de cazar la presa, se alargaban para facilitar la tarea. Juraría que su cuello era más flexible y anillado que de costumbre, que los dedos de sus manos, bastante desproporcionadas para sus brazos delgados, también eran ahora más largos y precisos, incluso afilados. Pero la imagen que no olvidaré nunca, nunca, es la salvaje ternura con la que sostenía -o mejor dicho, mecía- en su mano una croqueta de jamón -una tras otra- antes de devorarla litúrgicamente. En silencio, con los ojos entornados y una ligera babilla en la comisura de los labios.


Al día siguiente encontré sobre mi mesa una misteriosa nota que decía: "En el fondo de la cueva el dragón nunca duerme. Disfrazado de pared, de sombra, de nada, escucha, observa, espera."


miércoles, 17 de marzo de 2010

Tropiezo


Por José G. Obrero


Cuando me fui a la lona di con mi boca en las piernas del árbitro y las chicas que anuncian cada asalto alzaron levemente sus tacones (pude admirar sus sexos jaspeados). El público gimió como un cachorro hambriento en el instante exacto del choque de mi pecho contra el suelo. Sólo tú mantuviste impasible el rictus de tus labios, ligeramente fieros. No te sorprendió mi exhibición de fuerza cuando, de un salto, me puse en pie y me besé los puños. Sabías que no hubo golpes y que caí al tropezar con mis cordones. Después aprendiste que entre mis nudillos caben tres corazones, seis si contamos las dos manos. Temblaste como nunca.

lunes, 15 de marzo de 2010

Your Best Clothes / El teu millor vestit



L'oblit és l'única mort que mata de debò.

EDUARDO GALEANO



Nipple and hive, bite-lumps
small acorns of the almost pleasurable
intimated and disallowed

SEAMUS HEANEY in 'Hailstones',
from The Haw Lantern (1987)



By / Per Ester Astudillo


Like a poetry collection
Right off the freezer
Dripping gently onto your palm
The sweat,
The vapours,
The blood,
The semen
It took the author
To squirt it off and get done.

That’s how I like you best:

Out of the vapours of the gin-tonics of yesternight

Out of your clothes after I ripped them

Out of your dreams that clog your look in your wake

Out of the nightmares that clog mine

Letting come to life what was dormant:

An astonishing something to be lived briefly,
Like a poetry collection
Brought about in one go
in the mist of an alcoholic binge,
And to be lost soon afterwards,
Defrosted,
Perfectly useless and untouched,
In the jungle of oblivion.







Com un recull de poesia
just tret del congelador
degotant suaument a la palma
la suor,
els vapors,
la sang,
el semen
que van fer que l’autor
esclatés en el clímax
i es donés per satisfet.

Així és com m’agrades més:

havent deixat enrere els vapors dels cubates a la nit

i el vestit després d’estripar-te'l

i els somnis que embussen el teu esguard quan et lleves

i els malsons que embussen el meu


fent que prengui vida el que estava adormit:

quelcom sense nom per ser viscut breument,
com un recull de poesia

parit d’una tirada entre les bromes de l’alcohol,
que es perdrà tot seguit,
degotant

ben inútil i sense obrir,

en la jungla de l'oblit.

domingo, 14 de marzo de 2010

...son los ríos.

Por Rufino Pérez

Nació el día del terremoto. La desaparición bajo los escombros de miles de personas se compensó con la luz que apareció en sus ojos, incluso ya en el vientre de su madre. Los grandes acontecimientos marcaron así su vida desde el mismo momento de nacer.

Fue héroe en la guerra que le obligaron a hacer porque la luz de sus ojos detectaba las minas que sembraban los campos. También fue Premio Nobel de Investigación porque no se cansó de observar la azarosa vida de las hormigas.

Entre la multitud que abarrotaba las calles en aquella mañana de júbilo nacional, supo descubrir el amor de su vida, con quien ya por la tarde ambos habían decidido que iban a ser la pareja del año.

Cuando sentado en su silla de octogenario todavía se asombraba del precioso vuelo del águila, o del movimiento de los labios del gato al lamerse la pata, de la sonrisa dulce del recién nacido que dormitaba a su lado, o del beso apresurado que recibió en la mejilla, supo ver que pronto la luz de sus ojos se apagaría. En su fuero interno, agradeció una vez más, que nunca hubiera perdido el sabor de las pequeñas cosas. Una leve réplica del primer terremoto se manifestó en un delicado temblor de su mano y le devolvió al origen.

sábado, 13 de marzo de 2010

MALA SOMBRA


Por Antonia Martos








Charo vivía en Balis, cerca de la estación de tren y, de lunes a viernes, a partir de las nueve de la mañana, se quedaba sola en casa. Su marido, Jaime, llevaba a Dani al colegio y después se dirigía a la oficina. Era a partir de ese momento que Charo se transformaba en una auténtica vidente. Se convertía en especialista en quitar el mal de ojo, en experta en solucionar cualquier problema de pareja o salud. Entendía de negocios, problemas familiares y búsqueda de trabajo. Para ello, utilizaba una habitación diminuta donde atendía a sus vecinas. El cuarto disponía de una mesa camilla en cuyo centro brillaba una gran bola de cristal junto a las cartas de tarot, dispuestas sobre un tapiz verde. En la pared, cerca de la mesa, unas estanterías de color marrón oscuro acogían manuales de brujería y algún que otro libro sobre magia. Apenas entraba la luz en el habitáculo, sólo una claraboya, en el techo, dejaba ver la penumbra del patio de luces. Antes que las clientas llamasen a la puerta Charo ya se había maquillado. Una raya negra cubría sus párpados y el rímel espeso sobre sus pestañas largas, resaltaban sus ojos verdes. Sus uñas eran largas y la capa de esmalte negra, como toda la ropa que vestía. Su cuerpo se movía lentamente sobre unos pies diminutos que soportaban casi ciento cuarenta quilos. El cabello pelirrojo contrastaba con su tez blanca, casi transparente y sobre su cabeza, siempre, una corona de hojas de lúpulo, símbolo de la alegría y abundancia. Nunca atendía a nadie sin la corona, realmente era muy supersticiosa. Como un ritual, antes de abrir, Charo, impaciente, calculaba, en voz baja, las ganancias “Hoy, cinco vecinas, a cincuenta euros la sesión, doscientos veinticinco euros. ¡No está nada mal!”. Mónica, su vecina de enfrente, una ama de casa con crisis de ansiedad, se aseaba, lo preciso, con la intención de ir a visitarla. Era la primera clienta de la mañana. Se veían cada dos semanas. El objetivo de las sesiones era quitarle el mal de ojo que le había echado su vecina Eva, la típica envidiosa que casi todo hijo de su madre conoce. Si Mónica compraba un mueble para su comedor de color verde pistacho, Eva no tardaba en buscar otro igual. Si Mónica vestía de naranja, Eva vestía de naranja. Si Mónica escuchaba música clásica, Eva también. Y así, la relación entre estas dos mujeres se había convertido en un tormento. También, Eva tenía cita con Charo y el motivo era la maldición de su vecina Cristina, quien había provocado que su marido la dejase por otra mujer. Aún así, el problema no era que la dejase por otra mujer, sino como encontraría de nuevo a otro marido. Charo, siempre escuchaba la misma canción “Este disgusto me ha dejado cara de pequinés. Se me ha encogido la sonrisa con la que enamoré a mi exmarido”. Esa mañana, Cristina fue otra clienta más. El motivo era la arpía de su vecina Claudia. Claudia era una prostituta que tenía robado el corazón de su marido. Como es evidente, la vida de Charo transcurría gozosa con las miserias de sus vecinas, mientras su cuenta corriente no paraba de crecer. Llevaba tantos años engañándolas que incluso creía tener un don divino. Al mediodía, seducida per la pasión que sentía como hechicera y su avaricia por el dinero, tomó una pócima, que había preparado la noche anterior, compuesta de excrementos de gato, sesos, tripas y huevos. La leyó en un manual de magia y conjuros titulado “Los brebajes y el éxito”. Creía que la poción incrementaría sus dotes adivinas y, por tanto, sus vecinas harían correr la voz en Balis, y, de esta forma, aumentaría, aún más, su cartera de clientas. Como cada tarde, Jaime recogía a Dani del colegio y después ambos se dirigían a casa. Al entrar, encontraron el cadáver de Charo en el suelo, junto a una corona de hojas de lúpulo y doscientos veinticinco euros en el bolsillo.Tras una semana del infortunio, el periódico local de Balis informaba que, según la autopsia realizada a Charo, la causa de la muerte no fue un asesinato como se comentaba en el vecindario, sino la salmonela. En el entierro, sus vecinas, no entendían como no pudo prever su propia muerte.

viernes, 12 de marzo de 2010

FRAGMENTOS

FRAGMENTOS



Te despiertas rodeado
por un ejército de pegajosos
soldados blancos, que tu mano
ha derrotado.

Han perdido la batalla del recuerdo,
yacen como cadáveres del deseo
son fantasmas con cadenas de vampiro,
que devoran hasta el último pensamiento

No puedes evitar mirarlos, tocarlos ,olerlos
esos fragmentos te devuelven ,como en un espejo,
la imagen de un cuerpo, que pertenece a la luna
y te lo presta en sueños

jueves, 11 de marzo de 2010

Ponis


Ponis


Vine a buscar-me a l'estació del tren.

Vine ara que tothom dorm

i el desig em penetra les cames.

Tinc els peus paralitzats

i pertot arreu s'escapen, brunzint,

paraules en una llengua estrangera.


Vine. Llançaré als teus peus

tots els versos com petits cadàvers.

Jugarem a palet. Inventarem ponis.

Mirarem la nit i els matins.

I escoltarem com la llum del dia

ens talla els somnis.


Vine. Les pestanyes només triguen

dos mesos a créixer.


*

miércoles, 10 de marzo de 2010

Me camina mi sombra

Por José G. Obrero

Ya está bien, me digo. Ya está bien. En realidad, te digo: ya. Basta ya. Sumerjo mis manos en esta lluvia que no cesa, este rayo que no cesa, esta rabia. Doy con mis bolsillos intentado acogerlas entre monedas, restos de papeles, entradas para circos. Y no. Intento subir el tono de este no, elevar este no, este ¡NO! Que eres tú este no, sí. Sin un sí. Nada, un inmenso vacío, un hueco que me llena que deambula conmigo. Poblado termitero devorando los restos, abriéndose camino entre las cavidades, dilatándose al ritmo de un sístole temblor. Ya he llegado a ese punto en que muero el deseo, lo asfixio con el aire si veo que se agita e intenta un leve gesto. No naces por ahora. No naces. Me camina mi sombra me pasa por encima y me dobla a la izquierda. Se aleja sin Oriente. Pérdida inocua si no fuese mi sombra este cuerpo cansado del que cruzan antenas.

martes, 9 de marzo de 2010

El carcelero

Por Carlos Rull
- Nunca saldré de aquí - dijo con pesadumbre antes de cerrar la puerta del calabozo en el que yo quedaba perpetuamente encerrado.

lunes, 8 de marzo de 2010

First Time / Primer cop


For P, cheers for the good
and not so good memories

For all the Eves in the world,
whether with a first-hand knowledge in the matter
or ignorant
I couldn’t care less


Se ruega abonen la consumación en el acto

Anonymous & real, sticking behind a bar
somewhere in rural Spain some time during the eighties

Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo
que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer:
¿Conque Dios os ha dicho: no comáis de todo árbol del huerto?

Génesis 3:1

By / Per Ester Astudillo


“Press on harder, lad, harder”,
Cried the old villager
working the fields.
I heard him stifling a laugh
And we kept laying in the shade of that summer
Under a tree old as the wind.

I threw my clothes with the unclean linen
And mother came after me
Nagging about the green blades
Smashed on the back of my dress
So I pulled the blank stare of the moron I am,
Only a bit more moronic,
Like I didn’t understand
When it was her who did not, always.
That was my first time.

Wind blows this way and that
Like the fjords,
Ancient and impenitent.
I guess the tree still stands,
And it will.
Fatheads people the earth,
Me not being an exception
-I’m still alive.

There’s a pattern to the act of loving,
You know:
Windward at times,
Doggy style at others.

And now there’s a half moon afterwards
Day in day out
For noxious bacteria nesting inside.
This they call love, I am told.



"Prem ben endins, noi, fins al fons!",
cridà el vilatà vell del sembrat estant.
Li escapava el riure per sota el nas
però vam seguir ajaguts a l'ombra d'aquell estiu
sota un arbre antic com el vent.

Després que hi tirés la roba al cove
la mare em va rondinar per les frondes verdes
empastifant-me l’esquena del vestit;
jo posava la cara de pòquer de la imbècil que sóc,
una mica més ximple encara,
com que no entenia res,
quan era ella qui no entenia, mai!

Aquell fou el meu primer cop.
El vent bufa endins i enfora com els fiords,
vetusts i impenitents.
L'arbre ben segur que està encara dempeus,
i que hi estarà temps i temps.
La terra la pobla un grapat de cretins,
no en sóc cap excepció
-encara estic viva.

Hi ha un patró per a l'acte d'estimar,
ja m’enteneu:
cara on bufa el vent de vegades, propíciament;
com menen els gossos d’altres.

I ara a més hi ha una mitja lluna encabat
dia sí i dia també
contra les colònies de bacteris
al dedins.
D’això,
d’això en diuen amor.

domingo, 7 de marzo de 2010

A MODO DE EJEMPLO
(Por Sergio Belmonte)




Dicen que a todo cerdo

su San Martín le llega.


Y ajenos a esa suerte

siguen como si nada con su vida.

Ignoran su destino a cada paso.


Tal vez escaparían una noche

de su quehacer monótono,

saltarían la valla,

si supieran del trágico final que nos espera,

perdón, quiero decir, que les espera.

sábado, 6 de marzo de 2010


POÉTICA DEL AMOR
Por Antonia Martos


“Para pensar en ti Cierro los ojos Está limpia la tarde, y apenas si se mueve Canturrea…”
Anotación para una futura poética del amor
Eduardo Chivite Tortosa


La niebla
es mi respiración,
mi garganta
mi estómago,
el dolor de entrañas
que produce este golpe
fuerte, profundo,
de mi hacha.

La sangre a borbotones
sobre el agua muerta
son tus recuerdos,
también mis gritos,
insaciables,
que buscan el rumbo
sin alejarse, sin miedo,
como la gente de mar.

Pero aún puedo cerrar los ojos
en la noche rasgada;
buscar tu boca
desnuda,
respirarte
de nuevo,
apartar el fuego
que nos separa.

.

viernes, 5 de marzo de 2010

Eva




Per Mercè Mestre



Per a la meva filla



Sopa de sol.
T'escolto amb totes les meves neurones
com arbres a punt d'esclatar.

Ets dolça com vint mil nits
esteses en un fil infinit de plata.

No t'he hagut d'inventar:
tu t'has organitzat en un cos,
has robat l'ànima immortal d'un dofí
-ho sé pel teu somriure-,
la seva alegria, la seva mirada noble.

Avui, de sobte, en aquest moment,
t'he sentit com un miracle.




jueves, 4 de marzo de 2010

El nàufrag


El nàufrag

Qui és aquell que camina

tot el matí amb tristesa

arrecerat als vestits, perdut

enllà del somni i del carrer'

J. Cabral de Melo


Duia una arracada a la butxaca.

Duia el rastre d'un altre home

enganxat a la camisa. Duia el temps

suspès en una faldilla prisada

i un serrellet esbravat.

Com un captaire

he caminat per les vies,

per la sorra, pels laberints.

Per les teues arrugues.

No sóc l'home que esperaves:

avui he tornat a l'illa

amb una perla a la butxaca

i entre les mans, la cara.


*

miércoles, 3 de marzo de 2010

Un cuerpo

Por José G. Obrero



Te harás daño, menuda como eres, en los nudillos.

Te hará daño el puño del cuchillo en la muñeca.

Te hará daño la nada de mi abdomen


.

martes, 2 de marzo de 2010

Los amantes


Los amantes suicidaron su pasado.

Amasaron sus cuerpos

como panes en la última noche,

cargaron sus pistolas con balas de silencio,

dejaron en la mesilla los miedos,

los reproches,

las cartas en blanco para los jueces

que exhumaran sus cuerpos

al día siguiente,

y dispararon sendos tiros sobre su memoria

para no conocer la desdicha de sus almas desemparejadas,

para no afrontar la caída de su amor

como lánguida muerte de flores.

lunes, 1 de marzo de 2010

Rusticus

April is the cruellest month
T.S. ELIOT in The Waste Land (1922)

TACTO (Del lat. tactus) Sentido corporal con el que se perciben
sensaciones de contacto, presión y temperatura (DRAE)

Por Ester Astudillo

Déjame habitar el páramo
que resguarda los mojones de mi frente,
con el poste de tu nuez de bienvenida
y como cerca a un tacto otro que el mío
la brida de tu esternum,
el cinto de tu escápula.

No aviste más marjal este grumete.
No conozca campiñas ni sembrados.
Azadas, vergeles, surcos, siegas:
copioso procrear de fruto grácil.

No, no es eso lo que quiero.
A mí dame maleza, dame arbusto.
Yermo ronco con sed y altivo.
La espina que si acierta te hace sangre.

A mí dame nada
más que esa tierra baldía.
A mí dame nada
nada más que páramo.